Andalucia Rustica

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Pueblos de Jaen

Linares

Pueblos de Jaen

Linares, municipio de Sierra Morena, Jaén

Linares es una importante ciudad situada en el centro de la provincia de Jaén, al pie de Sierra Morena, rodeada de encinares, alcornocales y plantaciones de olivos. En sus tierras es frecuente ver restos de chimeneas y otras ruinas industriales, testigos mudos de su pasado minero.

En la actualidad es el centro industrial más importante de la provincia, lo que se manifiesta en su fisonomía urbana, mezcla ecléctica y un tanto amorfa de estilos y épocas, característica común de las ciudades que crecen de forma rápida y desordenada.

Conserva, sin embargo, restos de su rico y variado pasado , en forma de Monumentos, iglesias, casonas y edificios de interés: Iglesia de Santa María la Mayor, Iglesia de S. Francisco, Portada del Palacio de Justicia, Santuario de Nuestra Señora de Linarejos, Hospital de los Marqueses de Linares, Palacio Zambrana , Casa Pajares, Antiguo Pósito, la Casa de la Munición, la Casa Museo de Andrés Segovia y la Plaza de Toros, tristemente famosa por la muerte acaecida en ella del famoso torero Manolete.

Otros lugares de interés son las ruinas de la ciudad romana de Cástulo, el Puente Romano de Piélago, el Castillo de Tobaruela, los Embalses de Guadalén y La Fernandina y los restos de las Fundiciones de S. Luis y la Cruz.

Los orígenes históricos de la ciudad de Linares, como «continuadora» de la antigua Cástulo, se sitúan en la Edad del Bronce en su fase Argárica, época de la que datan los primeros hallazgos arqueológicos. Núcleo económico de primer rango por su riqueza minera en plomo y plata, ya explotada por los iberos; centro de atracción para los pueblos colonizadores griegos y fenicios, y más tarde para los cartagineses, Cástulo se convierte bajo el Imperio romano en ciudad federada («civitas liberae et inmunes») y en el centro minero que controla los yacimientos de la región en un radio de 40 kms. con toda una red de importantes vías de comunicación: hacia Levante (Via Augusta); a Córdoba por Iliturgi o por Epora; a Malaca y a Mentesa, contando también con una vía fluvial, habiéndose encontrado restos de un embarcadero sobre el Guadalimar.

Durante la etapa visigoda Cástulo es sede episcopal, diócesis que tiene su origen en época romana, y que se interrumpe a finales del siglo VII siendo el X Concilio de Toledo el último al que asisten los obispos castulonenses.

En el periodo musulmán Qastuluna es el escenario de la batalla definitiva entre Abderramán 1 y Yusut; y más tarde entre Abderrarnán 111 y Shaliya, rebelde «muladí», conservándose aún los restos del castillo árabe que Shaliya ocupó durante casi veinte años.

Es a partir de esta época, con la decadencia de Cástulo, cuando comienza a surgir alrededor de un castillo o fortaleza, cuya misión era la de servir de avanzada de Cástulo, la población conocida primero como lugar y más tarde como Villa de Linares. Durante la Reconquista esta fortaleza sirvió de refugio y albergue al ejército cristiano, siendo conquistada, a la par que Baeza, en 1227.

Durante los siglos XIV y XV Linares conoció una época de inestabilidad social y política, plasmada en frecuentes luchas entre linajes y ciudades. A mediados del siglo XVI gracias al aumento de su población y a su florecimiento económico debido a su riqueza agrícola y ganadera, Linares obtiene el título de Villa de manos de Felipe II. En esta época Linares es una ciudad señorial que basaba su riqueza en las posesiones agrícolas; su configuración urbana obedece a esta situación social: un núcleo medieval en torno a la iglesia y el castillo, donde vivían los hidalgos y el clero, y una serie de barrios, cuya actividad económica se orienta hacia el campo.

El progresivo deterioro de toda el área giennense durante los siglos XVII y XVIII alcanza también a Linares. Pero en el siglo XIX Linares sufre una rotunda transformación: la explotación de sus minas de plomo la convierten en una rica zona industrial y comercial, lo que hace que su población pase de 6.000 habitantes en 1849 a 36.000 en 1877; llega el ferrocarril para el transporte de personas y mercancías; junto a las inversiones extranjeras surge una nueva tecnología que proporciona a la minería linarense sus primeros años de expansión, y en 1875, por Real Decreto, Alfonso XII concede a Linares el título de Ciudad. La transformación de la ciudad es sobresaliente: se amplía su extensión de villa medieval-renacentista con el proyecto de expansión de 1871; surgen barrios residenciales de calles rectas y casas individuales; se construyen parques y plazas con jardines evocadores del modernismo levantino; se da lugar a la creación de una nueva «ciudad», que, aunque en parte estaba dentro del viejo casco, se remoza a comienzos del siglo XX con edificios comerciales y de banca concentrados, marcando la pauta a seguir por otras ciudades.

