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Pueblos de Almeria

Abla

Pueblos de Almeria

Abla, municipio almeriense del curso alto del río nacimiento

Abla es un milenario y pintoresco pueblo almeriense de 1.519 habitantes, con una precipitación media anual de 331 mm, y un término municipal de 45,9 km2, situado al noroeste de la provincia, en el curso alto del río Nacimiento a cuya comarca pertenece.

Limita con los municipios vecinos de Abrucena, Ohanes y Las Tres Villas.

El pueblo de Abla se asienta en la ladera sur de una estribación de Sierra Nevada, de altitud 862 m., decantada por el amplio valle flanqueado por dos cadenas montañosas, al norte la Sierra de Baza-Filabres, y al sur Sierra Nevada.

Se accede a la población por el pasillo natural en el que discurre la autovía A-92, que comunica Guadix con Almería, distando de Almería 60 Km., de Guadix 45 Km. de Granada 100 Km y de Las Tres Villas unos 8 km..

Terrenos serranos y, sin embargo, alturas máximas comparativamente modestas: Cerrón de Guzmán, 1.806 metros, loma de las Bazanas, 1.960 m.

Monumentos de Abla

Iglesia Parroquial de la Anunciación (s. XVI-XVIII)

Templo de estilo mudéjar, levantado en 1559 bajo la dirección del maestro Francisco Lorenço. La iglesia original constaba de una única nave. Las capillas laterales se adosaban porteriormente, en el siglo XVII, y fueron costeadas por familias pudientes de la localidad.

En el siglo XIX, al perder su carácter privativo, fueron comunicadas entre si, dando la apariencia de dos naves laterales a ambos lados de la central. Merece la atención admirar la armadura rectangular de limas moamares de la nave central, que presenta tirantes dobles y cuadrales en las esquinas. Igualmente, resaltar la armadura ocavada del Altar Mayor, que posee una rica decoración de estrellas de ocho puntas.

La fachada principal aparece representada por una portada clásica latericia, estructurada con un arco de medio punto, flanqueadas por sendas pilastras toscanas, sobre cuyo entablamiento superior se alza una enmarcada hornacina rematada con una cruz.

Ermita de San Antón (XVII-XIX)

Ermita donde se venera la imagen del santo en cuyo honor se encienden las tradicionales «lumbres». Aparece citada, en el siglo XVII, como «ermita la de señor san Anton». Consta de una nave rectangular y una capilla mayor de forma semioctogonal aunque desdibujada por unas reformas en el muro, y unidas a través de una arcada. Junto a la fachada se encuentra la cruz a la que da nombre ya citada en el siglo XVI y actualmente reemplazada, y que induce a pensar que ya existiese la ermita en ese siglo. En honor de San Antón se celebran las tradicionales «lumbres», encendiéndose hogueras en la barriada, la noche del 16 de Enero, vísperas de la festividad del Santo.

Ermita de los Santos Mártires (s. XVII-XIX)

El culto a los Santos Mártires se establece formalmente en Abla por Decreto de 18 de abril de 1629, por el que se declaran Patronos de Abla a los Santos Apolo, Isacio y Crotato. Además, indicaba la necesidad de levantar una ermita en el lugar que había sido declarado sanyo y donde se habían colocado previamente tres cruces dedicadas a cada uno de los Tres Mártires.

La arquitectura arquitectónica de le ermita actual, distinta a la originaria, presenta un trazado de cruz latina, cubierta con bóveda de medio cañón. En la capilla mayor se localizan tres hornacinas correspondientes a los Tres Mártires, con otra superpuesta donde se venera a la Virgen del Buen Suceso. La nave transversal alberga dos capillas, una dedicada a San Segundo y la otra a San Antonio. La ermita se encuentra flanqueada por dos torres laterales de planta cuadrada, que se rematan con un segundo cuerpo octogonal irregular. Se accede a la ermita a través de un pórtico compuesto por tres arcos de medio punto, sobre columnas toscanas de cantería, como símbolo de los Tres Mártires.

