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Pueblos de Jaen

La Iruela

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La Iruela, Comarca Sierra de Cazorla

La Iruela es un municipio perteneciente a la provincia andaluza de Jaén, situado en el nordeste de la Comarca Sierra de Cazorla. En su extremo oeste se concentran las tierras labradas, siendo todo el resto del término municipal área de montaña reforestada con pinares. Esta zona pertenece al Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, donde los encantos naturales son innumerables, tanto por paisaje, como por la riqueza de su flora y fauna. De hecho, La Iruela es la principal entrada al espacio natural protegido más extenso de España.

El cultivo del olivo y el turismo de naturaleza son las actividades económicas más importantes del municipio de La Iruela aunque también destaca la actividad forestal.

El municipio se compone de numeros núcleos hospitalarios y privilegiados por su paisaje, gastronomía y tradición. Auténticos reductos de paz que combinan el plateado olivar con los verdes bosques. Se trata de diecisiete pedanías y parajes con nombre propio: Burunchel, El Palomar, El Burrueco, Arroyo Frío, Fontanares, La Estrella, Mortalejos, Tramaya, El Pocico, San Martín, Pasada Barrero, Los Tíscares, Arroyos de Plaza, Juntas de Muriel, Nubla, Don Roque y Cañamares.

Los primeros indicios de la presencia humana en el entorno de La Iruela datan de La Edad del Cobre (III milenio a C.), con una intensa ocupación hasta la Edad del Bronce

En la segunda mitad del II milenio a C se produjo un despoblamiento del área, que aún no se explican los investigadores, hasta que en el siglo II a C asistimos a una proliferación de asentamientos. Uno de estos es el de Nubla, que hoy se divisa en el horizonte por restos de fortificación, y que estuvo activo desde el periodo ibérico a época medieval. La misma actividad se constata en época romana, el puente del Molino que cruza el río Cañamares se atribuye a este periodo.

Durante el periodo islámico La Iruela debió ser una de las alquerías o pequeñas poblaciones rurales, que poblaban la región, al igual que su vecina Cazorla. En torno al siglo XI esta población se rodeó de una muralla, mientras que la cima del promontorio le servía de refugio.

En 1231 fue conquistada por el arzobispo de Toledo, don Rodrigo Ximénez de Rada, pasando a formar parte del Adelantamiento de Cazorla, gran señorío construido por el arzobispo y vinculado al arzobispado de Toledo.

En 1294 el arzobispo don Sancho de Castilla, con la intención de reforzar el alfoz de Cazorla, le dio La Iruela como aldea. Pero La Iruela no quiso sujetarse ni obedecer este privilegio dado a Cazorla, provocándose distintos enfrentamientos incluso violentos entre ambas poblaciones. Hacia el año 1366, durante el gobierno del arzobispo don Gome Manrique, militante en el bando de Enrique II las villas y lugares del Adelantamiento quedaron divididas: mientras Cazorla siguió el partido de Pedro I La Iruela secundó la política del arzobispo, concediéndole por ello el Villazgo el 28 de junio de 1370. Esta independencia duró poco ya que Cazorla consiguió del mismo arzobispo la anulación del privilegio a La Iruela, volviendo a su condición de aldea el 5 de agosto del mismo año. En 1378 recuperó su «autonomía municipal», con la concesión del privilegio de Villazgo por el arzobispo don Pedro Tenorio De esta manera quedó sólo sujeta a la jurisdicción arzobispal de Toledo cuyos prelados nombraban alcaldes, escribanos y demás oficiales de justicia.

Don Francisco de los Cobos secretario del emperador Carlos V, consiguió que el monarca le traspasara la villa en detrimento de la mitra de Toledo. Estos no aceptaron la pérdida y pleitearon hasta que en 1606 recuperaron la villa. Entre tanto, los Cobos, grandes mecenas en las tierras de su señorío, mandaron edificar en el interior del recinto del castillo, la iglesia de Santo Domingo.

