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Fuentes y Manantiales de Montilla

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Fuentes y Manantiales de Montilla

Información útil y fotos sobre las fuentes y manantiales de Montilla.

“Otrosí se mandó que porque el maestre Antonio ha dicho que para la obra de la Fuente Nueva es menester cien sillares y porque Hernán Ruíz los tiene puestos a quince maravedís cada uno en la cantera, mandose que se pregone y que si no hubiere quien los abaje, que se le rematen en el dicho Hernán Ruíz y se libren los dineros para ellos en el dicho Alonso de Zafra, conforme a la postura”

Actas Capitulares, 2 de marzo de 1528, Libro 1

La Fuente Nueva, una de las fuentes más emblemáticas de Montilla, y además, una de la que se dispone de más y mejores referencias históricas. En las Actas Capitulares de 1526 ya se pueden encontrar datos sobre la petición de unos vecinos de la villa para hacer “un pilar y una alcoba” en la Fuente Nueva. Su construcción data de 1528 y es atribuida a Hernán Ruíz el Joven, maestro mayor de las catedrales de Córdoba y Sevilla y uno de los arquitectos más importantes del renacimiento en Andalucía. Precisamente la Fuente Nueva, junto con la del Cuadrado (hoy desaparecida), la de Santa María, la del Pez, la de la Higuera y la del Caño, son las seis fuentes citadas por Remírez de las Casas en su Corografía histórico-estadística de la provincia y Obispado de Córdoba (1840-1873).

Entre éstas, es de la fuente de la Higuera de la que podríamos hallar referencias aún más antiguas, ya que en la séptima ley del título cuarto de las Ordenanzas del Señorío de Aguilar de 1519, al hablar de las dehesas de Montilla , se dice:

“al cabo de la vereda que es encima de la fuente de la Higuera puedan dormir la ovejas de paso una noche y no más”

Además de éstas, Montilla tiene un número de fuentes y pozas muy superior a cualquier otro municipio de la campiña cordobesa y que, a nivel provincial, sólo igualan algunos municipios de la Subbética, donde la geología explicaría sin duda esta diferencia. La Flauta (cuyo sobrante se vierte al Arroyo del Cuadrado, sustituyendo así a la antigua fuente), el Grajo, Martinduelamo, el Álamo, Pilas de Panchía, el Fontanar, Cañalerma, Anacleto, el Hierro o Rodas son algunas de las fuentes, que situadas en descansaderos de vías pecuarias o bien en caminos públicos, conforman parte de la historia y la cultura del agua en Montilla.

Fuente Nueva

Se trata de una de las fuentes más populares de Montilla debido a la cercanía con la población, situada en el Camino Viejo de Córdoba y bien comunicada con la ciudad por diferentes caminos. Desde aquí se vislumbran las fértiles tierras de cultivos, arroyos y el promontorio del cerro del Castillo que es el epicentro donde nace la ciudad y se va expandiendo por varias de sus laderas. Sus ricas aguas han sido siempre muy apreciadas para el abastecimiento doméstico al igual que para el abrevadero del ganado y caballerías.

Los documentos más antiguos en los que se recogen diferentes aspectos de la misma datan del 1527 y 1528 en el que se trata la necesidad de construir nuevos pilares que finalmente fueron realizados por el alarife Hernán Ruiz, ya era nombrada como Fuente Nueva y hoy mantiene dicho nombre después de más de quinientos años de existencia. Sus aguas también han sido muy valoradas para el aliño de aceitunas y para la elaboración de dulces tradicionales, que siempre era acarreada con cántaros de producción montillana que bien se llevaban en carros o al cuadril.

Antiguas historias de fantasmas surgen alrededor de esta fuente quizás para ahuyentar a posibles malhechores nocturnos.

Fuentes y Manantiales de Montilla - Fuente Nueva

Fuente Nueva

Fuente de la Alcubilla

También llamada popularmente Poza de la Minilla, por ser la salida de una mina de agua excavada en la tierra madre. Se desconoce la época de su edificación pero es posible su origen romano al aparecer restos de opus caementicium muy frecuente en instalaciones hidráulicas. Es una construcción original de doble cúpula y pequeña pileta a la que llega el agua desde el interior del cerro al que se le ha practicado una alcuba de captación del venero de agua y una mina o zanja interior para conducirla al exterior para su consumo a través de atanores.

Situado en un escondido paraje entre la Huerta de los Padres y la Huerta de la Higuera, sus aguas han sido utilizadas desde tiempo inmemorial para el abastecimiento humano, para el ganado y para el riego de huertas.

