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Pueblos de Almeria

Abla

Pueblos de Almeria

Abla, municipio almeriense del curso alto del río nacimiento

Abla es un milenario y pintoresco pueblo almeriense de 1.519 habitantes, con una precipitación media anual de 331 mm, y un término municipal de 45,9 km2, situado al noroeste de la provincia, en el curso alto del río Nacimiento a cuya comarca pertenece.

Limita con los municipios vecinos de Abrucena, Ohanes y Las Tres Villas.

El pueblo de Abla se asienta en la ladera sur de una estribación de Sierra Nevada, de altitud 862 m., decantada por el amplio valle flanqueado por dos cadenas montañosas, al norte la Sierra de Baza-Filabres, y al sur Sierra Nevada.

Se accede a la población por el pasillo natural en el que discurre la autovía A-92, que comunica Guadix con Almería, distando de Almería 60 Km., de Guadix 45 Km. de Granada 100 Km y de Las Tres Villas unos 8 km..

Terrenos serranos y, sin embargo, alturas máximas comparativamente modestas: Cerrón de Guzmán, 1.806 metros, loma de las Bazanas, 1.960 m.

Geografía, Historia y Patrimonio de Abla

Sorprende el blanco caserío de este pueblo situado a 861 metros de altura en la falda norte de Sierra Nevada, pero especialmente su paisaje de contrastes, donde se contrapone el llano del valle del río Nacimiento, eje natural de comunicación entre la costa y el interior peninsular, con las cercanas cumbres de Sierra Nevada, con su manto blanco dominando en invierno la trama urbana.

También se contrapone el gris pizarroso del lecho de las ramblas o la piedra de las montañas, con el verdor de la vega o el frondoso olivar, la sequedad del monte bajo con la masa forestal, dando lugar a una curiosa y sugerente variante tonal que va desde el verde al blanco nevado de la montaña.

En este escenario se desarrolla una población milenaria que se remonta a la cultura de Los Millares, tal como se aprecia en la Necrópolis de Los Millanes, un conjunto de tumbas circulares colectivas de la Edad del Cobre, y posteriormente con cistas funerarias argáricas.

Pero la consolidación vendrá con la ciudad bastetana de Abula, mencionada en la Geografía de Ptolomeo, y Alba, convertida en municipio romano, que aparece en el itinerario de Antonino como lugar de descanso de viajeros en la vía de Cástulo (Linares) a Málaga a través de Acci (Guadix), Urci (Almería) o Abdera (Adra). De este rico pasdo perduran el magnífico mausoleo funerario, diversas lápidas encontradas, especialmente el llamado pedestal de Avitiano, o la elección del os patronos del municipio, San Apolo, San Isacio y San Crotato, tres mártires romanos, festejados el 19 de abril.

De la civilización hispano-musulmana tenemos abundantes referencias documentales y literarias, pero el único resto material destacable es la fortaleza, situada en lo alto de la ladera donde se sitúa el pueblo. Estaba levantada estratégicamente para controlar esta vía de comunicación al interior y en relación visual con el Castillejo de Abrucena o la Alcazaba de Fiñana. Hoy solo queda el aljibe, abundantes restos de cerámica árabe y la denominación toponímica de la barriada de “los castillos”, a la espera de una excavación arqueológica que recupere esta memoria perdida. Transitar el barrio alto buscando el altozano evocará este intrincado urbanismo medieval.

Tras la Reconquista será lugar de la villa de realengo de Fiñana y vivirá la tragedia del levantamiento morisco de 1568, la posterior repoblación cristiana y la grave depresión económica y demográfica del siglo XVII, aliviada por la recuperación del XVIII gracias a la expansión agrícola. Papel destacado tendrán en este periodo la familia morisca colaboracionista de los Bazán, regidores del concejo local durante generaciones.

La población dependerá administrativamente de Fiñana hasta 1740. El actual municipio nace en 1834, tras la segregación de Las Tres Villas (Escúllar, Ocaña y Doña María). El término municipal cuenta, además del espacio urbano, con núcleos diseminados como Los Milanes, Las Juntas o Las Adelfas, y diversas cortijadas ubicadas en las márgenes del río propicias para la agricultura y de arquitectura tradicional todavía conservada.

