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Parques Naturales de Andalucía

Caminito del Rey

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Caminito del Rey

El Caminito del Rey se localiza en el Paraje Natural Desfiladero de los Gaitanes, entre los municipios malagueños de Álora, Ardales y Antequera.

En la margen derecha del Desfiladero de los Gaitanes, donde contactan las calizas Jurásicas con las areniscas y conglomerados, se alza una pared vertical de unos 250 m. de altura sobre el cauce del río, totalmente encajonado al fondo del abismo. La diferencia de altura de este punto de Gaitanejo con respecto a la salida por el Chorro es de más de 100 metros. A principios del siglo XX se concibió la idea de aprovechar, con fines hidroeléctricos, el desnivel existente entre la entrada y la salida de los cañones.

En el año 1901 se iniciaron las obras del canal, junto con la pasarela de servicio necesaria para los operarios de compuertas y vigilancia. Las espectaculares obras se culminaron en 1905 y la empresa Hidroeléctrica de El Chorro inició la producción de energía eléctrica en su primera central. Sin embargo, aparte de su importancia industrial y tecnológica (fue una obra absolutamente de vanguardia para su época), lo que más llamó la atención de la sociedad española del momento fue la pasarela colgada sobre el impresionante desfiladero.

Los Balconcillos fue el nombre original de este pasillo colgado a cien metros de altura. Fue construido con diseño de Rafael Benjumea y con operarios especializados, muchos de ellos marinos provenientes de los barcos de vela, acostumbrados a subir por cuerdas y trabajar colgados sobre el precipicio. Se emplearon palometas metálicas que sostenían una bovedilla de ladrillo y cemento. Una serie de tirantes de hierro y una somera barandilla eran suficiente protección en el recorrido de tres kilómetros de vértigo. Se convirtieron en Caminito del Rey cuando Alfonso XIII lo recorrió a su vuelta de de la jornada en el Pantano del Chorro. Una placa, en la entrada, recuerda la emoción del monarca y el reconocimiento a Benjumea. Atraídos por el espectáculo, se convirtió en un destino turístico a la vez que se iba deteriorando por el abandono de las empresas hidroeléctricas. Hoy, forma parte de uno de los más importantes proyectos de recuperación de las instituciones.

Caminito del Rey – Accesos

El Caminito del Rey es un itinerario que le permitirá atravesar el corazón del Desfiladero de los Gaitanes por pasarelas adosadas a la roca a cien metros del suelo, descubriendo paisajes recónditos y sensaciones vertiginosas hasa ahora sólo al alcance de escaladores experimentados. Un entorno natural excepcional que ha sido testigo mudo de la historia de la industrialización de Málaga en los siglos XIX y XX, donde podrá aprender, además de cosas interesantes de la fauna, flora y geología locales, datos interesantes acerca de los pioneros del ferrocarril y de la producción de electricidad.

El acceso norte consiste en un paseo sin complicaciones por la orilla del Embalse de Gaitanejo, partiendo de la presa del Embalse Conde de Guadalhorce y llegando hasta la caseta de Control del Caminito del Rey. El Caminito del Rey atraviesa el Paraje Natural por pasarelas, en ocasiones a más de cien metros por encima de las aguas del río Guadalhorce. El acceso sur nos lleva cómodamente desde la estación de tren de El Chorro hasta la Caseta de Control.

El itinerario tiene una longitud total de 7,7 km contando los accesso norte y sur. Se trata de un itinerario lineal, por lo que en el cálculo del tiempo empleado habrá que sumar el retorno hasta el punto de inicio, bien en vehículo -por la carretera-, o bien a través del propio Caminito del Rey. Igualmente, por las especiales características de propio Caminito del Rey, hay riesgo real de muerte si no se siguen escrupulosamente las instrucciones y señales de seguridad.

Ruta Geológica: Torcal de Antequera – Guadalhorce – Guadalteba

Desfiladero de los Gaitanes

Como dos grandes gigantes de roca que impiden el paso delos humanos, las paredes que conforman la Garganta de El Chorro son el emblema mítico de la Málaga montañosa.

Desde el Neolítico y hasta el siglo XIX sus cañones fueron utilizados por cazadores, pastores, leñadores y pescadores, aprovechando la extraordinaria presencia de fauna. Actualmente, se han protegido más de 120 especies distintas, destacando las aves rapaces y algunos mamíferos como las cabras monteses, los gatos monteses, etc., pero durante la primera mitad del siglo XX desaparecieron animales como el lobo, el quebrantahueos, las nutrias, las anguilas y con anterioridad, al final de la Edad Media, el oso, el ciervo y el salmón.

El topónimo de El Chorro proviene del hecho de que los tres ríos malagueños (Guadalhorce, Guadalteba y Turón) circulen juntos por el Desfiladero de los Gaitanes, lo que provocaba, antes de la construcción de las presas, un efecto vinculado con las tormentas.

“Cuando llovía torrencialmente en el interior de la provincia, las avenidas llegaban al desfiladero, provocando por su estrechez una acumulación estraordinaria ante el primer cañón, con la consiguiente subida inevitable del nivel de las aguas y como consecuencia de la presión a su paso por las gargantas se formaba un gigantesco chorro a su salida. Este fenómeno que se producía en la zona que comtemplamos desde este mirador, era muy temido por los habitantes de la Hoya de Málaga que veían peligrar sus cosechas, casas e incluso vidas, cuando reventaba el Chorro”.

Durante la segunda mitad del siglo XX se trazó la red ferroviaria entre Málaga y Córdoba, lo que permitía, por fin, unir la ciudad con el resto de España. La línea férrea atravesó, literalmente, las paredes del Desfiladero de los Gaitanes, con una red de túneles abiertos en la dura caliza que siguen usándose por los trenes.

En 1901 se iniciaron las obras de construcción del canal que atraviesa la pared opuesta a la del ferrocarril, a casi cien metros de altura sobre el cauce. Junto a la canalización se construyó el camino de servicio, apoyado en la pared por medio de palometas metálicas y con una pasarela de bovedillas cementadas, protegidas al exterior por barandillas metálicas. Las obras de “Los Balconcillos” se prolongaron entre 1901 y 1905 y conllevaron el empleo de numerosos operarios especializados procedentes, incluso, de la marina de vela  que se estaba reconvirtiendo. No hubo, por tanto, ni empleo de presos ni muertes en las obras. Los obreros se colgaban de columpios anclados y encofraban tramos que servían como apoyos a los posteriores, así hasta que llegaron al cruce de las dos paredes, por donde el canal necesitó de una gran estructura de madera o cimbra y del uso del hormigón armado.

Tras la visita a la zona del Rey Don Alfonso XIII, en la primavera de 1921, con motivo de la colocación de la última piedra de la presa, el monarca recorrió Los Balconcillso y otorgó al ingeniero jefe de las obras de El Chorro, Rafael Benjumea Burín el título de Conde de Guadalhorce. Desde entonces, la pasarela de vigilancia del canal se conoce como “Caminito del Rey”.

Estamos, por tanto, en un impresionante lugar natural, aparentemente hostil al ser humano pero, sin embargo, desde la prehistoria hasta la actualidad, todos nos hemos sentido atraídos por este enclave donde la grandeza ha llegado a unos límites que rozan la belleza suprema.


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