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Pueblos de Badajoz

Montijo

Pueblos de Badajoz

Montijo – Vegas Bajas

La localidad de Montijo, capital de las Vegas Bajas, se sitúa sobre la orilla derecha del Guadiana, a mitad de camino entre Badajoz y Mérida en la Comarca de Lácara. Limita con los municipios vecinos de Guadiana del Caudillo, Puebla de la Calzada, La Garrovilla y Torremayor.

En sus proximidades se encuentran algunos núcleos, unos históricos como Puebla de la Calzada o Torremayor, y otros de origen reciente: los peblos de colonización.

Hacia el norte, a partir de las vegas, se abre un territorio de dehesas y pastizales, donde se localizan La Nava de Santiago y La Roca de la Sierra, enclaves correspondientes ya a las estribaciones de la Sierra de San Pedro. En su término, a 8 km, se encuentra el poblado de Lácara y a 7 km la entidad local menor de Barbaño.

Historia de Montijo

Diversas fuentes atestiguan el paso de diferentes culturas por la localidad. Desde el «Agla» romano y el «Montejo» santiaguista, hasta el Montijo actual, todas han dejado su impronta en la vida y la sociedad montijana, dando forma a su historia pasada y presente.

Se cree que el hombre paleolítico pudo habitar en Montijo, así en el sitio conocido como «El Pedregal» han aparecido hachas pulimentadas que se conservan en el Museo Arqueológico de Badajoz. También en la actual Plaza de Cervantes, se encontraron en 1984, en una sepultura de planta circular excavadas en la roca, un vaso del período calcolítico, (transición entre el neolítico y la edad de bronce), parte de un ajuar funerario.

Conquistada la comarca por los romanos en el 25 a.C. se construyó la calzada que unía Mérida con Lisboa cruzando las tierras del término montijano, y a su lado crecieron numerosas villas rurales dedicadas a la agricultura. Entre ellas, la villa de Torreáguila edificada en el 50 d.C. y que alcanzaría un notable esplendor hacia el siglo III d.C.

Según el Historiador Bernabé Moreno de Vargas en Montijo existió un «vicus» romano llamado AGLA, sí existió sería el origen de Montijo, pero no es más que una teoría que muchos ponen en duda. Más tare y con la llegada de los godos y visigodos éstos aprovecharon las antiguas villas romanas para construir alquerías y ermitas.

En lo que hoy es la Plaza de España existió un pozo de construcción visigoda, pozo que, al parecer, dio origen al escudo de la villa con dos árboles y flanqueado por dos maceros. Con la llegada de las tropas agarenas a la comarca los pobladores huyen para refugiarse en Mérida.

En 1230 es conquistada Mérida por Alfonso IX y con ella la Comarca. El rey concede a la Orden de Santiago la administración de la zona de sus pobladores. La Orden de Santiago toma posesión de las tierras y funda la encomienda de Montijo, poniendo al frente de ésta a su primer Comendador, Juan Chacón.

Los Caballeros Santiaguistas nombra el lugar de Montejo, por nacer al pie de un cerrito o montecillo que le da el nombre y concede fueros y privilegios para que la zona sea repoblada. Aunque, según Bernabé Moreno de Vargas en su «Historia de la la Ciudad de Mérida» (1633), fueron los moros de Jaén quienes repoblaron Montijo, y le pusieron este nombre porque llamaban «Mantesa» a Jaén, de donde procedería el nombre de Montijo.

Se construye la Casa del Comendador en la parte más elevada del pueblo, que después sería convertida en Casa-Palacio (desaparecida en la década de los 70 del siglo XX), por los Condes, enfrente de la primera Iglesia que tuvo Montijo, la de San Isidoro o San Isidro.

El casco urbano fue creciendo en torno a la Iglesia de San Isidoro (o San Isidro, según las fuentes), formado por calles estrechas y sinuosas, como la calle Peñas (donde desde el siglo XIII al XV se encontraba la Aljama), Carneceria, Acinco, Coso, etc….

En 1550 la villa fue vendida al Marqués de Villanueva del Fresno D. Pedro Portocarrero, que fundará el Señorío de Montijo.

El 13 de Diciembre de 1599, por Real Decreto de Felipe III, el Señorío de Montijo se convierte en Condado siendo su I Conde D. Juan Manuel Portocarrero y Osorio.

Los Condes crearon los «estados» de Montijo al que anexionaron la villa cercana de Puebla de la Calzada.

El IV Conde, edificaría la Casa-Granero, el Convento de las Clarisas y haría reformas importantes en la Iglesia de San Pedro y en la Casa-Palacio.

De especial significación fue Dª Mª Francisca de Sales Portocarrero, VI Condesa de Montijo, cuyo hijo D. Cipriano Portocarrero tuvo dos hijas, Dª Eugenia, la célebre Eugenia de Montijo, Emperatriz de Francia por matrimonio con Napoleón III y Dª Francisca, que casó con el Duque de Alba.

