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Pueblos de Cáceres

Alcántara

Pueblos de Cáceres

Alcántara – Comarca Tajo – Salor – Almonte

El municipio de Alcántara pertenece a la Comarca Tajo – Salor – Almonte y se localiza en la orilla izquierda del río Tajo, en su confluencia con el río Alagón, en la provincia de Cáceres, Extremadura. Los municipios vecinos más cercanos son Piedras Albas, Mata de Alcántara, Villa del Rey, Brozas, Ceclavín, Zarza la Mayor y Navas del Madroño entre otros.

Localizada en la margen izquierda del río Tajo, próxima a la confluencia del río Alagón, su emplazamiento estratégico como enclave fronterizo condicionó su evolución histórica.

Aunque apenas existen vestigios arqueológicos, los primeros asentamientos humanos debieron producirse en el paleolítico. Sin embargo, es a partir de la transición neolítico/calcolítico, con la aparición del fenómeno megalítico, cuando la población se hizo más estable, como lo demuestran el menhir y el medio centenar de dólmenes, con ajuares muy ricos donde se han encontrado ídolos, vasos campaniformes y cuencos cerámicos. Los grabados rupestres hallados en Esparragosillo y Campos de Agua debieron coincidir probablemente con los últimos sepulcros megalíticos de la zona, siendo éstos ya del Bronce Medio y Final, época en la que aparecen los primeros asentamientos vinculados al control de las rutas de comunicación.

Es la Edad del Hierro, con sus poblados fortificados, posiblemente lusitanos, la mejor documentada. A esta etapa corresponde la «Dedito» o «Tabula Alcantarensis», fechada en el 104 a.C., aparecida en el castro de Villavieja, en el Castillejo de la Orden.

Su hallazgo confirma que la zona estaba ya romanizada en el siglo II a.C. Pero es a partir de la construcción del Puente, cuando el poblamiento romano aparece perfectamente representado con las villae.

La etapa visigoda es la peor investigada, pero parece lógico suponer que el poblamiento visigodo sea una continuación del romano. Este asentamiento al que llamaron Oliva u Ovila se encontraría, según algunos autores, en las inmediaciones del Puente. Los únicos restos materiales aparecidos de esta época son un capitel y dos pilastras decoradas con motivos vegetales y geométricos.

La invasión musulmana acentúa el carácter fronterizo de la zona, convirtiendo al Puente Romano en un paso estratégico que es necesario defender. El primer recinto amurallado se construye en tiempos de Abderramán I, junto a una pequeña alcazaba llamada «Qantarat as-Saif» (el Puente de la Espada).

Con el avance de la reconquista, Alcántara se recupera definitivamente en 1213 por el rey Alfonso IX. Este monarca cedió su defensa a la Orden de Calatrava; la distancia entre los dominios de los Calatravos imposibilitó la defensa de nuevos territorios, que serán traspasados a la Orden de San Julián del Pereiro. En 1218 se trasladan a Alcántara creándose la poderosa Orden Militar.

Su ubicación en la localidad, así como la intensa actividad política, incrementó su importancia, pero la hizo protagonista de numerosos conflictos durante la Edad Media. A finales del s. XV, la reina Isabel y la infanta Beatriz de Portugal redactan en Alcántara los pormenores del futuro Tratado de Alcaçobas, donde renuncian a las pretensiones  que tenían sobre sus respectivos territorios. Con los Reyes Católicos se produce la incorporación de la Orden Militar a la corona, si bien los territorios vinculados a ella conservarán su carácter jurisdiccional. Los gastos originados por las sucesivas contiendas bélicas de los monarcas españoles propiciaron la enajenación de numerosas encomiendas con su rentas y jurisdicciones, que pasarán a manos de la alta nobleza.

Este estamento asentado en Alcántara desde el s. XIV y que dio origen a las grandes familias de la provincia de Cáceres, entre ellas: Barrantes, Perero, Calderón, Roco-Campofrío, Topete, Barco…, propició durante los siglos XVI-XVIII la construcción de edificios civiles y religiosos, para los cuales se contrató a los más afamados arquitectos extremeños de la época: Bartolomé de Pelayos, Pedro de Ibarra, Juan Bravo, Juan de Escándon, etc.

En 1703, durante la Guerra de Sucesión, Felipe V declara desde Alcántara la guerra a Portugal, volviendo a cobrar protagonismo la ciudad como enclave estratégico.

Antes de la Guerra de la Independencia, y con motivo de la invasión de Portugal, el ejército napoleónico establece bajo el mando de los generales Junot y Laborde su cuartel general en el Convento de San Benito. Estallada la guerra los archivos del monasterio fueron saqueados y su patrimonio deteriorado.

Las desamortizaciones del s. XIX trastocaron la estructura social y económica del municipio, y provocaron la definitiva ruina de gran parte del patrimonio

Durante el s. XX, la Guerra Civil y la construcción de la Presa de José María de Oriol, son dos referentes que marcaron la posterior evolución y la estructura socioeconómica de la población.

