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Pueblos de Almeria

Alicún

Pueblos de Almeria

Alicún, Sierra de Gádor, Almería

El pequeño municipio de Alicún está situado en el tramo medio de la cuenca del río Andarax se extiende por la ladera norte de Sierra de Gádor, conformando un territorio en pendiente, surcado por diversos barrancos, en uno de cuyos rellanos se encuentra el núcleo urbano, a 420 m de altitud.

El municipio almeriense limita con los municipios de Terque y Alhama de Almería.

La compleja historia geológica de este entorno encuentra su etapa álgida durante el llamado plegamiento Alpino, hace unos 65 millones de años, que crea las sierras de Gádor y Nevada. A partir de entonces comienza la erosión de estas cadenas montañosas hasta dar lugar a las formas actuales.

Los aprovechamientos económicos actuales conservan una fuerte base agrícola, con dominio del naranjo en el regadío y del olivo y el almendro en el secano. Igualmente, la tradicional utilización de la roca carbonatada en las caleras ha derivado en el aprovechamiento actual de la piedra de cantería para revestimientos.

Los primeros vestigios se remontan a la Edad del Cobre, con un importante yacimiento en la llamada Loma de Alicún. Pero los antecedentes del núcleo urbano están en época romana, en relación con el aprovechamiento del nacimiento de aguas termales.

La ocupación musulmana supone una intensificación del poblamiento, con una importante extensión del regadío, reforzándose el papel de los baños, citados por el geógrafo al-Idrisi en el siglo XII. Alicún constituye, entonces, un “hara” o barrio de la alquería de Huécija que, a su vez, formaba parte de la taha o demarcación musulmana de Marchena, con capital en la alcazaba del mismo nombre, situada entre Terque y Huécija.

Es en el siglo XVI cuando Alicún adquiere mayor entiedad, pasando a ser considerado como uno de los 10 lugares del Señorío de Maqueda, asentándose su capital en la actual Huécija. Finalmente, la desaparición de los señoríos y la creación de las nuevas demarcaciones de inspiración francesa traen consigo la creación en 1835 del actual municipio de Alicún, independiente de Huécija.

Dentro del patrimonio histórico, junto con los antiguos baños, el elemento hidráulico más singular de Alicún, incluso en su contexto comarcal, es la llamada Presa del Pantano, una construcción levantada en el siglo XIX, localizada en el barranco de Juan Pérez, junto a la carretera de Roquetas-Alicún.

Monumentos

Iglesia Parroquial de San Sebastián
Yacimientos Arqueológicos
Balsa y Torre del Reloj
Loma de Alicún, yacimiento megalítico
Fuente de Alicún
Lavadero

Gastronomía de Alicún

El municipio de Alicún es famoso por sus embutidos. Fritada alpujarreña. Conejo al ajillo.Cocina mareá. Migas. Encebollado con hígado de cerdo. Tabirnas colorás (guiso de patatas con pimientos rojos, cebolla y ajos). Gachas saladas (elaboradas a base de harina, tomate, pimientos, ajo, pescado y aceite). Uvas. Naranjas.
Dulces: Roscos de Semana Santa. Soplillos de huevo y almendra. Mantecados de miel. Rosquillas.

Cómo llegar a Alicún

Salir de Almería. Tomar: Rambla De Belén. En la rotonda, tomar la salida 1 y continuar en: E-15 / A-7 en dirección: E-15 – N-340 – Murcia – Ronda de Almería – A-92 – Granada. Tomar la salida en dirección: Salida 448 – Benahadux – Huércal de Almería. Atravesar Huércal de Almería y continuar en: A-92A. Atravesar Benahadux. Travesía de Alhama de Almería y seguir indicaciones hasta la localidad.

Distancias desde Alicún

Gádor 15 km
Almería 30 km
Huécija 1,1 km
Alhabia 13 km
Bentarique 8,5 km
Alhama de Almería 6 km

Alicún

Alicún

ALICÚN RUTA CULTURAL

RUTA CULTURAL URBANA

Iglesia de San Sebastián. Siglo XX

En la plaza y protegido por un magnífico conjunto de 12 centenarios plátanos de sombra, destaca este templo, de construcción reciente. En este sentido, ante la ruina de la antigua, en 1910 se levanta esta nueva iglesia con la colaboración del arzobispado de Granada, archidiócesis a la que pertenecía, entonces, el conjunto de La Alpujarra, motivo por el que aparece el escudo de este en la fachada.

