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Pueblos de Córdoba

Monturque

Pueblos de Córdoba

Monturque, Valle del Genil

Monturque se localiza en la parte más meridional de la campiña cordobesa, concretamente en la denominada comarca agraria administrativa de la Campiña Alta, integrada en el valle del Genil aunque sus límites orientales se aproximan más a la zona de piedemonte de las sierras de Lucena y Cabra, a 61 km. al sur de la capital de la provincia y a una altitud de 395 m. dobre el nivel del mar.

Limita con los municipios vecinos de Montilla, Aguilar de la Frontera, Moriles, Lucena y Cabra.

Su clima mediterráneo no ofrece diferencias trascendentales respecto al entorno, con temperaturas veraniegas altas e inviernos suaves, si bien no están ausentes los matices de cierta continentalidad. Las lluvias, entre 500 y 550 mm. anuales, proceden preferentemente de las influencias del oeste, aunque también se hagan patentes los efectos pluviométricos que ejerce la cercanía de las Sierras Subbéticas.

Monturque es el derivado de un topónimo mozárabe con el significado de «monte de roca».

Fue ciudad importante en tiempos romanos, como testifican sus numerosos hallazgos. También población relevante en el período árabe. Conquistada por Fernando III en 1240, recibió a partir de entonces el nombre de Monturqueto.

Dos años más tarde recibió el mismo fuero real de Córdoba y en 1340, por su aportación humana a la batalla del Salado, recibió de Alfonso XI el privilegio de libre peaje por todos los caminos de Castilla y el dictado de Lealtad. En 1353 Pedro El Cruel dio el castillo a don Martín López de Córdoba. En 1377 fue Enrique II el que lo donó a don Gonzalo Fernández de Córdoba quedando agregado a Aguilar.

Fue poblado en 1455 y más tarde se establecieron familias de Lucena, Montilla y otras poblaciones. En la guerra de Sucesión fue leal a Felipe V, por lo que el rey le concedió el título de Fiel. También se distinguió en las guerrillas cordobesas contra los franceses.

Monumentos en Monturque

Castillo de Monturque

Parroquia de San Mateo
La Parroquia de San Mateo es el principal edificio religioso de la localidad de Monturque. Es una iglesia de estilo gótico-mudéjar, construida a finales del siglo XV, aunque su fachada ha sido modificada en el siglo XX. La nave central se cubre con artesonado original de madera y el retablo del altar mayor, del siglo XVII acoge a la patrona de la Villa, la Virgen de la Aurora. La parte más interesante del edificio es la suntuosa Capilla del Sagrario, cubierta con cúmpula profúsamente decorada y ornamentada con yeserías, destacando un bellísimo relieve de la Santa Cena. También merece destacarse el retablo pictórico de la Inmaculada, la Capillas de Jesús Nazareno, cuya imagen se atribuye a Bernardo de Mora, fechado en 1662, la Capilla de la Soledad y un crucificado del siglo XVII de origen mejicano.

Parroquia de San Mateo

Parroquia de San Mateo

Ermita del Santo Cristo
En el otro extremo de la población se sitúa la Ermita del Santo Cristo, cuya antigüedad se remonta a finales del siglo XVI, aunque fue reconstruida en 1923. El retablo principal es de estilo neoclásico y alberga al titular de la ermita, un magnífico crucificado de autor anónimo que data de finales del siglo XVI.

Ermita del Santo Cristo de Monturque

Mirador y Yacimiento Arqueológico de «Los Paseillos»
El Mirador de los Paseíllos es un excelente balcón desde el que se puede disfrutar de una panorámica del paisaje entre la Campiña y las Sierrras Subbéticas, discurriendo  por la cornisa del cerro en el que se encuentra Monturque. Desde aquí se puede contemplar los pueblos vecinos de Montilla, Cabra, Lucena, etc.

