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Pueblos de Málaga - Municipios y Localidades Malagueñas

Cuevas Bajas

Pueblos de Málaga - Municipios y Localidades Malagueñas

Cuevas Bajas

El término municipal de Cuevas Bajas está situado en el borde norte de la comarca de Antequera. Linda al Norte con Encinas Reales, al Este con Cuevas de San Marcos, al Sur y Sureste con Villanueva de Algaidas, por el Suroeste con Antequera, por el Oeste con Benamejí y al Nordeste con Lucena en la provincia de Córdoba.

Sus tierras están delimitadas en su mayor parte por cauces fluviales: al noreste el arroyo de las Pozas, al sureste el arroyo de Burriana y al noroeste y norte el río Genil, en cuyas riberas se asienta el pueblo. Entre el río Genil y el punto más alto del municipio, el pico Cruz (768 m), el paisaje está formado fundamentalmente por lomas muy suaves cubiertas de olivar, mientras que en las inmediaciones del pueblo y riberas del Genil existen algunas huertas y pequeñas zonas de secano y cerealista.

Historia de Cuevas Bajas

La historia de Cuevas Bajas es muy antigua, aunque no se disponen de datos documentados, el gran número de cuevas que posee su término, de las que le viene el nombre, hacen intuir un pasado prehistórico importante en el municipio. También existen en sus alrededores multitud de poblados de época romana muy relacionados entre sí. Puesto que poseía una gran riqueza de terreno y buena capacidad de producción agrícola, los árabes se esmeraron en esta zona introduciendo mejoras en los útiles de trabajo, en el sistema de riego, que aún se utiliza en las huertas, y en el cultivo del olivo con la consiguiente elaboración de aceite.

Con el propósito de defender sus fértiles tierras y su población, construyeron una fortaleza que subsistió hasta 1424, en que destruida por las tropas castellanas. Como muestra de agradecimiento a la ciudad de Antequera por la ayuda económica y militar que le prestó en esta importante campaña, Juan II, le hizo donación de la Dehesa y Cuevas de Belda, siendo repartidas entre los nuevos pobladores que se agruparon en dos zonas en torno a las grutas, llamando Cuevas Altas a la que estaba cerca de la Sierra, y Cuevas Bajas a las más apartadas.

La repoblación en el caso de Cuevas Bajas fue muy dura, debido a la destrucción del anterior poblado. Desde ese momento hasta el siglo XIX se continuaron un sin fin de pleitos entre los moradores de Cuevas Bajas, que deseaban poseer su propia jurisdicción y Antequera, que resistía a ello. Por fin el 7 de agosto de 1818, se firmó por el rey Fernando VII la tan anhelada real cédula de villazgo.

El Cedrón y La Moheda

Estas aldeas se encuentran rodeadas por un mar de olivos que es en sí todo un espectáculo ya que vemos suaves colinas pobladas en simétricas hileras de la variedad de olivo hojiblanco. En su inmensa mayoría se trata de olivos centenarios, con sus troncos nudosos y retorcidos, que dan uno de los aceites más preciados de toda Andalucía.

La Moheda tiene su origen en una villa romana dedicada a la agricultura, posiblemente al cultivo de cereal y olivar. El hecho de que aún no se halla realizado una excavación sistemática del yacimiento no nos permite definir la época con mayor precisión, aunque la forma de explotación y la arquitectura se ha prolongado sin apenas cambios hasta el s. XX. En la misma existía una casa noble y dependencias agrícolas, así como varias casas de los trabajadores de una gran finca que fue vendida en diferentes lotes en torno a los años 50.

El Cedrón, por su parte es una pequeña población con características muy diferentes en cuanto a su origen y formas de construcción. Su origen es medieval y surgió como un pequeño núcleo agrícola de pequeños propietarios o trabajadores asalariados de la cercan población de La Moheda. Parece ser que tras la conquista de Belda (Cuevas Bajas y Cuevas de San Marcos) en 1424 por Pedro de Narváez, los moriscos y judíos de la zona se asentaron en este lugar con el fin de estar apartados de los cristianos, tras la expulsión definitiva en 1492. Estas tierras fueron entregadas a los jesuitas y el lugar se repobló con colonos cristianos que explotaron la fértil dehesa y las tierras de labor.

En el Cedrón existe un horno de origen medieval que se ha utilizado hasta hace poco para la fabricación de pan y dulces caseros. La estructura de las viviendas del Cedrón ha conservado el patio delante de la fachada como en las viviendas tradicionales musulmanas.

