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Pueblos de Jaen

Alcalá la Real

Pueblos de Jaen

Alcalá la Real, Jaén

El pueblo de Alcalá la Real está situado al sur de la provincia , en la confluencia con las de Córdoba y Granada, sobre una amplia meseta dominada por el Cerro de la Mota, en el centro de una comarca montañosa cubierta de olivares.

A los pies del famoso Castillo de la Mota y de las murallas circundantes, Monumento Nacional desde 1931, se extiende la ciudad, con su estructura urbana de origen árabe, sus calles empinadas abigarradas de casas, repleta de sorpresas, casas señoriales, iglesias y detalles arquitectónicos, muestras de su esplendor y de su rico pasado histórico. La Iglesia de Consolación, la de Santo Domingo, la Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias, la Iglesia de S. Juan Bautista, el Palacio Abacial, el Ayuntamiento y la Fuente del Pilar de los Álamos son ejemplo de ello.
Desde el mirador de San Juan Tadeo, en el barrio de Las Cruces, el visitante puede disfrutar de una magnífica vista de Alcalá la Real y su Castillo.

Alcalá la Real es un enclave de gran importancia estratégica en el sur de la península Ibérica en el que el carácter de frontera ha sido constante a lo largo de la historia.

Su situación privilegiada unida al continuo discurrir de gentes de las más diversas culturas y condiciones, se ha traducido en un enriquecedor intercambio de ideas. De ahí el carácter cosmopolita y abierto que caracteriza a su población.

Si bien la ocupación humana en Alcalá la Real está atestiguada desde tiempos tan remotos como el Paleolítico, su papel en la historia comienza a ser relevante en época medieval.

Con anterioridad existen testimonios de un poblamiento continuado a través de numerosos yacimientos arqueológicos distribuidos por todo el término municipal, que comprenden el Neolítico Medio y Final, la Edad del Cobre, el Bronce Argárico y el Bronce Tardío, la cultura ibera, la época romana y tardorromana.

Los primeros pobladores islámicos llegaron a Alcalá la Real en el 713 d.C. Durante el reinado de Al-Hakem II (822-852 d.C.) se edificó la red de atalayas para proteger el territorio de las invasiones de los pueblos del norte de Europa.

El siglo XII fue el más brillante de la historia islámica de Alcalá la Real, siendo el gobernador de la Fortaleza de la Mota Abd al-Malik, pues su población llegó a ser independiente del poder africano. En las artes y las letras destaca la figura de Ibn Said al-Magribí, que es a la literatura islámica lo que Cervantes a la española.

Durante los siglos XIII y XIV Alcalá la Real fue sucesivamente conquistada por musulmanes y cristianos, estableciéndose definitivamente estos últimos en 1340, reinando Alfonso XI.

En 1341 este rey funda una abadía de patronato real con jurisdicción propia e independiente; de este periodo de esplendor quedan como ejemplo la Iglesia Mayor Abacial y el Palacio Abacial.

A partir de la conquista de Granada la población comenzó a abandonar la Fortaleza para establecerse en los arrabales de sus laderas, hasta que en el siglo XVII el Cabildo Municipal traslada sus dependencias al actual Ayuntamiento para acercarse a sus ciudadanos.

Con la invasión de las tropas napoleónicas se produce el desmantelamiento y posterior destrucción de la Iglesia Abacial, que acabará de derrumbarse con un seísmo producido a fines del siglo XIX.

Monumentos

Fortaleza de la Mota.
Iglesia de Santa María la Mayor
Restos de la Iglesia de Santo Domingo
Iglesia de San Juan Bautista
Iglesia de Consolación
Iglesia de Nuestra Señora de las Angustias
Iglesia de San Antón
Palacio Abacial
Iglesia de Santa Ana
Convento de San José de los Capuchinos
Convento de las Madres Trinitarias
Ermita de la Coronada
Iglesia de San Marcos
Convento Dominico de la Encarnación
Yacimientos arqueológicos
Urbanismo

Plaza del Arcipreste de Hita, con el Ayuntamiento y las Casas de Enfrente, concebidas como alhóndiga y pescadería y hoy con uso comercial y residencial.

Ayuntamiento, siglo XVIII.

Reloj Lunar, en la torre del Ayuntamiento. Construido por Fernando de Tapia.

Calle Real, que desciende desde la Fortaleza hasta encontrarse con el llano. Sus casas son una muestra del pasado floreciente de Alcalá. En el entorno destaca por su interés, el Compás de Consolación y La Fuente de la Mora.

Fuente del Pilar de los Álamos. Diseñada por Jacobo Florentino. En el que aparece el escudo de la ciudad, con la leyenda: “Llave, guarda y defendimiento de los reinos de Castilla”.

Barrio de las Cruces. Situado en la ladera del Cerro de las Cruces, frente al Cerro de la Mota, recibe el nombre del Viacrucis que desde el Juego de Pelota ascendía hasta la ermita de Fátima, incomparable mirador desde el que admirar Alcalá y su fortaleza.

Otros miradores como San Marcos y La Verónica ofrecen unas impresionantes vistas panorámicas de Alcalá.

Gastronomía

Embutidos (morcilla, chorizo, jamón). Lomo de orza que se conseva en aceite de oliva. Pollo a la secretaria. Relleno (exquisito manjar elaborado con una masa de carne, huevo y miga de pan, que se hierve en el cuajar del cerdo).

Dulces: Magdalenas. Roscos de vino. Rosquillas de aguardiente. Pastas de manteca. Turrón de almendra.

Vinos y licores: Vino del terreno. Licor de membrillo. Arresoli (licor casero realizado con café y aguardiente).

Cómo llegar

Salir de Jaén. Continuar en: A-6050. Travesía de Castillo de Locubín. Girar a la izquierda: N-432A y llegar a Alcalá la Real.

Salir de Granada. Continuar en: A-92G. Girar a la derecha: N-432 en dirección: Atarfe – Córdoba. Travesías de Atarfe – Pinos Puente – Puerto López. Continuar hasta Alcalá la Real.

Distancias

A Jaén 61 km
A Mancha Real 78 km
A Puerto López 20 km
A Almedinilla 18 km
A Montefrío 25 km
A Frailes 13 km
A Charilla 6 km
A Granada 54 km


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