Andalucia Rustica

Buscar más

Castillos en Cadiz

Castillo de Gigonza

Castillos en Cadiz

Castillo de Gigonza – La Fortaleza de Saguntia

El Castillo de Gigonza se encuentra en la localidad de Baños de Gigonza, en el término municipal de San José del Valle, provincia de Cádiz. Se puede acceder por la carretera de Medina Sidonia a Arcos de la Frontera, a 12 kilómetros de Paterna de Rivera.

El Castillo de Gigonza es la fortaleza medieval mejor conservada de la comarca, lo que le otorgó en 1985 la declaración BIC (Bien de Interés Cultural). En la actualidad es una propidad privada, destinada a la explotación agropecuaria y a vivienda particular.

A doce kilómetros de Paterna de Rivera, se cuentra Baños de Gigonza, una antigua aldea de turdetanos, bautizada como Saguntia, que fue posteriormente ocupada y fortificada por los romanos, aunque su máximo apogeo fue durante la dominación visigoda. Entre sus murallas, los musulmanes levantaro en castillo medieval de Gigonza de planta casi cuadrada de dos cuerpos. Tiene una cerca con patio de armas al que se accede por una puerta rematada por el escudo nobiliario de la Casa de los Arcos, la familia nobiliaria rival de la Casa de Medina Sidonia en el Reino de Sevilla durante la Baja Edad Media, y que realizó sucesivas mejoras y reconstrucciones en la fortaleza.

Algunos de los elementos arquitectónicos que destacan son la entrada con dintel sujeto sobre impostas, una ventana con arco ojival en el muro, una ventana en arco de herradura sobre la puerta, la bóveda baída y los ventanales del piso superior, pero también los restos de unos baños públicos (Baños de Aguas Sulfurosas) cercanos al castillo que gozaron de gran fama a finales del siglo XIX y que le dieron nombre al lugar.

Este castillo se encuentra entre los bienes inmuebles de Andalucía, bajo el régimen de protección BIC con la categoría de monumento. Una de las curiosidades forestales del castillo es la de poseer cerca de sus murallas una hilera de bellasombras, nombre popular del ombú (Phytolacca dioica), un árbol tropical procedente de Sudamérica.

Más sobre la Fortaleza de Gigonza

El Castillo de Gigonza está situado en la antigua localidad de Baños de Gigonza, una zona propicia para cualquier tipo de asentamiento humano pues en sus proximidades se encuentra un manantial de aguas sulfurosas, ideal para curar y aliviar los males del cuerpo. Así cuando los seres humanos cambiaron su modo de vida nómada por una más sedentaria, no tardó mucho en florecer una ciudad turdetana junto a los citados baños, denominados Saguntia.

Saguntia fue una de las mansiones de la antigua Vía de Asido, calzada romana que partiendo desde Híspalis (Sevilla) llegaba hasta Baesippo (Barbate).

Durante la expansión Romana el Cónsul Catón fue en ayuda del pretor Publio Manilo para reducir a las tribus turdetanas y celtíberas. Y en Saguntia se entabló la ofensiva final que pacificó la zona. Más tarde, fue declarada ciudad estipendaria por su apoyo a Viriato.

Durante la dominación Visigoda, Saguntia pasa a formar parte del Obispado Asidonense pero en el 555 pasa a ser dominio bizantino, que terminará en el 609 cuando el rey visigodo Suintila los expulsa definitivamente de la península. Es entonces cuando Saguntia adquiere gran importancia pues siguió acuñando monedas y obtuvo el honor de tener representante episcopal en Tercer Concilio de Toledo.

La Torre de Xisgonza es obra de la arquitectura militar musulmana siendo uno de los monumentos medievales más relevantes y mejor conservados de la zona. Fue construido en los siglos XII y XIII a partir de un primitivo emplazamiento levantado por Hisn Tanbul.

En el año 1312, el Castillo de Gigonza perteneció a Don Alonso de Guzmán, sucesor del célebre Guzmán el Bueno hasta que muere en 1351 y pasa a pertenecer al Concejo de Jerez. En 1477 perteneció al Almirante de Castilla, Don Alonso Enríquez, en 1492 forma parte de patrimonio de Don Rodrigo Ponce de León Duque de Arcos. En 1945 su nombre es Castillo de Gigonza, el cual es vendido a por la marquesa de Arcos a Don Salvador Pineda Lobato, siendo sus herederos los actuales propietarios.

