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Pueblos de Huelva

Higuera de la Sierra

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Higuera de la Sierra

Higuera de la Sierra es un municipio onubense situado al nordeste de la provincia, próximo a la de Sevilla. Está incluido en el Parque Natural de la Sierra de Aracena y los Picos de Aroche, uno de los espacios protegidos más importantes de la Comunidad y que ocupa todo el norte de la provincia con sus dehesas y pequeñas elevaciones cubiertas, predominantemente, de bosques de encinas, alcornoques, castaños y monte bajo, por donde cursan numerosos arroyos, conformando un paisaje de extraordinaria belleza y atractivo, ideal para la ganadería, especialmente para el cerdo ibérico, que encuentra aquí unas condiciones ideales.

Su casco urbano y la Iglesia de S. Sebastián están catalogados como Bienes de Interés Cultural. Además son interesantes la Ermita de S. Antonio, la Ermita del Cristo del Rosario, la antigua Plaza de Toros y le paraje conocido como Las Tobas.

El emplazamiento geográfico de Higuera de la Sierra ha sido vital en la historia de este municipio, actual puerta de acceso al Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche.

En la Hispania romana, Higuera de la Sierra estaba asociada a un cruce de vías romanas, que unían Pax Iulia (la actual Beja) con Híspalis (Sevilla), así como la capital andaluza con la influyente Emérita Augusta (Mérida).

Pese a estos datos populares, los datos históricos más fiables sitúan el origen de Higuera de la Sierra en el periodo de la Reconquista, con la posterior Repoblación del norte de la Península.

Hasta finales del siglo XIII no existe certeza de un núcleo de población originario, que nació de la mano de tres ventas en el camino de Zufre a Sevilla. Una higuera salvaje dio pie al nombre de esta población, surgida de la fusión de estas tres ventas y que dependía de Aracena y Zufre.

Esta dependencia trajo consigo un pleito a principios del siglo XVI, por el que Higuera solicitó sus derechos de independencia de ambos municipios por un privilegio de la época de Sancho IV que le otorgaba el título de villa.

Fue el rey Carlos V quien atendió a las demandas de los vecinos y les concedió de nuevo el título de villa, el 18 de septiembre de 1553. Esta concesión marcó también el territorio de su término municipal, “… con media legua de término par cada lado” (Fal Conde, Domingo, 1949), lo que supuso una reducción de su término municipal.

Durante los siglos XVII y XVIII, Higuera de la Sierra sufrió una época de crisis, similar al del resto de la comarca, lo que se tradujo en un descenso demográfico y una difícil situación económica. Las reformas agrarias impulsadas con la llegada de los Borbones al trono permitieron una recuperación tanto económica como poblacional, lo que supuso que se llegase a unos 1700 vecinos, dedicados en su mayoría a la ganadería extensiva caprina. Asimismo, el Concejo contaba con un granero público que paliaba las pérdidas de las cosechas en años de dificultades.

Las primeras décadas del siglo XIX fueron de nuevas dificultades para los vecinos de Higuera. La Guerra de Independencia y otras dificultades dejaron su huella aunque la segunda mitad de la centuria vio como los recursos endógenos de su término municipal, forestales principalmente, impulsaban una nueva economía basada en la industria corchera y la leña para el carbón vegetal.

Varias industrias taponeras con capital catalán desembarcan en la localidad, que se convierte en referente del sector con una importante producción distribuida al sur de Francia, al Condado de Huelva y a la zona de influencia de Jerez.

Asimismo, los recursos forestales abastecieron a las incipientes minas de las vecinas comarcas de la Cuenca Minera, que convirtieron a la provincia de Huelva en el principal punto de extracción minera de todo el mundo durante buena parte del siglo XIX.

Este florecimiento económico trajo consigo una serie de cambios sociales en la localidad, con la aparición de una burguesía pujante y una clase obrera especializada, aunque los vínculos con las actividades del sector primario no desaparecieron, sino que incluso se dio pie a la aparición de fábricas de embutidos.

A principios del pasado siglo, la población de Higuera de la Sierra superaba los 2.000 habitantes aunque los efectos de la Guerra Civil, la caída de las economías tradicionales y la posterior etapa de la emigración provocaron un descenso que situó a la población en las 1.300 personas con las que cuenta actualmente. Hoy día, la importante industria del corcho, que cuenta con una decena de fábricas en la localidad, se funde con el aprovechamiento de la dehesa y sus recursos, como el cerdo ibérico. La solana de la Sierra de Santa Bárbara, en la que se asienta Higuera, permite también la presencia de un extenso olivar, medio de vida para muchas familias.

Una fábrica de jamones y embutidos del cerdo ibérico, junto a un vivero de plantas autóctonas y el aprovechamiento ganadero y cinegético componen la economía de Higuera de la Sierra hoy día. Asimismo, la importancia de su patrimonio cultural y etnológico ha convertido a este municipio serrano en uno de los puntos de referencia del importante turismo rural que elige el Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche para disfrutar del contacto con la naturaleza.

