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Miradores de Andalucía

Mirador Puerto de Frigiliana

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Mirador Puerto de Frigiliana

El Mirador Puerto de Frigiliana se encuentra dentro del Parque Natural Sierras de Tejeda, Almijara y Alhama que extiende su riqueza entre el territorio de las provincias de Málaga y Granada. Su evidente proximidad al mar brinda al mirador de este puerto una peculiaridad especial, la de gozar del contraste que nos proporciona el color verde de la vegetación que cubre sus sierras y el azul intenso del mar Mediterráneo que se convierte en un lienzo imaginario en el que se dibujan todos sus perfiles.

La influencia del mar en el clima se deja sentir en toda la Sierra, temperaturas suaves que oscilan entre los 4 y los 30 grados y altos niveles de pluviosidad especialmente intensos en los meses de diciembre, enero y marzo favorecen una frondosa cubierta vegetal que tapiza los cerros, lomas y barrancos de esta Sierra. Antaño la masa forestal era mucho más abundante, en la actualidad se ha visto mermada fundamentalmente por la tala y los incendios forestales. Existe una especial presencia de pinos a los que acompañan ejemplares de sabina rastrera, enebros, quejigos, acebuches, alcornoques o encinas. Son sierras ricas en plantas aromáticas como tomillos, romeros y lavandas que forman el matorral de este espacio protegido.

También la cercanía del mar deja sentir su influencia en la fauna. Son varias las especies de gaviotas cuyo vuelo puede verse con más frecuencia a medida que nos aproximamos al mar. En los picos más altos es fácil descubrir algún ejemplar de águila real y otras rapaces como el azor, águilas culebreras, perdiceras, gavilanes o halcones peregrinos. En cuanto a los mamíferos, la cabra montés es la especie estrella que, aunque estuvo al borde de la extinción en la década de los setenta, afortunadamente tras la protección realizada el peligro ha desaparecido por el momento.

Son sierras altas, abruptas, que han sido el hogar durante siglos de pobladores que encontraron en sus faldas riqueza suficiente para vivir de ellas, desde mucho antes de los mudéjares hasta la actualidad. Fueron también en otros tiempos el cobijo de guerrilleros, y hoy se extienden ante nosotros de forma serena con la inmensidad y plenitud que nos concede este punto de observación.


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