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Pueblos de Córdoba

Aguilar de la Frontera

Pueblos de Córdoba

Aguilar de la Frontera – Comarca de la Campiña

Aguilar de la Frontera es un municipio localizado al sur de la provincia, en la comarca de la Campiña. Sus terrenos, de suaves ondulaciones, están dedicados a la agricultura, predominando el olivar, los cultivos de cereal y algunos viñedos. Dentro de su término nos encontramos con la Reserva Natural de las Lagunas de Zóñar y Rincón, las más importantes de cuantas integran el Complejo húmedo del sur de Córdoba. Lugar de gran belleza enmarcado por tierras de labor, en ellas habitan numerosas aves acuáticas, destacando por su importancia el pato malvasía.

Cuando se habla de Aguilar de la Frontera hay que hablar de ciudad, pues estamos ante una de las más importantes de Córdoba. Situada en una pequeña loma, se desparrama hacia los campos con sus casas blancas, los restos de su castillo, sus casas señoriales y su vasta historia incluida. Numerosos edificios nos hablan de su pasado y riqueza, pero sobresale la Torre del Reloj, la Iglesia del Hospital y la espléndida Plaza de S. José, de forma ochavada.

Aguilar de la Frontera es la antigua Ipagrum ibero-romana, involucrada en la batalla de Munda, que enfrentó a los partidarios de César con los de Pompeyo. Precisamente de este periodo son sus restos más antiguos, una necrópolis de grandes dimensiones. Sobre la etimología del nombre existen diferentes versiones. Para unos, Ipagrum significaría “campo alto”, mientras que otros opinan que el origen es turdetano-griego, proviniendo el nombre del griego hippos, esto es, caballo.

Actualmente existe en el término de Aguilar de la Frontera un lugar denominado Llano de los Caballos. La conquista musulmana de la ciudad hizo que pasara entonces a denominarse Bulay o Poley, quizás derivando del griego. La derrota, el 5 de abril del año 891, de sus pobladores cristianos y de las tropas rebeldes frente a las tropas del emir Abdallah, hizo que la población pasara a pertenecer a la cora de Cabra. Algún tiempo más tarde, en el siglo XI, Poley fue incluida en el reino zirí de Granada.

El nombre actual de Aguilar le fue dado tras la conquista cristiana. Fue el monarca Fernando III El Santo quien la ganó para Castilla en el año 1240. El primer gobernador cristiano fue un portugués procedente de una familia toledana, Gonzalo Yáñez Dovinal o de Ovinal. Ya con Alfonso X es cuando la población pasa a denominarse Aguilar, nombre de la familia de la madre de don Gonzalo, compensando así a éste el monarca por la prestación de algunos servicios. Finalmente, el calificativo “de la frontera” le viene dado por su cercanía a la frontera granadina durante la Baja Edad Media.

Después de las guerras civiles castellanas, que enfrentan a Pedro I y Enrique II, la villa pasa a pertenecer a Gonzalo Fernández de Córdoba. Los siglos XVII y XVIII representan una etapa de decadencia y crisis para la localidad, debido al fuerte descenso poblacional ocasionado por las epidemias.

Ya en el siglo XX, la represión política que afectó a España tras la victoria de las tropas de Franco implicó de lleno a Aguilar, muchos de cuyos ciudadanos resultaron afectados. Agricultura y cerámica son actualmente las dos actividades económicas más importantes del municipio de Aguilar de la Frontera. Ubicada sobre una loma que desciende hacia la carretera, Aguilar cuenta con un rico patrimonio monumental.

Presa de Cordobilla

Monumentos de Aguilar de la Frontera

Convento de San José y San Roque
(1668 y 1761). Fundado por don Rodrigo de Varo y Antequera, en 1668, representa un ejemplar señero del barroco sevillano. Espléndido retablo y lienzos del carmelita fray Juan de la Misericordia. Alberga en su clausura notables cuadros y tallas, entre las que destaca el formidable conjunto de Ntra. Sra. de la Coronada.