La población se ha estabilizado recientemente en torno a los 1500 habitantes gracias a la mejora de las comunicaciones con la autovía A-92 y el acercamiento a la capital, además de un incremento del turismo y las estancias de fines de semana. Con ello se ha acabado la sangría demográfica anterior.

Dentro del calendario festivo destacan la “merendica”, coincidiendo con las comuniones, o la fiesta del verano, en realidad un encuentro, para aprovechar el retorno de los antiguos emigrantes. Dando calor al invierno, se celebran el Baile de las Ánimas el día 1 de enero y quince días más tarde las “lumbres” u hogueras, con tradicionales festejos en los barrios.

Recursos Medioambientales y Ecoturísticos

La ubicación en pleno Espacio Natural de Sierra Nevada aporta unas cualidades medioambientales que atraen al visitante, hechizado en la distancia por las cumbres blancas dominando la trama urbana de Abla.

El escenario natural muestra un ecosistema mediterráneo caracterizado por tres modalidades de paisaje. La montaña muestra el bosque formado por encinas en pequeñas zonas aisladas, residuos del monte original hasta su desforestación reciente, y mezclados con áreas de pinares de repoblación (años cincuenta y sesenta).

El segundo nivel es el típico matorral formado por bolinas, esparto, jara o aulaga, que puede formar un denso bosque de gran riqueza ecológica cuando las condiciones naturales lo permiten.

El tercer nivel es la ribera que abarca las zonas más húmedas, con hinojo, cerraja, hiedra y marrubio, mientras que el arbolado creando una galería a lo largo de los cursos de agua, se forma a partir del almez, acacia, moral, sauce, laurel, zarza e higuera.

Este escenario permite una rica fauna, donde la figura emblemática es la cabra montés, cuyas habilidades escaladoras le permiten llegar a recónditos rincones de la sierra y que se ha recuperado magníficamente en número de ejemplares. También destaca el jabalí, con un crecimiento excesivo por falta de depredadores naturales, lo que obliga a periódicas batidas, o la ardilla, muy adaptada al espacio.

Asimismo sobresalen las habituales especies de caza, como conejo, liebre, perdiz, tórtola o zorzal, mientras que en encinares, matorrales o cultivos son más frecuentes pequeños mamíferos, como ratones, musarañas o topillos, base alimenticia de medianos carnívoros como el gato montés, que aún mantiene algunos ejemplares en lo más profundo del bosque.

No podemos olvidar la riqueza micológica de la zona y la afición de recoger setas en otoño, que nos permite además disfrutar de una manera sana y amena del monte.

Abla dispone de un Punto de Información Micológica y una excelente oferta para excursionistas y enamorados de la gastronomía. La seta más buscada es el níscalo o robellón, típica de pinares. No obstante pueden encontrarse muchos otras especies comestibles, como la seta de cardo, el pie azul, la negrilla, la pata de perdiz, diversos boletos, champiñones silvestres…

Abla

Panorámica de Abla

Plaza Mayor

Plaza Mayor de Abla - Ayuntamiento

Monumentos de Abla / Qué ver

Mausoleo de Adra

Iglesia Parroquial de la Anunciación (s. XVI-XVIII)

Templo de estilo mudéjar, levantado en 1559 bajo la dirección del maestro Francisco Lorenço. La iglesia original constaba de una única nave. Las capillas laterales se adosaban posteriormente, en el siglo XVII, y fueron costeadas por familias pudientes de la localidad.

En el siglo XIX, al perder su carácter privativo, fueron comunicadas entre si, dando la apariencia de dos naves laterales a ambos lados de la central. Merece la atención admirar la armadura rectangular de limas moamares de la nave central, que presenta tirantes dobles y cuadrales en las esquinas. Igualmente, resaltar la armadura ochavada del Altar Mayor, que posee una rica decoración de estrellas de ocho puntas.

La fachada principal aparece representada por una portada clásica latericia, estructurada con un arco de medio punto, flanqueadas por sendas pilastras toscanas, sobre cuyo entablamiento superior se alza una enmarcada hornacina rematada con una cruz.

