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Pueblos de Jaen

Baños de la Encina

Pueblos de Jaen

Baños de la Encina, Sierra Morena

Baños de la Encina es una población situada al noroeste de la provincia, al pie de Sierra Morena. Parte de su término municipal está incluido en el Parque Natural de las Sierras de Andújar, formaciones de media montaña que contienen un verdadero ecosistema mediterráneo integrado por masas de encinas, alcornoques, quejigos, pino piñonero, robles y matorrales. En él habitan numerosas especies faunísticas que le añaden un gran valor cinegético.

El núcleo urbano de Baños de la Encina, declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1969 , es un conjunto de gran belleza y armonía con el entorno, que se asienta en las laderas de un cerro coronado por el impresionante Castillo de Bury Alhamma, en muy buen estado de conservación, y también declarado Monumento Histórico- Artístico. Junto a éste ofrece otros monumentos como la Iglesia de S. Mateo, la Casa Consistorial, el Palacio de Priores, el Palacio de los Molina de la Cerda, la Casa de los Herrera Cárdenas y otras casas señoriales.

Con una extensión superficial de 392 KM2 , el término municipal de Baños de la Encina presenta dos zonas claramente diferenciadas, dominadas de forma casi absoluta por un paisaje de dehesa, sólo roto por una pequeña franja de olivares, al sureste, al pie del casco urbano, y algunas parcelas aisladas de cereal. Una, la zona de valle, al sur, en la que se localiza el núcleo urbano, de terrenos alomados con pendientes suaves, y la otra, al norte, lindera con la provincia de Ciudad Real, que cuenta en su mitad oriental con asentamientos mineros cuya explotación ha condicionado el devenir histórico de este pueblo, mientras que en su mitad occidental forma parte del Parque Natural de la Sierra de Andújar, y que se eleva bruscamente hasta alcanzar cotas superiores a los mil metros (Cerro de los Caballeros, con 1.093 m). Otros vértices importantes son Selladores (968 m), Peñón jurado (932 m), Alarcones (762 m) y moro (677 m).

El pasado de Baños de la Encina conserva las primeras evidencias de existencia humana en los yacimientos encontrados en las terrazas fluviales del valle del río Rumblar (Galay, Santa Inés o Angulo), datadas entre los años 1 00.000 y 30.000 a. C. la transición entre el Neolítico y la Edad de los Metales queda patente en la gran cantidad de pinturas rupestres esquemáticas que se localizan en abrigos y covachas al norte del término municipal. Aunque, quizás, la mayor riqueza arqueológica se corresponde con el pleno desarrollo de la cultura argárica en la cuenca media de¡ río Rumblar. También existen evidencias de asentamiento de la cultura ibérica (Salas de Galiarda) y de época romana.

En la Edad Media, con la ocupación árabe, agotada la principal fuente económica de otras épocas, la minería, se intensifica la especialización agraria, hasta el punto de convertir la zona más próxima al núcleo urbano, Valdeloshuertos, y el propio núcleo, en un verdadero paraíso artificial de agua y huertas a través de una compleja red de pozos, aterrazados bancales y acequias, que se desarrollaban bajo la atenta vigilancia de la fortaleza de Bury Al-Hamma, que ejercía un estricto control administrativo y económico de la zona, a la vez que servía como acuartelamiento de tropas y control y defensa de las poblaciones más al sur de Sierra Morena.

Monumentos

Castillo de Bury Alhama, año 968. Periodo califal. Tras la conquista de Fernando III fue modificada levantándose la torre gótica y cilíndrica del homenaje o Almena Gorda. En 1931 fue declarada Monumento Histórico Artístico Nacional. Desde 1969 ondea la bandera del Consejo de Europa.

Conjunto Histórico-Artístico desde 1969.

Iglesia de San Mateo, siglos XV al XVII. En ella se mezclan varios estilos.

Casa Consistorial, principios del siglo XVI.

Ermita del Santo Cristo del Llano. Destaca en su interior el camarín del siglo XVIII.

Ermita de Nuestra Señora de la Encina, siglo XVII. En ella se encuentra los restos incinerados de una encina en la que apareció la Virgen.

