Andalucia Rustica

Buscar más

Sin categoría

Monumento Natural Mina La Jayona

Sin categoría

Monumento Natural Mina La Jayona

El Monumento Natural Mina La Jayona se localiza en el término municipal extremeño de Fuente del Arco, en la provincia de Badajoz.

Régimen de Protección y Fecha: Monumento Natural, 1997
Superficie aproximada: 80 hectáreas
Altitud: 769 m. sobre el nivel del mar
Provincia: Badajoz
Término Municipal: Fuente del Arco

Historia

Los primeros indicios de extracción del mineral de hierro en la Sierra La Jayona se remontan a la época previsiblemente romana, pero no es hasta el siglo XX, más concretamente entre los años 1900 y 1921, cuando, la extracción se realizó de forma intensiva.

La concesión, en los primeros momentos, corrió a cargo del Marqués de Bogaraya. Posteriormente, los derechos de explotación de las minas “El Monstruo” y “Ya te lo Decía”, que formaban el Coto Minero de La Jayona, se arrendaron a una sociedad belga dirigida por Carlos Merlín-Huybrechts y su hermano Julio, que era quien dirigía las labores de extracción.

El mineral, que rellenaba grandes huecos de disolución existentes en las calizas, fue extraído por los mineros con picos y palas, y con dinamita en los últimos años cuando la roca era más dura.

En la propia mina, se separaba la zafra del mineral que se transportaba hasta el cargadero existente en el exterior sobre el lomo de burros o vagonetas. Esta explotación casi artesanal, dejó cinco grandes huecos que en la actualidad pueden ser recorridos por sus II niveles, en los que se suceden galerías, pozos, andenes, y grandes salas soportadas por columnas o llaves de sostenimiento que ilustran el caos del sistema seguido en la extracción.

Desde el cargadero exterior, el mineral se transportaba hasta las inmediaciones de la estación de ferrocarril de Fuente del Arco, distante 5,5 km. de la mina. Este transporte se hizo con burros hasta 1903, año en el que se instaló un teleférico para realizar esta labor y del que actualmente no se conserva nada, al ser desmantelado durante la Guerra Civil Española.

Una vez en Fuente del Arco, el mineral volvía a ser transportado por un ferrocarril de vía estrecha, hasta la fundición de Peñarroya, en la provincia de Córdoba, donde éste era finalmente procesado.

En 1921, consecuencia de la menor demanda del mineral y de las revueltas sociales de la época, la explotación fue finalmente abandonada, quedando el hueco actual, del que se extrajeron más de 270.000 t. de hierro y en el que llegaron a trabajar hasta 437 mineros.

Geología

A lo largo de los diferentes niveles o recorridos por el interior de la mina, sobre taludes, pozos, salas o galerías pueden observarse, al margen de restos de la actividad minera (polvorines, anclajes, cargaderos, sostenimientos, etc.) que muestran el sistema de explotación de la época, manifestaciones geológicas de enorme calidad, entre la que destacan: un gran plano de falla, las mineralizaciones y los procesos kársticos.

El plano de falla, deja al descubierto más de 300 m2 de superficie visible con asombrosa nitidez y las estrías formadas que indican la dirección y sentido del desplazamiento de la tierra en esta zona hace millones de años. Asociado a la falla se aprecian numerosas mineralizaciones y rocas formadas al calor del movimiento.

Las mineralizaciones, especialmente las de oligisto y hematites objeto de la explotación, están muy presentes y es frecuente observarlas rellenando pequeñas fracturas o en huecos de disolución de las calizas. Distintas formas de calcita, óxidos de cobre y otros minerales también se observan por numerosos rincones del recorrido.

Los procesos kársticos, tanto de disolución como de precipitación, so de primera magnitud. Entre los procesos de disolución se aprecian los distintos grados de evolución, que varían desde afloramientos de calizas altamente karstificadas que alcanzan su cénit en la vecina cueva de Los Muñecos, situada a escasos metros de la mina, hasta los procesos de formación donde destacan pequeñas estalactitas situadas a la altura de la vista y que cuelgan del techo de numerosas galerías.

Otros elementos geológicos que ha dejado al descubierto la excavación son: contactos litológicos, plegamientos de la roca o estructuras sedimentarias, como marcas de corriente, que recuerdan el origen marino de las rocas.

Paisaje

Al margen de los valores medioambientales de carácter geológico, botánico o faunísticos que se pueden apreciar en un recorrido por su interior, la visita a la mina también ofrece otra serie de sensaciones difíciles de definir y que sorprenden gratamente al visitante. Entre estas, por citar las más representativas, destacan los paisajes, los juegos de luces, los sonidos o los contrastes térmicos.

Los paisajes que pueden disfrutarse desde los oteaderos y miradores en los que se han convertido las escombreras, los forman sucesiones interminables de valles y sierras recortadas en el horizonte. Paisajes, vestidos por dehesas, olivar y matorral mediterráneo, de las estribaciones septentrionales de Sierra Morena que contrastan con amplias llanuras cerealistas de la vecina campiña situada más al norte.