Iglesia Parroquial de la Anunciación de Abla

Ermita de San Antón (XVII-XIX)

Ermita donde se venera la imagen del santo en cuyo honor se encienden las tradicionales «lumbres». Aparece citada, en el siglo XVII, como «ermita la de señor san Antón». Consta de una nave rectangular y una capilla mayor de forma semi octogonal aunque desdibujada por unas reformas en el muro, y unidas a través de una arcada. Junto a la fachada se encuentra la cruz a la que da nombre ya citada en el siglo XVI y actualmente reemplazada, y que induce a pensar que ya existiese la ermita en ese siglo. En honor de San Antón se celebran las tradicionales «lumbres», encendiéndose hogueras en la barriada, la noche del 16 de Enero, vísperas de la festividad del Santo.

Ermita de los Santos Mártires (s. XVII-XIX)

El culto a los Santos Mártires se establece formalmente en Abla por Decreto de 18 de abril de 1629, por el que se declaran Patronos de Abla a los Santos Apolo, Isacio y Crotato. Además, indicaba la necesidad de levantar una ermita en el lugar que había sido declarado santo y donde se habían colocado previamente tres cruces dedicadas a cada uno de los Tres Mártires.

La arquitectura arquitectónica de le ermita actual, distinta a la originaria, presenta un trazado de cruz latina, cubierta con bóveda de medio cañón. En la capilla mayor se localizan tres hornacinas correspondientes a los Tres Mártires, con otra superpuesta donde se venera a la Virgen del Buen Suceso. La nave transversal alberga dos capillas, una dedicada a San Segundo y la otra a San Antonio. La ermita se encuentra flanqueada por dos torres laterales de planta cuadrada, que se rematan con un segundo cuerpo octogonal irregular. Se accede a la ermita a través de un pórtico compuesto por tres arcos de medio punto, sobre columnas toscanas de cantería, como símbolo de los Tres Mártires.

Ermita de los Santos Mártires de Abla

Cruz de San Juan y Ermita de la Virgen de las Maravillas

Es una cruz de piedra que primitivamente se levantaba sobre un pedestal romano, dedicado al emperador Vespasiano y estuvo instalada en el centro de la plaza. Después se adosó a la fachada de la ermita, pero al construirse el pilar inferior en la década de los cincuenta, junto con el abrevadero para los animales, se desechó el pedestal o se reutilizó como base para el caño actual de agua.

Ambos elementos, cruz y ermita, nos recuerdan la fuerte impronta religiosa durante el Antiguo Régimen, que lleva a crear múltiples espacios sacralizados dispersos por la trama urbana.

Cruz de San Juan y Ermita de la Virgen de las Maravillas de Abla

Cruz de San Juan de Abla

Ermita de San Roque

Ermita de San Roque de Abla

Mirador del Castillo y antigua Alcazaba

La denominada barriada de los Castillo se encuentra en la parte más alta de la población, donde se asentaba la antigua fortaleza árabe, levantada para controlar la comunicación al interior y en relación visual con el Castillejo de Abrucena o la Alcazaba de Fiñana.

Contrasta el entramado de callejuelas laberínticas de tradición islámica en esta parte alta, con las calles paralelas a las curvas de nivel, como la calle Real (siglo XVI) y otras transversales de las zonas más bajas.

Este altozano de la colina permite además su uso como mirador privilegiado a ambas sierras, la autovía A-92 y la Rambla de los Santos a poniente.

Pedestal de Avitiano (s. II)

Pedestal romano que contenía inscripciones latinas hoy desaparecidas, y que gracias a la recopilación de texto y su trascripción epigráfica se deduce que es un homenaje que rindió el consejo municipal (ordo) de Alba (Abla) a un afamado tribuno romano, por nombre Lucio Alfeno Avitiano, que vivió su retiro en la localidad.

Tras la conquista se le colocó una cruz de hierro forjado, actualmente reemplazada que le imprime un marcado carácter religioso.

Escudo de Armas de D. Alonso Bazán Hacén

Escudo timbrado con una corona y soportado por dos figuras animadas en cuyo campo se aprecia una banda engolada de dragantes, con una menguante cargada con una cruz arriba, y abajo una granada. Fue fechado tardíamente en 1686. Alonso Bazán Hacén era un caballero descendiente del linaje de los reyes nazaritas granadinos, que sirvió a los Reyes Católicos en la conquista de la ciudad de Granada y su reino. Los reyes le concedieron, entre otras mercedes, el título de Alguacil Mayor de Abla en el año 1500, como recompensa por los servicios prestados.

