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Pueblos de Málaga - Municipios y Localidades Malagueñas

Montejaque

Pueblos de Málaga - Municipios y Localidades Malagueñas

Montejaque

El municipio de Montejaque está situado en el borde occidental de la provincia de Málaga. Sus tierras se extienden por el valle del río Guadiaro y la sierra del Líbar. Esto hace que los alrededores y parajes naturales del municipio sean de una extraordinaria belleza.

La población de Montejaque es de origen árabe, al igual que su nombre, que significa montaña perdida. Aquí hubo una alcazaba medieval, con sus minaretes, desde donde se vigilaba parte de la Serranía, en una época en la que el pueblo tuvo notable importancia dentro de la zona. Esta construcción desapareció completamente, quedando sólo su nombre en la Finca El Castillo. Otro de los lugares históricos de este municipio es el lugar conocido como «El Puente», donde aún podemos ver los restos de un puente romano sobre el río Campobuche. Según se dice, en este lugar se le ganó una pelea a los franceses.

El núcleo urbano de Montejaque goza de una inmejorable orientación y puede dividirse en dos partes netamente diferenciadas, una zona alta y más antigua, de anárquicas callejas empedradas y sinuoso trazado de claro origen musulmán. Y otro más moderno en la zona baja, de calles más o menos rectas. En un paseo por el interior del municipio no podemos olvidar una visita a la iglesia de Santiago El Mayor. También resultará agradable hacer una ruta por los alrededores de Montejaque desde la calle del Tajo, en la zona alta del pueblo: partimos entre olivares y esparragueras hacia los Llanos de Líbar. A unos 5 kilómetros del núcleo urbano encontramos el cortijo «El Pozuelo», bien conocido por los espeleólogos, ya que en sus inmediaciones hay una sima espectacular. Otra de las rutas obligadas es la del complejo Hundidero-Gato, una cueva de casi 5 kilómetros de longitud. Destaca en la «boca de la cueva» una abertura de casi 60 metros, en la que se recomienda entrar acompañado de especialistas.

Senderos de la Serranía de RondaRuta de los Parques Naturales y Cueva de la Pileta
La Serranía de RondaMirador del PantanoMirador de la FuensantaValle del Guadiaro

Montejaque

Ayuntamiento de Montejaque

Ermita de la Escarihuela - Ermita de la Virgen de la ConcepciónMonumentos de Montejaque

El casco antiguo de Montejaque, lleno de casas blancas y lugares pintorescos, sube hasta el barrio alto que se caracteriza por su laberinto de calles estrechas típicas de la época musulmana.

En el barrio bajo, formado por calles paralelas y simétricas, se encuentra la Iglesia parroquial de Santiago, de estilo gótico tardío fundada a principios del siglo XVI.

Fue reformada en el siglo XVIII y en su interior puede verse, sobre el presbiterio, una bóveda de terceletes así como una interesante decoración pictórica en la capilla barroca de la nave del Evangelio.

La torre del templo, que ha sido reformada por completo, presenta un último cuerpo octagonal.

Iglesia de Santiago El Mayor

Ermita de la Escarihuela /Ermita de la Virgen de la Concepción: se accede a la ermita fácilmente haciendo una de las rútas más aconsejables de la zona: Montejaque-Ermita de la Escarihuela-Cueva del Gato-Benaojan-Montejaque. Aunque claro está, se puede volver a su punto de origen una vez visitada la ermita.

Ermita de la Escarihuela - Ermita de la Virgen de la Concepción de Montejaque

La Mujer Montejaqueña

1810 fue el año de “los brigans” o bandidos, como los afrancesados llamaban a los serranos. Estos mal llamados bandidos formaron el ejército d patriotas más eficaz de la Guerra de la Independencia, sin ninguna mención de reconocimiento militar, fueron los verdaderos protagonistas de la guerra en la serranía.

Las mujeres de la sierra desempeñaron un papel ejemplar y decisivo. Eran diferentes, más fuertes, sus miembros robustos, las facciones rudas y sus miradas penetrantes. Eran mujeres implicadas en la causa patriota, cuidaban de sus hijos al mismo tiempo que colaboraban con la guerrilla.

Tampoco existe reconocimiento expreso sobre ninguna mujer patriota de los pueblos serranos pero, debido a su participación con las partidas de guerrilleros en las inmediaciones de Montejaque, una frasa, supuestamente hecha por los franceses, que resume la valentía, firmeza e implicación de estas mujeres, ha corrido desde entonces hasta nuestros días:

“NO MATADLO, CASADLO CON UNA MONTEJAQUEÑA”

La Mujer Montejaqueña - Montejaque

Gastronomía de Montejaque

La gastronomía Montejaqueña se caracteriza por los productos derivados del cerdo. Los platos son totalmente «serranos», donde priman las carnes de primera calidad, productos de la huerta, y regado con los mejores vinos tanto de la zona como locales.