Los claro-oscuros y contrastes de luz existentes en los continuos cambios entre galerías y andenes o los haces de luz penetrando por los distintos rincones y oquedades iluminando paredes descarnadas, dejan al descubierto colores increíbles o crean contraluces, casi mágicos, entre la vegetación y la roca que provocan sensaciones inolvidables.

La inmensa amalgama de sonidos, que varía desde el silencio sobrecogedor de las galerías más largas, hasta el más vivo resonar de zumbidos de insectos mezclados con cantos de jilgueros y otras aves que son escuchados desde todos los andenes,  se mezclan con el lejano tintineo de campanillas y el canturreo de las perdices que habitan la sierra.

Los contrastes térmicos generan las condiciones idóneas para que las corrientes de aire fresco en un concentrado proceso de termocirculación, invadan de forma continua las galerías y salas más profundas de la mina provocando sensaciones de inusitado frescor entre los visitantes.

Flora y Fauna

El conjunto del paisaje que rodea la Mina de la Jayona corresponde al ecosistema de Monte Mediterráneo donde la encina (Quercus ilex sub. ballota) es la especie arbórea más característica de estas serranías, acompañada de piruétanos (Pyrus bourgaeana), quejigos (Quercus faginea), acebuches (Olea europea silvestris), y en las riberas con fresnos (Fraxinus angustifolia), sauces (Salix sp.) junto con adelfas (Nerium oleander).

El estrato arbustivo lo componen especies que se encuentran ligadas a zonas calizas con una visible separación entre las zonas de umbría, donde predominan especies como el madroño (Arbutus unedo), el durillo (Viburnum tinus), la zarza (Rubus ulmifolius), distintas variedades de madreselva (Lonicera sp.) y una de las plantas con flores más vistosas de la flora ibérica, la peonía o rosa de Alejandría (Paeonia broteroi); y solana, donde se hallan las plantas denominadas heliófilas, pudiendo encontrarse especies tales como, la retama (Retama sphaerocarpa), la jara blanca (Cistus albidus), el romero (Rosmarinus officianalis), y una gran variedad de orquídeas y narcisos, algunas de ellas dentro del catálogo regional de flora amenazada, como la orquídea mariposa (Anacamptis papilionácea), la flor del hombre desnudo (Orchis itálica) y el Narcissus fernandesii.

Las especiales características ambientales (luz, humedad y temperatura) que se dan en el interior de la mina, son las que favorecen un microclima muy particular, en claro contraste con las condiciones exteriores, y con ello la aparición de una vegetación propia de la flora rupícola, tales como el grupo de los helechos, representados por especies como el culantrillo (Adiantum capillus-veneris), el polipodio (polypodium vulgare) creciendo en las paredes con otras especies de flora umbrófila tales como la fumaria, parietaria o geranio. Sin embargo, es la higuera (Ficus carica) la especie más visible por llegar en algunas zonas a formar bosquetes. La zarzamora, la nueza, la vid y almez también compiten en la colonización de este miniecosistema que, sin pretenderlo, nació de la destrucción hace apenas 80 años.

Las numerosas oquedades y refugios que ofrecen las paredes rocosas de la mina ejercen de reclamo para la fauna del entorno, especialmente para las aves y entre estas, las que se instalan con mayor asiduidad son las rupícolas como el estornino negro (Sturnus unicolor), la chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax) y el avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), entre otras especies. Pero el señor de este lugar es el búho real (Bubo Bubo) que también nidifica y el águila culebrera europea (Circaetus gallicus), así como ocasionalmente lo hace la otra joya alada de este espacio: la cigüeña negra (Ciconia nigra).

También encuentran aquí su terreno propicio el roquero solitario (Monticola solitarius), la chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax) y el avión roquero (Ptyonoprogne rupestris), entre otras especies, sumándose así a la larga lista de aves posibles de observar según las distintas estaciones. Zorzales, cogujadas, colirrojos, escribanos, collalbas, lavanderas, currucas, mosquiteros, herrerillos, etc.

El mamífero más abundante en la zona, el conejo (Oryctolagus cuniculus), pieza clave en la cadena alimenticia de la mayoría de los depredadores del ecosistema, atrae a especies como el lince ibérico (Lynx pardinus). El jabalí (Sus scrofa) y el tejón (Meles meles) son los nocturnos merodeadores que dejan visibles huellas de sus correrías por los alrededores de este Monumento Natural Mina La Jayona.

Pero por sus propias peculiaridades ambientales, son los lugares más oscuros, recónditos e inaccesibles (también por ser lugares no visitables al público debido a su fragilidad ambiental), los que guardan el tan curioso como poco estudiado y difamado, pero beneficioso e inofensivo, orden de los quirópteros, representados por especies como los murciélagos de herradura grande (Rhinolophus ferrumequinum), murciélago de cueva (Minopterus schreibersii), el ratonero mediano (Myotis blythii) y sobre todo el murciélago de herradura mediano (Rhinolophus mehelyi), especie en peligro de extinción.