Convento de San José y San Roque de Aguilar de la Frontera

Portada del Convento de San José y San Roque de Aguilar de la Frontera

Portada del Convento de San José y San Roque - Aguilar de la Frontera

Sta. María de Soterraño
Reedificada sobre las trazas de la primitiva Santa María de la Mota por doña Catalina Fdez. de Córdoba en el primer tercio del siglo XVi. Consta de tres naves apoyadas sobre pilastras góticas que originan arcos apuntados. Portadas plateresca y gótica al pie de la torre que formaba parte del recinto amurallado de Poley. Sagrario y Capilla de Jesús Nazareno de los yesistas barrocos Donaire Trexo.

Santa María de Soterraño de Aguilar de la Frontera

Iglesia del Hospital de la Caridad
Templo del siglo XVII de tres naves, separadas por arcos formeros de medio punto, sobre pilares cuadrados con semicolumnas en sus frentes. Portadas barrocas y bellísima torre rematada en 1982 conforme a su traza original.

Iglesia del Hospital de la Caridad de Aguilar de la Frontera

Iglesia del Hospital de la Caridad de Aguilar de la Frontera

Iglesia de la Candelaria
Fundada por doña Catalina Fernández de Córdoba, marquesa de Priego, en el último tercio del siglo XVI. Templo de una sola nave, con artesonado y cúpula ochavada de estilo mudéjar. Portada renacentista y retablo barroco de yesería.

Iglesia de la Candelaria de Aguilar de la Frontera

Iglesias del Cristo de la Salud
Se levantó a costa de la Villa en 1611. La torre fue levantada en 1868. Alberga al Stmo. Cristo de la Salud.

Iglesia del Cristo de la Salud

Iglesia del Cristo de la Salud

Santuario de Ntra. Sra. de los Remedios Coronada
La construcción de este santuario comenzó en el año 1982 siendo hermano mayor de la cofradía D. Francisco Delgado López, finalizándose las obras de todo el recinto en julio de 1990 por el mismo hermano mayor, colaborando en toda su construcción el Ilustre Ayuntamiento de esta ciudad.

La bendición de dicho recinto tuvo lugar el día 14 de octubre de 1990 por el Sr. Vicario de la campiña D. Félix Vázquez López, siendo obispo de la diócesis Monseñor Infantes Florido y alcalde de la ciudad D. Rafael Leiva Rosa.

Santuario de Ntra. Sra. de los Remedios Coronada de Aguilar de la Frontera

Iglesia de la Vera Cruz
Fue levantada a principios del siglo XVI. Su portada lateral establece un tipo arquitectónico que se repetiría con variantes en el desarrollo local del barroco. Posee un “lignum crucis” que da la titularidad al templo. Es notable su capilla de La Rosa.

Iglesia de la Vera Cruz de Aguilar de la Frontera

Torre del Reloj
La obra se concluyó hacia 1774 con la aprobación de Carlos III. El objetivo era el de levantar una torre más céntrica para proporcionar las horas a la villa. Atribuida a Juan Vicente Gutiérrez de Salamanca, es de estética barroca.

Torre del Reloj de Aguilar de la Frontera

Torre del Reloj de Aguilar de la Frontera

Yacimientos Arqueológicos

Fortaleza Poley: se han hallado restos del Neolítico y cerámicas íberas y romanas, en ruinas.

Reservas Naturales

  • Reserva Natural de Zoñar
  • Reserva Natural Laguna de Rincón

Sendero de las Fuentes de Zóñar

Urbanismo

Casas señoriales .
Su centro urbano es un gran escaparate de casas señoriales, como ejemplo “La casa de las Cadenas”.

