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Mirador del Picacho

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Mirador del Picacho – Alcalá de los Gazules

Desde las faldas del Picacho, que con sus 882 metros espera a la conclusión del sendero en el que se encuentra este mirador, se pueden contemplar las principales formaciones vegetales y paisajes del Parque Natural. El alcornocal invade toda la visión, hasta perderse en el horizonte y mezclarse con los bujeos y campiñas más cercanas a la comarca de la Janda.

Alcalá de los Gazules, que se nos esconde tras las lomas más meridionales del macizo del Aljibe, es una notable población alcornocaleña, puente entre el Parque Natural y sus sierras y la comarca de la Janda, con sus campiñas y humedales. El Aljibe, con sus 1092 m. es la cumbre más elevada del Parque Natural, y da nombre al macizo serrano en el que se encuentra. Desde este pico, en los escasos días claros debido a las brumas y nieblas, procedentes del Estrecho y de las particulares condiciones meteorológicas de la zona, es posible divisar el Peñón de Gibraltar o la Bahía de Cádiz.

La importancia natural y paisajística de este enclave tiene un especial protagonista: los canutos. Los arroyos que nacen en estas sierras, han erosionado de tal manera las areniscas -que son las rocas que componen el sustrato- que se encajonan en estrechos valles, que localmente se llaman canutos. Aunque son más abundantes en el sur del Parque, en las sierras del Campo de Gibraltar, aquí se pueden encontrar algunos ejemplos, como la Garganta de Puerto Oscuro. Este arroyo que el sendero recorre en gran parte, es el origen del río Barbate, uno de los principales de la provincia de Cádiz.

Los grandes claros casi desprovistos de vegetación arbórea que quedan entre los bosques de alcornoque, y en zonas más bajas de la sierra, son los bujeos. Estos terrenos arcillosos albergan una enorme riqueza vegetal, principalmente de hierbas, aunque son destacables algunos matorrales tales como lentiscos, palmitos y jérguenes. Los antepasadosde nuestro olivo, los acebuches, suelen crecer protegidos entre las ramas del matorral, evitando así el que el ganado consuma sus tiernas hojas juveniles.


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