Estorninos

Su historia viene marcada por su cercanía a la frontera portuguesa lo que propició que se viera involucrado en numerosos conflictos entre lusos y españoles. A comienzos del siglo XVIII un incendio asoló casi por completo el lugar, siendo repoblada y reconstruida desde 1.738.

Su población no ha sido muy numerosa, registrándose a finales del siglo XVI cerca de 400 habitantes, cifra que nunca más ha logrado superar.

Además de la Iglesia de Santiago Apóstol destaca el Humilladero, situado en las afueras de la población, es una especie de oratorio o ermita, realizado en mampostería de pizarra y sillares de granito. En sus inmediaciones existía una antigua necrópolis con tumbas antropomorfas.

Este municipio queda integrado como barrio de Alcántara en 1974.

Monumentos / Qué visitar en Alcántara

Fuente del Pilar
Casa Vélez Suarez
Casa de los Perero
Casa de los Botello
Casa de los Oviedo
Casa de la Clavería
Casas Modernistas
Ermita de Sta. Ana
Casa de los Cabrera
Casa de los Pacheco
Palacio de los Barco
Recinto Amurallado
Ermita de Ntra. Sra. de las Angustias
Casa de los Arias de Quintanadueñas
Conjunto Puente Romano de Alcántara
Ermita de Ntra. Sra. de la Encarnación
Palacio de los Marqueses de Torreorgaz
Convento del Sancti Spiritu o de las Monjas Comendadoras
Ermita de San Antón
Arco de la Concepción
Rincón de los Engendros
Conventual de San Benito
Ayuntamiento de Alcántara
Casa de Bernardo de Aldana
Palacio de los Topete Escobar
Palacio de los Roco-Campofrío
Ermita de Ntra. Sra. de los Hitos
Iglesia de San Pedro de Alcántara
Casa de los Barrantes Maldonado
Ermita de Ntra. Sra. de los Remedios
Iglesia de Santiago Apóstol (Estorninos)
Convento de San Bartolomé – San Francisco
Hospital y Capilla de Ntra. Sra. de la Piedad
Ermita de Ntra. Sra. de la Soledad (sinagoga)
Iglesia Parroquial de Santa María de Almocóvar
Centro de Interpretación P.N. Tajo Internacional

Murallas. En el Cerro de las Monjas, junto al puente, se localizan los restos de una fortaleza árabe que responde al perfil de las alcazabas musulmanas. Su construcción data de los tiempos de Abderramán I. En el s. XV la Orden Militar de Alcántara acomete un primer recrecimiento de la muralla, en el s. XVII se levantaron dos recintos, uno exterior defensivo; y un segundo recinto que guarnecía a la población. Se construye una estructura abaluartada con once baluartes, cuatro puertas, fuertes, revellines y sus característicos muros ataludados.

Arco de la Concepción. Es una de las puertas que queda en pie del recinto amurallado, cumplía funciones de defensa y control de entrada a la Villa. Debe su nombre a la capilla que había sobre ella bajo la advocación de Nuestra Señora de la Concepción.

De granito y mampostería de pizarra revocada con cal, la puerta se abre en un profundo arco de medio punto prolongado en tres tramos rectos, cubiertos con bóvedas de aristas. La parte alta es actualmente una habitación, en la que destaca la hornacina hoy convertida en ventana de gusto barroco.

Bajo ella se sitúa el escudo de Felipe III, rodeado por el Toisón de oro, con las armas de España y Portugal.

Esta puerta sería construida o reformada en 1611 como consta en una de las inscripciones que la adornan.

Iglesia de Santiago Apóstol (Estorninos). El edificio que hoy podemos contemplar pertenece a las sucesivas remodelaciones de los siglos XVI y XVII, la primera de ellas llevada a cabo por Pedro de Ibarra. Maestro Mayor de Obras de la Orden Militar de Alcántara.

Esta primera reconstrucción queda inconclusa, continuando las obras en el XVII, momento en el que se levanta e único tramo de nave que hoy podemos observar, que le confiere a la confiere a la construcción unas desproporcionadas dimensiones, ya que falta el tramo que uniría esta nave con el campanario.

Toda la obra está realizada en mampostería de pizarra y sillería granítica, destacando el ábside semicircular con cerramiento en cuarto de esfera. Es un buen ejemplo de adaptación de los nuevos modelos renacentistas a las estructuras góticas tradicionales.

En su interior conserva piezas de arte mobiliario elaboradas por artesanos locales, destacando la Virgen de la Soledad y una talla de Santiago Matamoro.

Convento de San Bartolomé. Bartolomé de Oviedo, comienza en 1478 la construcción de este convento. El 20 de enero de 1493, la Orden de San Francisco toma posesión del mismo, bajo amparo de los Reyes Católicos. En 1835, con la desamortización y exclaustración de los frailes, comienza el deterioro del edificio hasta 1946 que se instala en él una industria harinera. Actualmente se utiliza como Hospedería de Turismo de la Junta de Extremadura.

Ermita de los Remedios. Se construye en el s. XVI. El interior es de una sola nave con un bello retablo barroco en madera sin policromar, destaca un sepulcro de influencia renacentista de alabastro con figura orante de Don Fabián Antonio Cabreras y Barrantes.