Cortijos, Lagares y Molinos en Aguilar de la Frontera

Molino del Duque
Cortijo Zamacón
Cortijo de Don Pedro
Cortijo el Lentisco
Cortijo la Higueruela
Cortijo Llanos de la Luna
Lagar de Benavides
Lagares de San José, los Donceles y la Tercia
Molino Viejo o Molino del Duque

Gastronomía del Municipio

La gastronomía de Aguilar de la Frontera es muy sencilla, variada y especialmente sabrosa, acompañada con los renombrados vinos de la Denominación de Origen de Montilla-Moriles.

Entre los distintos platos comarcales sobresalen como plato genuinamente aguilarense, las “joecas” (patatas en salsa). También cabe destacar el puré de tomates y huevos, el estofado de alcachofas, el conejo en salsa, la perdiz en salmorejo o el arroz con gallo, asociado a las celebraciones de la Feria de San Miguel.

En cuanto a los postres, son peculiares las gachas de mosto, el pan de higo o el “arrope”. Pero sobre todo, Aguilar tiene fama por sus exquisitas merengás de café y fresa, el turrón, los borrachuelos, los roscos de San Blas (con sus tradicionales bulilis o lazos de variados colores).

Las reminiscencias califales se encuentran en los “risaos”, compuestos de almendras, azúcar, yema de huevo y raspadura de limón.

Cómo llegar a Aguilar de la Frontera

Salir de Córdoba. Continuar en: Carretera de Cádiz. Continuar en: Avenida de Cádiz en dirección: E-5, A-4, Sevilla – Malaga. En la rotonda, tomar la salida 3 Continuar en: E-5 / A-4 en dirección: Sevilla – Málaga. Seguir dirección: salida 408 – Málaga. Continuar en: A-45. Tome la salida en dirección: N-331. En la rotonda, tomar la salida 3 Continuar en: N-331 en dirección: Fernán Núñez – Montemayor. Atravesar Fernán Núñez. Travesía de Montemayor y de Montilla. Llegar a Aguilar de la Frontera.

Distancias

Espejo 24 km
Montilla 9 km
Almería 49 km
Santaella 23 km
La Carlota 39 km
La Rambla 18 km
Castro del Río 31 km
Nueva Carteya 27 km
Montalbán de Córdoba 16 km

Aguilar de la Frontera

Aguilar de la Frontera

Llano de las Coronadas de Aguilar de la Frontera

Plaza de San José
Recinto octogonal de estilo neoclásico, terminada en 1810. Fachadas de tres cuerpos separados por impostas. Portadas adinteladas con pilastras, frisos dóricos y balcones de orden jónico. Arcos abovedados de medio cañón.

Plaza de San José

Casa Señorial en la C/ Carrera 1

Casa Señorial

Centro de Interpretación del Paisaje y la Historia de Aguilar de la Frontera

En la parte más alta del Cerro del Castillo, núcleo original de los primitivos asentamientos Calcolítico, de la Edad de Bronce e Ibérico, junto a los restos romanos y las imponentes ruinas del Castillo de Aguilar, se encuentra el Centro de Interpretación del Paisaje y la Historia de Aguilar de la Frontera.

Su localización, en pleno corazón de la Campiña Alta cordobesa, permite la observación de todo el entorno comarcal, con paisajes que explican la permanente ocupación humana de estas tierras desde hace cerca de 4.000 años.

Dentro de la Ruta del Vino Montilla-Moriles, Aguilar de la Frontera ofrece un espacio interactivo para comprender la evolución geográfica e histórica comarcal, con recorridos interpretativos que ayudan a conocer y entender los restos arqueológicos y el paisaje actual.

Llano de la Cruz

En 1590 los frailes carmelitas descalzos escogen para construir su convento el lugar que ocupaba la antigua ermita de la Veracruz en la Plaza del Carmen. El descontento que se provocó en la población obligó a la construcción de una nueva iglesia en el lugar que hoy ocupa en el Llano de la Cruz.

