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Parques Naturales de Andalucía

Parque Natural de Sierra de las Nieves

Parques Naturales de Andalucía

Parque Natural de Sierra de las Nieves

El Parque Natural de Sierra de las Nieves se halla en plena comarca natural de la Serranía de Ronda, en la provincia de Málaga. Este territorio montañoso está recortado por profundos barrancos y tajos espectaculares como el de la Caina, con más de 100 m de caída. También, y debido a la naturaleza caliza del suelo se originan simas como la Gesm, la tercera en profundidad del mundo con sus l.l00 m.

La mayor altitud se alcanza en la Torrecilla (1.919 m), en la Sierra Blanca de Tolox.

El más importante bosque de pinsapos, una especie exclusiva del sur peninsular y del norte de Marruecos, ocupa algo más de 3.000 ha en la Sierra de las Nieves. Aquí se encuentra además una de las poblaciones más numerosas de Andalucía de la cabra montés que, junto al corzo, son las dos únicas especies salvajes autóctonas de grandes mamíferos ungulados que existen en el Parque Natural de Sierra de las Nieves.

El Parque Natural de Sierra de las Nieves ocupa una superficie de 20.163 ha. entre los municipios de El Burgo, Istán, Monda, Parauta, Ronda, Tolox y Yunquera. En su interior no existen carreteras asfaltadas, tan sólo pistas forestales que parten de la carretera que une los pueblos de la comarca o desde estos.

Zona de frontera entre el dominio atlántico y mediterráneo, posee una flora variada y original. En la alta montaña, donde son frecuentes las precipitaciones y la formación de nieblas, abunda el quejigo y el pinsapo. Este singular abeto que florece entre los meses de marzo y abril fue descubierto por el suizo Boissier a principios del siglo XIX y tan sólo vive en las sierras altas del extremo occidental de la cordillera subbética y en la cordillera de Yebala, al norte de Marruecos. En cuanto al quejigo, esta especie ha sido talada de forma abusiva durante largo tiempo y sustituida por pinares procedentes de repoblaciones. Sin embargo quedan algunos bosques en La Torrecilla y en el monte «Los Quejigales».

En altitudes más bajas destacan la encina y el alcornoque, sobre todo en los municipios de Istán y Monda. También existen pequeñas masas de algarrobos y de castaños, estos últimos explotados en Tolox y Parauta.

La riqueza en especies cinegéticas de estas sierras hizo que en 1972 se declarasen casi 22.000 ha como Reserva Nacional de Caza. Gracias a ello se han preservado especies como la cabra montés. Otras como el gamo y el muflón han sido introducidas también para la caza, quedando restringidas a un coto cercado.

En el Parque Natural de Sierra de las Nieves habitan especies animales protegidas por la ley, como el gato montés, el águila real o la nutria, especie esta última de la que quedan ya pocos ejemplares en el río Verde. En Tolox, el Centro de Recuperación de Especies Protegidas de Pecho Venus proporciona cuidados a aquellos animales que han sufrido algún daño y que han sido recogidos por particulares, agentes forestales, ecologistas o cazadores. Tras su recuperación son devueltos de nuevo al medio natural.

Sin duda, uno de los lugares más pintorescos y próximo al Parque Natural de Sierra de las Nieves es la localidad de Ronda, declarado «Paraje Pintoresco con todos sus alrededores». Se asienta esta ciudad sobre una meseta a 723 m de altura, asomada a un profundo escarpe en cuyo fondo discurre el río Guadalevín. El Tajo divide la villa en dos partes, el mercadillo y la ciudad, que se comunican por tres puentes: el Puente Arabe, el Puente Viejo o puente romano y que fue reconstruido a principios del siglo XVII, y el Puente Nuevo, construido en 1700.

La ganadería constituye un fuerte pilar de la economía de los pueblos de la zona. También se aprovecha el corcho, la castaña y la miel.

De la misma manera la marroquinería, la talabartería o el forjado de rejas son muestras de una característica industria artesanal.

Senderos del Parque Natural de Sierra de las Nieves

Sendero El Picacho
Ruta Istán – Tolox
Ruta Istán – Monda
Sendero Las Escaleretas
Sendero Istán – Marbella
Sendero Ermita de San Miguel
Sendero Yunquera – Los Sauces
Sendero Caucón – Tajo de la Caína
Sendero Puerto Saucillo – Torrecilla
Sendero El Burgo – Puerto de la Mujer
Sendero Puerto Saucillo – Puerto Bellina
Sendero Quejigales – Torrecilla SL-A 140
Sendero Caucón – Peñón de los Enamorados

Parque Natural de Sierra de las Nieves

Parque Natural de Sierra de las Nieves
El Pinsapar del Parque Natural de Sierra de las Nieves

El pinsapo o abeto andaluz ha sido considerado desde su descubrimiento como la especie más antigua entre los abetos mediterráneos y como el más elegante. Es una reliquia viviente de los abetales primitivos que colonizaron nuestras latitudes.