Esta poza es también protagonista en la tradición oral por los famosos duendes martinillos que tantas travesuras cometían con sus dueños o con los que se acercaban hasta aquí.

Fuente de la Alcubilla

Fuente de la Alcubilla

Fuente El Piojo

Su nombre puede ser debido, según la tradición popular, al poco caudal de aguas bastas que no podían ser utilizadas para el abastecimiento humano pero sí para el ganado y caballerías. No se tienen noticias en documentos antiguos pero su existencia data del siglo XVI. Se trata de un alto en el Camino Viejo de Córdoba donde se refrescaban los animales, esta vía ha sido fundamental en la unión de Montilla con la capital del antiguo reino de Córdoba, por aquí pasaron mercancías, productos, carruajes y personajes antiguos de toda índole y condición pues era la entrada natural desde la ciudad de la mezquita.

Esta fuente anunciaba la cercanía de «Montilla, verde estrella del cielo cordobés» en palabras del escritor judeoconverso montillano Miguel de Barrios (siglo XVII). En los alrededores surgen múltiples huertas regadas por distintos veneros y arroyos como el de Huelma, lugares donde se criaban las famosas alcachofas, los pimientos afarolaos, las habas, los ciruelos de olor o los albarillos que tanto han enriquecido nuestra cocina y paladares montillanos.

Fuente El Piojo - Fuentes y Manantiales de Montilla

Fuente El Piojo - Fuentes y Manantiales de Montilla

Fuente La Malena

Fue en el año 1855 cuando el Ayto. de Montilla sacó a subasta la construcción de la misma en el pago del Llano de la Magdalena (Malena en el habla popular) pues se quería dotar en esta zona de una fuente en el extrarradio de la ciudad para abastecimiento de la población cercana, para el uso de los agricultores y como abrevadero del ganado.

Situada en la histórica Huerta de San Francisco (antiguo convento franciscano de San Lorenzo) y el cerro de la ermita de la Virgen de Belén (patrona del campo montillano desde el siglo XVII), a ella se llega a través de un camino que partiendo del conocido Arco de la calle Santa Brígida (del que sólo pervive el nombre) pasaba por la antigua ermita del Santo Cristo de los Caminantes, bordeando el tétrico cerro de la Horca, lugar de tristes ejecuciones efectuadas durante siglos pasados y que nuestros mayores siempre han tratado de olvidar. A pesar de ser de las más modernas en su construcción es también de las más populares por su cercanía al casco urbano.

Desgraciadamente sin agua (20/02/2022)

Fuente La Malena

Fuente la Malena en Fuentes y Manantiales de Montilla

Fuente de Santa María

Pasando el Puente de las Moreas que conduce a las carreteras de Cabra y Nueva Carteya, por las que se va a la Sierra de Montilla, Ronda Sur y polígono de las Canteras se encuentra esta fuente de moderna fábrica debido a los distintos avatares que sufrió la antigua, que situada en la zona tuvo que ser trasladada por la construcción de la línea del ferrocarril Córdoba – Málaga en la segunda mitad del siglo XIX. Se halla junto a la antigua finca de los duques de Medinacelli conocida como Pico del Cigarral, de ricas huertas y famosos majuelos, cuyo escudo en piedra campeaba en una portada dieciochesca tristemente desaparecida, dicho escudo se conserva en el Museo Histórico.

Fuente muy relacionada con el oficio de los antiguos alfareros y cantareros que extraían el barro en el Chilancón de Santa María donde apareció en los años 50 del siglo XX la primera ballena fósil de España de la especie Balaenoptera Rostratella Van Benedem. Desde antiguo fue lugar de paseos en días festivos y testigo de incipientes noviazgos.

A día 22 de febrero de 2022 la fuente no dispone de agua y su entorno es mejorable.

Fuente Santa María - Fuentes y Manantiales de Montilla - Córdoba

Fuente El Chorrillo

El documento más antiguo en la que aparece reseñada es en un Acta Capitular del Cabildo de Montilla del año 1526 sobre el repartimiento de aguas para el ganado. Aunque situada en el cordel del El Chorrillo se encuentra junto al camino de Montemayor siendo muy utilizada por los viandantes, caballerías y ganado trashumante.

Cercan a antiguas tierras de los Marqueses de Priego como el cortijo de El Chorrillo, de preciosa arquitectura tradicional, también cerca se levanta la antigua huerta del mismo nombre. Junto a la fuente encontramos la legendaria planta del acanto o árboles de la especie ulmus minor que antiguamente se plantaban junto a cortijos y fuentes, pues su madera es muy resistente para hacer ruedas de carro y aperos del campo, y para arreglar con sus ramas algún contratiempo de los atalajes, caballerías o carros que transitaban estos caminos.