Son platos típicos en Montejaque el guiso de patas, olla de garbanzos, lomo y chorizo en manteca, callos, guisos de tagarninas, los revueltos de setas y el gazpacho caliente con espárragos.

En cuanto a la repostería en Montejaque, destaca la Torta de Chicharrones, los productos  artesanales provenientes de la agricultura ecológica, la mistela y los molletes

Donde dormir en Montejaque

  • Casa Elisa
  • Casa Cabra
  • Puerta Verde
  • Puerta Grande
  • Casitas de la Sierra
  • Casa Rural El Puerto
  • Casa Rural Los Rosales
  • Casa de la Tita Josefita
  • Cortijo Fuente Marchal
  • Casa Mirador Los Bancales
  • Vivienda Rural La Terracita

Cómo llegar a Montejaque

Hay que salir de Ronda por la A-376, y tras recorrer 4,5 kilómetros acceder a la MA-555 hasta llegar a Benaoján, desde donde por la MA-506 se llega a Montejaque. Otra posibilidad es salir de Ronda, igualmente por la A-376, y continuar por esta vía unos 12 kilómetros hasta conectar con el desvío de la MA-505, que lleva directamente a Montejaque sin pasar por Benaoján.

Distancias

Ronda 16 km
Sevilla 120 km
Málaga 139 km
Benaojan 2,5 km
Jimera de Libar 13 km
Cortes de la Frontera 18 km

Cabra Montejaqueña Macho
Escultura de cabra montejaqueña macho realizada con chatarra y metal de desecho reutilizado.
Helen Denerley, gran artista, original escultora y amante de la naturaleza ha creado y donado al pueblo de Montejaque esta escultura representativa de una de nuestras señas de identidad.

Cabra Montejaqueña Macho

Fuentes y Manantiales de Montejaque

  • Poza del Apeo
  • La Fuensanta
  • Fuente Nueva
  • Fuente Himbro
  • Fuente Tavizna
  • Pozo del Culantro
  • Charcas del Burfo
  • Fuente de El Colón
  • Fuente de la Charca
  • Fuente El Chaparral
  • Pozo de El Almendral
  • Manantial de El Olivar
  • Fuente de El Almendral
  • Pilar de los Calabazales
  • Fuente de los Calabazales
  • Lavadero de la Fuente Vieja
  • Surgencia del Cortijo de Líbar
  • Abrevadero de la Balsa de Líbar
  • Fuente del Cortijo de los Calabazales
  • Fuente de Líbar
  • Fuente del Pilar
  • Fuente Marchal
  • Fuente del Pantano
  • Pozo de Zurraque
  • Pozo de Montalate
  • Fuente del Hornero
  • Perezoso de Zurraque
  • Fuente del Pozuelo
  • Rezume del Pozuelo
  • Rezume de la Galería
  • Fuente de la Gozuela
  • Manantial de los Pocillos
  • Fuente del Aljibe del Pozuelo
  • Fuente del Aljibe del Pozuelo II
  • Manantial de los Llanos de Líbar
  • Surgencia del Monte Cucaderos I
  • Surgencia del Monte Cucaderos II
  • Nacimiento de la Huerta de la Gorda

Fuente del Pilar (Camino al paraje de los Llanos de Líbar)

Fuente del Pilar - Montejaque

La Guerrilla en Montejaque

Desde los lejanos tiempos de la Rebelión morisca (año 1500), estas tierras fueron testigo de la acción de muchos montejaqueños, deseosos de liberarse de toda clase opresión, ya fuera religiosa, política o social.

Nombres como los de Francisco de Quexi, José Aguilar, o de aquellos otros que por aquí anduvieron: Omar ben Hafuin, José María “El Tempranillo” o “Pasos Largos” resuenan aún en la memoria popular con claras connotaciones de coraje, valentía y generosidad. Unas veces lucharon contra los castellanos, otras contra los invasores franceses, contra las ideas absolutistas o simplemente mirando por la propia supervivencia.

En época reciente, finalizada la Guerra Civil, anduvo tirada por estas sierras una partida guerrillera capitaneada por Bernabé López Calle, claro exponente de la indomable voluntad de servicio a su legalidad y a los propios ideales.

Muchos fueron con él, los que perdieron la vida en el monte, empecinados como estaban en no reconocer la nueva realidad histórica en que se hallaba inmerso el país.

La Guerrilla


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