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Monumentos en Málaga

Comares Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación

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Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación – Comares

La Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación se encuentra en pleno casco urbano de la bonita localidad malagueña de Comares.

La Mezquita Árabe, se alzaba en el solar que hoy ocupa la Iglesia de la Encarnación, construida a partir de 1505 como era costumbre como era costumbre en la recién incorporada diócesis de Málaga, de anteponer la cultura y religión cristiana a los vestigios de la cultura árabe.  La nueva construcción se realizó siguiendo las pautas del arte mudéjar, originando un edificio de tres naves, estructurado en torno a siete arcos apuntados y un artesonado también mudéjar, declarado Bien de Interés Cultural.

Más sobre la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación

La Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación fue erigida en 1505 por mandato del arzobispo de Sevilla don Diego de Deza, con arreglo a la bula de Inocencio VIII y confirmada por bula de Julio II en 1510, sobre la antigua mezquita árabe del municipio malagueño, formando parte de la Vicaría de Málaga y bajo la advocación de la Encarnación.

Fue construida originalmente en estilo mudéjar. Consta de tres naves con orientación sureste-noroeste y cabecera plana de planta cuadrada, a la que se adosan la sacristía y la torre-campanario en el lado del Evangelio y de la Epístola, respectivamente.

La nave central, de mayor altura que las laterales, se eleva sobre cuatro pilares cruciformes achaflanados, sobre los cuales se abren arcos apuntados sin alfiz que la separan de las naves laterales. Se cubre con una armadura mudéjar de par y nudillo, con cinco dobles tirantes que descansan sobre canes. El almizate está decorado con estrellas de ocho puntas y lazo con crucetas. En el centro del almizate se sitúa una estrella de doce puntas enmarcada en un cuadrado y, sobresaliendo a su vez del centro de éste, una piña de mocárabes. La parte baja de los faldones está decorada con una calle de lazos a base de crucetas y estrellas. Las naves laterales se cubren con simples armaduras de colgadizo.

La cabecera de la iglesia, de planta cuadrada y precedida por un gran arco triunfal apuntado, se cubre por una armadura mudéjar con limas mohamares y labor de menado sobre tablas. Del centro pende un octógono de mocárabes inscrito en un cuadrado formado por ocho crucetas. Los cuadrales que dibujan la forma octogonal apoyan sobre canes lobulados. Todo el presbiterio presenta un rodapié de azulejos procedentes de un antiguo púlpito y en un lateral se conserva la pila bautismal de mármol tallado.

En el lado del Evangelio de la cabecera se sitúa la sacristía, desde la que se accede directamente al patio trasero, antiguo lugar de enterramiento. En el lado opuesto se levanta la torre-campanario, junto a la cual, en el flanco norte, se encuentra la antigua sacristía o cuarto de San Hilario, una estancia de planta cuadrada que se comunica directamente desde el exterior.

A los pies de la nave central, elevado sobre una grada y cerrado por una barandilla de madera, se encuentra el coro, comunicado por una estrecha escalera situada en el último tramo de la nave del Evangelio.

En 1721, ante la amenaza de ruina, se llevaron a cabo una serie de obras y reformas que afectaron principalmente a la sacristía y a la nave del Evangelio, en el centro de la cual se construye, en estilo barroco, la capilla del Sagrario la cual iba a albergar la imagen de la Virgen del Rosario y cuyos gastos fueron soportados por el mayordomo de la cofradía. Esta capilla, de planta cuadrada y adosada a modo de torre-camarín a la traza original, se resuelve interiormente con pilastras cajeadas que sostienen un doble friso con motivos vegetales y sobre los que se desarrolla un primer anillo de dieciséis lados, que soporta pequeñas pechinas entre los arcos ciegos que rematan los muros. Un segundo anillo sostiene la bóveda semiesférica de ocho nervios, decorados con motivos florales que surgen de un florón central y separado por segmentos adornados con espejos envueltos por roleos, hojas carnosas, tornapuntas y veneras. Hacia el exterior, la capilla se presenta como una torre-camarín poligonal de tres pisos separados por impostas, con decoración a base de placas triangulares en el cuerpo bajo, óculos en el cuerpo central y tejadillo octogonal como remate. Presenta una estructura similar al camarín de la iglesia de El Borge y del convento de monjas carmelitas de Vélez-Málaga.

Exteriormente, la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación se resuelve mediante cuatro fachadas, la del lado oriental oculta por construcciones adosadas. En la correspondiente al lado sureste se abre la portada principal, de gran sencillez decorativa, compuesta por un arco apuntado, enmarcado en un rectángulo que hace las veces de alfiz, con una destacada imposta, flanqueada por dos contrafuertes y coronada por un óculo. La fachada más occidental del templo, aunque abierta hacia la calle, queda prácticamente oculta por la cercanía de otras edificaciones.

Junto a la cabecera se adosa la torre-camarín conocida tradicionalmente como capilla del Sagrario, levantada en el siglo XVIII, que está toscamente acabada en su interior y presenta hacia el exterior ventanas enmarcadas por alfiz siguiendo la tradición mudéjar. Es de planta cuadrada y la caja de escaleras se desarrolla en sus cuatro frentes dejando un hueco en el centro. Cuenta con dos cuerpos, el fuste o caña y el cuerpo de campanas rematado por un tejado a cuatro aguas coronado por cruz y veleta de forja. En sus frentes presenta vanos que se alternan dos y uno, de medio punto enmarcados por alfiz.

Finalmente, en la fachada trasera del edificio, se ubica un patio rectangular cerrado actualmente por un muro encalado, que fue el lugar destinado a cementerio en tiempos pasados. El edificio presenta la totalidad de sus paramentos encalados en blanco.

El incendio de 1929 y los destrozos de la noche del 13 de mayo de 1931 son las principales causas de la pérdida de los bienes muebles de la iglesia, entre los que cabe destacar, entre otros muchos, el retablo mayor, obra de estilo barroco del siglo XVIII, dedicado al patrón San Hilario. En la etapa de la posguerra, el programa decorativo del templo fue renovado con los altares e imágenes que encontramos en la actualidad.

Fuente: iaph

Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Encarnación – Monumento Religioso – Patrimonio Inmueble de Comares

Iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación de Comares


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