Aldea del Cedrón

Aunque se desconoce el momento exacto en el que las Cuevas Altas y las Cuevas Bajas se desdoblaron en dos poblaciones diferentes, sí se conoce que el origen de Cuevas Bajas fue producto de la unión de los cortijos de El Cedrón y La Moheda, los cuales datan del siglo XV.

El Cedrón conserva, en gran medida, la esencia de las construcciones medievales que lo originaron. Sus calles aún conservan la tradicional calzada empedrada y aún está en pie el horno comunal empleado por sus habitantes para la cocción de los alimentos. Rodeando a esta aldea perduran numerosas eras empleadas hasta hace poco tiempo para trillar y ventear los cereales cultivados en su agreste orografía.

Por otro lado, los restos arqueológicos y los yacimientos, nos permiten deducir la importancia que en época romana tuvieron la zona de Cuevas Bajas. Son numerosos los ejemplos que evidencian este hecho: restos de tumbas de incineración del siglo II d.C; objetos ungüentarios de vidrio soplado, lacrimales y un ajuar funerario del siglo I-II d.C.; basamentos y restos de columnas, restos de arados y de cerámica de paredes finas, ladrillos y figuritas de barro pertenecientes a diferentes épocas; restos de mosaicos romanos del siglo IV d.C.; los restos de termas romanas en Los Porrinos; monedas, brazaletes y una campanita del Bajo Imperio Romano;….

Hornos del Cedrón

Las aldeas de La Moheda (de origen musulmán) y El Cedrón (de origen judío) datan de época medieval y son anteriores incluso a la fundación del propio municipio de Cuevas Bajas.

En ambos casos conservan su arquitectura popular y la distribución arracimada de sus casas entorno a servicios comunes. En la Aldea del Cedrón se conservan todavía sus hornos, de los que se desconoce la fecha de construcción, pero que eran utilizados por el conjunto de la comunidad que habitaba la zona. Las calles también conservan el empedrado tradicional con el que se cubrían las vías públicas.

Aldea de La Moheda

Al finalizar la reconquista cristiana de la comarca, los monarcas dictarían unas cartas de privilegio con el fin de asentar una nueva población en estas tierras. De todas estas cartas, la más antigua es la que afecta a las poblaciones de las Dehesas de Belda, quedando bajo la jurisdicción de la villa de Antequera.

Estas eran tierras de aprovechamiento colectivo que solían arrendar mediante subasta, siendo pobladas por familias de Antequera y de otros municipios cordobeses cercanos, como Lucena y Encinas Reales. En este caso, lo que se arrendaba era la «la hierba y el pasto»; el monte y la madera, el esparto, la bellota y la caza, quedaban reservadas par ser explotadas directamente por la villa de Antequera.

Uno de los cuatro cortijos que formaron los arrendatarios sería La Moheda, junto con El Cedrón, El Pilar y El Fraile.

No obstante, según indicios arqueológicos, y siguiendo los alineamientos de estas ciudades o villas, la importancia de esta zona se ancla en época romana, ya que son varias las calzadas romanas que pasaban muy cercanas a Cuevas Bajas, existiendo en sus alrededores multitud de villas de esta época. Una de estas calzadas se encuentra en las inmediaciones de la actual ubicación de La Moheda y El Cedrón, sirviendocom vía de transporte para la importante producción agrícola de aceitunas, uvas y cereales de estos terrenos fértiles cercanos al Genil.

Monumentos de Cuevas Bajas

Iglesia de San Juán
Antigua Fuente Municipal
Imagen de San Antón
Yacimientos Arqueológicos
Barriadas de la Moheda y Cedrón
Chimenea de Fábrica de Aceite
Noria de la Agusadera

Gastronomía

Son platos típicos de Cuevas Bajas: las migas, la porra fría, los potages y pucheros.

En cuanto a su repostería cabe destacar los roscos de vino y las tortas de aceite.

Cómo llegar a Cuevas Bajas

Desde Málaga capital se toma la autovía A-45 (N-331) dirección Antequera. En las inmediaciones de esta ciudad hay que enlazar con la A-92 e inmediatamente volver a la N-331, en el tramo que ya deja de ser autovía y dirección Lucena. Justo en límite de las provincias de Málaga y Córdoba hay que desviarse por la A-6212, que conduce directamente a la localidad.

Distancias

Loja 45 km
Málaga 75 km
Granada 98 km
Antequera 30 km

Fuentes y Manantiales

  • Fuente de la Charcona
  • Antigua Fuente Municipal

Comarca Nororiental de Málaga


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