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Castles in Cadiz

Fátima Castle Ubrique

Castles in Cadiz

Fátima Castle – Cardela Fortress – Ubrique

The Fatima Castle, also called the Cardela Castle is located in the Sierra de la Silla, just few minutes from the andalusian town of Ubrique, in the province of Cadiz.

From the ruins of the castle you have breathtaking views of the natural surroundings and the Los Hurones Reservoir.

Fatima Castle was built by the Muslims and today lies in ruins. Constituted defensive bastion who was in control in the western passage to Ubrique river valley.

Apparently there were several clashes between Muslims and Christians to take the position of the castle, at the end of XV century became the property of the Dukes of Arcos.

Today it is  a private estate with hunting.

Fortress of the time of the Arab domination, about the twelfth and thirteenth centuries.


Un comentario

  1. José MARTÍN DURÁN escribio:

    CARDELA

    Fátima,
    su castillo, alerta en el viento…
    su madre, Zoraida, esposa de un capitán,
    era expresión mora en su pelo,
    su cara, espira de sol…
    Fátima, su retrato era.
    Vivía en Cardela, fortaleza,
    un castillo en las tierras de Al-Andalus,
    sierras que marcaban el reino en Granada,
    cerca del Ocurris (restos).
    El BUITRE leonado tiene allá su refugio;
    dicen que son almas de moros valientes
    que allí habitaron.
    Planean,
    vigilan en lo alto, se posan…
    son garras
    del recuerdo que vuelan,
    se funden con la roca escarpada,
    en vertientes,
    piedras en la nostalgia, alas que hablan.
    Me quedo mirando hacia uno muy cerca…
    pregunto… responde:
    –Hixén en tu mundo me llamo –contesta-
    Fui hijo de Oliat,
    sobrino del alcaide mayor;
    mi alma vaga en las noches luengas…
    los días no tienen adiós.
    –¿Y Fátima?, habladme de Fátima,
    cuéntame, Hixén, cuéntame,
    ¿tuviste con ella relaciones de amor?
    No me escucha…
    con gesto triste, no huraño, el buitre se va.
    Una corneja,
    en un hoyo metida, del oscuro cimiento,
    seguro,
    me llama:
    está dispuesta a contar,
    a enterarme de lo que yo quiera;
    su destino, dice, es relatar
    lo que diurnos ojos
    no ven en la noche…
    inicia:
    –Una fuente,
    Fátima venía de la fuente
    de Aguam Fría de Arriba,
    su cántaro pesaba, iba lleno de amor…
    un amor que no veía.
    –¿Qué pasó?.
    –Hixén salió al camino…
    los ojos,
    el cántaro se abrió, se esparció el agua…
    un beso,
    los labios se unieron:
    testigo, la fuente aquella…
    fuente (amor).
    –¡Sigue, Corneja, sigue… habla!
    –Todas las tardes
    la fuente escuchaba palabras,
    requiebros, sonrisas,
    enamorados que jugaban,
    el agua,
    promesas, caricias:
    era el amor que azuzaba el deseo; a veces, los dos,
    tendidos en la hierba…
    ellos.
    Mas Fortuna cambió la suerte:
    en una reyerta con pocos cristianos una flecha lánguida,
    perdida, (perversa)
    hirió el cuello de Hixén…
    el agua emanó turbia,
    la vena (la arteria)…
    la sangre soterrada en oscuros claveles…
    el joven murió.
    Fátima
    era sólo la fuente: su agua… (su vida).
    Uncía los labios en el caño celeste;
    el cántaro…
    rebosante, ni una gota vertía;
    escalaba por la noche a la torre mayor
    y desde allí la arrojaba.
    ¡memoria,
    lágrimas negras,
    sombras de Fátima e Hixén! ─
    exclama y termina
    la vieja Corneja.
    …………………
    Buitres,
    leones envueltos en tristeza…
    enfilan los cielos:
    Fátima,
    aroma… Hixén.
    José Martín

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