Casa Torreón Poblaciones Dávalos, siglo XV. En el siglo XVII la familia Poblaciones Dávalos lo convierte en palacio y lo habita, introduciendo algunas reformas.

Palacio de Priores, siglo XV. En su interior destaca una escalera y las bodegas hasta hoy inalteradas.

Palacio de los Molina de la Cerda. Estilo renacentista.

Yacimientos Arqueológicos

Yacimiento del Cerro de Navalmorquín.

Camino de la Virgen.

Villa Romana.

Cueva de la Moneda. En ella aparecen pinturas rupestres y restos iberos, romanos y visigodos.

Conjunto de pinturas rupestres. En Canjorros de Peñarrubia, Nava el Sach.

Centenillo. Mina romana.

Pantano del Rumblar. Junto a éste se encuentra el poblado de Peñalosa, donde se han encontrado restos antiguos de cerámica y útiles agrarios.

Urbanismo

Casa de los Herrera Cárdenas, siglo XVIII.

Casa de los Galíndez.

Casa de los Pérez de Vargas.

Casa Salido.

Casa de Salcedo.

Molino, siglo XVIII.

Embalse de RumblarEmbalse El Centenillo

Gastronomía de Baños de la Encina

La gastronomía en Baños de la Encina, como es norma en las comunidades del ámbito rural, siempre ha estado vinculada a los recursos proporcionados por el suelo que les cobija, la estacionalidad anual y las labores agrícolas, cinegéticas y ganaderas, marcadas por al amplitud del término, por tanto por las largas distancias en el desplazamiento. No es extraño la existencia de unos platos con omnipresencia de piezas resultantes de actividades cinegéticas, empleo intenso de plantas aromáticas, pucheros y platos sencillos en su preparación como consecuencia de la necesidad de comer en el “lugar de trabajo”, mientras la “comida fuerte” se reservaba para la noche.

Entre los platos más preciados en el municipio de Baños de la Encina están los relacionados propiamente con la caza: venado, jabalí o gamo en estofado o adobado, la perdiz en escabeche o habichuelas serranas, la liebre con salsilla bordonera, al tomillo a al jarón; otros vinculados al mundo pastoril como las migas o los “calandrajos con liebre”; los ligados al estío, salmorejo, ajoblanco o “ensalá” de lechuga y “granás” de cuelga;…, y el cucharro, nuestro hoyo, un moño de pan al que se quita el migajón, se adereza bien con aceite de oliva, sal ajo restregado y el churre de un tomate; como acompañantes tocino de veta, una arenque, bacalao, … y hasta melón, uvas y aceitunas machacadas, en adobillo o negras en cercenada, según tiempo.
Son preciados los embutidos de carne de monte, sobre todo el chorizo y el jamón seco o sumarro, utilizando carne de venado.
La dulzaina viene definida por la herencia árabe y la oportunidad festiva: gachas santeras, pestiños, borrachuelos, hornazos de Resurrección y las “sobas” (gran torta de aceite, crujiente y muy exquisita). También es popular el mantecado mixto, de aceite y manteca, recordando nuestro origen ecléctico.
Pero la esencia de nuestra gastronomía en dulce viene definida por el ambiente social que se crea en torno a ella. Aún se mantiene la tradición de ir a cocer al horno a cambio de una parte, ahora en dinero, pero que hace de este acontecimiento una verdadera fiesta en ciertos días señalados.

Cómo llegar a Baños de la Encina

En coche: Baños de la Encina está a 55 km de Jaén capital. Toma la salida 288 de la E-4 y continúa 6 km por la JV-5040.
En autobús: La Sepulvedana (953 69 36 07) llega a diario desde Linares (0,96 €).
En tren: Renfe (902 24 02 02) hace la línea Linares-Baeza varias veces al día. Desde Madrid hay un regional express (31,20 €/ida y vuelta).

Distancias

A Jaén 55 km
A Bailén 9,5 km
A Linares 24 km
A Guarromán 8 km
A Úbeda 50 km
A La Carolina 23 km
A Martín Malo 13 km
A El Salcedo 6 km
A Andújar 40 km
A Mengíbar 30 km


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