Muy curiosa es la leyenda de una mora que en los días de luna llena se aparece junto al pretil peinando larga cabellera con un peine de oro y que trataba de encantar a quien se acercaba, son reminiscencias de aquellas tradiciones orales de estas tierras de frontera.

Fuente de Descansavacas

Tradiciones populares, naturaleza y cultura se funden en el paraje de Descansavacas, lugar de cruce de diferentes veredas y cordeles en el que se abastecían los distintos rebaños trashumantes, yuntas y bestias para el trabajo en el campo y para saciar las necesidades de los habitantes cercanos, por lo tanto, como bien recoge su nombre es lugar de descanso y abrevadero.

Junto a ella se yergue el Cerro Simón y el cortijo de El Castillejo que según una antigua leyenda acogía una pequeña torre vigía relacionada con el castillo medieval de Dos Hermanas, ya en término de Montemayor. En sus aguas jugaban los niños de los cortijos y casillas cercanos que acudían a «la miga» o colegio que se situaba cercana a la fuente y donde aprendían sus primeras letras. En este paraje singular sitúan nuestros mayores las correrías de los famosos martinillos, aquellos duendes que hacían tropelías graciosas a los viandantes de estos lugares y que en ocasiones se subían en las bestias para irse a vivir a las casas de los agricultores y seguir haciendo de las suyas.

Fuente El Arquita

Situada en el camino que conduce a Montemayor, esta fuente tiene un protagonismo fundamental para el abastecimiento de ganado, para viandantes como vía de comunicación entre poblaciones y en ocasiones para el riego de las huertas, en sus inmediaciones se sitúan varias de ellas como la de Huelma o del Duque en la que todavía se conserva un lavadero que fue propiedad de los Marqueses de Priego y que arrendaban a los montillanos para lavar sus ropas, la huerta de la Iglesia o la huerta de las Minas que fue propiedad de Mateo Sánchez en el siglo XVI y padre de San Francisco Solano, al que El Santo llevaba por este camino el hatillo para su progenitor cuando se dirigía para ayudar en las labores agrícolas de la huerta familiar. Es una zona rica en agua que con albercas abastecen a los distintos menesteres agrícolas.

Historias lejanas nos hablan de grandes serpientes que atemorizaban a las yuntas y merodeaban por estas tierras. Vestigios romanos y musulmanes aparecen ligados a estos parajes donde el junco y el poleo nos deleitan los sentidos.

Fuente San Carlos

Situada junto a lugares históricos del trabajo de la tierra como el cortijo de San Carlos, el molino de La Capellanía y el lagar del Llano Mesto. Se desconoce su antigüedad exacta. Toma el nombre de la magnífica construcción del cortijo adyacente con su torre mirador, escudo heráldico y capilla con espadaña relacionada con las devociones particulares de San Carlos, San Lorenzo y la Inmaculada, estuvo estrechamente relacionado con los dominios de los Fernández de Córdoba, marqueses de Priego y duques de Medinaceli. Esta fuente se levanta como un hito para abastecer a los habitantes que vivían en las casillas y construcciones cercanas, para proveer a los “quinzaeros”, agricultores y para el abrevadero del ganado. En sus inmediaciones podemos ver antiguas construcciones para el engorde porcino y almacenamiento de cereal, así como un molino y albercas que riegan antiguos huertos de frondosas higueras. Un ara romana hace de marmolillo y es prueba de la romanización del campo montillano. Con un poco de silencio y atención tendremos la suerte de ver algún zorro.

Fuente El Pez

Es en 1526 cuando aparece la primera referencia documental de dicha fuente al recogerse en las Actas Capitulares la prohibición de fabricar lejía en su pilar para prevenir el envenenamiento del ganado que allí bebía, y es que junto a la fuente existió desde el siglo XVI un lavadero público donde acudían desde Montilla para lavar la ropa, hoy desaparecido, lugar donde se cantaban los antiguos romances, coplas y se transmitían chascarrillos y leyendas de generación en generación.

Paraje alterado por el paso del ferrocarril que tanto contribuyó al desarrollo económico y social de nuestra ciudad. En las inmediaciones encontramos los restos del antiguo convento franciscano de San Lorenzo (hoy Huerta de San Francisco) con su famosa portada plateresca, su gran alberca y torre neomudéjar. Alrededor de este enclave se hallaron restos de las culturas neolíticas y de villas romanas excavadas cuyos enseres podemos contemplar en el Museo Histórico, también de sus cercanías procede la famosa lápida paleocristiana de Achilles. Una antigua leyenda afirma que un túnel que nacía en el Castillo tenía su salida junto a esta fuente para poder evacuar la fortaleza en caso de asedio durante la Edad Media.

