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Parques Naturales de Andalucía

Parque Natural de la Sierra de Andújar

Parques Naturales de Andalucía

Parque Natural de la Sierra de Andújar

El Parque Natural de la Sierra de Andújar se sitúa al noroeste de la provincia de Jaén, en plena Sierra Morena. Tiene la forma de un triángulo equilátero casi perfecto. Limita por el oeste con el cordobés Parque Natural Sierra de Cardeña-Montoro, con el que comparte muchos de sus valores naturales.

Este Parque tiene una superficie de 74.774 Has, y contiene cuatro términos municipales con una población de algo más de 40.000 personas.

Posee las más extensas manchas de vegetación natural típicamente mediterránea de toda Sierra Morena y alberga especies con alto grado de amenaza como son el lince, el lobo y el águila imperial, que tienen en estas sierras uno de sus últimos asentamientos.

Este Parque es conocido, además de por sus valores naturales, por albergar el Santuario de la Virgen de la Cabeza en el Cerro del Cabezo; la romería, en abril, congrega a miles de personas procedentes de toda España.

En Sierra Morena, una de las cordilleras de formación más antigua de nuestra península, dentro de la provincia de Jaén, se encuentra el Parque Natural Sierra de Andújar, como representante de un sistema típico de nuestra tierra y hábitat de especies mediterráneas muy interesantes y en serio peligro de desaparición. La población de este Parque, con asentamientos humanos desde el Neolítico, presenta una historia cultural muy rica en manifestaciones, siendo posible su conocimiento al acercarnos a sus pueblos y a sus gentes. Además podemos contemplar uno de los paisajes serranos de nuestra región más cantados por los viajeros ingleses del siglo XIX, refugio de salteadores y bandoleros.

Los ríos que recorren el espacio son en su mayoría intermitentes debido a la estación seca característica del clima mediterráneo, existiendo en el límite oriental las presas de Jándula y Encinarejo. El río Jándula conserva la mejor representación de vegetación de ribera de todo el Parque, con sauces, alisos, almeces, tamujos y adelfas. En las orillas del Embalse de Encinarejo se sitúa un área recreativa preparada para uso de los visitantes. En el límite oeste, y separándolo del Parque Natural de Cardeña y Montoro, desciende el río Yeguas de gran belleza donde los encinares y pastizales llegan hasta la mismas riberas, donde se localiza una vegetación dispersa de fresnos y adelfas.

La vegetación característica que se desarrolla son los encinares y alcornocales en forma adehesada y en las mayores altitudes donde la humedad es más elevada, el quejigo. Entre las actuaciones más corrientes realizadas por el hombre, la sustitución de la vegetación autóctona por cultivos de cereal es la más extendida. Al abandonarse estos cultivos se coloniza el terreno con especies de matorral que invaden rápidamente el sustrato. Entre las más comunes encontramos la jara pringosa y la coscoja. Sin embargo en las laderas de orientación norte de fuerte pendiente y en los barrancos es posible admirar manchas de vegetación autóctona, que nos dan idea de las especies que componían el matorral noble mediterráneo como madroño, lentisco y mirto, acompañados de encina y alcornoque.

Esta vegetación conservada en buen estado soporta una rica fauna con mamíferos y aves de gran espectacularidad entre las que destacamos ciervo, gamo, corzo, muflón, jabalí que representan las especies más apreciadas desde el punto de vista cinegético. Hay que citar las dos especies protegidas que encuentran en el Parque uno de sus últimos reductos donde habitar; nos referimos al lince, pequeño cazador de gran belleza, y el lobo, en el pasado habitante común de esta serranía.

Con respecto a las aves, las cumbres solitarias de rocas inaccesibles son el lugar de nidificación preferido pura el águila real. Es posible distinguir los peculiares y grandiosos vuelos de las águilas perdicera e imperial, esta última única en la península ibérica y que tiene en esta zona uno de sus últimos refugios.