Es un árbol que puede alcanzar los 30 m. de altura. Su tronco es recto y de aspecto columnar. Las hojas o acículas se disponen perpendiculares sobre las ramas y distribuidas helicoidalmente a lo largo de ellas en forma de cilindro. Las hojas pueden llegar a vivir hasta 15 años, siendo las más longevas entre todas las coníferas. Las ramas se unen al tronco de forma casi horizontal adquiriendo forma de cruz, por lo que se cortaron en épocas pasadas para su utilización en procesiones y actos religiosos.

En la actualidad, en toda Europa, únicamente crece de forma natural en tres pequeños núcleos de la Serranía de Ronda: Sierra de las Nieves, Sierra de Grazalema y Sierra Bermeja, así como en pequeñas masas de Sierra Canucha y Sierra Cabrilla.

La primera descripción del pinsapo fue realizada en 1838 por el Conde Edmond Boissier en la Sierra de las Nieves, que describió con estas palabras el hallazgo: «Al fin soy lo bastante afortunado como para encontrar uno (pinsapo), cuyas ramas superiores están cargadas de piñas tiesas. Nos apresuramos a trepar para cogerlas, y ya no nos queda duda sobre el género de este árbol singular. Era ciertamente un Abies, vecino de nuestro abeto blanco. El principal objetivo de mi excursion estaba logrado…»

Actualmente la mayor parte de los pinsapares se encuentran protegidos por la Ley 2/89, de 18 de Julio de 1989, por la que se aprueba el Inventario de los Espacios Naturales de Andalucía y se establecen medidas adicionales para su protección. Como especie, el pinsapo se encuentra protegido por la Ley 8/2003, de 28 de Octubre, de la flora y la fauna silvestres, por la que se establece el Catálogo Andaluz de Especies Amenazadas.

Aunque su tendencia a largo plazo es regresiva, como corresponde a una especie relicta, actualmente se encuentra en expansión, aunque el área que ocupa hoy en día es bastante menor que su área potencial, como consecuencia de la acción del hombre y otros impactos negativos. Dichos impactos se han reducido en los últimos años, a la vez que han aumentado las medidas de protección.

Quejigal de alta montaña

Sierras blanquecinas y abruptas formaciones se contraponen con montes alomados de colres rojizos en el Parque Natural de Sierra de las Nieves, cuyo nombre desvela la frecuente presencia de nieve en sus altas cumbres en ciertasa épocas del año. Sierra de las Nieves es también especialmente importante por sus bosques. La distribución de la vegetación en el monte obedece a diferentes circunstancias: la composición del suelo, el clima, la geografía y la altitud. En función de esta última encontraremos distintos bosques y especies. En el Puerto de los Pilones, a 1768 m, encontrará un precioso quejigal que se acomoda en la solana de la montaña, en busca del calor.

Este es un quejigal centenario. El Quejigo de alta montaña (Quercus faginea subsp. alpestris) es una especia única del Mediterráneo occidental. Es un árbol de tamaño medio que puede llegar a alcanzar unos 20 m de altura, de tronco recto y copa redondeada poco densa.

Pierde las jojas cuando está preparado para que le salgan las nuevas y su fruto es una bellota, que madura en el mes de septiembre. Las agallas del quejigo son unas bolas marrones, resultado de la picadura de avispas que dejan sus puestas en los brotes jóvenes del árbol.

Los quejigales, en líneas generales, se han deteriorado mucho. Su madera es muy resistente y muy buena para la combustión. Hace sólo 50 años cesó el carboneo en esta zona, y también se hacía uso de su madera para la producción de hielo en los tradicionales neveros. Estas actividades, sin ningún timpo de control medioambiental a lo largo de su historia, han llegado a ser una amenaza para su existencia.

Piense que se encuentra frente a un paisaje muy frágil y que cobija a muchos animales, cuya existencia depende de su conservación. La cabra montés es fácil de observar en las cotas más altas. En el cielo podrá ver grandes rapaces, como el águila real y la perdicera.

Una de las imágenes más bellas del Parque Natural es el quejigal nevado, aunque en todas las estaciones merece la pena caminar entre estos ejemplares.