Fuente de Martin Duélamo

Las referencias documentales más antiguas nos llevan al año 1526 cuando el Cabildo Municipal de Montilla acuerda el repartimiento de aguas de esta fuente, junto a otras, para el abastecimiento del ganado. También es un punto neurálgico para el acopio de agua tanto para los agricultores como para los habitantes eventuales de caseríos cercanos.

Nos encontramos en el nacimiento de un arroyo del mismo nombre que vierte finalmente sus aguas en el río Aguilar (como el llamamos en Montilla) o río de Cabra que es afluente del Genil. El topónimo, parece ser, se atribuye a una amplia zona agrícola que perteneció a un labrador del siglo XVI, Martín Duélamo. Se encuentra limítrofe a las antiguas tierras municipales comunales conocidas como el “Legío” (el Ejido) a la que proporcionaba sus aguas, también está cercana al peñón de Piedra Luenga que posee uno de los vestigios más interesantes de la minería romana de hierro en la provincia.

En esta fuente se conserva una placa histórica del siglo XIX que alude a una de sus múltiples restauraciones.

Fuente El Álamo

Ha sido protagonista del continuo trasiego de personas, ganado y mercancías pues se sitúa en el camino que conduce a la vecina ciudad de Aguilar de la Frontera, a la vez que para abastecer a las distintas cuadrillas de trabajadores del campo. Son múltiples las referencias documentales donde aparece reseñada esta fuente, la más antigua data de 1495 y en siglos sucesivos, dando nombre al pago donde se asienta.

Muy cerca de ella se encuentran restos de las antiguas canteras de la misma denominación de la que se extraían sillares de piedra para la construcción de diferentes monumentos, iglesias y casas de Montilla que hoy día podemos ver. Algunos de los huecos resultantes de la extracción de dicha piedra dio lugar a casas cueva utilizadas por la gente del campo bien como vivienda habitual o como refugio. En las inmediaciones también hallamos la pequeña capillita de la Cruz de las Canteras con varios siglos de antigüedad al igual que el magnífico puente de piedra de un solo ojo y de origen medieval por el que pasa el camino en dirección a Aguilar.

Fuente Panchía

Su origen se remonta a un pozo localizado en la vereda de Panchía anterior a 1608, fue en ese año cuando el Cabildo Municipal decide construir la fuente con sus distintas pilas para el abastecimiento humano y como abrevadero del ganado. Lugar cercano al paraje de la Laguna de Jarata, nombre andalusí que en la Edad Media titulaba a una alquería (hoy cortijo) levantado cerca de dicha laguna y fronterizo entre las provincias o coras musulmanas de Qurtuba y Qabra. También está próxima a la Cruz de los Martirios donde hubo una matanza de judíos que huían de Córdoba camino de Aguilar y que eran protegidos por los señores de Montilla a finales del siglo XV. Esta fuente forma parte de aquella receta tradicional que para curar distintos males se debía mezclar una porción de agua junto a la procedente de seis más, el número siete siempre ha tenido un carácter simbólico en la tradición judeocristiana, y más en Montilla, ciudad famosa por sus brujas y curanderas desde el siglo XVI.

Fuente de Cañalerma

Esta fuente nos recuerda uno de los puntos más importantes de origen o de llegada del ganado trashumante, la ciudad de Lerma (Burgos), que atravesando toda la Península Ibérica a través de cañadas, cordeles y veredas proporcionaban el pasto suficiente para la crianza y mantenimiento de dos distintos rebaños caprinos, bovinos, vacuno y caballar, que según la época del año recorrían miles de kilómetros por vías protegidas por leyes estatales que se remontan a la Edad Media con la creación del Real Concejo de la Mesta gracias al rey Alfonso X “El Sabio” en 1273. Servía como lugar de descanso y abastecimiento de animales a la vez que lugar de avituallamiento para los agricultores cercanos, para los viandantes y caballería que se dirigían a la vecina población de La Rambla. Actual lugar de esparcimiento y recreo, acoge la romería dedicada a la Virgen de las Viñas que se celebra a principios de junio de cada año.

Estamos ante una huella palpable de aquellas épocas de la Mesta: la “Cañá de Lerma”.

