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Pueblos de Almeria

Fiñana

Pueblos de Almeria

Fiñana, Valle del Nacimiento

Fiñana es un municipio de la provincia de Almería. Tiene 2.672 habitantes y está situado en el Valle del Nacimiento, a 74 Km de la capital.

El término municipal de Fiñana tiene una extensión de 133,96 Km2. El núcleo urbano se localiza a 37o 10′ de Latitud Norte y 2o 50′ de Longitud Oeste a 946 metros de altitud sobre el nivel del mar. Principal actividad productiva: Cereales, olivares y remolacha. Industrias alimentarias. Minas de hierro.

Fiñana fue un confín en disputa. Hoy resulta una sucesión de culturas. Una fortaleza mora, una iglesia y una mezquita son sus hitos; centro de su término indiscutible, aunque su área de influencia lo rebasa por el valle del río Nacimiento. La iglesia y la mezquita, dos privilegios, hacen manifiesta la evolución de los credos, con sus modos de vida, como en otros lugares del entorno; cohabitación y superposición de moradores trascendente a la actual diversidad y complejidad paisajística. Los restos de la alcazaba declaran su ubicación en un pasillo natural de tierra fronteriza recurrentemente disputada desde fuera, pues se encuentra entre Guadix, Baza y Almería, y desde dentro, pues acaparaba los términos actuales de Abla, Abrucena y Las Tres Villas, a pesar de haber tenido distintos concejos. Se extiende hoy de NNW. a SSE.; 133,7 km2 de terreno interior con llano alto y amplio, destemplado y semiárido, entre las penibéticas, en el límite occidental de la provincia de Almería.

Principalmente la topografía, tan accidentada, diferencia en el municipio cuatro sectores asociados a otros tantos paisajes: el meridional, en el actual parque natural de Sierra Nevada, el de la tierra mesopotamia donde se asienta Fiñana, el del Llano de Abla o pasillo de Fiñana (fondo del alto valle del Nacimiento) y el septentrional, extendido sobre la solana de Sierra de Baza. La umbría de Sierra Nevada es aquí abrupta, con escarpes y alturas considerables (El Almirez: 2.519 m. ); terreno de nieves, quebrado, del que, a favor de fracturas y diaclasas, surgen las chorreras de agua.

Desde esta pared bajan unas lomas curvas, estribos repetitivos, que anidan cuencas afluentes con forma semejante a la mitad de la media luna, muy bien individualizadas.El estribo oriental, bajo el Cerro de la Cruz, queda jalonado por adecuaciones de turismo familiar (El Ubeire, Aldeire, La Dehesa), en la linde con Abrucena; antes de su inflexión en la loma donde toma su asiento esa villa, se deriva un interfluvio secundario que termina en San Antón (955 m.), cerro de materiales detríticos rojizos para un cortijo entre pinos y su ermita, vecinos de Fiñana. Dominado por Montaire, el estribo occidental, con similar curvatura, separa a ésta de la cuenca de Huéneja por el Oeste, y, por el Norte, la deslinda del colector de ambas, pasillo y llano que enlaza, imperceptible, con el Marquesado.

Entre ambos, la cuenca de Fiñana se drena por El Río, dice la gente, Río Nacimiento, recogen los mapas; evocaciones del transvase que sufren las aguas mediterráneas en su cabecera natural (Huéneja) hacia la vertiente atlántica, dejando tan seco el cauce entre las villas que merece el nombre de La Rambla.

Las cuencas de Sierra Nevada, salpicadas de cortijadas deshabitadas (salvo la Heredad: 56 h. , 1991), de sistemas hidráulicos (la pantaneta del Castañar se llenó en 20 días del húmedo y nivoso invierno del 96), rosarios de acueductos con industrias de molienda y fábrica de luz, y de dehesas, poblada de encinar, rozas con matorral, repobladas con pinos, robles, castaños; bosques-galería de álamos en sucesivas fases que datan, al menos, del inventario llevado por don José Espelius en 1759 (Gómez Cruz), constituyen el mediodía de los municipios. Parque natural hasta la N-340, en 1989, reserva indispensable, siempre, para las villas ubicadas en las proximidades a su desembocadura. Fiñana, como sus vecinos, tomó asiento en la solana del extremo terminal de su loma.