En el mirador se pueden visitar algunos restos de origen romano, como es parte de una cisterna romana privada o el sótano de un edificio público de grandes dimensiones catalogado como Criptopórtico. Los restos hallados junto con el mirador conforman un conjunto arqueológico y paisajístico de gran belleza en el que merece la pena detenerse para contemplar, en sólo unos metros, el pasado, el presente y el futuro de Monturque.

Los restos de origen romanos hallados aquí, jutno al Mirador y cerca de las Cisternas Romanas, corresponden a la planta baja o sótano de un edificio público de grandes dimensiones que se ha catalogado como un Criptopórtico. La planta de la estructura es rectangular, de 37,5 m. de longitud por 6,25 m. de anchura dividida en dos naves por una alineación de pilares centrales realizados a base de sillares.

Dicha planta se delimita en sus lados este y oeste por sendos muros de 1,15 m. de espesor y sistemas constructivos diversos. El muro oriental tiene adosados, a lo largo de su cara externa, una serie de contrafuertes, mientras que el fondo norte está tallado en la roca y presenta una rampa de acceso. El cerramiento meridional se encuentra prácticamente derruido.

Diversos elementos arquitectónicos (basa, capitel, tambor de fuste) hacen pensar en la existencia de una segunda planta de esta edificación, con un carácter lujoso, noble y de grandes proporciones. Todo parece indicar que los restos conservados deber interpretarse como los de un criptopórtico, que dentro de la multifuncionalidad a que se destinaban estas construcciones en el mundo romano muy bien pudo utilizarse, al menos circunstancialmente, como almacén de líquidos, aceite y vino, o de grano.

Criptopórtico de Monturque

Las Termas de Monturque

En el verano de 1987, durante las obras de construcción de un parque mirador en la zona de los Paseíllos aparecieron las termas que abastecían las cisternas romanas del Cementerio de San Rafael, realizándose una excavación de urgencia a cargo de la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. En el verano de 1992 se llevó a cabo una nueva excavación.

Los restos arqueológicos estudiados se encuentran en los siglos II-III d.C., siendo su estado de conservación muy deficiente debido a las destrucciones de siglos posteriores y a la intensa labor agrícola que se venía desarrollando en esta zona de Monturque, principalmente los viñedos. Debido a las labores agrícolas, aparecen numerosos restos mezclados de diferentes periodos: calcolítico, bronce final, íberas, romanas, medievales y modernas.

Entre las estructuras aparecidas de época romana se encuentran las correspondientes a un hipocausto, que estaría sostenido por las pilae, varias alineaciones de columnillas de piedra y ladrillos cuadrangulares. El suelo del hipocausto localizado se encontraba prácticamente inalterado. También se localizó una zona de ceniza y tierra que pertenecería a los desechos del praefurnium.

Las paredes de las habitaciones de este edificio termal estarían revestidas por mármol y/o estuco, como muestran los abundantes trozos de mármol blanco y de estuco de diversas tonalidades (rojo, verde, blanco) recogidos.

Los informes técnicos aconsejaron, al no existir un proyecto de consolidación y puesta en valor, volver a enterrar los restos para evitar su desaparición, estando actualmente enterrados en la parte existente entre la pérgola y los muros del cementerio.

El Patio de los Ahorcados

A la hora de recibir enterramiento, no tuvo la misma significación una muerte natural y esperada que una muerte violenta, ni la muerte de un católico que la muerte de un protestante, tanto para la Iglesia como para la sociedad. Como un añadido al cementerio, siempre delimitado, era común en la mayoría de los cementerios andaluces encontrar el denominado «Patio de los Ahorcados», un espacio donde recibían sepultura los suicidas, fuera del terreno sagrado, hecho que se constituía como una vergüenza social para las familias que tenían algún familiar allí enterrado.

Otro de los colectivos que recibieron sepultura en estos recintos fueron los nacidos y fallecidos antes de ser bautizados, popularmente conocidos como «moritos» y cuyas almas iban a parar al limbo, un término usado desde el siglo XIII y que la Iglesia Católica eliminó en 2007. Las dificultades en el parto, las precarias condiciones sanitarias y las múltiples epidemias hacían que muchos niños muriesen a los pocos días del alumbramiento. En el año 1860, la tasa de mortalidad infantil en Andalucía era del 287 por cada mil nacidos. En la actualidad la tasa de mortalidad infantil en Andalucía es del 3,65 por cada mil nacidos.

