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Pueblos de Málaga - Municipios y Localidades Malagueñas

Atajate

Pueblos de Málaga - Municipios y Localidades Malagueñas

Atajate

La localidad de Atajate se encuentra situada entre los valles del Guadiaro y del Genal, ocupa una posición de privilegio en esta zona de los pueblos blancos de la Serranía de Ronda.

Atajate limita con los municipios de Alpandeire, Benadalid y Jimera de Líbar.

Ofrece un paisaje en el que los olivares, viñedos y campos de cereal conviven con las encinas, alcornoques y matorrales que cubren roquedales y bosquetes.

Tiene su origen en una fortificación árabe de principios del siglo VIII, y dado el carácter estratégico de su ubicación en el camino que une el Campo de Gibraltar con Ronda, ha jugado un papel de cierta relevancia en ciertas épocas históricas.

Senderos de la Serranía de RondaMirador de los CastañaresMirador del puebloMirador de «Cañada Honda»Mirador del Fraile

Monumentos de Atajate

Iglesia de San Roque
Cruz de Piedra
Los Tajos
Torres de la Santa Cruz

Fuentes y Manantiales

Gastronomía de Atajate

Gachas con miel, migas de ajo, gazpacho caliente y sopas de vinagre, zurrapas de lomo, malcocinado, queso de almendras, enredadillos, borrachueles, magdalenas.

La Panadería

El pan fue, desde siempre, un bien muy preciado en toda la comarca, tanto por su valor nutritivo como por el significado, casi religioso, que se le daba.

A pesar de la fragosidad del terreno, aquí se cultivó el trigo en abundancia.

Éste, una vez limpio de paja, se molia a fuerza de brazo con ayuda de unas piedras circulares de pequeño tamaño: la molineta.

Atajate

Más tarde se porteó con bestias hasta Ronda donde una fábrica lo transformaba en harina.

Los dulces de Atajate: pestiños, piñonates, madalenas y mantecados tienen su mejor exponente en los sabrosos «enreaillos» que hechos a base de harina y huevo se emborrizan en miel. Otro dulce no menos exquisito es el, tan ponderado, «Queso de almendra».

Cómo llegar a Atajate

Desde la Costa del Sol se puede llegar a Atajate por la carretera A-376, que parte de la N-340 hacia Ronda. Sólo 3,5 kilómetros antes de entrar en Ronda hay que tomar la A-369 dirección Algeciras, y el primer pueblo que aparece es Atajate.

Distancias desde Atajate

Ronda 18 km
Gaucín 19 km
Algeciras 83 km
Estepona 59 km
Cortes de la Frontera 15 km

Atajate

Atajate - Portada de la Iglesia de San Roque Iglesia de San Roque

Los Bandoleros

Estas sierras, abruptas e inaccesibles, fueron desde antiguo guarida de bandidos y salteadores que encontraban en ellas escondite y descanso después de sus fechorías.

Cuando la necesidad les apremiaba, acostumbraban a hacer salidas exporádicas a los pueblos, cortijos y caminos del entorno para saquearlos y hacer acopio de provisiones.

Las autoridades de Atajate, por abril de 1817, tomaron una firme resolución «en orden a la persecución, captura y exterminio de los malhechores que infestan los caminos, especialmente los de la partida nombrada de los «Niños de Ecija» y fue la de formar una Partida de Voluntarios que, convenientemente armados, hiciera frente a los bandidos «que les habían invadido, quemando el pueblo y bienes que había en él».

Las Caleras

Esta calera se encuentra en la ctra. de Atajate a Jimera de Líbar, poco después de pasar la Fuente de Benajarra.

El horno se construye excavando en una ladera del monte un pozo en forma cilíndrica de 2-3 mts de diámetro y 3-4 mts de profundidad. Se suele revestir interiormente de una pared de piedras graníticas, la capa más cercana a la superficie, «el pretil», está formada por piedras graníticas más grandes.

En la parte más baja del pozo, el cilindro reduce su diámetro de tal forma que en el interior del pozo, a todo su alrededor, se forma un poyete o «poyal» que servirá de base donde apoyar las piedras que sen van a cocer. Este poyete tiene una altura de 70 cms, constituyendo las paredes de la caldera del horno o «calderuela», lugar donde se quemará la leña. Por uno de los laterales del pozo se excava una rampa desde la superficie a la base, formando «la boca» del horno. La zona se conoce como «el servidor», y es donde el calero se sitúa para alimentar el horno con leña.

La Cal

La «cal viva» se obtiene mediante la calcinación de la piedra caliza a 1.000º C, durante un periodo de 20 a 30 horas. La cal viva es muy cáustica y tiene gran afinidad por el agua, a cuyo contacto se transforma en hidróxido cálcico o «cal apagada», desprendiendo gran cantidad de calor.

El uso de la cal, para la elaboración de la argamasa o mortero, ha sido imprescindible para realizar construcciones sólidas. Para hacer el mortero se mezcla cal apagada con arena y agua. Una vez formado el mortero, la cal fragua, recuperando el CO2 de la atmosfera, para transformarse otra vez en carbonato cálcico, recuperando su dureza, blancura e impermeabilidad original.

La cal apagada desleída en agua constituye la «lechada de cal», que tradicionalmente se emplea para enjalbegar las paredes de las casas. Esta película tiene un marcado color blanco y resulta impermeable al agua, motivo de su uso extensivo en nuestros pueblos.

La lechada de cal también se ha empleado para desinsectar los árboles, prevenir la putrefacción de las aguas estancadas, etc.

Obtención de la Cal en Atajate

Para obtener la cal se distinguen dos fases:

1º. El Armado del horno: proceso de traída, selección y colocación adecuada de las piedras calizas.
2º. La Quema: proceso de encendido y mantenimiento de un fuego capaz de alcanzar 1.000 ºC durante al menos 20-30 horas.

Armar el horno consiste en llenar el horno de piedra. Desde el fondo del horno, el calero comienza a colocar piedra tras piedra a partir del poyete, cuidando de que a medida que éstas van subiendo, se vaya formando una bóveda que permitirá que las piedras se sostengan sólo apoyándose unas sobre otras. Primero coloca las piedras «armaeras», que forman la cara interna de la bóveda. Desde estas a la pared del horno se rellena con piedras de menor tamaño llamadas «trasquilones y junto a la pared los «cantos», aún más pequeños y que producirán una cal de peor calidad. Es clave que, entre las piedras, se vayan dejando huecos, por los que pasarán las llamas, para que todas entren en contacto con el fuego para oxidarse por incandescencia. Estos huecos también sirven en su conjunto de chimenea.

Calera de Atajate

Calera

Fuentes


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