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Parques Naturales de Andalucía

Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro

Parques Naturales de Andalucía

Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro

En el extremo de la Comarca de los Pedroches, en la zona nororiental de la provincia de Córdoba, se sitúa el Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro. Es un espacio con relieve alomado y suaves pendientes por enclavarse en Sierra Morena central, cadena montañosa de gran antigüedad. La formación geomorfológica de batolito se manifiesta en bloques redondeados de granito de 1 m de diámetro, denominados «bolas». Frente a este paisaje el río Yeguas ha excavado a su paso un valle escarpado de gran belleza, donde se localizan la mayores pendientes del espacio. En él se desarrollan ricos bosques galerías que acogen una interesante fauna entre las que destaca el lince, el lobo y la nutria.

Un bosque de roble melojo es otro de sus atractivos. Por su estado de conservación se considera de los mejores enclaves de esta provincia, de gran interés botánico y espectacular belleza.

La Comarca de los Pedroches, en la zona centro oriental de Sierra Morena, corresponde a una sierra de mediana altura, cuyas cimas disminuyen su altitud de norte a sur. El límite oriental del espacio está recorrido por el Río Yeguas que forma a su paso un valle de paredes abruptas.

El relieve que se presenta en los últimos tramos de los cauces produce unas circunstancias favorables para la construcción de pantanos existiendo en la zona dos presas localizadas en el río de las Yeguas y en el arroyo de Martín Gonzalo.

La vegetación típica del área mediterránea está compuesta por un bosque de encinas, en algunas zonas mezcladas con acebuches, quejigos y en menor proporción alcornoques. El matorral ocupa áreas de alta densidad en algunos lugares, compuesto por madroños, lentiscos, coscojas, jaras y brezos. El principal punto de interés de la zona corresponde al bosquete de roble melojo, situado en una meseta cercana a Cardeña a 700 m de altitud. Se caracteriza por ser una de los puntos más húmedos de la sierra. Se observa el roble melojo junto a un sotobosque rico en jaras y lavándulas. En el sur del espacio se han realizado repoblaciones de pino marítimo y pino piñonero.

Los principales cauces del Parque son los ríos Yeguas y Arenoso, que recorren el espacio en sus límites occidental y oriental respectivamente, y los arroyos Corcome y Martín Gonzalo que desembocan en el Guadalquivir. El bosque galería que se desarrolla en los bordes de los cauces es otra de las riquezas botánicas de este Parque. Las especies ribereñas que encontramos formando el soto son preferentemente adelfas, zarzas, fresnos, etc.

Entre las comunidades acuáticas, es decir aquellas que viven en el agua, podemos citar en el río de las Yeguas a insectos acuáticos propios de aguas limpias y bien oxigenadas, así como barbos, bogas, gambusias… En las riberas de los cauces viven la nutria, el mirlo acuático, el martín pescador y el galápago leproso por citar los más importantes.

La comunidad faunística que habita en el bosque es la más rica y variada, encontrando desde piezas muy apreciadas en la caza mayor como el ciervo, gamo y jabalí, hasta otra serie de mamíferos propios del área mediterránea pero de distribución restringida como el gato montés, zorro, lobo, tejón… En cuanto a las aves destacan el azor, gavilán, águila calzada, águila culebrera, búho real, cárabo…, asimismo el lince encuentra aquí uno de sus últimos reductos.

En el matorral se hallan el conejo, el zorro, el meloncillo, la gineta, el cernícalo vulgar, el cernícalo primilla, la lagartija colilarga, etc.

En los eriales y pastizales comúnmente se localizan especies que realizan aquí su alimentación pero que nidifican en otras zonas, tal es el caso de la liebre, topillo común, aguilucho cenizo, cernícalo vulgar, etc.

La comarca de los Pedroches, colonizada por el hombre desde la historia muy temprana, es rica en restos arqueológicos del período Neolítico así como de los iberos, romanos y árabes. Por tanto podemos decir que la evolución de este Parque está muy ligada a las poblaciones que en él habitaron y que influyeron sobre la vegetación natural.

Las encinas que constituyen los árboles de las dehesas han sido muy apreciadas desde tiempos remotos, y se han encontrado citas en los escritos árabes de la calidad de las bellotas de estos ejemplares. Durante los siglos XIII, XIV y XV se producen talas indiscriminadas e incendios de cierta importancia debido a las batallas que se establecen en el área durante la Reconquista entre moros y cristianos. Durante esta época muchos labradores y ganaderos se refugian en la ciudad y abandonan sus tierras.

Los aprovechamientos actuales son el cultivo del cereal, principalmente cebada, y la ganadería. Las cabañas más importantes son la ovina, porcina, bovina, y en menor proporción, caprino y equino. También se desarrolla la apicultura, produciendo una miel muy apreciada por los habitantes de la comarca.

En Montoro se han descubierto restos íberos que discuten el origen supuestamente griego de esta villa. Los numerosos restos romanos señalan la importancia que alcanzó durante esta época; entre ellos destacan varios sepulcros fuera del recinto amurallado que indican el lugar de los enterramientos. También se ha encontrado una estatua dedicada a Constantino. Los castillos de la Mota y Julia, que servían como destacamentos militares, indican la importancia estratégica de esta villa.

En Montoro es apreciable la artesanía, trabajándose el hilado del cáñamo a mano y la forja artística del hierro.

Cardeña, municipio más reciente segregado de Montoro durante la década de los años treinta, conserva la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, de estilo neobarroco. El baile de «alzatacón» es una de las manifestaciones culturales más conocidas.

Monte mediterráneo, hábitat del lince ibérico

El monte mediterráneo es el hábitat de una especie tan insigne como el lince ibérico (Lynx pardina), uno de los felinos más bellos del mundo.

La presencia del monte mediterráneo y los roquedos de la zona, le proporcionan al lince ibérico el abrigo necesario para su reposo diurno, la seguridad para la crianza de sus cachorros y el refugio para sorprender a sus presas.

Algunas de las especies que forman el matorral mediterráneo son: encina, lentisco, alcornoque, brezo, madroño, acebuche, labiérnago, jaguarzo y jara blanca.

El lince ibérico es el felino más amenazado del mundo. Se declaró especie protegida en 1966. Hoy día tan solo existen dos poblaciones de esta especie, una en Doñana y la otra entre el Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro y el Parque Natural Sierra de Andújar.

Se caracteriza por su aspecto robusto, sus patas largas y su cola corta con una borla negra en el extremo y que suele mantener erguida batiéndola en momentos de peligro y excitación. Sus orejas están rematadas por unos característicos pinceles compuestos por pelos negros rígidos cuya finalidad posiblemente sea la de descomponer la redonda silueta de us cabeza, favorecindo de este modo su mimetismo. El lince ibérico es un ágil cazador y el único carnívoro considerado como especialista en conejos. Esta especie le aporta del 80 al 90 de su alimentación.

Senderos del Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro

Sendero Vegueta del Fresno

Miradores del Parque Natural Sierra de Cardeña y Montoro

Mirador del Cerro de los Tomillos

Vías Pecuarias

Cordel de Fuencaliente a Marmolejo
Colada del Cerezo a la Venta del Charco


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