A partir del año 1983, fecha en la que la Iglesia Católica cambia su postura sobre el enterramiento de personas suicidas, tras una oposición que hunde las raíces en el Concilio de Braga, del año 563 que ya negaba a los suicidas suelo santo. Tras este cambio en el Código de Derecho Canónico aprobado por Juan Pablo II estos patios, comunes en muchos pueblos de Andalucía, empiezan a clausurarse, habiéndose perdido la mayoría de ellos debido a las ampliaciónes que los cementerios históricos han necesitado, siendo este patio de Monturque uno de los pocos testimonios conservados.

Actualmente, el Cementerio de San Rafael está incluido en la Ruta Europea de Cementerios, un Itinerario Cultural del Consejo de Europa del que forman parte 63 cementerios de 50 ciudades en 20 paises, una ruta cultural que promueve la conservación y divulgación del patrimonio funerario europeo.

Yacimientos Arqueológicos

Cerro del Castillo (Calcolítico).
Cisternas Romanas de Monturque
Las Pozas (necrópolis romana).
Las Majadas y el Cortijo de las Coronás (villas romanas).

Museo Histórico Local de Monturque

Urbanismo

Plaza de La Barrera.
Calle de Santo Cristo.
Plaza de Cervantes.
Plaza de la Constitución.

Lagar de la Campana

Gastronomía

En Monturque aún se mantiene la tradición gastronómica de la Semana Santa propia de la comarca, representada por los típicos potajes y platos a base de bacalao. Pero además hay que destacar la dulcería casera de Semana Santa: magdalenas, roscos de galleta, pestiños, roscos de vino y borrachuelos.

En Septiembre, cuando la vendimia, son muy típicas las gachas de mosto, mientras que el día de Todos los Santos y en los Difuntos se suelen hacer gachas de café y gachas de coscurrones; estas últimas con pan frito y trozos de carne.

En Navidad, y tras la matanza del cerdo, es tradicional la elaboración casera de la morcilla de sesos, que se prepara con sesos, huevo, pan rallado, ajo, carne de magro picada y perejil, y resulta un rico embutido. También es costumbre hacer chorizo.
Otro típico plato de Monturque son las Castañas con Arroz.

La cooperativa de aderezo de aceitunas elabora las apreciadas perlas del Guadalquivir. Las almazaras producen aceite de calidad, ingrediente básico de fritos y ensaladas.
La cooperativa vitivinícola abastece de excelente vino fino a muchos bares de la localidad. No hay que olvidar que nos encontramos dentro de la denominación de orígen Montilla – Moriles.

Cómo llegar a Monturque

Salir de Córdoba. Tomar E-5 / A-4 en dirección: N-432, GranadaSevilla. Seguir dirección: Salida 408 – Málaga. Continuar en: A-45. Pasar cerca de La Rambla y Aguilar. Tomar la salida en dirección: Salida 49 – N-33, Monturque – Lucena – A-342, Cabra. Seguir indicaciones hasta Monturque.

Distancias desde Monturque

Rute 31 km
Cabra 15 km
Lucena 12 km
Montilla 17 km
Córdoba 61 km
Carcabuey 32 km
Doña Mencía 26 km
Puente Genil 23 km
Aguilar de la Frontera 9 km

Monturque

Plaza de la Constitución de Monturque

Plaza Cervantes de Monturque

Plaza de la Barrera de Monturque

Fuentes y Manantiales de Monturque

Ruta Vinum et Aqua en Monturque

La Ruta

Aunque la topografía de la campiña cordobesa es una continua sucesión de valles y lomas, en ocasiones encontramos “cerros testigos”, es decir puntos en forma de pirámide o cono truncados que han sufrido una erosión diferencial debido a la mayor resistencia del estrato superior y que, precisamente por ello son testigos de lo que fue la plataforma que aquí había hace millones de años.