Escudo de Armas de D. Alonso Bazán Hacén

Bajorrelieve de pórtico clásico (s. XVII-XVIII)

Relieve decorativo situado sobre el enrejado de la ventana de la sacristía, realizado en ladrillería y que simula un pórtico clásico. Aparece centrado con tres columnas (triástico) y cubierto con frontón, con dos paramentos laterales sobresalientes y rebajados en los extremos que presentan sendas puertas de acceso.

El conjunto está adornado con unos elementos decorativos esféricos que lo resaltan y embellecen. Se trata de un legado que evoca con carácter simbólico la civilización romana asentada en Abla, y cuyo simbolismo ha sido plasmado como pieza heráldica en el escudo municipal.

Bajorrelieve de pórtico clásico (s. XVII-XVIII) de Abla

Casa Señorial Barroca S. XVIII

Estas viviendas señoriales del Antiguo Régimen, ligadas a una pequeña nobleza terrateniente y agraria, destacan por la portada exterior y el patio interior de distribución. La fachada muestra el carácter popular del barroco, visualizado con una carencia de ornamentación, los huecos cortando el muro, la indiferenciación de las plantas, la importancia de la rejería en hierro forjado como símbolo del prestigio y el interés de la portada como elemento señorial y clasicista, centrando el portón de ingreso para el paso de carros y sosteniendo la repisa del balcón central.

El modelo es deudor de la vivienda morisca por la presencia del patio porticado como pieza central en cuanto disposición y representatividad; la importancia de la escalera en un ángulo del patio, como elemento de comunicación vertical y clasificación de visitantes, pues permite pasar del espacio público de la planta baja a las habitaciones privadas de la alta; o la diferenciación funcional entre espacios productivos de la planta baja (bodegas, caballerizas, establos…) de las habitaciones privadas de la planta superior.

Pero la novedad de Abla es el casetón o patio de luces de planta octogonal, decorado en su zona central mediante unos motivos de lazo de diversos colores que le otorgan una gran plasticidad y elegancia, y que nos recuerdan la tradición nazarí.

Casa Señorial - Abla

Información al Peregrino

Abla se considera uno de los municipios rurales andaluces donde mejor se encuentran representadas las distintas etapas prehistóricas e históricas a través de sus restos arqueológicos. Junto con los vestigios de las Edades del Cobre y del Bronce, es la época romana la que ofrece una presencia más acusada destacando El Mausoleo. Por otro lado, la época medieval se manifiesta en el escalonamiento urbano entorno a la antigua alcazaba de la que se conservan leves restos.

Igualmente, el barroco se encuentra representado mediante interesantes casas señoriales. En cuanto a la arquitectura religiosa, junto con la iglesia mudéjar, destaca la ermita de los Santos, junto al cementerio.

Desde el núcleo de Abla, mediante un sencillo paseo, se puede acceder a la población hermana de Abrucena, igualmente con interesantes elementos patrimoniales como son su castillo medieval y su iglesia mudéjar.

Para continuar nuestro camino el sendero cruza el río Nacimiento alcanzando el antiguo Camino Real

Fuente: Ortiz Ocaña, Antonio José. «Raíces Populares de Abla». Ayto.

Gastronomía de Abla

En la gastronomía de Abla podemos destacar: Embutidos. Fritada alpujarreña. Choto al ajo cabañil. Cocina mareá. Encebollado con hígado de cerdo. Tabirnas colorás (guiso de patatas con pimientos rojos, cebolla y ajos).

Dulces: Roscos de Semana Santa. Pebetes de calabaza (bolas de calabaza machacadas). Soplillos de huevo y almendra. Mantecados de miel. Rosquillos de vino.

Fiestas y Tradiciones

La Merendica

Se celebra el sábado de Penecostés. Es una fiesta campestre de carácter comunitario, surgida originariamente con motivo de la Primera Comunión, que realizaban los niños de la población, junto a sus familiares, en varios parajes de los alrededores.

