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Montoro – Molino de las Aceñuelas

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Molino de las Aceñuelas de Montoro

El Molino de las Aceñuelas se localiza en el término municipal de Montoro, a pocos minutos del casco urbano, en la margen occidental izquierda del Río Guadalquivir, a pocos metros del Puente de las Doncellas o de las Donadas, en la provincia de Córdoba, Andalucía.

El Molino de las Aceñuelas está integrado por dos edificios diferentes; el situado más al Este, es decir, más adentrado en el cauce fluvial, cuenta con una sola piedra de moler, una sola planta y menor tamaño, mientras que el ubicado hacia el Oeste, separado del anterior por una distancia en torno a los 2 m., dispone de cuatro piedras, planta cuadrangular de 8 x 7 m., y una pequeña crujía adosada en el extremo Sur de su fachada oriental que presenta una portada rematada por tejadillo a doble vertiente. El conjunto se dispone sobre una plataforma que sirve de acceso al segundo cuerpo y de partidor para la entrada del agua en los canales.

El primer edificio, el más adentrado en el cauce del río, presenta la habitual planta rectangular rematada en ábside semicircular por el lado que enfrenta a la corriente, es decir, la típica planta de aceña del Guadalquivir, en este caso de 8 m. de longitud x 5,5 m. de anchura. El acceso se realiza por su lado Sur, a través de la plataforma antes descrita, que está limitada en su lado sur por un saliente que actúa de partidor, repartiendo el agua entre el segundo cuerpo del molino y la entrada del canal de este primer cuerpo, que está ubicada al Este del partidor, en el lado del cauce fluvial. Desde esta plataforma se accede a un vano rematado por arco de medio punto por el que se entra en la sala del molino.

El interior de este edificio tiene planta rectangular, de 3,4 x 5 m., y está cubierto por bóveda de medio cañón de ladrillo que remata en forma de cúpula de cuarto de esfera en su extremo Sur, es decir, en el lado donde se encuentra el ábside. Justo en su extremo sureste se encuentra la entrada del canal de regolfo, que conserva los rebajes laterales para el encaje del aguatocho y que desemboca en el pozuelo sobre el que se halla situada la única piedra de moler, ubicada en el lado noreste del inmueble y hoy cubierta por el limo fluvial. A través de la abertura de desagüe ubicada en la fachada Norte de este inmueble se tiene acceso al pozuelo de regolfo, de 1,25 m. de diámetro y más de 2 m. de altura, cuya saetilla va situada en su lado oriental (lo que determina el giro del agua y de la piedra en el sentido contrario a las agujas del reloj); se observa perfectamente la saetilla o extremo del canal y la parte inferior de la piedra solera.

El segundo edificio se halla ubicado, como hemos indicado, al Oeste del anterior y separado de él por un espacio de 2 m. Posee planta cuadrangular de 8 x 7 m., está realizado en sillería de la habitual piedra molinaza de Montoro y presenta una altura en su fachada oriental de 3,50 m. El acceso se realiza desde la fachada occidental, donde se conservan dos vanos que dan a su lado sur y otro más hacia el lado norte, pero que en nuestra visita se encontraban cubiertos por el limo y la vegetación. La entrada del agua en los canales se lleva a cabo a través de los vanos abiertos en el lado sur de la plataforma de acceso antes descrita y por el lado occidental del partidor semicircular antes descrito, lo que hace suponer que sus cuatro piedras de moler se encuentren situadas en la fachada norte del edificio, con salida directa al río. Aunque actualmente todo el interior está cubierto con una gruesa capa de limo y sólo son visibles las bóvedas de ladrillo que forman sus cubiertas, se puede observar que el edificio cuenta con dos bóvedas, paralelas y extendidas en sentido Este-Oeste, separadas por una arquería de sillería, que probablemente habilitaría en el interior dos espacios de trabajo, uno meridional de uso y otro septentrional en el que deben situarse las piedras.

Como hemos comentado, en su extremo Sur, adosado a la fachada Este, se encuentra una pequeña crujía de planta rectangular provista de un vano por el que también se accede al interior de la primera nave (la bóveda más meridional) del inmueble, rematada por un arco de sillería de medio punto rebajado y tejadillo a doble vertiente. Puede tratarse de un adosado para instalar una piedra de moler suplementaria, o bien para servir de acceso complementario desde la plataforma de entrada al primer cuerpo del molino, aunque es imposible asegurarlo debido a la vegetación y el limo que actualmente cubren el espacio.

A la entrada del edificio pequeño, una cruz con doble brazo sobre calvario en la parte superior, a continuación “AQUÍ SE MATÓ…” En el muro oriental del edificio grande, “PEDRO MOLINA”, en grafía de principios del siglo XIX.

Fuente Molino de las Aceñuelas: Grupo de Investigación HUM-128 Meridies de la Universidad de Córdoba


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