Aljama Judía. El Barrio Judío se sitúa en torno a la sinagoga, su trazado es irregular, formado por calles estrechas y empedradas y casas encaladas de dos plantas. Le da un toque peculiar un pasaje profundo formado por un arco de medio punto, conocido popularmente como «Balconcito». La Sinagoga, conocida como «la Soledad», se levantó en el s. XIV y consta de una sola nave dividida en tres tramos. Se cristianizó a finales del s. XV bajo la advocación de la Misericordia. De esta época conserva unas pinturas murales alegóricas a la Pasión de Cristo.

Casa de la Clavería. En ella vivía el Clavero, miembro seglar encargado de la custodia de las llaves del convento y del archivo.

Esta dignidad tenía asignada la encomienda de la Clavería, dehesa de 9.530 hectáreas que aportaba grandes rentas, por lo que el cargo de clavero era muy codiciado.

En 1.576, y como indica la inscripción, se destinó parte de la tercia de la clavería para la compra de esta casa.

Algunos de los Maestres de Alcántara accedieron al maestrazgo a través de la clavería, como Don Fray Alonso de Monroy.

Menhir del Cabezo. Los menhires son monumentos megalíticos, consistentes en un gran bloque de piedra alargada colocado verticalmente en el suelo, a los que se les ha atribuido diversos significados: funerarios, sexual, telúrico, solar y territorial. El Menhir del Cabezo se encuentra en la actualidad tumbado, probablemente sobre el lugar original donde estuvo levantado y es uno de los pocos ejemplares que se conservan en la alta Extremadura. Sus dimensiones son 4,65 metros de largo, y un diámetro máximo de 1,20 metros. Presenta decoración de cazoletas: dos de gran tamaño (de 15 cm a 25 cm) en cada uno de sus extremos y varias más pequeñas a lo largo del resto del cuerpo del menhir.

Plaza de la Corredera. Es el espacio abierto más amplio y diáfano de toda la parte antigua, elegida por la nobleza para edificar sus palacios y casas solariegas. Más humilde, pero no menos interesante, es la arquitectura popular. Desde sus balcones se podrían disfrutar de las justas y festejos taurinos.

Gastronomía del Municipio de Alcántara

Cuando los franceses, en 1807, saquearon la biblioteca del Convento de San Benito, se llevaron uno de sus más preciados manuscritos: el recetario de los monjes, divulgado en Francia por la duquesa de Abrantes. Se popularizaron sobre todo las recetas de caza: el faisán, la perdiz y la becada.

La cocina de Alcántara era ya conocida en la Edad Media, como lo recoge el Arcipreste de Hita y más tarde Lope de Vega. No podemos olvidar la cocina tradicional, con una rica y variada muestra de exquisiteces tales como: caracoles, chanfaina, frite, tencas, patatas al rebujón,…. Ni la influencia de la cocina árabe en su dulcería como son los deliciosos mormenteras o monumenteras.

Fiestas y Tradiciones

En la Semana Santa alcantarina destaca por su recogimiento la Procesión de la Campana; de orígenes medievales (s. XIV), esta procesión recorre en silencio las calles del casco histórico de Alcántara la media noche del miércoles santo.

Matanza popular. La mañana comienza con el sacrificio de los cerdos y el resto de la jornada se saborean platos típicos como la prueba, mondongas en salsa, morros, etc.

Romería de la Virgen de los Hitos: último sábado de marzo. Se realizan actos religiosos, carreras de cintas, verbenas…

Fiesta de la Momentera: celebrada en junio, pretende poner en valor este rico dulce árabe con influencia judía a través de degustaciones, talleres, ruta de la tapa, concursos de cocina…

Festival de Teatro Clásico de Alcántara. La primera semana de agosto, aúna teatro de calidad con exposiciones y animación de calle, representaciones populares, mercado gastronómico y artesano.

San Pedro de Alcántara. La noche del 18 de octubre, comienza la fiesta con el ruido de petardos y cohetes alrededor de las hogueras, donde se tiznan las caras a visitantes y vecinos celebran La Caracolá, un evento gastronómico con diversas actividades a lo largo del día. El 19 se celebra misa y se venera la reliquia del santo.

Naturaleza

Desde 2006 cuenta la población con el «Parque Natural Tajo – Internacional», que abarca el territorio entre el Puente Romano de Alcántara y la Presa de Cedillo, que es Reserva de la Biosfera desde 2016, con enclaves de alto valor ecológico y paisajístico. Numerosos caminos y senderos discurren en torno al río y sus dehesas. Destaca en sus inmediaciones un bonito lago artificial conocido como «la Cantera», con aguas manantiales aptas para el baño.

Distancias desde Alcántara

Cáceres 66 km
Moraleja 53 km
Arroyo de la Luz 44 km
Valencia de Alcántara 60 km
Malpartida de Cáceres 52 km

Embalses

Embalse de Alcántara I
Embalse de José María de Oriol – Alcántara II

Fuente: Junta de Extremadura


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