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Comarca del Bajo Guadalquivir

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Comarca del Bajo Guadalquivir

La Comarca del Bajo Guadalquivir está enclavada en la margen izquierda del río Guadalquivir, y ocupa parte de las provincias de Cádiz y Sevilla, en la baja Andalucía, en el punto más meridional de Europa.

La comarca está formada por los municipios de El Cuervo de Sevilla, Lebrija, Las Cabezas, Los Palacios y Villafranca, Utrera, Los Molares y El Coronil.

Tiene unas comunicaciones excelentes. Cuenta con dos aeropuertos cercanos, Jerez y Sevilla, y con una magnífica red de carreteras. También se puede optar por la red ferroviaria o por los accesos marítimo y fluvial.

La comarca gira en torno al río Guadalquivir, que riega sus fértiles campiñas y desemboca suavemente en el Atlántico al llegar a Sanlúcar de Barrameda. Deja a su paso un bello paisaje de extensos cultivos, de marismas y viñedos, de río y de mar.

Ofrece un gran potencial turístico. El viajero podrá conocer su cultura y tradiciones a través del rico patrimonio, recrearse en la belleza natural, realizar actividades de recreo y esparcimiento, deleitarse con sus ricos vinos y gastronomía o disfrutar de las fiestas en compañía de su hospitalaria gente.

Legado de los siglos

La especial situación geográfica de la comarca a orillas del Guadalquivir, ha sido una de las razones por la que desde la más remota Antigüedad ha sido zona de paso y de asentamiento de numerosas culturas.

En la época tartesia la zona adquiere una gran riqueza por el intenso tráfico comercial de metales preciosos con los fenicios, extendiéndose entre las provincias de Sevilla, Huelva y Cádiz. Fenicios, romanos y visigodos también se establecieron aquí, dejando su huella en esta tierra.

Los largos siglos de dominación islámica han dejado un riquísimo legado, tanto en el trazado urbanístico como en las fortalezas y recintos amurallados que conformaron el primitivo núcleo de estas poblaciones. Numerosos castillos se diseminan por toda la zona, dando a sus ciudades una fisonomía muy especial: Castillo de las Aguzaderas (El Coronil), Castillo de los Molares, Castillo de Santiago (Sanlúcar de Barrameda), Castillo de los Duques de Medina Sidonia (Trebujena), Castillo de Utrera

Los cristianos tras la Reconquista se asientan sobre las antiguas poblaciones árabes, modificando o reconstruyendo edificaciones ya existentes, sobre todo las fortalezas para reforzar la línea defensiva. La arquitectura religiosa se desborda, quizá queriendo compensar los siglos perdidos y las iglesias se convierten en verdaderas joyas del arte gótico y mudéjar.

El río adquiere un papel fundamental tras el descubrimiento de América. Se convierte en la vía de llegada y de salida del comercio con las Indias, y esto se traduce en un florecimiento de la Comarca del Bajo Guadalquivir, en general, y de Sanlúcar de Barrameda en particular gracias al papel desempeñado por los duques de Medina Sidonia.

Se produce entonces una nueva eclosión artística que se manifiesta en la construcción de bellos templos, exuberantes palacios renacentistas y bellas casas señoriales. Pasados unos años, el barroco hace su aparición y, posteriormente, los nuevos estilos que van naciendo siguen enriqueciendo el patrimonio de estas ciudades.

Costa de la Luz

Las playas son uno de los grandes atractivos turísticos del Bajo Guadalquivir. De finas arenas y cálidas aguas son ideales para un tranquilo día de sol y baño y para la práctica de cualquier deporte acuático. La bondad de su clima permite disfrutar hasta fechas muy avanzadas de las delicias del mar.

Playas tranquilas o turísticas, pero todas iluminadas por una luz radiante. Dotadas de modernas y completas infraestructuras y servicios, muchas obtienen anualmente el distintivo de la Bandera Azul de los mares limpios de Europa.

Sanlúcar posee más de 6 km. de playas de arenas finas y claras en las que convergen las aguas dulces del río Guadalquivir y las saladas del Atlántico. Las más populares son Bajo de Guía (utilizada actualmente como varadero de embarcaciones pesqueras y deportivas) y la playa de la Calzada, situada paralelamente al paseo marítimo. A ellas se unen la playa de las Piletas, una pequeña cala con un espigón natural de rocas marinas y la playa de la Jara, en una zona residencial.

Chipiona posee 11 km. de playas caracterizadas por propiedades curativas de sus aguas debido al alto índice de yodo. La más emblemática y concurrida de todas ellas es la de Regla (1.700 m.), que obstenta desde más de una década la Bandera Azul de los Mares Limpios de Europa. Las playas de Cruz del Mar (en la parte sur del Puerto de Chipiona), la de Las Canteras, la de Montijo, la de las Tres Piedras y Camarón –con sus típicos corrales de pesca artesanal-, completan su oferta. Buena parte del complejo turístico de Costa Ballena, del que también participa el municipio de Rota, se enclava en el entorno de la playa de la Ballena.