Cabra Montés, la reina de las cumbres

La cabra montés (Capra Pyrenaica Hispánica) es un endemismo ibérico. Su área de distribución se restringe a las zonas montañosas de la Península. Andalucía alberga la mayor población de cabras, estimándose en aproximadamente 35.000 ejemplares, suponiendo el núcleo de Sierra Nevada más del 50% del total regional.

Los machos y las hembras adultos son fácilmente diferenciables a simple vista, siendo los primeros de mayor tamaño. El pelaje de invierno se compone de una capa exterior de pelo duro que le impermeabiliza de la lluvia y otra interior formada por un pelaje más denso que la aisla del frío. Entre los meses de mayo y junio se desprenden de la capa interna. Los cuernos están muy desarrollados en los machos adultos, pudiendo alcanzar longitudes de hasta 100 cm. Son gruesos, nudosos y retorcidos en espiral. El número de nudos, llamados medrones, da una idea de la edad del individuo. Los cuernos de las hembras son cilíndricos, casi lisos y no superan los 25 cm de longitud.

La cabra montés está adaptada a los substratos rocosos y a la altitud aunque se conocen poblaciones localizadas a niver del mar, como la del Paraje Natural Acantilados de Maro Cerro Gordo. Cuando predominan los pastos, la cabra se comporta como pascícola, mientras que cuando éstos escasean, la cabra suele ser ramoneadora. Su dieta está constituida por hojas y frutos de quercíneas, brotes tiernos de labiérnagos, enebros, zarzas, hiedras, etc., así como numerosas herbáceas.

Es un animal gregario, que forma rebaños de diferente tamaño y composición, permaneciendo los sexos separados la mayor parte del año. Durante el celo, entre octubre y diciembre, se forman grupos mixtos de ambos sexos y todas las edades. En primavera las hembras se aislan, para parir generalmente una cría.

Sus depredadores naturales, aunque con una incidencia mínima, son los zorros y águilas reales, las únicasx capaces de capturar a ejemplares jóvenes. En algunas poblaciones, los perros asilvestrados son también causa de la mortalidad de las crias.

Pozo de Nieve - Parque Natural de Sierra de las NievesLos Pozos de Nieve
una industria rural en la montaña mediterránea

Desde la antigüedad, la nieve acumulada en la montaña se ha utilizado para enfriar bebidas y alimentos. Incluso llegó a emplearse con fines curativos. Con el cambio de costumbres y la mejora de vida en las ciudades, la demanda de este conservante natural creció de tal modo que su comercialización se conviertió en un próspero negocio.

Como apuntan algunos expertos, el comercio de la nieve para abastecer a las ciudades llegó a crear numerosos oficios en el medio rural, enriqueció a los propietarios de las explotaciones y contribuyó al Tesoro Público. Sin embargo, los frecuentes conflictos entre arrendatarios, la bonanza de algunos inviernos y la aparición de la industria frigorífica hicieron desaparecer definitivamente esta floreciente actividad.

Estos pozos, que en el pasado fueron construcciones ideadas para conservar la nieve caida durante el invierno, son hoy día un testimonio más del variado patrimonio rural de la montaña mediterránea.

Cultivo de Cereal en la sierra

La vida en la sierra era muy dura.

Sólo se practicaba una agricultura de subsistencia debido a las dificultades orográficas, la pobreza del suelo y el clima adverso.

Parque Natural de Sierra de las Nieves - Cultivo de cereal en la sierra

El cereal, principalmente trigo, se

sembraba en terrenos que actualmente ocupa el pinsapar. Esta forma de vida ha dejado claras huellas en el paisaje; desde la forma de aprovechar el terreno, como los bancales de cultivo y sus muros, hasta curiosas construcciones como las eras.

Las eras son espacios empedrados circulares situados en un lugar venteado. Aquí los agricultores traían los haces de cereal y legumbres de las zonas cercanas para ser extendidas formando la parva. Para trillar se usaba el trillo, instrumento de labranza consistente en una tabla de madera con pi

edras o cuchillas de acero incrustadas en una de sus caras y que era tirada por caballerías. Los trillos separaban la semilla de su envoltura. Finalizada esta tarea comenzaba la de aventar. Se trataba de lanzar hacia arriba, con horcas, la mezcla de semillas y paja, para que el viento las separase por su diferencia de peso. Este es el motivo por el que las eras siempre se construían en lugares aireados.

Miradores del Parque Natural de Sierra de las Nieves

Mirador del Guarda Forestal
Mirador de Luis Ceballos

Parque Natural de Sierra de las Nieves Istán Reserva de la Biosfera Sierra de las Nieves - Istán


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