El Castillo de Gigonza fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) con la categoría de monumento bajo la protección de la declaración genérica de Decreto de Protección de los Castillos Españoles de 22 de Abril de 1949. En el año 1993 la Junta de Andalucía otorgó un reconocimiento especial al Castillo de Gigonza, el cual, aparece inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.

Torre del Homenaje

Es el elemento arquitectónico más interesante. Cuadrada, con dos plantas y paseo de ronda almenado en cubierta, se construye, al igual que el resto del Castillo de Gigonza, con gruesos muros de mampostería de cantos irregulares y sillarejos, con refuerzo de sillares en las esquinas y en los huecos abocinados. La planta alta se cubre mediante una superficie abovedada de planta circular trasdosada.

El ingreso a la Torre se hace a través de unas escaleras que llevan hasta un acceso angosto, la entrada se realiza a través de una estrecha y baja puerta, con un dintel con dos fuertes impostas, cobijado por una ventana en arco de herradura. El piso superior es de bóveda baída y tiene ventanales.

Castillo de Gigonza

Escudo del Castillo de Gigonza

Patio de Armas del Castillo de Gigonza

Palomar del Castillo de Gigonza

Escaleras del Castillo de Gigonza

Escaleras de la Torre del Homenaje del Castillo de Gigonza

Mazmorras

Las mazmorras, se ubicaban en sitios de difícil acceso, lo cual incrementaba la complejidad de un eventual escape. Por lo general se construían debajo de una fortaleza o de un castillo. En nuestro caso se encuentran debajo de la primera planta de la Torre del Homenaje. La localización física de la mazmorra, por otra parte, hacia que se tratara de un lugar oscuro y lúgubre. Aquel que era encerrado en una mazmorra sufría grandes tormentos además de la privación de su libertad. Estas dos mazmorras no se encuentran conectadas una con la otra. En algunos casos, se dejaban en estas prisiones los restos de los condenados que morían allí; de este modo los reclusos convivían con los huesos de los fallecidos.

Planta baja de la Torre del Homenaje del Castillo de Gigonza

Panorámica desde el Castillo de Gigonza

Vista desde la Torre del Homenaje del Castillo de Gigonza

Capilla (Siglo XIX)

Según una lápida existente, en 1848 se construyó la actual capilla por orden de D. Francisco Ponce de León y Fernández de Villavicencio. Se sitúa en el patio de armas del Castillo de Gigonza y cuenta con una bóveda corrida. Conserva su retablo, púlpito, sacristía, oratorio y campanario.

La Capilla de Gigonza estaba bajo la advocación de la Virgen del Carmen y en su festividad, el 16 de julio, el Marqués del Valle de Sidueña, dueño de Gigonza, organizaba numerosas actividades lúdicas y religiosas para disfrute de los bañistas.

Virgen del Carmen del Castillo de Gigonza

Capitel descubierto en la Ermita de la Virgen del Carmen del Castillo de Gigonza

Ermita Visigoda (Siglo VI)

Solo se mantiene la portada, denominada “espadaña”, en el interior destacan el altar y las hornacinas. Durante la dominación visigoda, Saguntia pasa a formar parte del Obispado Asidonense. En el 555 pasa a ser dominio bizantino, terminando en el 603 cuando el rey visigodo Witerico los expulsa definitivamente de Saguntia. Es entonces cuando Saguntia adquiere gran importancia y obtuvo el honor de tener representante episcopal en el Tercer Concilio de Toledo.

Ermita Visigoda - Castillo de Gigonza

Ombú o Bella Sombra del Castillo de Gigonza

Árboles centenarios de origen sudamericano, traídos aquí poco después del descubrimiento de América.

Destacan por su esbeltez y sus gigantescas raíces a los pies del fuste, donde nacen varas, permitiendo crecer al ombú “en perímetro” y “en fuste”. Los ejemplares centenarios son de similar tamaño y enlazando sus copas proyectan una sombra que supera los 75 m2.

Ombú del Castillo de Gigonza

La Camisa del Rey Moro

Vestiduras que lució un árabe de alta jerarquía que llegando hasta el Reya y Trincheras pidiendo campaña muere a manos de D. Gonzalo Pérez de Gallegos, previa licencia de S.M. ante la burla y provocación de aquel moro. Las ropas y daga (almaizal y alfanje) que llevaba aquel moro principal de Túnez sirvieron de trofeo y se han conservado por sus descendientes, posteriormente los Ponce de León y en la actualidad la familia Pineda Pineda.

Castillo de Gigonza - Saguntia


0 comentarios