El edificio es de una sola nave, levantado en mampostería y ladrillo con un revestimiento que imita a los sillares de piedra.

Balsa y Torre del Reloj

Al otro lado de la calle nos encontramos ante la estupenda balsa-nacimiento, de cuyo fondo brotaba el agua de los históricos baños termales de Alicún. Se considera que este manantial constituye la base de los primeros asentamientos locales.

También vemos una estilizada construcción al fondo de la balsa y que se corresponde con una antigua torre de reloj que regía la vida de la población, a la que llegaremos bordeando la balsa.

Más sobre la Balsa de Alicún

La gran balsa de Alicún, situada junto a la plaza, contrasta con la esbelta torre que portaba el reloj de la población hasta que éste fue trasladado a la iglesia. Esta alberca constituía, hasta bien avanzado el siglo XX, unos importantes baños termales de origen romano con desarrollo posterior musulmán que, según algunos investigadores, se encuentran en la base del nombre árabe de la población.

De los llamados, en su momento, “Baños Huecijanos”, a, constituir Alicún un anejo de Huécija hasta el siglo XVI, queda junto con la balsa un pequeño cuarto para baños situado bajo la torre, el cual recibía el agua para aplicarla en los tratamientos más formales. Posteriormente, el caudal conjunto entraba en el lavadero sito a continuación y, finalmente, en el partidor, el cual distribuye el riego entre las acequias del entorno.

Este conjunto patrimonial se encuentra situado en el entorno de un grupo de magníficos ejemplares centenarios de plátanos de sombra, especie que fue introducida como ornamental en La Alpujarra a finales del siglo XIX y que la gente del lugar ha dado en llamar castaños o castaños locos, por el parecido de su fruto con el erizo de la castaña.

Junto a estos elementos, propios del aprovechamiento del agua, la Iglesia, de carácter historicista y construida en la segunda década del siglo XX, así como el camarín de lo que fue el antiguo templo son los elementos patrimoniales de mayor interés que podemos ver en esta población. Éste último fue construido en el siglo XVIII, encontrándose hoy prácticamente derruido y formando parte del actual cementerio. Alicún cuenta además con una importante necrópolis megalítica que, no obstante, no se encuentra todavía acondicionada para su visita.

Balsa y Torre del Reloj de Alicún

Baños Siglo XII

Como posible primer aprovechamiento romano, este elemento ya es citado en el siglo XII. La sala de baños se reduce a una balseta y un vestíbulo, hoy encerrados en una caseta, conocida popularmente como “El Cuartillo” y situada tras la torre. Recientes investigaciones remontan a época almohade (siglo XII) su cimentación.

El uso de la sala de baños era de pago, al precio de una peseta en su última etapa, beneficiando al erario municipal. Para proteger la calidad de las aguas estaba prohibido bañarse en la balsa-nacimiento, lo que no impedía que fueran muchas las personas que aprovechaban la oscuridad de las noches de verano.

Lavadero

Los lavaderos públicos constituyeron un elemento fundamental de la sociabilidad femenina, el mejor espacio de comunicación de las mujeres prescindiendo de la tutela de cura, padre o marido, por lo que su función trascendía la evidente labor higiénica.

Este lavadero, además, al aprovechar el agua de salida de los baños termales, suponía un elemento especialmente positivo en la calidad de vida de las mujeres de Alicún, liberadas de la dureza del lavado con agua fría en pleno invierno.

Al final del canal central del lavadero se ubica el partidor de riego que regula y reparte el agua entre los distintos brazales de los distintos pagos.

Casa de Raimundo Gutiérrez Siglo XIX

Tras nuestro paseo entre naranjos llegamos a esta casa burguesa de estilo eclécticista de la calle La Vega nº1, que forma parte de un antiguo barrio hoy casi desaparecido. El edificio, de dos plantas, con cubierta plana, se articula en torno a un patio interior con galería de arcos polilobulados, cubierto mediante casetón o lucernario.