El litoral de Rota queda enmarcado entre el azul del mar y el verde de sus pinares. En el pueblo hay dos playas, la de El Rompidillo y la Costilla, con un bello paseo marítimo. Sus más de 16 km. de playas se completan con las de la Ballena (que comparte con Chipiona), Piedras Gordas de aspecto salvaje, Aguadulce y Punta Candor, bordeada por dunas y pinares de alto valor ambiental.

Turismo Activo de la Comarca del Bajo Guadalquivir

El Bajo Guadalquivir, por su variado y bello entorno, ofrece multitud de posibilidades para practicar actividades de turismo activo, realizando a la vez un sano ejercicio en estrecho contacto con la naturaleza.

La bondad de su clima y las características de sus aguas hacen posible la práctica de los más variados deportes acuáticos, desde la navegación (playa de la Jara de Sanlúcar), al buceo y el submarinismo (en la playa chipionera de las Canteras) o el sur y windsurf (playa roteña de El Rompidillo).

Los aficionados a la pesca tienen también aquí un auténtico paraíso. La calidad y abundancia de sus pescados hacen que sea unja delicia pescar a pie de playa o en barco, mientras se disfruta de las vistas del río, de Doñana o del mar abierto. El río Guadalquivir ofrece también la oportunidad de practicar deportes como el remo o el piragüismo.

El contraste paisajístico que ofrece el entorno natural de la Comarca del Bajo Guadalquivir resulta idóneo para desarrollar todo tipo de actividades deportivas. Hay multitud de empresas que ofertan paseos a caballo por la costa; rutas senderistas por los extensos pinares que rodean las playas y paseos en bicicleta por el entorno marismeño del río. La población de El Coronil participa de la Vía Verde de la Sierra, ruta que transcurre por el antiguo trazado ferroviario Jerez-Almargen.

Los Pinares de la Algaida, una gran extensión de pinares pertenecientes al Parque Natural de Doñana, es otra alternativa para el senderismo o el cicloturismo, contando con un sendero señalizado.

La zona de los humedales y la ribera del río Guadalquivir, donde a lo atractivo de su paisaje se une su riqueza ecológica, es otra magnífica opción para realizar excursiones que permitirán contemplar las típicas haciendas y cortijos. Viviendas antaño de las familias dedicadas a la actividad agroganadera, se han rehabilitado como alojamientos rurales que brindan al visitante la posibilidad de realizar actividades de ocio al aire libre vinculadas al mundo del caballo: paseos, exhibiciones ecuestres, clases, visitas a yeguadas…

Con carácter propio

La tradición cultural de la Comarca del Bajo Guadalquivir se manifiesta muy fielmente a través de sus múltiples eventos culturales. Estos forman parte de la programación de teatros y auditorios en la que tienen cabida desde conciertos de música clásica hasta certámenes literarios.

Cuna de grandes literatos (Álvarez Quintero, Antonio Nebrija y Joaquín García Murube) y pintores (Francisco Pacheco). Son numerosos los festivales que amenizan las noches veraniegas, creando un ambiente animado y festivo. Entre los más representativos se hallan el Festival de Jazz “Ciudad de Sanlúcar” y Festival Internacional de Música “A Orillas del Guadalquivir” (ambos en Sanlúcar) y el Festival Internacional de Jazz de Las Cabezas de San Juan.

El flamenco es una de las señas de identidad de esta tierra de notables artistas y grandes familias como el guitarrista Manolo Sanlúcar, Rocío Jurado, Juan Peña “El Lebrijano”, Curro Malena, Fernanda y Bernarda de Utrera… En la Comarca del Bajo Guadalquivir se celebran festivales de la talla del Potaje Gitano de Utrera, las Noches de Bajo Guía en Sanlúcar, el Arranque Roteño, el Festival de la Yerbabuena en Las Cabezas de San Juan y la Caracolá Lebrijana.

El vino es otra tradición que ha marcado profundamente la cultura de la zona. Sus caldos participan de las Denominaciones de Origen Jerez-Xeres-Sherry y Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda. Además cuenta esta tierra con el dulce moscatel de Chipiona, el rico Tintilla de Rota, el delicado mistela de Los Palacios y Villafranca y el exquisito mosto de Trebujena. Este elemento ha dotado a estos pueblos, sobre todo a Sanlúcar, de unos edificios singulares y de gran interés: las bodegas, en su mayor parte visitables.

El Caballo y el Toro

Vinculado desde antiguo a las labores agrícolas y a tradicionales fiestas, el caballo es uno de los máximos símbolos de la Comarca del Bajo Guadalquivir. En perfecta armonía con el toro bravo, se puede contemplar en libertad en las finas donde se crían prestigiosas yeguadas de Pura Raza Española como la Yeguada Ayala (Utrera).

