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Pueblos de Huelva

Almonaster la Real

Pueblos de Huelva

Almonaster la Real

Almonaster la Real es un pueblo situado en el centro del Parque Natural de la Sierra de Aracena y los Picos de Aroche, uno de los espacios protegidos más importantes de la Comunidad y que ocupa todo el norte de la provincia con sus dehesas y pequeñas elevaciones cubiertas, predominantemente, de bosques de encinas, alcornoques, castaños y monte bajo, por donde cursan numerosos arroyos, conformando un paisaje de extraordinaria belleza y atractivo.

El casco urbano de Almonaster la Real , declarado Bien de Interés Cultural, es un claro ejemplo de la arquitactura de la zona y un núcleo recogido, limpio y cuidado que se ubica al pie de su castillo y de la Iglesia- Mezquita de Ntra. Sra. de la Concepción ( también catalogado como BIC) . En el mismo recinto se encuentra la plaza de toros, situada dentro del castillo. Otros bienes catalogados del municipio de Almonaster la Real son la Iglesia parroquial de S. Martín y la Ermita de Santa Eulalia.

Las tierras del extenso término de Almonaster la Real muestran huellas y restos materiales de la presencia de pobladores desde épocas muy remotas, como lo atestiguan los múltiples restos arqueológicos localizados en su municipio. Los orígenes de Almonaster son romanos. De esta época son los capiteles, fustes y un ara funeraria encontrados en los alrededores de las ruinas del castillo que se asienta sobre unos muros de fabricación latina.

En el siglo VII en época visigoda, la población se relaciona con un establecimiento religioso, y se construye la basílica monasterio, sobre la que se asentará la futura mezquita musulmana. Pero hasta el primer tercio del siglo IX no encontraron la primera cita escrita de Almonaster, dada por el geógrafo musulmán Abu Ubaid al Bakri, durante el emirato de Hakarri B. Hisam. Probablemente, el topónimo actual de Almonaster deriva del vocablo al-Munastír, como en el lenguaje hispanomusulmán se denominaba a los viejos monasterios cristianos.

En torno a la primera mitad del siglo XIII las poblaciones más occidentales de Sierra Morena son reconquistadas por las incursiones de Ordenes militares portuguesas, durante el reinado de don Sancho de Portugal, no llegándose a la repoblación . Durante el reinado de Alfonso X, en 1279, Almonaster junto con Zalamea, fueron donadas a la mitra arzobispal de Sevilla a cambio de la Puebla de Cazalla, merced confirmada por Sancho IV en 1286. Habría que pensar que fue por motivos de «unión geográfica y la vocación populacionista» la causa de este trueque, al ser Almonaster y Zalamea extremos pero no fronterizos con Portugal». (Pérez-Embid Wamba 1986; 246.). Al prelado hispalense don Juan Sánchez se le atribuye la repoblación de Almonaster.

La mayor parte de los habitantes de la Sierra de Huelva se concentraba en la villa y en numerosos pagos o alquerías diseminados por su geografía. En 1333, el Concejo de Sevilla pretendió crear cerca de la villa, denominada Valencia, segregándola para ello una parte del término e impidiendo la entrada en el mismo a los vecinos de Almonaster que no quisiesen poblar el nuevo lugar, lo cual motivó el despoblamiento de esta. Sin embargo, el proyecto no llegó s consolidarse y la nueva población desapareció.

A finales del siglo XVI Felipe lI, para paliar su bancarrota económica, pide autorización para enajenar bienes patrimoniales de la Iglesia. Así, en 1579, el papa Gregorio XIII le concede una bula por la que las villas de Almonaster, Zalamea y otras se incorporan a la Corona. Felipe II cedió sus derechos sobre la villa a Nicolás de Grinaldo, príncipe de Salerno, por unas deudas contraídas con la Corona, que a su vez intentó vender su jurisdicción al Marqués de la Algaba, pero los vecinos interceden ante el rey para que la villa permaneciese de realengo, sufragando sus habitantes lo solicitado por éste. El 10 de mayo de 1583 Almonaster quedó de realengo, formando parte del antiguo Reino de Sevilla y añadiendo «la Real» a su topónimo.

Entre los siglos XVII-XVIII la actividad de la población se basa en la agricultura, ganadería y en tareas forestales, como la producción de carbón y ciscos vegetales. El crecimiento demográfico producido a partir del siglo XVIII al que no es ajeno Almonaster, obliga a sus vecinos a roturar nuevas tierras de labor en un término con escasos terrenos fértiles para ello, por lo que entran en numerosos litigios y conflictos de deslindes con las poblaciones colindantes.