Cerro y antecerro (Olila) entallados por terreras en conglomerado rojo plio-cuaternario. A través suya, la villa establece la comunicación inter e intramunicipal. Loma domesticada: carreteras, sendas, cauces, vegas, huertos y casas. Bisagra entre la despensa de la sierra y el pasillo llano al que se asoma, vigilante, su alcazaba.

La villa enseña, modélica, la ubicación predilecta de los pueblos del alto valle del río Nacimiento. Su centro se halla en esta localidad alta (946 m.), próxima a Guadix y Baza, bien defendida y con suficiente agua. Los factores de localización que privilegian centros urbanos probablemente variaron en el Medievo, y un hipotético relevo, nada excepcional en la geografía ibérica, habría sido tan rotundo, sin embargo, que casi borró los vestigios de otra hegemonía anterior.

Monumentos

Mezquita
Alcazaba
Ermita de Ntro. Padre Jesús Nazareno
Iglesia Parroquial de la Anunciación

Fuentes y Manantiales

  • Fuente El Rosal
  • Fuente de Ubeire
  • Fuente de la Víbora
  • Fuente del Término
  • Fuente Encañada I
  • Fuente Encañada II
  • Fuente Encañada III
  • Fuente de las Candongas
  • Fuente del Rufugio El Doctor
  • Rezumenes del Barranco de Ortiz

Cortijos de Fiñana
– Cortijo La Noria
– Cortijo del Llam
– Casería del Faz
– Casería Venta Ratonera

Gastronomía

Hablar de la cocina típica fiñanera, es hablar de productos naturales, producidos en el municipio y sabiamente aderezados, al igual que ocurre en buena parte de nuestra geografía. Hoy día, aún podemos degustar las tradicionales gachas de harina de maíz, (familiarmente conocida también como harina de «panizo»). El complemento fundamental de las gachas es el caldo colorao con pimientos asados y pescado (jurel, boquerón o sardina). Las migas, bien de pan o en tortilla, como aparecen en la fotografía superior, se toman sobre todo en días de lluvia y se acompañan con pimientos orejones o tocino frito.

Típico plato fiñanero es la zaramandoña, compuesta a base de calabaza pasada, pimientos secos, tomate pasado, aceitunas, cebolla, bacalao y una buena cantidad de aceite de oliva. Muy sabrosa está la fritada de conejo, bastante sencilla de realizar a base de pimiento y tomate. Al igual que el ajillo de choto o conejo.,

En la amplia y rica variedad con la que cuenta la cocina fiñanera, también podemos mencionar los tradicionales gachicos o las gachas tortas con liebre, entre otros sabrosos platos. La repostería con ser sencilla, no deja de ser suculenta: buñuelos, roscos fritos de sartén, roscos de vino, o arroz con leche, pueden ser una buena representación de la misma.

Cómo llegar a Fiñana

Salir de Almería en dirección Huércal de Almería, atravesar éste y continuar en carretera nacional 340. Seguir en dirección: Almería – E-15 – N-340 – Nijar – Murcia. En la rotonda, tomar la salida 1 Continuar en: A-92A en dirección: A-92 – Benahadux – Guadix. Travesía de Benahadux. En la rotonda, tomar la salida 3 Continuar en: A-92 en dirección: Guadix – Granada. Tomar la salida en dirección: Salida 333 – Parque Natural de Sierra Nevada – Fiñana. Continuar hasta Fiñana.

Distancias

A Almería 69 km
A Níjar 92 km
A Alhama de Almería 65 km
A Láujar de Andarax 48 km
A Abrucena 7,5 km
A Doña María Ocaña 15 km

Senderos de Fiñana

Sendero Refugio de Ubeire – Cortijo del Rosal
Ruta de los Molinos de Fiñana


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