Cruz de San Juan y Ermita de la Virgen de las Maravillas

Es una cruz de piedra que primitivamente se levantaba sobre un pedestal romano, dedicado al emperador Vespasiano y estuvo instalada en el centro de la plaza. Después se adosó a la fachada de la ermita, pero al construirse el pilar inferior en la década de los cincuenta, junto con el abrevadero para los animales, se desechó el pedestal o se reutilizó como base para el caño actual de agua.

Ambos elementos, cruz y ermita, nos recuerdan la fuerte impronta religiosa durante el Antiguo Régimen, que lleva a crear múltiples espacios sacralizados dispersos por la trama urbana.

Mirador del Castillo y antigua Alcazaba

La denominada barriada de los Castillo se encuentra en la parte más alta de la población, donde se asentaba la antigua fortaleza árabe, levantada para controlar la comunicación al interior y en relación visual con el Castillejo de Abrucena o la Alcazaba de Fiñana.

Contrasta el entramado de callejuelas laberínticas de tradición islámica en esta parte alta, con las calles paralelas a las curvas de nivel, como la calle Real (siglo XVI) y otras transversales de las zonas más bajas.

Este altozano de la colina permite además su uso como mirador privilegiado a ambas sierras, la autovía A-92 y la Rambla de los Santos a poniente.

Mausoleo de Abla
La huella romana en Abla

Este mausoleo o torre funeraria de finales del siglo II, es el testimonio más importante del municipio romona de Alba (la actual Abla). La localidad era ya mencionada en las fuentes antiguas como parada de viajeros en la importante vía o calzada que unía Cástulo (Linares) con Málaga a través de Acci (Guadix), Urci (Almería), Murgis (El Ejido) y Abdera (Adra).

El sencillo edificio de planta cuadrada de 4,8 m de lado, levantado sobre un zócalo de pizarra y construido con «opus caementicium», que obtiene una dureza semejante al hormigón actual, albergaría la tumba de un importante ciudadano local.

Interiormente podemos diferenciar dos nivles. La cripta inferior contendría el sarcófago con la sepultura, mientras que arriba se dispone la cámara ritual con un banco o altar corrido, adosado a la pared Norte, y que destaca por la novedad técnica de la cubierta con bóveda de arista, innovación característica de la época de Adriano y que nos ha permitido fechar la construcción (normalmente estos mausoleos solían coronarse con una alta pirámide).

Desde el siglo IV fue reutilizado como vivienda y desde el XVI se convierte en ermita de San Sebastián hasta cercanas fechas, funcionalidad religiosa que la ha salvado de la destrucción. Sin embargo, su grave deterioro y amenaza de ruina, obligaba a su rehabilitación. Fuente: Consejería de Cultura

Mausoleo Romano de Abla - Almería
Fotos: Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico

Pedestal de Avitiano (s.II)

Pedestal romano que contenía inscripciones latinas hoy desaparecidas, y que gracias a la recopilación de texto y su trascripción epigráfica se deduce que es un homenaje que rindió el consejo municipal (ordo) de Alba (Abla) a un afamado tribuno romano, por nombre Lucio Alfeno Avitiano, que vivió su retiro en la localidad.

Tras la conquista se le colocó una cruz de hierro forjado, actualmente reemplazada que le imprime un marcado carácter religioso.

Escudo de Armas de D. Alonso Bazán Hacén

Escudo timbrado con una corona y soportado por dos figuras animadas en cuyo campo se aprecia una banda engolada de dragantes, con una menguante cargada con una cruz arriba, y abajo una granada. Fue fechado tardíamente en 1686. Alonso Bazán Hacén era un caballero descendiente del linaje de los reyes nazaritas granadinos, que sirvió a los Reyes Católicos en la conquista de la ciudad de Granada y su reino. Los reyes le concedieron, entre otras mercedes, el títula de Alguacil Mayor de Abla en el año 1500, como recompensa por los servicios prestados.