Tres especies carroñeras son visitantes comunes; así es posible avistar las siluetas por encima de las copas de los árboles el buitre leonado y negro, así como del alimoche, atraídos por la abundancia de alimento.

Los recursos económicos de la población están basados en los aprovechamientos que la tierra les ofrece. Podemos diferenciar la superficie agrícola, dedicada principalmente al olivar, con la localidad de Andújar como centro más conocido, aunque también se cultiva el algodón y cereal. EI sector forestal está integrado preferentemente por las dehesas de encinas y alcornoques, así como por los bosques de coníferas, pino piñonero y pino negral.

La caza mayor es el aprovechamiento más importante económicamente, la mayoría de los cotos de caza son privados realizándose monterías durante la época permitida. En la Sierra, el Santuario de Nuestra Señora de la Cabeza, patrona de monteros y cazadores, convoca a milIares de personas en su romería anual. Se sitúa en un lugar denominado Cerro del Cabezo, y desde el mismo puede observarse una impresionante vista de la Sierra.

La localidad de Andújar tiene gran interés por sus monumentos, destacando el puente sobre el Guadalquivir de doce ojos que construyeron los romanos, y en eI que hoy podemos contar hasta catorce al aumentarlos los árabes cuando realizaron su restauración.

La cerámica de la zona era muy apreciada, fabricando las alcarrazas, jarras de angosto gollete, además de otras piezas de color azul y gris sobre un fondo blanco.

En la localidad de Marmolejo se encuentra la fuente mineral «de agua vitrílica o marcial», que aparece en el tratado de Tissot, médico francés del siglo XVIII de gran fama en su época, recomendada para diversas dolencias.

AndújarBaños de la EncinaVillanueva de la ReinaMarmolejo

Buitres

En la Sierra de Andújar, existe una gran diversidad de aves rapaces: águilas, buitres, halcones, azores, ratoneros, etc. Buitres y águilas son aves con importantes funciones en el ecosistema, las águilas y otras rapaces son predadoras y evitan la superpoblación de córvidos, roedores y conejos. Los buitres se alimentan de carroña, manteniendo el campo libre de animales muertos y evitando la propagación de enfermedades.

Entre las rapaces de mayor tamaño se encuentran los buitres y las grandes águilas (Águila Real y Águila Imperial Ibérica).  Con un poco de práctica es fácil distinguir a estas aves por sus siluetas.

Águila Real e Águila Imperial tienen alas largas, rectas y no muy anchas, y cola larga y recta. Cabeza más visible que en los buitres.

Los buitres negro y leonado tienen también largas alas, pero son más anchas y tiene una cola corta y mas bien redondeada. Cabeza pequeña.

La Presa del Jándula

El río Jándula da nombre a esta magnífica presa. El inicio de los trabajos comenzó a principios de los años veinte. Debido a la envergadura de la infraestructura, el rey Alfonso XIII visitó dicha obra en 1922.

Carlos Mendoza de Argandoña, ingeniero civil y Casto Fernández Shaw, arquitecto, realizaron el diseño de la presa. La construcción se llevó a cabo sin contratista siendo la propia Canalización y Fuerzas del Guadalquivir la que ejecutó las obras, dirigidas por el ingeniero José Moreno Torres.

Tras años de intensos trabajos, se logró finalizar la construcción en Junio de 1931. Finalmente la presa alcanzó una altura de 83,5 m sobre el cauce y una longitud de 250 m, siendo una de las más altas de su época.

Con la nueva infraestructura se consiguió: energía hidroeléctrica y reserva de agua para la canalización del Guadalquivir, ya que se planeó construir algunas exclusas en este río, de manera que un barco fluvial pudiese navegar desde Sevilla hasta Córdoba, proyecto que nunca fue acabado.

Anteriormente a la construcción de la Presa del Jándula, en este mismo lugar, había un pequeño embalse denominado La Charca del Aceite, que abastecía de agua a las tierras colindantes de la zona.