Los arzobispos de Toledo mantuvieron la posesión de esta villa hasta agosto de 1811, en que las Cortes de Cádiz suprimían la jurisdicción territorial del arzobispado en todo el Adelantamiento de Cazorla, quedándole a la mitra Toledana la jurisdicción espiritual sobre estas tierras hasta 1958, año en el que pasó a Jaén.

Monumentos de La Iruela

Castillo
Ruinas de la Iglesia de Santo Domingo de Silos
Casa Consistorial
Iglesia de la Inmaculada Concepción
Fuente del Molino
Lavadero Municipal
Ermita de los Desamparados
Ermita de San Julián
Templo del Espíritu Santo
Poblado Romano
Palacete Calerilla

Fuentes y Manantiales

Gastronomía de la Iruela

Son típicos de La Iruela los guisos hechos con productos de la tierra cercana, casi al alcance de la mano, como si la alacena familiar más que armario de viandas fuera una ventana abierta a la inmediatez del terruño por donde entra lo natural hecho materia pitancera.

Acoge La Iruela en sus fogones los secretos de la cocina del trigo y de la harina, tan antigua como la vida misma, en la que los “talarines” son la expresión serrana de lo que en otros lugares de la provincia se les llama andrajos, o harapos, galianos, o guiñapos, siendo todos ellos un guiso que tiene en común un sofrito de verduras como el pimiento y el tomate, y en temporada níscalos de la sierra, que dará lugar a un caldo con un toque de hierbabuena, en el que cocinar cualquier carne de caza menor, sea liebre, conejo o perdiz, o en su caso bacalao, y donde se habrá de cocer por último una masa de harina y agua muy fina hecha jirones como tela rota, o tela de harina, de ahí el origen de sus diferentes nombres.

Pero no habrán de quedar aquí los platos farináceos de La Iruela, pues en la “gachamiga” encontrará el amante de la cocina tradicional el plato donde se combinan en justo equilibrio el buen aceite de oliva de la tierra, la harina, el agua, las patatas de las cercanas huertas, y el diestro brazo del guisandero que entre volteo y volteo en el aire de la sartén consigue elaborar una torta sólida, bien compuesta, con la que acompañar los chorizos, los torreznos y las morcillas de matanza, junto a los más diversos frutos como uvas, pepinos o trozos de melón y racimos de cerezas de sus huertas.

Guiso farináceo como ninguno son las “gachas de harina con caldo” de masa dura que habrán de servir de acompañamiento de las más diversas viandas.

El plato más señero de la cocina de La Iruela es el “rin ran” con su carne de pimiento rojo, sus cebollas o cebolletas, su patata, su bacalao, sus aceitunas negras y su mucho aceite de oliva uniendo y ligando sabores.

Destacan también los “huevos serranos” que suelen servirse en cazuela de barro junto a productos del cerdo como el chorizo y la panceta y a la carne de monte.

Cómo llegar a La Iruela

Salir de Jaén en dirección: Mancha Real – Baeza – Úbeda. Travesía de Mancha Real. Pasar cerca de Garcíez. Travesía de Donadío. Pasar cerca de Hornos de Peal. Atravesar Peal de Becerro y continuar dirección Cazorla. En Cazorla seguir indicaciones hasta La Iruela.

Distancias desde La Iruela

Jaén 96 km
Tiscar 34 km
Jódar 45 km
Úbeda 45 km
Cazorla 1,6 km
Hinojares 47 km
Santo Tomé 19 km
Peal de Becerro 14 km

Miradores de La Iruela

Mirador Puerto de las Palomas

La Iruela, Burunchel

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Árboles y Arboledas Singulares de La Iruela

  • Pino de Misa
  • Quejigo del Lagar
  • Cornita de La Rajona
  • Acebuche de Las Hoyas
  • Coscoja de Cabeza Rubia
  • Coscoja Híbrida del Segreo
  • Roble del Arroyo de la Teja
  • Tejo del Barranco de la Iglesia
  • Madroño de Punta del Enebrillo
  • Acebuches del Cortijo de Los Villares

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