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Parques Naturales de Andalucía

Parque Natural de las Sierras Subbéticas

Parques Naturales de Andalucía

Parque Natural de las Sierras Subbéticas

El Parque Natural de las Sierras Subbéticas, situado en el sur de la provincia de Córdoba, pertenece a las cordilleras Béticas de naturaleza caliza. La bellezas del territorio unido a los valores culturales de sus pueblos, hacen de este espacio natural un núcleo especial dentro de Andalucía. La Cueva de los Murciélagos, con sus restos arqueológicos nos data los primeros pobladores de la zona en el período Neolítico. Desde entonces asentamientos de diferentes culturas han dejado su huella en esta Sierra.

La naturaleza caliza de los materiales que conforman la sierra es uno de sus mayores atractivos, observándose formaciones típicas del modelado Kárstico. Los afloramientos rocosos característicos proporcionan un relieve muy accidentado, con fuertes elevaciones de hasta 1.500 m, valles estrechos y grandes lomas de terrenos pendientes y pedregosos.

Superficialmente es posible observar desde los lanchares en el Cerro de la Ermita, dolinas depresiones de forma casi circular cuyos bordes suelen estar empinados, y poljes, típica estructura de roca caliza. En esta sierra los poljes de la Nava y Fuenseca tienen drenajes superficiales corregidos por el hombre, por lo que podemos decir que ninguno de ellos es activo.

Las galerías y grutas subterráneas que pertenecen a las formaciones kársticas endógenas son las manifestaciones más abundantes. Hay que resaltar la «Cueva de los Murciélagos», cuyos primeros indicios datan de 1897, pero que no se exploró hasta 1937. Esta cueva, verdadera joya desde el punto de vista arqueológico, está compuesta por varias salas en las cuales se pueden apreciar las bellas estalactitas y estalagmitas características de las grutas kársticas. Sin embargo, su importancia radica en las pinturas de sus paredes y en el yacimiento arqueológico. Los estudios han datado a los habitantes de la cueva como del período Neolítico, demostrando las excavaciones que el Neolítico andaluz era más antiguo de lo que se pensaba.

La vegetación de la sierra es típicamente mediterránea, aunque podemos diferenciar varias comunidades. Así, en ecosistemas forestales se diferencian dos comunidades: los encinares acompañados de peonías y tojos, majuelos, torvisco, matagallos… en las solanas y lugares más abiertos de la sierra, y el quejigal, que se localiza en las laderas de orientación norte con menos insolación y mayor humedad, acompañado de un matorral compuesto por durillo, coscoja, aladierno, zarzaparrilla, torvisco y madroño. Estos bosques presentan una fauna muy rica destacando el azor, el gavilán, el águila calzada, la paloma torcaz, el jabalí y el gato montés.

En las superficies colonizadas por matorral de coscoja, majuelo, lentisco y retama de color, habitan principalmente conejos, zorros, cernícalos vulgar y primilla, currucas.

En las zonas más altas de la sierra se desarrolla una vegetación de matorral espinoso almohadillado cuyas principales especies son: piorno azul, piorno fino, aliaqueta, pendejo,… que no puede observarse en ninguna otra parte de la provincia. Incluso se observan algunos endemismos como el Echinospartum boissieri.

Las comunidades de sotos y riberas no están bien representadas al ser escasos y de poca importancia los cursos de agua que atraviesan el Parque Natural de las Sierras Subbéticas. En las orillas se desarrollan álamos, chopos, sauces, tarajes, majuelos, zarzamoras, etc. y destaca el mamífero musgaño de Cabrera que encuentra en estas sierras su distribución más meridional. Asimismo podemos citar el murciélago ribereño, el martín pescador, el mirlo acuático, la culebra viperina y el galápago leproso.

Al ser la sierra rica en roquedos y afloramientos calizos, la avifauna más característica son las rapaces destacando: el águila real, el buitre leonado y el halcón peregrino, cuya población es la más numerosa de toda la provincia. También se localizan el roquero solitario, el roquero rojo, el acentor alpino y el cuervo. Entre los mamíferos encontramos la garduña y la cabra montés.

La economía de la zona se basa en los aprovechamientos agrícolas y ganaderos. Gran importancia presenta la caza menor, ocupando un porcentaje importante de la superficie del terreno los cotos privados de caza.

La principal producción proviene del olivar especializándose la zona en la aceituna de verdeo. En el cultivo de cereal, trigo y cebada, la superficie utilizada es muy pequeña ya que se necesitan terrenos llanos para la maquinaria. El almendro es el único frutal de secano que destaca por su cultivo, incrementándose la superficie en los últimos años por el auge de los productos navideños.

Los pueblos de la sierra tienen gran tradición artesana de dulces, destacando en Luque los «panecillos de cortijo», los mostachos y roscos de anís, así como los mantecados de Rute junto a los anisados o aguardientes.

La cabaña de caprino es la más importante encaminándose la producción hacia la obtención de leche y carne dejando en un segundo plano la piel. Se realiza de manera extensiva aprovechando los pastos naturales de la sierra. El ganado ovino también se cría de forma extensiva obteniéndose carne principalmente, tanto de cordero lechal como de pascual mientras que la lana se considera en segundo término.

La zona ha resultado colonizada por diferentes pueblos desde tiempos remotos. Las principales poblaciones actuales se encuentran situadas en antiguos emplazamientos romanos, como Cabra, (denominada Igabro), Carcabuey (Alcobita) e Iznájar (Angeles o Soricaria). Durante la época musulmana se consolidan estos núcleos y aparecen Zuheros, Priego y Luque resaltando su importancia en la Reconquista al formar parte del cinturón defensivo castellano.

CabraCarcabuey Doña MencíaIznájarLuquePriego de CórdobaRuteZuheros

El Buitre Leonado en el Parque Natural de las Sierras Subbéticas

El Parque Natural de las Sierras Subbéticas alberga el más importante núcleo de población del buitre leonado de la provincia de Córdoba.

Su potente envergadura (más de 2,5 metros) les permite ganar altura sin apenas batir las alas. Se les puede sorprender al amanecer, sobre las repisas, a la espera de que el sol caldee el ambiente y forme corrientes ascendentes de aire caliente, conociadas como corrientes térmicas.

El papel ecológico de estos carroñeros es vital, pues limpia el término de cadáveres que pueden constituir focos de infección para otros animales.

A mediados del siglo XX sufrieron una importante diezma, especialmente a causa del uso de venenos. Las poblaciones se han ido recuperando, pero a un ritmo muy lento, siendo necesario respetar una serie de medidas de protección.

La Tiñosa

La inconfundible silueta de La Tiñosa representa la mayor altitud de la provincia de Córdoba, con 1570m. Son numerosos los montañeros y senderistas que se aventuran a alcanzar su cumbre en las diferentes estaciones.

Las rocas de la Tiñosa se formaron en el mar, hace más de 150 millones de años, aunque la cordillera en si, se constituyó hace entre 15 y 5 millones de años, durante el Plegamiento Alpino, que produjo que las rocas que yacían en el fondo del mar fueran arrastradas, plegadas, fracturadas y finalmente elevadas hasta superar, en nuestra provincia, los mil quinientos metros.

La propia toponimia de esta sierra está ligada a su geología. Los canchales creados por la acción de las heladas y desprovistos de cubierta vegetal forman una especie de parches que recuerdan un animal tiñoso, es decir, contagiado con el hongo que produce la tiña.

Senderos del Parque Natural de las Sierras Subbéticas

Arroyo Morellana
Sendero Río Bailón
Sendero de Santa Rita


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