A mediados del siglo XVIII Almonaster vuelve a perder su jurisdicción y también los propios, y pasa a ser villa de señorío, perteneciendo a don Gregorio del Valle Clavijo, conde de Villa Santa Ana. Vuelve a recobrar su jurisdicción en 1792, tras un largo pleito con el citado conde y haber depositado 22.000 ducados en las arcas de la Corona.

A partir de la segunda mitad del siglo XIX la población y tierras de Almonaster conocerán una importante trasformación económica con el desarrollo de la actividad minera basada en la explotación del cobre y manganeso. Esta provocará un aumento de la población y la creación de numerosos núcleos de poblamiento. La floreciente actividad alcanzará su auge en los años veinte del presente siglo, y traerá consigo conflictos con los ganaderos y agricultores, a causa del envenenamiento de los ríos y ocupaciones de tierras. Pero los avatares del mercado internacional obligarán al cierre de las minas, al obtenerse el producto más barato en otros países. Actualmente, Almonaster vuelve a ser un núcleo rural que basa su economía en el sector agropecuario.

Monumentos

Ermita de Santa Eulalia de Mérida
Iglesia Gótico – Mudéjar de San Martín
Ermita de la Trinidad
Ermita de Nuestra Señora de la Concepción
Ermita del Señor
Ermita de San Sebastián
Mezquita de Almonaster la Real
Plaza de Toros
Fuente del Concejo
Puente Medieval – Antigua Tenería
Conjunto Histórico
Castillo de Almonaster la Real

Museo Manuel Vázquez Vargas

Embalse Cueva de la Mora | Embalse de Sotiel / Olivargas | Presa Monte Félix / Toril

Gastronomía

Son típicos en la gastronomía de Almonaster la Real sus Embutidos (chorizo, salchichón, morcilla, jamón). Guisos de gallo de corral Migas de patatas y chorizos. Guisos de verduras (berenjenas y calabacines).

Dulces: Piñonates. Pestiños. Rosas con miel (regadas con una copa de aguardiente de la Estación de Almonaster).

Cómo llegar a Almonaster la Real

Salir de Huelva. Tomar: Autopista Del Quinto Centenario en dirección: A-49, Sevilla, Punta Umbría, N-431, Ayamonte. Tomar: H-31. Tomar: E-1 / A-49. Tomar la salida en dirección: Salida 75, San Juan del Puerto, Trigueros. En los alrededores de San Juan del Puerto, girar a la derecha: N-435 en dirección: Trigueros – Badajoz. Tomar: A-493. Atravesar Calañas y El Cerro del Andévalo, seguir indicaciones hasta Almonaster la Real.

Distancias

A Huelva 98 km
A Calañas 43 km
A San Juan del Puerto 87 km
A Ayamonte 116 km
A Punta Umbría 117 km
A Trigueros 79 km
A Aracena 27 km
A Cortegana 7,5 km

Almonaster la Real 

Cerro de San Cristobal

Durante la era Terciaria, hace unos 30 millones de años, se produjo la llamada Orogenia Alpina en la que se formaron un gran número de sistemas montañosos, entre ellos Sierra Morena.

Este se produce en el sector meridional de antiguo Macizo Hercínico debido a flexiones y deformaciones tectónicas.

Posteriormente la erosión modeló poco a poco el relieve. De manera que las depresiones del terreno se fueron rellenando con los materiales arrancados de las zonas elevadas, y se fueron suavizando las formas hasta alcanzar, al final de la era Terciaria, un cierto aplanamiento generalizado de la región.

En el tránsito hacia el Cuaternario tuvo lugar un rejuvenecimiento del relieve debido a procesos tectónicos. Esto favoreció que los cursos fluviales se ajustasen sobre todo a los ejes de fracturas y fallas del terreno. Esto sríos ejercieron una erosión diferencial, desgastando los materiales menos resistentes (areniscas, arcillas, …), y dejando al descubierto los más duros (sobre todo, cuarcitas, mármoles, etc) que son los que hoy protagonizan los puntos más elevados del paisaje serrano.

Como resultado, esta Sierra presenta un relieve acolinado de alturas moderadas, donde destaca el Cerro de San Cristobal que, formado por gneis y rocas volcánicas, constituye el segundo monte más alto del Parque Natural.


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