También tiene una buena representación el tritón ibérico (Triturus boscali) y la rana común (Rana ridibunda) en las zonas húmedas del fondo de la mina. Además, se puede encontrar a la ranita meridional (Hyla meridionalis) junto con varias especies como el sapo partero ibérico (Alytes cisternasii).

También los reptiles cuentan con una nutrida presencia, tales como el lagarto ocelado (Timon lepidus), así como varias especies de lagartijas y culebras, y otros reptiles propios del ecosistema del Monte Mediterráneo.

Rutas Recomendadas

R. Cerro del Fogón

1 hora
1,5 km

Desde la estación de ferrocarril de Fuente del Arco se puede acceder a la antigua fundición de plomo derruida, con restos arqueológicos industriales de la pasada actividad minera, desde la que parte un túnel de conducción de humos, que a escasos metros se convierte en un callejón. Siguiendo esta conducción o un estrecho camino paralelo, se sube hasta la fuente del Cura y la fuente del Valle, terminando en el cerro del Fogón, donde se encuentra la chimenea construida al final de la conducción de humos y cuya finalidad era evitar la contaminación de los habitantes de Fuente del Arco y desde donde se divisa una magnífica panorámica del pueblo.

R. Comarcal

Ruta en coche

Una vez recorrido el pueblo de Fuente del Arco, tomando la carretera EX-200 en dirección a Llerena, a mitad del camino se encuentra, a la derecha el yacimiento romano de Regina en Casas de Reina donde se halla un teatro en buen estado de conservación y a la izquierda la alcazaba árabe de Reina con restos de una ermita visigoda.

En Llerena se puede disfrutar de su hermosa Plaza Mayor además de las murallas y numerosos edificios religiosos y civiles.

La ruta se puede completar con la visita a Azuaga y Berlanga pudiendo descansar en el Parque de esta población donde se pueden observar distintas especies de fauna silvestre en cautividad.

R. de la Ermita

2 horas
5 km

Partiendo desde la mina por una senda que asciende a la cima de la Sierra de La Jayona, desde donde se puede contemplar una espectacular panorámica de este paisaje serrano, se desciende la loma siguiendo el sendero entre olivares y matorrales propios del Monte Mediterráneo hasta llegar a la Ermita de la Virgen de Ara, declarada Bien de Interés Cultural.  Tras contemplar las pinturas que decoran paredes y bóveda de esta “Capilla Sixtina rural” y el descanso que favorece este pintoresco lugar, continuaremos por el camino que une la ermita a la carretera de Fuente del Arco a Puebla del Maestre que pasa por el molino de las Madres, el cortijo de la Cartuja y un pilar cercano, catalogados dentro del inventario del Patrimonio Arqueológico de Extremadura.

De regreso a la mina y en el cruce del camino con la carretera, encontramos un anecdótico monumento al lobo, que homenajea al célebre Dr. Féliz Rodríguez de la Fuente, que recorrió estos parajes en sus estudios sobre el lobo ibérico y nos relata una curiosa historia de un lobo negro del lugar.

Visita turística guiada

2 horas
2 km

Para visitar la mina se han acondicionado varios de los niveles más interesantes y representativos, en atención prioritaria a la seguridad de sus visitantes, estando además durante esta visita en compañía de expertos guías que también nos informarán de los detalles y antecedentes necesarios para poder apreciar todos sus valores, siendo este un itinerario apto para visitantes de cualquier edad que permite recorrer, a través de poco más de 1 km. de túneles, galerías y pasadizos el interior de la mina. Los rasgos más relevantes de estos niveles son:

Nivel 2

Junto con las estructuras mineras, el singular plano de falla y la espectacular sala de las columnas con sus juegos de luces, se puede apreciar la adaptación vegetal de sus paredes, así como el sonido característico de las aves rupícolas.

Nivel 3

En este nivel destacan los sonidos producidos por la variada fauna, especialmente las aves que compiten por las oquedades para construir sus nidos, así como los juegos cromáticos del último tramo del nivel.

Nivel 4

El más largo de los niveles en el que podemos observar restos de la explotación minera, así como balcones y miradores desde donde contemplar la gran riqueza geológica del hueco central de la mina.

En el exterior de la trinchera y como producto de la actividad minera, el paisaje queda marcado por las escombreras que se ciñen a los distintos niveles y por las ruinas de las instalaciones mineras.

Mina La Jayona
Ctra. de Fuente del Arco a Puebla del Maestre, km. 7
Ayto. de Fuente del Arco. Telf. 924878001

Fuente: Folleto Turístico Monumento Natural Mina La Jayona | Ayto. de Fuente del Arco


0 comentarios