La fachada, enmarcada por pilastras decorativas, sigue el patrón clásico de estas viviendas de finales del siglo XIX, que las diferencia claramente de la vivienda tradicional alpujarreña.

Ruinas de la antigua Iglesia parroquial Siglos XVI-XVIII

Dentro del cementerio encontramos los restos de la antigua iglesia. Esto obedece a que tradicionalmente, en los pueblos, los enterramientos se realizaban en el interior de las iglesias y grandes ermitas o en su entorno inmediato, siguiendo un riguroso escalafón según la capacidad económica de los difuntos.

Con la llegada de las reformas higiénicas ilustradas, durante los siglos XIX y XX se van sacando los cementerios de las iglesias para situarlos en la periferia de los pueblos. Sin embargo, la singularidad de Alicún estriba en que si normalmente quien “viaja” es el cementerio, el deterioro de la antigua iglesia y su excentricidad con respecto al núcleo de población, da lugar a que “lo que se desplace sea la iglesia”.

En la actualidad apenas quedan los restos de la capilla mayor, recientemente consolidada, cubierta por una bóveda decorada con motivos vegetales sobre pechinas, con agradables frescos de angelotes.

Casa de la familia Cortés González Siglo XIX

En la calle Huecija nº5 podemos encontrar una segunda e interesante vivienda eclecticista. Entre sus peculiaridades podemos observar como el recerco de los huecos inferiores imita a la sillería, al igual que las propias las esquinas, apareciendo una pequeña voluta en el arco de la puerta, ensalzando la entrada. También la filigrana de las barandillas de los balcones nos muestra la buena situación económica de los antiguos propietarios.

Alicún Medieval

Siguiendo por las calles Huécija y Ángel nuestra ruta puede difuminarse al entrar en los barrios altos de Alicún, que conservan las huellas del urbanismo musulmán medieval: estrechas calles intrincadas y adarves (callejones sin salida que permiten la penetración hacia las viviendas más escondidas).

Ermita

Fuentes y Manantiales de Alicún

Fuente de la Mina

Fuente de la Mina

Uvas de Alicún

RECURSOS MEDIOAMBIENTALES Y ECOTURÍSTICOS

PARAJES DE INTERÉS MEDIOAMBIENTAl

Barranco del Rincón de Esteban

Localizado sobre la carretera Roquetas – Alicún, se trata de un encajonado barranco desarrollado sobre materiales carbonatados. De apreciable interés geomorfológico ofrece un interesante potencial para la práctica de la escalada y el barranquismo.

Paraje de los Cinco Dedos

Situado a aproximadamente dos km al sur de la población, ofrece un alto interés geomorfológico.

Tajos de Alicún

Ubicados junto al núcleo urbano, sobre el Mirador de la Cruz, presenta interesantes formaciones geológicas carbonatadas.

MIRADORES DE ALICÚN

Mirador de Las Eras

Se sitúa en el entorno occidental del núcleo de población, junto a la pista polideportiva. Sobre su plataforma, que se corresponde con una antigua era de trilla pública, se sitúa el Parque Infantil.

Mirador de La Cruz

Ubicado sobre el núcleo de población, con un acceso en apreciable pendiente.

El domingo más cercano al 2 de Mayo se celebra aquí el día de la Cruz, con una comida popular de convivencia y la entrega de roscos de pan a los participantes.

Mirador del Valle del río Andarax – Espacio Temático

Se trata del mirador del ámbito temático de “La Minería” del Plan Turístico. Se proyecta su localización sobre la población de Alicún, en la carretera del Parador.

RUTAS Y SENDEROS

Ruta comarcal “El Camino de las Fundiciones Reales”

Alicún se encuentra inserto en el tramo VIII de este itinerario cultural, comunicando Huécija con Alhama de Almería. Se trata de una ruta temática basada en la antigua actividad minera y metalúrgica de Sierra de Gádor. 

Sendero Local PR-A 307, Alicún – Gatuna

Pone en contacto el núcleo de población con un interesante paraje de la media ladera de sierra de Gádor. Junto a la Balsa de la plaza de Alicún se ubican paneles descriptivos específicos de ambas rutas.

Más información sobre el municipio de Alicún aquí.

Fuente: Panel turístico monográfico de Alicún.

La visita al municipio de Alicún es altamente recomendada.


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