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Pueblos de Jaen

Alcaudete

Pueblos de Jaen

Alcaudete, Ruta del Califato

El municipio de Alcaudete pertenece a la comarca de Sierra Sur de la que ocupa el extremo Oeste. El municipio pertenece a la provincia de Jaén. Alcaudete está situado en el corazón de la Ruta del Califato, en un lugar de privilegio entre las ciudades de Córdoba, Jaén y Granada

El término municipal de Alcaudete tiene forma de cabeza de gineta, dispone de una extensión de 1230 km2, incluyendo el casco antiguo y sus tres aldeas.

Su altitud media es de 875,5 metros sobre el nivel del mar. Su clima es de tipo continental mediterráneo, bastante más seco y caluroso en la parte oriental y central, caracterizada por amplias zonas de campiña, donde predomina el olivar. Este clima se ve suavizado en la parte occidental, más fresca y húmeda, donde la vegetación predominante es el encinar autóctono, muy conservado en algunos núcleos y que, en su descenso, se mezcla con las repoblaciones de pino carrasco.

La gran cantidad de asentamientos arqueológicos inventariados en su término municipal atestiguan una intensa y continua ocupación humana de estas tierras desde el paleolítico superior. Entre los restos arqueológicos destacan los de varios oppida (Cerro de la Celada, la Torre del Moro o el Cortijo de la Muela), con una estrecha relación visual entre ellos, a través de torres, referentes fundamentales de la forma de controlar un territorio -caminos, vados y valles fluviales- durante época ibérica.

Los orígenes del núcleo urbano de Alcaudete se remonta a época romana, que según las fuentes epigráficas se adscribe a Sosotigi, municipio flavio.

Por su abundancia de agua y manantiales los árabes la nombraron al-Qabdaq, ciudad de los manantiales. Levantaron la imponente fortaleza que alcanzó fama de inaccesible en el periodo califal. Este alcázar fue centro de protección de una medina comerciante muy activa, ubicado en una importante red viaria y comercial y fue militarmente codiciado tanto por musulmanes como por cristianos.

Desde la primera conquista cristiana en 1085 por Alfonso VI, en los siglos siguientes cambió varias veces de manos entre castellanos y andalusies. Incluso después de la batalla de las Navas de Tolosa y el avance de Fernando III no cesaron los trueques: el rey Santo la cedió al rey moro de Baeza, luego a la Orden de Calatrava, volvió en periodos santo la cedió intermitentes a estar en manos de los nazaríes, hasta que Alfonso XI la conquistó definitivamente en 1340.

A finales del s. XIV , instalada la dinastía de los Trastámara, la villa de Alcaudete se enajenó a la corona y pasó a merced de un particular como señorío: una de las ramas de los Fernández de Córdoba, la de Montemayor. En el s. XV Alcaudete se transformó en plataforma y enclave de las tropas. Al terminar la guerra de Granada, en la primera mitad del XVI, la vida de la Villa cambia, se le concedió el título de Conde al sexto señor de la Villa. Es la época de mayor esplendor, auspiciada por la prosperidad económica en el cultivo de cereales y la ganadería , a lo que se sumaba el ser paso obligado en el camino entre el reino de Granada y Castilla. Numerosas construcciones, iglesia, conventos y ermitas, transformarán y marcarán su actual fisonomía. En esta época los Condes de Alcaudete ocupan altos puestos en el gobierno (virreyes, capitanes generales, etc..). A finales del siglo XVII se inicia un periodo de decadencia, acentuada por el absentismo de sus condes y el final de la línea masculina de los mismos que no se habría de superar hasta finales del siglo siguiente.

El siglo XIX está marcado por la agitación social y política de sus vecinos: sublevación del pueblo contra los franceses, la batalla entre carlistas e isabelinos en sus calles, la desamortización de bienes de propios y eclesiásticos, y por el grupo de reformistas de la Real Sociedad Económica de Amigos del País, palanca de tertulias políticas y amotinamientos.

Monumentos

Iglesia de Santa María, que se edificó, según algunas tradiciones sobre el espacio que ocuparía la mezquita musulmana. Se edifica en dos fases: la primera corresponde al alzado del cuerpo, un espacio rectangular de tres naves y la primitiva capilla mayor de Martín de Bolívar, utilizándose el elemento gótico más característico: la bóveda de crucería. La segunda, a una nueva capilla mayor de estilo renacentista obre de Francisco del Castillo. Destacar las dos portadas que desarrollan un programa iconográfico de tema mariano donde se mezclan elementos renacentistas, tanto figurativos como heráldicos.