En el siglo XVII a todo este sitio, desde el paseo hasta la Silera, se le llamaba el Cerrillo de la Cruz, jalonado por dos vías principales de comunicación: el Camino de los Puertos y el Camino de los Atajadillos a la Membrilla.

Cuando este barrio se consolida es en torno a finales del siglo XVII y principios del XVIII, aunque se fueron añadiendo casas y se articuló la red definitiva de calles en la última década del siglo pasado.

La actual calle Vicente Núñez y las calles Rosa y Lorca, estaban prácticamente terminadas a finales del siglo XVIII, siendo las calles Altozano y Ancha las que se fueron completando a lo largo del tiempo. El barrio se cierra con las calles Eras, Huerto, Vicente Romero, Calvario y Moriles. El relleno de huecos urbanos con nuevas construcciones, definen en toda su amplitud el barrio actual.

Otro de los elementos más característicos del barrio fue la Fuente Nueva, la más caudalosa e importante de Aguilar desde mediados del siglo XVIII. De ella se abastecía la población y servía, por su posición en la salida y entrada de Aguilar, como abrevadero de ganado.

Sin duda alguna, el recuerdo del hoy desaparecido Teatro Español permanece en la memoria de los habitantes de este barrio y de Aguilar, lugar de representación y de proyección que concentra una gran cantidad de vivencias de los aguilarenses.

Los testimonios monumentales más importantes son la Iglesia de la Veracruz, La Fuente Nueva (la que hoy se ve es una reproducción), la Bodega de los Ángeles, La Iglesia del Carmen y algunas casas señoriales del tramo final de la calle Moralejo.

Placilla Vieja

El barrio de la Villa, del Soterraño o de la Plaza Vieja, es el más antiguo de Aguilar de la Frontera. El núcleo original estaba rodeado por un recinto amurallado que lo defendía, con salidas por varias puertas. Una de ellas era la puerta Real o de la Corona, alrededor de la cual se formaron la Placilla Vieja y la Plaza del Peso.

La expansión de la población a lo largo del tiempo provocó un crecimiento de la villa a una y otra parte de esta puerta medieval. A un lado se extendían los arrabales, calles que se iban formando por la expansión de la población hacia el actual Llano de las Coronadas y Barrio de la Candelaria. Al otro lado se encontraba el Llano del Molino o Llano de las Carretas, que daba paso hacia la Fuente de la Saladilla y hacia otra entrada de la muralla, la Puerta del Agua, junto a la Torre de la Cadena.

Esta zona era un sitio de trajín de los comerciantes que llegaban a este lugar para la carga y descarga de las mercancías que se vendían en el mercado, sirviendo como alojamiento el mesón grande o viejo que abría su puertas al principio de la actual calle Molinos. Cuando se desplaza el mercado a la Plaza Nueva de San José, en 1813, toda esta zona perdió parte de la importancia social que había tenido durante cerca de seis siglos.

Dos eran los molinos que existían en este lugar desde el siglo XV, el Molino Viejo y el Molino Grande. Del primero se tiene noticias de su pertenencia a Alonso de Aguilar a finales del siglo XV. El segundo es el que se conoce en la actualidad como Molino del Duque. Su funcionamiento llegó hasta mediados del siglo XX.

Los testimonios monumentales de esta zona son los más abundantes de la localidad, por ser el núcleo original del pueblo. Destacan especialmente las ruinas del Castillo, la Iglesia del Soterraño, el Pósito y antiguo Ayuntamiento, la Iglesia del Hospital de la Caridad y el mencionado Molino del Duque.

Fuentes y Manantiales

Fuente Escobar

El agua que emana de esta fuente proviene de la antigua “Fuente Escobar”, ubicada aguas arriba y cuyo nombre parece provenir de la “Noria de Escobar” que en su día construyeron dos vecinos de Aguilar de la Frontera, Alonso Perea y Cristóbal Jiménez Escobar para realizar un adecuado manejo y aprovechamiento del agua en las huertas y cultivos que existían en las inmediaciones (huerta de los Mateos, huerta de Manuel Reina, huerta de Escobar o Tobalico, huerta de la Lechuga, huerta de Don Gabriel, huerta de los caños, huerta de la cerca, etc).