Aves del Jándula

El río Jándula aparece como elemento vertebrador, formando un paisaje singular en el Parque Natural habitado por una flora y fauna característica.

Especies

Anade Real o Azulón (Anas platyrhynchos). Longitud 50-60 cm; envergadura 81-95 cm. Macho con cabeza verde azulada, collar blanco y pico amarillo. Cuerpo gris con pecho pardo y popa negra. Hembra totalmente parda. Ambos con llamativo espejuelo azul en el ala.

Garza Real (Ardea cinerea). Longitud 84-102 cm; envergadura 155-175 cm. Plumaje gris con vientre blanco. Cabeza con pluma negra ornamental y pico amarillo en forma de estilete. Vuela con su largo cuello retraído en forma de «S».

Oropéndola (Oriolus oriolus). Longitud 22-25cm; Macho con cuerpo amarillo en contraste con alas negras; pico rojizo. Las hembras tienen tonos más apagados, con partes superiores de color verde oliva e inferiores blanquecinas y listadas en gris. Visitante estival.

Pito Real (Picus viridis). Longitud 31-33 cm; envergadura 40-42 cm. Plumaje verdoso, más intenso en la región dorsal y más grisáceo en la ventral, con matices amarillentos por encima de la cola. La parte superior de la cabeza y la nuca son de color rojo con una mancha negra.

Cormorán Grande (Phalacrocorax carbo). Longitud 77-94 cm; envergadura 121-149 cm. Plumaje negro con matices azulados. Cuello largo y grueso. Cabeza pequeña con pico prominente. Suele secarse el plumaje al sol posado con las alas abiertas. Visitante invernal.

Ruiseñor Bastardo (Cettia cetti). Longitud 13-14 cm. Cuerpo compacto con alas y cola redondeadas. Dorso de color pardo-rojizo y vientre grisáceo. Ceja pálida, mancha auricular grisáceo y pico corto, fino y puntiagudo. Canto expresivo, muy característico.

Martín Pescador (Alcedo atthis). Longitud 16-17 cm. Plumaje llamativo con alas y parte superior de la cabeza azul verdosas, dorso azul cielo, vientre y mejillas anaranjadas, manchas blancas en garganta y cuello, pico largo y cónico.

Pico Picapinos (Dendrocopos major). Longitud 23-26 cm. Región dorsal blanquinegra, cabeza con mancha roja y listas negra en cara y cuello que enlazan con el pecho, el pico, los hombros y la nuca. Vientre blanco y zona anal con llamativa coloración rojiza.

Lentisco
Pistacia lentiscus L.

El lentisco es un arbusto perenne de la misma familia que el pistacho y la cornicabra (Anarcardiáceas). Mide entre 1 y 5 metros y presenta un follaje denso de un tono verde oscuro. Tiene hojas compuestas, formadas por ocho o diez hojuelas. Las flores, que crecen en racimos, son muy pequeñas y de color amarillento a rojizo. Al madurar dan frutos pequeños, rojizos, con poca carne y una única semilla.

Crece en todo tipo de terrenos, en el mismo ambiente que los encinares, pero requiere un clima suave, pues resiste mal las heladas fuertes.

Del lentisco se pued extraer una resina aromática, que se emplea para fabricar barnices y para preparar cementos dentarios, que usan los dentistas.

En el Parque Natural Sierra de Andújar es un arbusto abundante y bien distribuido. Se encuentra en zonas con ambientes cálidos tales como solanas y barrancos, donde forma manchas de matorral, junto a coscojas y acebuches.

Senderos del Parque Natural Sierra de Andújar

Sendero Pozo Nuevo
Sendero El Encinarejo
Sendero La Centenera
Sendero Mirador del Rey
Sendero Cerrillo del Plomo
Sendero Jabalí – Encinarejo
Sendero de los Cuatro Términos
Sendero San Ginés – Lugar Nuevo

Miradores del Parque Natural de la Sierra de Andújar

Mirador del Peregrino
Mirador del Embalse del Jándula


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