Iglesia de San Pedro (siglo XVI). Se edifica bajo un único proyecto de Francisco del Castillo. Es una iglesia renacentista de planta salón de tres naves, cubiertas con bóvedas vaídas, características de Vandelvira, excepto las bóvedas de la cabecera que son de cañón. El esquema en planta alcaudetense se pone en relación con una serie de fábricas parroquiales que se van a levantar en la diócesis jienense a lo largo de la segunda mitad del s.XVI y que tienen como modelo la Catedral de Jaén, cuyo proyecto definitivo quedó fijado por Vandelvira.

Convento de Santa Clara,pertenece a la orden de las clarisas de la orden de San Francisco. El edificio es de planta rectangular, tipo cajón. Podemos situar su construcción en la frontera entre los siglos XVI y XVII. En la provincia de Jaén es el único ejemplo de portada con columnas salomónicas en piedra que existe. Esta obra está relacionada con la de Hurtado Izquierdo en Córdoba o la fachada de la universidad de Granada. La portada puede situarse en el primer cuarto del s.XVIII.

Castillo de Alcaudete, En la época emiral se levantó una fortaleza en el período califal. El alcázar fue centro de protección de una medina comercialmente muy activa, ubicado en una importante red viaria y comercial y fue militarmente codiciado tanto por musulmanes como por cristianos.

De estas primitivas defensas no quedan restos, debido a la significativa reestructuración que sufre el conjunto defensivo en época almohade. En este período, el núcleo de población se rodea de una muralla y en la cumbre del cerro se edifica un alcázar construido con tapial de tierra sobre basamento de mampostería.

El Castillo actual, construido sobre el alcázar almohade, es un exponente de fortaleza de frontera del s.XIII-XIV. Las murallas y torres, construidas con tapial serán reforzadas con mampostería tras la conquista cristiana en 1246, por los freiles de la Orden de Calatrava. Conservan los adarves o ronda de la guardia a través de los cuales podemos recorrer todo su recinto y acceder al interior de las torres. Destacan el refectorio y caballerizas así como la imponente torre del homenaje. Fue declarado Monumento Histórico en 1985.

Otros edificios de interés son la Capilla de Santa Catalina, con interesantes pinturas murales del s. XVI (abierta todo el día), el Convento del Carmen, con pinturas al fresco del s. XVIII (horario de culto), o sus casas señoriales como la Casa de los Leones o la de la Virreina.

Gastronomía

La gastronomía de Alcaudete gira en torno al aceite de oliva, quintaesencia de la cocina jienense. Los platos y productos alcaudetenses más populares, se caracterizan por su sencillez, conjugada con la abundancia y consonancia con la estación correspondiente.

Mencionar los productos de sus huertas donde las alcachofas, de color verde claro, apretadas, tersas y jugosas,compiten en buena fama con las habas verdes, tiernas y pequeñas, que siguiendo los pasos de una tradicional artesanía conservera son envasadas por “Productos Mata”. Otra forma de tomar las habas frescas es guisadas junto a sus vainas troceadas en la no menos popular y deliciosa sobrehúsa.

El día de los Reyes Magos se celebraba dando cuenta de un guiso de patas y orejas de cerdo, del mismo modo que como preludio de cuaresma se prepara el suculento relleno de Carnaval (masa de carne y especias), compitiendo en sabor con un plato de vigilia como el encebollado, de boquerones. De Alcaudete es típica también la alboronía,que es una ensalada de patatas, habichuelas, berenjenas y especias.

Pero din duda Alcaudete es famosa por sus orejones, es decir, los melocotones deshuesados, troceados y secados al sol,que habrán de dar sabor afrutado a los azucarados ponches de vino, y llegado el caso darán cuerpo al no menos tradicional potaje de ciruelas y orejones.

Deliciosos postres son las frutas de sus riberas, como los famosos duraznos,melocotones de carne muy pegada al hueso,acompañados del tradicional resol, licor de hierbas de procedencia italiana que en su origen se preparaba con la hierba “ros solis”, es decir,rocío del sol,y que en sus diversas variedades acompañó las sobremesas de nuestro Siglo de Oro y la Repostería,de larga tradición conventual y decisiva influencia árabe,con dulces como el alfajor,los pestiños,mantecados,ochíos,las tortas de amnteca o los hornazos,de origen medieval.

Alcaudete,cuenta así mismo con una larga tradición en la elaboración y conservación de frutas de temporada como “frutas de invierno”,como el bollo de higo, higos secos,ciruelas pasas,orejones,etc.

Cómo llegar

Salir de Jaén. Continuar en: Carretera de Córdoba. Continuar en: A-316. Girar a la izquierda: N-432. Llegar a Alcaudete.

Distancias

A Jaén 50 km
A Martos 25 km
A Fuensanta de Martos 35 km
A Valdepeñas de Jaén 36 km
A Sabariego 12 km
A Todosaires 21 km
A Fuente Tojar 16 km
A Los Villares 41 km
A Vizcalmón 5 km


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