Monumentos en Higuera de la Sierra

Conjunto Histórico-Artístico.

Ermita de la Virgen del Prado, siglo XVI.

Ermita Cristo del Rosario.

Iglesia de San Sebastián S XVII-XVIII
Estilo Renacimiento y Barroco

Edificada en el XVII, dentro del renacimiento, es el estilo barroco en transición al neoclásico del XVIII el más relevante.

Primitiva construcción de «Cañón de Capillas – Hornacinas», de formas toscanas muy severas aparece hoy como un templo con planta de cruz latina de una sola nave de 12 por 20 m.

Fachada de ladrillo enfoscado y portadas con bajorrelieves, el empleo del tímpano en las puertas recuerda el origen renacentista del edificio. Todo el edificio se cuebre con tejas excepto la torre de base cuadrada, rematadda con chapitel octogogonal, con azulejos.

Se adosan a la nave, entre los contrafuertes, con una profundidad de dos metros, una serie de capillas laterales. Estos contrafuertes exteriores se muestran al interior como pilastras, sobre las que descansan los arcos fajones de medio punto que dan forma a la bóveda de cañón que cubre la nave.

A los pies, el coro, en el cnetro transepto cubierto por cúpula y ábside en la cabecera.

De entre el patrimonio cabe destacar la Virgen del Rosario obra de Hita del Castillo (XVIII) y diez retablos barrocos.

Urbanismo

Casas, siglos XVI y XVII.

Plaza de toros / S.XIX / Estilo Popular
Entre las construcciones civiles más importantes destaca la plaza de toros por su singularidad, en un principio adosada a la Ermita del Santísimo Cristo del Rosario. La edificación actual data de 1.887, con capacidad para 1.500 personas.

Aquí se dan cita importantes figuras del toreo, los fondos se destinan a financiar la Cabalgata de Reyes Magos. Aunque el festival no tiene fecha fija, suele celebrarse a finales de verano.

Gastronomía de Higuera de la Sierra

Los amantes de la buena mesa pueden encontrar en los bares y restaurantes de Higuera de la Sierra todo tipo de derivados del cerdo ibérico, el producto estrella del Parque Natural Sierra de Aracena y Picos de Aroche. Las dehesas que rodean al pueblo son el medio natural idóneo para la cría y engorde de estos animales, que proporcionan productos culinarios de primera calidad. Sus jamones, paletas, cañas de lomo, chorizos, morcillas y carnes frescas son toda una delicia para los paladares más exigentes, que cuentan en Higuera con un matadero industrial.

La tradición cinegética y la abundancia de espárragos trigueros y distintas variedades de setas por la zona permite también disfrutar de exquisitos platos. Todo ello acompañado por el pan de pueblo que elaboran a diario los panaderos higuereños.

La gastronomía de Higuera de la Sierra cuenta con algunos platos típicos de gran arraigo entre sus vecinos. El gazpacho de invierno (con hígado y patatas), el potaje de castañas o el ajo gañán se funden con un producto único en la localidad, como es la empaná serrana.

Los postres tienen a la castaña y al queso como protagonistas. En marrón glacé, como crema, mermelada o licor, se puede probar este fruto seco típicamente serrano, elaborado por el Grupo de Desarrollo Higuera, que también cuenta con otros productos, como los licores de mora o de poleo.

Pero las recetas pasadas de generación en generación también tienen su importancia dentro del capítulo gastronómico de Higuera de la Sierra. Postres como las tortas de chicharrones (elaboradas en época de la matanza del cerdo ibérico), poleás, orejas de habas o los caracoles forman parte de la vida de este pueblo, con gran tradición también en el capítulo de los licores, como el aguardiente de pepino, de bruño, de higos o de guinda, herederos de la antigua fábrica de anisados junto a la Plaza de Toros.

Cómo llegar a Higuera de la Sierra

El pueblo acoge en su seno la Carretera Nacional 433, que une Sevilla con Lisboa y cruza toda la Sierra de este a oeste. Asimismo, esta carretera se funde con la Nacional 435 a la altura de Jabugo, lo que permite el fácil acceso si viene desde Extremadura.

Si llega desde Huelva, el camino más fácil es el desvío por la carretera A 461, a la altura de El Campillo, para llegar directamente a Higuera de la Sierra.

Distancias

Zufre 12 km
Sevilla 74 km
Huelva 96 km
Jabugo 33 km
Aroche 55 km
Aracena 13 km
Cortegana 41 km
Cañaveral de León 30 km

Fuentes y Manantiales de Higuera dela Sierra

  • La Fontanilla
  • Fuente del Cristo
  • Fuente de Enmedio
  • Pilar de la Juncarilla
  • Fuente de San Antonio
  • Manantial de las Tobas
  • Fuente del Sendero de las Tobas

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