Monturque se asienta sobre uno de estos cerros testigo y, casualmente el punto de inicio de la ruta, nos muestra una magnífica vista de la colina donde se asienta y de la cima en forma de meseta con la Torre del Homenaje del Castillo.

La ruta comienza con una pequeña subida por la calle Reyes Católicos, que en dirección al casco urbano nos llevará al paseo de La Plancha, donde un panel informativo nos ofrecerá información sobre la misma y la fuente de los Cinco Caños. Un pequeño entramado de calles con pendiente algo más pronunciada (San Antonio, Tetuán y callejón de Lucio) nos llevará hasta para la parte más alta del recorrido, y eje central del mismo donde podremos visitar el criptopórtico del yacimiento arqueológico de “Los Paseíllos” y, a su vez, contemplar una de las más espectaculares vistas de toda la comarca, con las Sierras Subbéticas al frente y la propia campiña alta de Córdoba, con la Sierra de Montilla, a su izquierda. Rodeando el yacimiento, la Iglesia de San Mateo y el paseo del mismo nombre, serán nuestras siguientes referencias antes de llegar al Cementerio de San Rafael, donde se encuentran las Cisternas Romanas, las mayores cisternas públicas de España y auténtico referente a nivel europeo. Desde aquí comenzaremos una bajada por la calle Séneca donde podemos contemplar parte de la antigua fortaleza medieval árabe, la conocida como Torre Pentagonal o Torre Chacón.

Tras pasar por la plaza de la Constitución, tomaremos la calle Aguilar, iniciando una bajada hasta llegar a la Fuente Nueva, espacio recuperado como zona de esparcimiento, con unas muy interesantes vistas de los viñedos situados a las faldas del pueblo y que conforman una parte esencial del paisaje de Monturque. Desde aquí iniciaremos  nuestro recorrido de vuelta subiendo por la calle Fuente Nueva y, ya fuera del casco urbano, un pequeño tramo de la carretera Moriles-Monturque, nos llevará al camino de la Tierra Blanca y al conocido como “partidor de la señorita Pepi”, entre viñedos y olivares. A escasos 200 m del punto de inicio tendremos la posibilidad de visitar un pequeño enclave, que hace las veces de mirador sobre el Arroyo Hondo, de gran interés paisajístico y que se ofrece como ruta alternativa.

Agua y vino

El Cementerio de San Rafael es uno de los más significativos del continente europeo, perteneciendo a la Ruta Europea de Cementerios, itinerario cultural del Consejo de Europa del que forman parte 63 cementerios en 50 ciudades de 20 países europeos. Se encuentra enclavado sobre un gran yacimiento arqueológico romano donde se hallan las Cisternas romanas, auténtica joya de este municipio milenario.

Próximo al Cementerio y ubicado sobre un balcón natural conocido como “Los Paseíllos” nos encontramos con el Criptopórtico Romano, cuya función principal consistiría en superar el terreno accidentado llevando a cabo un proceso de nivelación del espacio para poder situar encima otro edificio del cual han quedado algunos restos arquitectónicos de grandes dimensiones. El criptopórtico se usaba como lugar para almacenar vino, aceite o grano.

Dos interesantes fuentes, la Fuente de los Cinco Caños, en el casco urbano, y la Fuente Nueva, completan el recorrido por uno de los municipios de la campiña de Córdoba en el que Roma dejó una de las más profundas huellas sobre el uso y aprovechamiento del agua en la Bética. Pero además la situación del paraje de la fuente Nueva, frente a unos viñedos en la falda del cerro donde se asienta Monturque, nos recuerda que todo el término monturqueño forma parte de la denominación de origen Montilla-Moriles, haciendo el perfecto nexo de unión entre la Sierra de Montilla y los pagos de los Moriles Altos.

Fuente: Ayto. de MonturqueDiputación de Córdoba


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