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Pueblos de Córdoba

Almedinilla

Pueblos de Córdoba

Almedinilla – Comarca Subbética

Almedinilla es un municipio situado al sur de la provincia de Córdoba, en la comarca Subbética. Limita con los municipios vecinos de Priego de Córdoba, Alcalá la Real y Montefrío.

Su término municipal es un auténtico mar de olivos en un terreno bastante accidentado propio de las Sierras Subbéticas. La Sierra de Albayate proporciona abundante agua y lugares de interés paisajístico como la Cola de Caballo, cerca de la pedanía de Fuente Grande.

El pueblo de Almedinilla, ubicado al abrigo del Cerro de la Cruz, es un conjunto pintoresco de casas extendidas a lo largo de una vaguada y distribuidas en calles sinuosas y estrechas con bonitos rincones. El edificio más sobresaliente es la Torre del Reloj.

Próximo al pueblo  de Almedinilla se localiza el Ruedo, yacimiento arqueológico de gran importancia.

Su nombre se deriba probablemente de Al-Menidna-iya: procedente-de-la-ciudad, sería un pequeño núcleo o aldea (alquería) dependiente de Priego (Medina Baguh), y sólo a finales del siglo XVII se establecería como una aldea de cierta entidad, siempre dependiente de Priego, hasta que en 1844 se constituye como Ayuntamiento.

La dependencia de la Orden de Calatrava a partir de 1246, su vinculación eclesiástica a la diócesis de Jaén, a la Casa de Aguilar a partir de 1370, y la anexión a la Abadía de Alcalá la Real desde 1341 hasta 1873, marcan algunos de los principales avatares históricos del término.

Durante el siglo XVIII se produce una incipiente ocupación del territorio como consecuencia de las colonizaciones, que se van consolidando a lo largo de todo el siglo XIX con las sucesivas desamortizaciones, entre las que se incluyen las tierras comunales.

Monumentos de Almedinilla

Torre del Reloj
Ermita de la Viñuela

Yacimientos Arqueológicos

Necrópolis de los Collados

Poblado Ibérico del Cerro de la Cruz
El Poblado Ibérico del Cerro de la Cruz fue una ciudad fortificada oppidum de entre 6 y 8 hectáreas que ocupó todo el cerro y los llanos que se extienden hacia el Sur, por tanto la zona excavada que ves enfrente es sólo un fragmento de la antigua ciudad.

El poblado tenía una muralla (aún sin excavar) que protegía el caserío y desde lo alto del cerro se controlaban los pasos naturales.

Posee un urbanismo complejo, pensado y dirigido, dispuesto en terrazas escalonadas creadas a partir de grandes muros de piedra que asientan sobre la roca natural, salvando así la pronunciada pendiente. Entre muro de contención y muro de contención de esas terrazas se disponían calles estrechas abriéndose a ellas las viviendas con sus almacenes y lugares de trabajo.

La fase de ocupación de la zona excavada corresponde al siglo II antes de Cristo, es decir, un poblado indígena de Baja Época Ibérica que convive ya con la ocupación romana.

Las técnicas constructivas de las viviendas del Cerro de la Cruz se repiten en los diferentes sectores excavados: zócalo de piedras y alzado de tapial o ladrillos de adobe, con enlucidos de barro y restos de cal en las paredes.

En algún caso se ha podido documentar, a partir de las huellas dejadas por las vigas, la existencia de una segunda planta o un altillo que serviría como zona de dormitorio.

Las cubiertas de las viviendas eran de cañizos y ramajes protegidas con capas sucesivas de barro y cal.

Igualmente se ha constatado la existencia de los huecos dejados por puertas y ventanas con aljibes para el agua, almacenes y zonas de molienda. Fuente: Ecomuseo del Río Caicena

Urbanismo

Arco encalado de la calle Molinos

Gastronomía

Embutidos (destacando la morcilla blanca, también conocida como morcilla de huevo, de sesos y de pan, según sean los elementos que intervengan en su fabricación). Adobillos (caldos o salsas que sirven para condimentar o conservar carnes). Patatas con bacalao. Huevos rellenos. Lomo en salsa de almendras.

Dulces: Pimporrete (crema singular, fresca y suave). Roscos. Arropías
Bizcochos. Tartas.

El municipio forma parte de la zona de producción de un producto que sobresale por su calidad: el Aceite de Oliva Virgen Extra.

Se comercializa con la etiqueta de calidad de:

La Denominación de Origen «Priego de Córdoba».

Cómo llegar a Almedinilla

Salir de Córdoba. En la rotonda, tomar la salida 2 Continuar en: Carretera A Granada. Continuar en N-432. Travesía de Santa Cruz y Baena. Girar a la derecha: CP-151. En los alrededores de Zamoranos, continuar en: A-333. Girar a la izquierda: A-3225. Travesía de Fuente Tójar. Girar a la derecha: Carretera del Alcaudete y entrar en Almedinilla.

Distancias desde Almedinilla

Cabra 36 km
Luque 30 km
Lucena 43 km
Córdoba 97 km
Zuheros 35 km
Carcabuey 18 km
Los Villares 23 km
Doña Mencía 38 km
Priego de Córdoba 10 km

Fuentes y Manantiales de Almedinilla

  • Fuente Ribera
  • Fuente Grande
  • Fuente del León
  • Fuente del Loro
  • Fuente del Piojo
  • Pilar del Puente
  • Fuente de Sileras
  • Fuente de la Rubia
  • Manantial de Ribera
  • Fuente de las Ranas
  • Fuente de la Fábrica
  • Fuente de los Dos Caños
  • Fuente de los Cuatro Caños
  • Fuente del Portillo Ramona
  • Fuente de la Plaza de España

Sendero Salto del Caballo

“En la Sierra de Albayate comienzas un recorrido de 40 minutos que te llevará hasta la espectacular cascada del Salto del Caballo paseando en paralelo al río Caicena por una vereda de ganado que coincide con un antiguo camino de época romana”.

A los pies del Tajo de las Llanás, formación geológica muy interesante correspondiente a una plataforma de travertino: roca sedimentaria de origen parcialmente biológico (formada por depósitos de carbonato de calcio en una antigua cascada que ha dejado en la roca las improntas de animales y plantas que vivían en su inmediatez). Apreciarás muchas pequeñas cavidades, refugio de cernícalos primillas, grajos, búhos, palomas, así como de humanos desde la prehistoria en lugares como la Cueva de los Barriguches ( en el corte lateral de Las Llanás que mira hacia el núcleo de la localidad), roca de travertino que ya fue utilizada por los romanos como cantera (en  la zona llana de la parte superior del Tajo se aprecian los cortes en la piedra para extraer sillares).

Este camino te hará pasar por las ruinas de los distintos molinos harineros (del siglo XIX) que movió la fuerza del río (de los cuales el existente en el Museo Histórico es un buen ejemplo), molinos de Torre o Cubo de los que hubo hasta 10 en todo el cauce del Caicena.


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