A día de hoy el agua de la Fuente Escobar se analiza mensualmente para conocer las características fisico-químicas de la misma, ya que condicionan el crecimiento de la vegetación subacuática de la Reserva Natural de la Laguna de Zóñar, que es el alimento principal de especies de aves acuáticas amenazadas, como la conocida malvasía cabeciblanca.

Fuente de Zóñar

La “Fuente de Zóñar” aporta de manera natural agua durante todo el año a la Reserva Natural de la Laguna de Zóñar. Además de este agua, la recarga de aguas subterráneas y la escorrentía superficial favorece que esta laguna sea de aguas permanentes y que almacene un volumen de casi 3 Hm3 de agua,  llegando a alcanzar 16 metros de profundidad máxima.

La ubicación original de esta fuente se encuentra aguas arriba, en la zona conocida como “Las Escuelas”. Las elevadas precipitaciones del año 2010 provocaron un aumento del caudal que incluso dejó al descubierto restos arqueológicos en las inmediaciones, vestigio de las anteriores civilizaciones que poblaron esta zona en tiempos remotos. Según algunos autores el término “Zóñar” puede provenir del nombre del poblado íbero que existió en la zona conocido como “Zúñiga” (Franco y Areco, J.D. (1849-1856): Museo Genealógico-Memorias de Aguilar de la Frontera. Tratado Geográfico).

Fuente de los Eucaliptos

La Fuente de los Eucaliptos está ubicada junto a la denominada laguna de la Carrizosa. En dicha fuente se construyó un pozo para el abastecimiento de los pajariteros, tramperos venidos desde la población de Villaverde del Río, y que en este lugar organizaban antaño numerosas capturas de estorninos para su comercialización.

Los eucaliptos son árbloes exóticos originales de Australia, cuyas raices consumen mucha agua, sus hojas acidifican fuertemente el suelo y que acaban desplazando a la vegetación autóctona por su elevado poder de dispersión. Por estos motivos se eliminaron hace décadas de las inmediaciones de esta Reserva Natural, volviendo a colonizarse por especies arbóreas autóctonas como álamos y sauces.

Sendero de las Fuentes de Zóñar

Trayecto: Lineal
Longitud: 1,7 km (ida)
Duración: 45 min. (ida)
Dificutad: Baja

El sendero interpretativo de las fuentes de Zóñar le permitirá conocer los antiguos usos y costumbres de las personas que vivían en la periferia de la Laguna de Zóñar. Las fuentes, pozos y abrevaderos junt a los que discurre el sendero atestiguan los aprovechamientos tradicionales (huertas, ganado, ocio…). En 1984 los habitats y especies que albergaban esta laguna y su periferia fueron merecedores de su declaración como espacio natural protegido.

Durante su recorrido podrá visitar el pozo-abrevadero del Brosque, la fuente de Zóñar y la de Escobar. Además, le resultará fácil disfrutar de los bonitos paisajes que ofrecen las antiguas huertas que rodeaban la laguna y que han sido objeto de repoblaciones forestales por parte de la Junta de Andalucía con la ayuda, en muchas ocasiones, de asociaciones ecologistas, de escolares y mayores de los pueblos de alrededor. Los bosquetes de reforestación conforman un mosaico de vegetación silvestre compuesta por encinas, algarrobos, majuelos, lentiscos, torviscos, romeros, tomillos, etc. Tras ver las aves acuáticas en el observatorio cercano, a lo largo de este sendero podrá observar la fauna de la zona como por ejemplo las abundantes aves insectívoras, rapces como los aguiluchos laguneros y las águilas calzadas y otras especies interesantes como ginetas, lagartos ocelados, perdices rojas, liebres o conejos, entre otras muchas.


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