Bajorrelieve de pórtico clásico (s. XVII-XVIII)

Relieve decorativo situado sobre el enrejado de la ventana de la sacristía, realizado en ladrillería y que simula un pórtico clásico. Aparece centrado con tres columnas (triástico) y cubierto con frontón, con dos paramentos laterales sobresalientes y rebajados en los extremos que presentan sendas puertas de acceso.

El conjunto está adornado con unos elementos decorativos esféricos que lo resaltan y embellecen. Se trata de un legado que evoca con carácter simbólico la civilización romana asentada en Abla, y cuyo simbolismo ha sido plasmado como pieza heráldica en el escudo municipal.

Casa Señorial Barroca S. XVIII

Estas viviendas señoriales del Antiguo Régimen, ligadas a una pequeña nobleza terrateniente y agraria, destacan por la portada exterior y el patio interior de distribución. La fachada muestra el carácter popular del barroco, visualizado con una carencia de ornamentación, los huecos cortando el muro, la indiferenciación de las plantas, la importancia de la rejería en hierro forjado como símbolo del prestigio y el interés de la portada como elemento señorial y clasicista, centrando el portón de ingreso para el paso de carros y sosteniendo la repisa del balcón central.

El modelo es deudor de la vivienda morisca por la presencia del patio porticado como pieza central en cuanto disposición y representatividad; la importancia de la escalera en un ángulo del patio, como elemento de comunicación vertical y clasificación de visitantes, pues permite pasar del espacio público de la planta baja a las habitaciones privadas de la alta; o la diferenciación funcional entre espacios productivos de la planta baja (bodegas, caballerizas, establos…) de las habitaciones privadas de la planta superior.

Pero la novedad de Abla es el casetón o patio de luces de planta octogonal, decorado en su zona central mediante unos motivos de lazo de diversos colores que le otorgan una gran plasticidad y elegancia, y que nos recuerdan la tradición nazarí.

Fuente: Ortiz Ocaña, Antonio José. «Raices Populares de Abla». Ayto.

Gastronomía de Abla

En la gastronomía de Abla podemos destacar: Embutidos. Fritada alpujarreña. Choto al ajo cabañil. Cocina mareá. Encebollado con hígado de cerdo. Tabirnas colorás (guiso de patatas con pimientos rojos, cebolla y ajos).

Dulces: Roscos de Semana Santa. Pebetes de calabaza (bolas de calabaza machacadas). Soplillos de huevo y almendra. Mantecados de miel. Rosquillos de vino.

Donde Dormir

Casa Moya

Fuentes y Manantiales de Abla

  • Fuente Agria
  • Fuente Colorada
  • Fuente del Manzano
  • Balsa de las Peñuelas
  • Caño de los Granaillos
  • Fuente de los Galindos
  • Fuente de la Cruz de San Juan

Cómo llegar a Abla

Salir de Almería. Tomar: Rambla De Belén. En la rotonda, tomar la salida 1 y continuar en: E-15 / A-7 en dirección: Murcia-Ronda de Almería-Granada.

Tomar la salida en dirección: Salida 453-Viátor-Base Militar La Legión-Guadix-Granada. En la rotonda, tomar la salida 4 y continuar en: A-92.

Tomar la salida en dirección: Salida 341
Abla. Girar a la derecha: A-92ª. Entrar en la localidad.

Distancias desde Abla

Adra 81 km
Níjar 84 km
Berja 65 km
El Ejido 83 km
Almería 62 km
Exfiliana 37 km
Córdoba 242 km
Granada 95 km
Abrucena 3,5 km
Aguadulce 80 km
Hernan Valle 56 km
Alhama de Almería 44 km

Senderos en Abla

Ruta de los Molinos de Abla


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