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Málaga Teatro Romano

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Teatro Romano de Málaga

El Teatro Romano de Málaga se encuentra junto a la Alcazaba de Málaga, a pocos minutos de la Calle Cortina del Muelle y de la Casona del Parque.

Construido durante los primeros años del principado de Augusto mantuvo su uso hasta finales del siglo III. En la actualidad queda al descubierto la cavea, la orquesta y el escenario.

Junto al Teatro se ubica el Centro de Interpretación, que nos introduce en el mundo romano a través de diferentes piezas y contenidos didácticos. En su fachada exterior se puede leer fragmentos de la Lex Flavia Malacitana.

El Teatro de Malaga se construyó aprovechando la ladera de un monte como era norma acostumbrada en Grecia. Es de época de Augusto, pero reconstruido después por dos personajes, tal como se cita en una inscripción del proscaenium. Los muros de sillería estuvieron cubiertos de placas de mármol, empleado también en rodapiés y solerías, además de cubrir la cávea inma, lugar de preferencia, y parte de la orchestra. A su escena pueden pertenecer los grandes fustes acanalados y capiteles corintios aprovechados en la Alcazaba.

El teatro fue abandonado en su uso a fines del siglo III d. J.C., quizás provocado por el paso de bandas germánicas. Varias tumbas encontradas encima indican su caída en desuso. Asímismo, numerosos restos de cerámica de tierra sigilatta y tardo-romana con motivos cristianos, pueden indicar un uso diferente al de edificio de espectáculo, unido a la influencia del cristianismo en la zona, que contribuía a desterrar estas manifestaciones públicas. El capítulo LXII de la Lex Flavia Malacitana prohibía derribar edificios sin permiso, gracias a lo cual posiblemente, se conservara aunque en desuso. Más tarde fue parcialmente expoliado por los musulmanes, que utilizaron sus sillares y columnas en varias zonas de la Alcazaba. Permaneció en olvido hasta 1951 cuando con motivo de unas obras en los jardines del Palacio de los archivos, Bibliotecas y Museos, aparecieron los primeros restos: el arranque del graderío de la cávea, y la parodos meridional, pasadizos que desembocan en uno de los lados de la orchestra. El nuevo edificio conocido como la Casa de la Cultura, se había levantado sobre una parte del teatro romano, lo cual generó una activa polémica, a tenor de los posibles daños que éste pudiera sufrir por dichas obras. Emitido informe por parte de la Delegación Provincial de Bellas Artes se determinó la excavación del teatro, invirtiéndose en él el presupuesto de los jardines.

En 1960 el arquitecto Pons Sorolla actuaría en esta zona en fase de ordenación y reposición de elementos del teatro romano, que se ha utilizado para representaciones clásicas. Actualmente el plan de actuación de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía para 1992 en Málaga capital, contempla la consolidación y remodelación del conjunto monumental de Gibralfaro, Alcazaba y el teatro Romano, suponiendo el derribo de la Casa de la Cultura.

Características del Teatro Romano de Málaga

El teatro romano de Málaga está construido al pie de la colina que en tiempos pretéritos fue seguramente la acrópolis de la ciudad y que posteriormente fortificó el pueblo musulmán.

Los elementos singulares que quedan de la estructura son los siguientes:
-La ‘cavea’, de forma semicircular, cuyo lado plano es casi paralelo a la alineación de la actual calle Alcazabilla. Para asentar la gradería de la ‘cávea’ aprovecharon los romanos, conforme a la tradición griega, una de las suaves vertientes de la colina. Se compone de un total de 14 gradas escalonadas o ‘gradationes’, realizadas en sillares de piedra de gran tamaño. La parte central de la ‘cavea’, la mejor conservada, muestra sillares romanos hasta la grada nº 13, mientras que en los laterales este número disminuye hasta llegar a la 7. La disposición de los sillares presenta un despiece radial hacia el centro virtual de la orchestra. No obstante los sillares no apoyan directamente sobre la piedra, sino sobre un lecho de hormigón. Para facilitar el descenso hacia la parte más baja existen tres escalinatas o ‘scalarium’ que mantiene la orientación radial y subdivide la cavea en cuatro sectores.

-‘Vomitoria’: Siguiendo la alineación de las tres escalinatas interiores de la cavea y en la zona superior, se hallan los restos de otros tantos Vomitoria, cuya función era la de facilitar el acceso de la plebe al graderío. Estos consisten en tres escalinatas que confluyen en un descansillo, desde el que parte un pasillo en desnivel en dirección a las escalinatas. Pretil y escalinatas están realizados con sillares de piedra, mientras que el pavimento del pasillo es de roca viva, aunque es posible que en su origen estuviera estucado. Por el lado exterior de los tres vomitoria, un pasillo anular uniría los mismos facilitando la distribución del público con destino al graderío.

-La ‘orchestra’, o lugar destinado a los músicos tiene forma semicircular y de la misma solo resulta visible su mitad izquierda, ya que el resto se hallaba hasta hace escasos años bajo el edificio de la Casa de la Cultura. En la actualidad y tras el derribo del inmueble se ha procedido a realizar algunas excavaciones. La orchestra se halla enmarcada por su lado plano mediante una losa de mármol blanco con una inscripción en letras capitales. Entre la orchestra y el inicio de la cavea se suceden gradas de mármol blanco de poca altura.
-El ‘aditus maximus’ visible desde el lado Oeste, consiste en un corredor de muros de sillería, parte del cual conserva una bóveda de medio cañón, justamente en la zona más próxima a la orchestra. El muro interior cumple asimismo la función de contención del cerro en el que se apoya la cavea. En el muro exterior se abre un acceso adintelado. Desde el arco que da inicio a la bóveda y hasta la orchestra, el pavimento es de losas de mármol que cuenta con una moldura compleja en su unión con el muro.

-La ‘Scaena’, es la parte con restos de menor monumentalidad. En la línea inmediatamente posterior a la orchestra, resultan visibles algunas hiladas de sillares que nos permiten asimilar la forma del ‘proscaenium’. Puede observarse la alternancia de tramos rectos, una exedra semicircular y restos de una escalinata. Desde el exterior del túnel abierto bajo los cimientos de la Casa de la Cultura, pueden verse otra exedra mayor y lo que parece ser otra idéntica a la anterior.

De la ‘frons sacena’ propiamente dicha no se conserva más que sillares sueltos, algunas bases de columnas y capiteles jónicos.

La ‘poscaena’ ha sido puesta al descubierto mediante la excavación del patio de la Casa de la Cultura. Son robustos muros de una potencia superior a los 4 metros y cuya función sería la de contrarrestar el empuje de la gran maquinaria escenográfica que compondría la ‘scaena’.

Fuente: IAPH


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