Fuente El Caño

Se trata de una de las fuentes de mayor envergadura del término municipal. Su origen medieval se remonta, al menos, al año 1261 donde aparece reseñada en unos documentos sobre la delimitación de los término señoriales de Cabra y Aguilar, durante los siglos posteriores es frecuente que aparezca su nombre en multitud de documentos que hacen alusión tanto a la fuente como al paraje de la misma denominación.

Situada en la vía de comunicación con la ciudad de Baena fue un camino muy transitado por el trasiego constante de mercancías y cuya fuente servía de abrevadero; los caminos y fuentes más usadas eran las que conectaban distintas poblaciones y las que servían para el abastecimiento del ganado trashumante. Zona rica en huertas, también destaca la romanización de su entorno con ricas villas como La Lámpara, El Molinillo o los lugares de La Jaula o El Berrinche cuyos vestigios y muestras materiales se conservan y exponen en el Museo Histórico de Montilla como una muestra más del rico patrimonio cultural que atesora nuestra ciudad.

Fuente El Grajo

Ubicada en el antiguo camino que une Cabra y Montilla (hoy carretera) ha sido testigo del trasiego comercial y artesanal de la exportación e importación de productos que partían de ambas ciudades, utilizada también para el abastecimiento humano, para las yuntas y ganado.

Ya situada en la Sierra de Montilla en la que las especies autóctonas salvajes fueron poco a poco a poco dando lugar a tierras roturadas y cultivadas desde la Edad Media por la gran feracidad de estos campos. Fuente protagonista en diferentes correrías de bandoleros, entre ellos José María el Tempranillo quien en el siglo XIX dominaba nuestra sierra hasta la Comarca de Priego, sur de la provincia y partes limítrofes de Málaga y Sevilla. La sierra montillana fue lugar habitual de sus andanzas junto a su banda, en esta fuente se abastecían y escondidos tras los matojos atracaban a las caballerías que aquí abrevaban. Cerca de la fuente y en dirección hacia Llano del Espinar se conservan pequeñas covachas donde la tradición oral nos ha transmitido que se escondían o preparaban sus asaltos. En las cercanías se sitúa la famosa Piedra Luenga.

Fuente de la Flauta

La génesis de esta fuente está estrechamente relacionada con la antigua Fuente de El Cuadrado y con el pago del mismo nombre, al parecer en la misma ubicación y mismo venero, cuyos datos históricos documentados aparecen desde 1568 aludiendo a distintas reparaciones, además fue objeto de diversos proyectos para llevar las aguas de este venero de El Cuadrado a la Plaza Mayor de Montilla (hoy de la Rosa) bajo el patrocinio de los Marqueses de Priego y del Cabildo Municipal, aunque no se lograría hasta el año 1871 cuando se inauguró el “Servicio de Abastecimiento de Aguas de Montilla” gracias al tesón del ingeniero José María Sánchez Molero, cuyas aguas se llevaban y almacenaban en los depósitos de la Casa de las Aguas siendo distribuida a través de la red, un hecho histórico que hacía la vida más fácil a muchos montillanos. En las cercanías y situada junto a la cañada del Madroño es interesante señalar la aparición en los años 50 del pasado siglo de una gran ballena fósil que todavía se encuentra sin escavar. Estas aguas son utilizadas actualmente para el llenado de la Piscina Municipal.

Listado de Fuentes y Manantiales de Montilla

  • Fuente El Pez
  • Fuente El Piojo
  • Fuente Hierro
  • Fuente El Grajo
  • Fuente del Caño
  • Fuente El Álamo
  • Poza El Fontanar
  • Poza El Mimbral
  • Fuente El Arquita
  • Fuente de la Flauta
  • Fuente El Mimbral
  • Fuente El Chorrillo
  • Fuente de Anacleto
  • Pozo del Cuadrado
  • Pozo de Aguaderas
  • Poza de la Alcubilla
  • Fuente El Fontanar
  • Fuente de la Canaleja
  • Fuente de Cañalerma
  • Fuente de la Casa del Capitán Prieto
  • Fuente Nueva
  • Poza de Jarata
  • Poza de Pusini
  • Pozo de Jorgillo
  • Poza de la Zarza
  • Fuente de Tintín
  • Fuente de Rodas
  • Fuente de Panchía
  • Fuente La Malena
  • Fuente de Zapateros
  • Fuente de San Carlos
  • Fuente de la Higuera
  • Fuente de Santa María
  • Poza del Lagar del Pozo
  • Fuente Venero de la Vía
  • Fuente Martín Duélamo
  • Fuente de San Francisco
  • Fuente de Descansavacas
  • Manantial de la Huerta Antona
  • Fuente de la Huerta la Higuera

Fuente: Ayto. de Montilla


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