Las posibilidades que ofrece la comarca a los amantes de este hermoso animal son infinitas, empezando por la imprescindible visita a las prestigiosas cuadras, para admirar sus magníficos ejemplares pastando en libertad. Existen también numerosas escuelas, clubs hípicos y picaderos para la enseñanza y la práctica de la equitación, en las que poder practicar desde doma vaquera hasta el acoso y derribo.

Se desarrollan en la zona multitud de acontecimientos relacionados con el mundo del caballo: exhibiciones, competiciones, concursos ecuestres y ferias de ganado de alto nivel. A las prestigiosas Carreras de Caballos y Semana Hípica (ambas en Sanlúcar) se suman el Concurso de Doma Vaquera y Clásica de Los Palacios y Villafranca o el Trofeo de Enganches Villa de Trebujena. Juega un papel protagonista en sus ferias y romerías más relevantes.

El Toro es otro soberbio animal que se cría en la campiña del Bajo Guadalquivir, acogiendo algunas de las ganaderías más prestigiosas de reses bravas. Cerca de Utrera, sobre una amplia llanura que rodea el Cortijo El Toruño pastan los toros de la ganadería de Guardiola, al igual que lo hacen las reses bravas de la ganadería de Joaquín Buendía en los campos de la Hacienda San José de Bucaré (ligado a Utrera aunque en Alcalá de Guadaíra). En Trebujena se localiza el Cortijo Alventus, antiguo donadío de los duques de Medina Sidonia, dedicado a la cría, tienta y venta de reses bravas.

Numerosos cortijos han sido restaurados y habilitados como alojamientos de turismo rural, permitiendo al huésped admirar la típica arquitectura manteniendo un estrecho contacto con el mundo de la hípica y del toro (paseos, alquiler de coches de caballos, capeas, espectáculos, tientas, fiestas camperas…).

Gastronomía de la Comarca del Bajo Guadalquivir

La sabrosa gastronomía de la Comarca del Bajo Guadalquivir es producto de la gran riqueza de su materia prima y de la esmerada elaboración de sus platos.

En la rica huerta de su campiña se cosechan unos vegetales de primerísima calidad (célebres en toda la provincia), que son ingredientes imprescindibles de la mayoría de sus platos. Están presentes en las ricas ensaladas, en los refrescantes picadillos, piriñacas y gazpachos. Tampoco falta ni en los guisos (papas con chocos, la berza, la puchera, los alcauciles con guisantes…), ni en las suculentas salsas de sus recetas más famosas como la cola de toro, la carne mechada, las calderetas o las cabrillas.

De las zonas costeras salen los más apreciados pescados y mariscos. Los más exigentes paladares sucumbirán ante el sabor de los langostinos, bogavantes, burgaíllos, o gambas y, cómo no, de su “pescaíto frito”, de sus ortiguillas o huevas aliñadas y de populares guisos marineros: urta a la roteña, sopa de galeras o de marisco, huevos a la marinera, corvina al ajillo, almejas a la abuela, atún encebollado…

Nada de esto sería posible sin el exquisito vino de la comarca, que además de acompañar la comida forma parte indispensable de su elaboración. Hay mucho donde elegir: el moscatel, la manzanilla de Sanlúcar (incluida en la Denominación de Origen Jerez-Xeres-Sherry), el moscatel, la mistela y la tintilla.

Podemos degustar esta magnífica gastronomía como más nos agrade. La oferta en restaurantes de prestigio es bastante buena, localizados sobre todo en la costa, en sus paseos marítimos o en barrios marineros tan tradicionales como Bajo de Guía. La zona del interior y de las marismas, cuenta con establecimientos muy típicos y familiares, de cocina tradicional, al igual que las ventas, situadas en la campiña donde se pueden catar los ricos pollos de campo, las coquinas o el ajo con rabanitos.

Otro modo de disfrutar de esta cocina es ir de tapas. La cultura de la tapa está muy arraigada en la zona. Nada mejor que probar en locales animados y bulliciosos su variedad culinaria dosificada en pequeñas porciones.

Fiestas y Tradiciones

La Comarca del Bajo Guadalquivir posee un calendario de eventos y celebraciones repleto de colorido y animación. Pero además de su riqueza lúdica, estas fiestas son la salvaguarda de las más arraigadas tradiciones de este pueblo.

Las citas festivas comienzan con los carnavales en febrero, para continuar en abril con la Semana Santa, que llena de arte e incienso los más bellos rincones de estos pueblos. En primavera y verano hay una auténtica eclosión: ferias, romerías, cruces de mayo, fiestas patronales, festivales flamencos y culturales, las veladas del Carmen, las hogueras de San Juan…

Fuente: Patronato Provincial de Turismo de Cádiz

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Los Molares - Comarca del Bajo Guadalquivir

El Coronil


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