Monumentos

Iglesia de Santa María la Mayor, siglo XII. Se mezclan estilos como el románico, gótico y renacentista. Construida sobre una antigua mezquita.

Iglesia de San Francisco, siglo XVI. Estilo barroco andaluz.

Portada del Palacio de Justicia, siglo XVIII. Antiguo hospital de San Juan de Dios.

Santuario de Nuestra Señora de los Linarejos, año 1950.

Casa del Torreón.

Palacio Zambrana, siglo XVII.

Hospital de los Marqueses de Linares. Estilo neogótico y en el que se encuentra el Mausoleo de los Marqueses.

Casa Pajares, siglo XVII.

Pósito, siglo XVIII.

Casa de la Munición, siglo XVIII. Aquí se acuñaba la moneda.

Ayuntamiento, siglo XVIII. El atrio es del siglo XIX.

Castillo de Tobaruela, siglo XV. Estilo renacentista.

Monumento Natural El Piélago

Yacimientos Arqueológicos

Cástulo. Ruinas de la ciudad romana.

Cortijo del Ahorcado. Restos de baños romanos.

Puente Romano de Piélago. Formó parte de la antigua vía Hereclea en época romana.

Fundiciones de San Luis y La Cruz, finales del siglo XIX. Antiguas fundiciones. Contaban con minas e instalaciones para los obreros.

Urbanismo

Plaza de Toros. En ella murió el torero Manolete en el 1947.

Fuente del Pisar.

Sendero Fundición La Tortilla

Sendero Mina del Mimbre

Museos

Museo Arqueológico. Instalado en el antiguo palacio Dávamos o casa del Torreón. En él se pueden admirar piezas desde la Edad de Bronce hasta la Edad Media. Las más interesantes son las procedentes de Cástulo.

Casa Museo de Andrés Segovia, siglo XVII.

Gastronomía

La gastronomía linarense está muy vinculada a la gastronomía de la provincia, al ser comunes la mayoría de los productos utilizados en la elaboración de sus platos y que tienen como denominador común el aceite de oliva que realza el sabor de sus guisos y ensaladas, sin olvidar las aceitunas aliñadas como aperitivo.

Junto a los platos tradicionales, algunos influidos por la cocina islámica, como las gachas, migas, gazpacho, ajo blanco, andrajos, pipirrana y roscos de anís, aparecen algunos de ascendencia minera como las patatas con bacalao, patatas con pimentón y el remojón a base de ensalada de naranjas, bacalao, aceitunas, cebolleta y aceite de oliva, y otros tal vez procedentes de los pastores trashumantes de las tierras de Soria como el «perolo», a base de castañas, matalahúva y ciruelas pasas.

Cómo llegar

Salir de Jaén. Continuar en: J-14. En la rotonda, tomar la salida 2 Continuar en: E-902 / A-44 en dirección: Bailén – Madrid. Tomar la salida en dirección: Salida 3 – Bailén – A-32 – Linares – Albacete – Ubeda. En la rotonda, tomar la salida 1 Continuar en: N-322 en dirección: Linares – Albacete – Úbeda. Continuar en: Carretera de Jabalquinto. Llegar a Linares.

Distancias

A Jaén 54 km
A Bailén 13 km
A Baeza 21 km
A Úbeda 28 km
A Vilches 21 km
A Mengíbar 23 km
A Torreperogil 35 km
A Fuerte del Rey 56 km
A Navas de San Juan 35 km

Fuentes y Manantiales de Linares

  • Fuente Álamo
  • Fuente Murillo
  • Fuente Higuera
  • Fuente del Pisar
  • Fuente El Mosaico
  • Fuente de la Muela
  • Fuente Los Tercios
  • Fuente de Don Juan
  • Fuente de Casa Blanca
  • Socavón general de Desgüe
  • Pilar de la Estación de Linares-Baeza
  • Manantial de la Huerta del Azafranero

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