En 1569 comenzaría un pleito con Mérida pr el uso de las tierras comunales, pleito que duraría hasta 1932 en el que quedó zanjado.

Con motivo de la guerra con Portugal el 22 de Mayo de 1644, los portugueses saquean e invaden Montijo, pero cuatro días después festividad del Corpus Christi, se dio la batalla de Montijo, dnde los portugueses sufren una gran derrota.

A inicios del Siglo XVIII y con motivo de la Guerra de Sucesión se intervino de nuevo con Portugal.

Los comienzos del Siglo XIX traen la guerra de Independencia con Francia y en junio de 1808 los franceses toman el publo por lo que los montijanos tienen que huir a Alburquerque. EN 1812 los franceses dejan Montijo, quedando tras de sí un pueblo desolado y arruinado.

En 1834, Montijo pasará a depender directamente del Gobernador de Badajoz, terminando así la jurisdicción de los Condes sobre la Villa. La desamortización (1835-1850) supuso que las mejores tierras subastadas fueran a manos de los más ricos.

Las infrahumanas condiciones higiénicas, originarían en 1854 una peste de cólera morbo de gran incidencia en la población. También se suceden plagas de langosta y años de sequía, con todo ello, se llega al final del siglo con un alto índice de jornaleros en paro, iniciándose por primera vez los movimientos campesinos.

A finales del siglo se creará la Sociedad «López de Ayala» cuyo objetivo era fomentar la afición por el teatro, y en 1895 aparecerá la primera experiencia periodística montijana: «La Cotorra».

En el siglo XX el comercio local, hasta entonces raquítico, va a tener un gran impulso. La cultura también, con tres centros, la Casa del Pueblo, en la que se organizaron los trabajadores en sindicatos divididos en gremios, el círculo de artesanos «El Progreso», que agrupaba a la clase artesanal e industrial y la «Sociedad Calderón de la Barca» que construirían y regentarían el teatro del mismo nombre.

El 13 de Agosto de 1936 el Teniente Coronel Yagüe toma el pueblo para las tropas del General Franco: Montijo pasará de la República a la Dictadura.

En los años 50 cmienza el Plan Badajoz (proyecto ya ideado en la 2ª República), con la construcción del Canal de Montijo por los presos políticos encarcelados en las colonias penitenciarias militarizadas y obreros contratados.

Tras la llegada de la democracia se sucederán las elecciones con la normal alternancia en el poder municipal.

En la actualidad Montijo cuenta con 15.480 habitantes aproximadamente y es desde 1988 capital de su partido judicial. En su término se encuentran las entidades locales menores de Babaño y Lácara, dependientes de Montijo.

Factor económico primordial, por la fertilidad de su suelo, es la agricultura, tanto de secano como de regadío, así como la industria, con su centro en el Polígono Industrial y el comerci, muy desarrollado debido, en parte a la afluencia de población procedente de los municipios de la comarca.

Monumentos / Que ver en Montijo

  • Ayuntamiento
  • Casa del Pósito
  • Plaza de España
  • Casa del Navegante
  • Ermita de San Gregorio
  • Casa-Granero del Conde
  • Convento de Santa Clara
  • Convento de San Antonio
  • Ermita de Jesús Nazareno
  • Hermandad de Labradores
  • Villa Romana de Torreáguila
  • Ermita de Nuestra Señora de Barbaño
  • Iglesia Parroquial de San Pedro Apóstol

Gastronomía

Las dehesas que rodean Montijo proporcionan a su gastronomía peculiares ingredientes con los que preparar sencillos y sabrosos platos de cardillos, espárragos o setas. También son típicos de nuestra cocina las albóndigas, migas, caldereta y escabeche.

Entre la tradición y la economía pervive aún la costumbre de las matanzas. En ellas las familias montijanas elaboran con las jugosas carnes, calóricos embutidos que, más tarde, serán degustados en torno a la mesa por parientes y amigos, siempre regados con un buen vino de pitarra de fabricación casera.

Celósamente, en el silencio de la clausura, guardan las hemanas del Convento de Santa Clara el secreto de antiquísimas recetas de la cocina tradicional montijana. Entre ellas el «Empastelado de Patatas y Bacalao», la «Gallina en Pepitoria» y el «Conejo en Adobo». Tienen un gran surtido de repostería siendo, entre sus muchas especialidades, las más conocidas las Costradas, Perrunillas, Roscas de Snta Clara y Roscas Floras.

Algunas recetas a tener en cuenta son la gallina en pepitoria, las albóndigas escaldás, las sopas regadas de cardillos y las inefables perrunillas.

Naturaleza

Distancias desde Montijo

Mérida 33 km
Barbaño 6 km
Badajoz 42 km
Torremayor 8 km
Puebla de la Calzada 3 km
Guadiana del Caudillo 9 km

Fuente: Guía Local Exmo. Ayto. de Montijo


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