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Monumentos en Córdoba

Calzada Romana del Pretorio

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Calzada Romana del Pretorio

Las calzadas romanas fueron una obra de ingeniería que permitieron la expansión del imperio romano favoreciendo el comercio y el desarrollo de la civilización por toda la cuenca mediterránea.

Las calzadas romanas tenían un espesor de 90 a 120 cm, y estaban compuestas por tres capas de piedras argamasadas cada vez más finas, con una capa de bloques de piedras encajadas en la parte superior. Según la ley romana tota persona tenía derecho a usar las calzadas, pero los responsables del mantenimiento eran los habitantes del distrito por el que pasaba. Este sistema era eficaz para mantener las calzadas en buen estado mientras existiera una autoridad central que lo impusiera.

La Calzada Romana del Pretorio partía desde la Porta Praetoira, actualmente Puerta Osario, situada en la muralla norte de la ciudad romana de Corduva, presentando en sus primeros tramos un pavimento enlosado que enlazaba la ciudad con zonas mineras de extracción de cobre y plomo argentifero, situadas en el entorno del los ríos Guadanuño y Guadiato, así como con otras explotaciones de los términos municipales de Villaviciosa de Córdoba, Villanueva del Rey y Fuente Obejuna.

Más tarde, en tiempos de la Mesta, se utilizaría para el trasiego de ganado, desde el Valle del Guadalquivir hacia la sierra, considerándose entonces como vía pecuaria y actualmente conocida como Vereda del Pretorio. Esta vereda al llegar al lugar conocido como Lagar de la Cruz, se abría en varias veredas que se diseminaban en la sierra cordobesa.

Fuentes y Vías Pecuarias: Fuente La Raja

Las vías pecuarias son las rutas que han sido utilizadas tradicionalmente por el ganado para aprovechar el pasto de las zonas más cálidas en invierno y el pasto fresco de las zonas más frías y altas en verano. Jurídicamente las vías pecuarias son bienes de dominio público, competencia de las comunidades autónomas, y por tanto imprescindibles e inembargables.

A lo largo de las vías pecuarias se encontraban diversos abrevaderos para hidratar al ganado que transitaba por estos caminos. En la Vía Pecuaria del Pretorio, está la fuente conocida como «Fuente La Raja», es buen ejemplo que se conserva hasta nuestros días.

Además de los abrevaderos, las vías pecuarias también estaban dotadas de otros elementos que facilitaban el tránsito del ganado. Entre ellos podemos destacar los descansaderos, majadas y chozos para el ganando y los pastores trashumantes pasaran la noche; estrechamientos para el conteo del ganado conocidos como contaderos; los puentes sobre los ríos y arroyos, y los mojones o hitos de señalización.


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