Actualmente se celebra en el Parque Municipal de Montagón, cuya asistencia es general, formándose grupos previamente organizados de familiares y amistades, que se encargan de los preparativos del ágape, a los que se suman los invitados para compartir este festivo día, amenizado por la banda de música local.

También se la conoce como “La Fiesta del Huevo”. Si bien, la finalidad religiosa de esta fiesta aún persiste, hoy su asistencia no guarda necesariamente relación directa con el motivo de su origen. Curiosamente, todavía se mantiene la costumbre de tomarse el huevo cocido, como manda la tradición.

Las Lumbres de San Antón y San Sebastián

Se celebran en las respectivas vísperas de S. Antón y S. Sebastián. Se conserva un manuscrito del siglo XVII, que alude a las fiestas de S. Sebastián y un documento tardío del siglo XVIII donde aparecen documentadas las lumbres de S. Antón. Popularmente se consideran como símbolo de la purificación, donde el fuego erradica lo antiguo y pasado, para ello se quema lo viejo y se desecha lo inservible.

La costumbre manda que aquellas se celebren de la mitad de la plaza “para arriba” y estas últimas en la otra mitad del pueblo. La razón de la participación del pueblo en el festejo obedece a la existencia entonces de dos ermitas, situadas en ambos extremos del pueblo.

Las lumbres, como nota característica a señalar, fomentan la armonía y la cordialidad entre los vecinos de las distintas barriadas de la localidad, festejándose en las dos partes de la población a su santo respectivo. Es costumbre congregarse en torno a la fogata los vecinos, convidados y familias para disfrutar del buen ambiente reinante y compartirlo con todo aquél que se acerque a la lumbre vecinal.

Fiestas Patronales

El decreto de 18 de abril de 1629, otorgado por el Obispo de Guadix Fray Juan de Araoz, por el que se declaraba Patronos de Abla a los santos Apolo, Isacio y Crotato, marca el origen de las fiestas patronales de la localidad.

Las fiestas son muy concurridas, dada la diversidad de actos y actividades desarrollados de diversa índole. Merecen destacar, aquéllos que forman parte del patrimonio local abulense: “La Traída de los Santos” en procesión desde la ermita a la iglesia parroquial, los pirotécnicos espectáculos de “Los Barrenos de la Rambla” y “La Niña de Fuego”, la subasta de “El Agua de los Santos”, el juego “Las Cachas”, el concierto “La Toma de la Plaza” y el himno patronal “Recuerdo de los Santos”. Recientemente, las fiestas han incorporado nuevos actos gastronómicos y enológicos, como los concursos de “platos típicos” y de “cata de mostos” en la Plaza Mayor, con asistencia masiva de personal.

La importancia que revisten las Fiestas Mayores es el ser un punto de encuentro de abulenses y amistades, en estas entrañables fechas, donde se entremezcla el fervor religioso con los amenizados festejos populares.

Donde Dormir

Casa Moya

Fuentes y Manantiales de Abla

  • Fuente Agria
  • Fuente Colorada
  • Fuente del Manzano
  • Balsa de las Peñuelas
  • Caño de los Granaillos
  • Fuente de los Galindos
  • Fuente de la Cruz de San Juan

Caño de los Granaillos

Caño de los Granaillos

Fuente de la Cruz de San Juan

Fuente de la Cruz de San Juan de Abla

Cómo llegar a Abla

Salir de Almería. Tomar: Rambla De Belén. En la rotonda, tomar la salida 1 y continuar en: E-15 / A-7 en dirección: Murcia-Ronda de Almería-Granada.

Tomar la salida en dirección: Salida 453-Viátor-Base Militar La Legión-Guadix-Granada. En la rotonda, tomar la salida 4 y continuar en: A-92.

Tomar la salida en dirección: Salida 341
Abla. Girar a la derecha: A-92ª. Entrar en la localidad.

Distancias desde Abla

Adra 81 km
Níjar 84 km
Berja 65 km
El Ejido 83 km
Almería 62 km
Exfiliana 37 km
Córdoba 242 km
Granada 95 km
Abrucena 3,5 km
Aguadulce 80 km
Hernan Valle 56 km
Alhama de Almería 44 km

Senderos en Abla

Ruta de los Molinos de Abla

Visitamos la localidad de Abla el 07/05/2022. Visita altamente recomendada.


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