Andalucia Rustica

Buscar más

Yacimientos Arqueológicos de Andalucía

Cantera Romana del Cerro de los Covachos

Yacimientos Arqueológicos de Andalucía

Cantera Romana del Cerro de los Covachos

La Cantera Romana del Cerro de los Covachos se localiza a pocos minutos de la localidad de Almadén de la Plata, provincia de Sevilla.

La explotación de las canteras romanas de el Cerro de los Covachos, las más importantes de la prouincia Hispania Ulterior Baetica parece iniciarse en época de Augusto, ya en los primeros momentos del Imperio, pasando probablemente a control imperial bajo el poder de Claudio, estando previamente en manos privadas.

En una inscripción epigráfica recuperada en Almadén de la Plata en el siglo XVIII se sabe de la existencia de un pagus marmorarius. Por otra parte, existe una referencia en el Itinerario de Antonino a una mansio de Mons Marmorum en la ruta que unía Híspalis con Emérita Augusta.

Hasta el momento se ha constatado una amplia distribución de estos mármoles por la Península Ibérica y norte de África (Mauritania Tingitana).

En las construcciones romanas se empleaban tanto mármoles locales como de importación procedente de otros puntos del Mediterráneo.

La distribución y comercialización de los mármoles del Cerro de los Covachos se realizaba principalmente a través del valle del río Viar hasta la ciudad de Naeua, actual Cantillana, que tuvo un importante puerto fluvial sobre el río Baetis (río Guadalquivir). Desde este enclave portuario se transportaban los productos marmóreos de Almadén hasta las más importantes ciudades romanas que se localizaban a lo largo del río Guadalquivir, llegando incluso hasta la capital provincial, Corduba. Relacionada con esta importante vía de comunicación y dentro del mismo circuito comercial estos productos llegarían a las poblaciones del entorno del río Singilis (río Genil) siendo Astigi (Écija) la ciudad más importante donde se ha constatado el empleo masivo de los mármoles de Almadén.

De igual modo en la ciudad de Híspalis y en Itálica hay una destacada presencia de mármoles de Almadén. En Itálica se ha verificado por documentos epigráficos de época Severiana, la existencia de un statio marmorum (statio serrariorum Augustorum) ya en funcionamiento desde los tiempos del emperador Adriano.

También, a través del río Guadalquivir y la travesía de Lacus Ligustinus, estos mármoles alcanzaron las costas de la Bética, sobre todo en su vertiente atlántica constatándose su presencia en ciudades como Gades y Baelo Claudia.

Su distribución trasciende los límites de las fronteras peninsulares llegando al norte de África, en concreto, a la ciudad de Tamusida (Tetuán) y, probablemente, a otros enclaves romanos del interior del actual Marruecos.

Las técnicas extractivas y sus evidencias

En el frente de cantera se pueden observar diferentes técnicas empleadas en la talla de la piedra para la obtención de preformas que una vez extraídas eran transportadas a las officinas o talleres donde se configuraban con las formas definitivas.

En ocasiones se combinaban la aplicación de cuñas y de punteros. Esta combinación se explica a partir de la técnica general empleada, en muchos casos destinada al fraccionamiento del bloque, en la que se recurría a la inserción de cuñas en unas ranuras elaboradas ex proceso para este cometido y realizadas sobre la línea de rotura. Posteriormente, el cantero efectuaba en el espacio entre cuñas una serie linear de agujeros que favorecía la fractura de la roca una vez que se ejercía presión mediante un fuerte golpe propinado con un mazo sobre las cuñas. También se empleaban sierras.

En este frente de cantera se pueden observar diversas marcas de la actividad extractiva del mármol:
Marcas propias del laboreo de la piedra, negativos de la extracción, preformas o preparados de piezas no concluidas y formas, siendo detectado este caso únicamente un ejemplar.

Marcas de cantería: se trata de las manifestaciones propias del laboreo de la masa rocosa para la obtención de los productos procurados y el desbaste previo a su tratamiento definitivo en la oficina (taller). Sus características morfológicas vienen determinadas por las herramientas empleadas por el cantero.

Negativos de extracción: se trata de las huellas dejadas sobre el frente de cantera una vez que se ha procedido a la retirada del bloque de piedra quedando su contorno insinuado.

Preformas: piezas de mármol que no fueron extraídas completamente del frente quedando, estas, perfectamente identificadas.

Formas: bloques o placas ya exentas y abandonadas en el propio frente, formando parte de los niveles de amortización del mismo. Probablemente, el acto de desestimar  estas placas marmóreas, vendría determinado por fallas o errores provocados por la desviación de la línea de rotura generada por una divergencia de las capas internas de la roca, que en ocasiones, implicaba la aplicación de la técnica de extracción con cuñas, muy frecuentes en esta cantera.

Fuente: Ayto. de Almadén de la Plata

«La risa no tiene tiempo,
la imaginación no tiene edad
y los sueños son para siempre»
Walt Disney


0 comentarios

Deja un comentario