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Pueblos de Cáceres

Plasencia

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Hay tanto que ver y visitar en Plasencia
que no sé si me dará tiempo !!!
D. M.

El municipio cacereño de Plasencia está situado al norte de Extremadura, a unos 83 km la norte de Cáceres y a unos 150 al norte de Mérida. Limita con los municipios vecinos de Oliva de Plasencia y Valdeobispo, Cabezabellosa, Casas del Castañar, Aldehuela de Jerte, Carcaboso, Gargüera, Galisteo, Malpartida de Plasencia y Riolobos.

Fundada en el año 1186 por el rey Alfonso VIII, quien le otorgó el escudo de la ciudad con el lema Ut placeat Deo et hominibus -para agradar a Dios y a los hombres- de donde procede su actual nombre. Este mismo año se comenzó la construcción de la muralla defensiva. En 1189, el Papa Clemente III concede a la ciudad la sede Episcopal. En 1195, las tropas de Abu Yaqub Yusuf al-Mansur tomaron la ciudad en la batalla de Alarcos, siendo reconquistada un año más tarde por el rey Alfonso VIII, finalizando la construcción de la muralla hacia el 1201, de la que destaca su sistema de seguridad con doble amurallamiento defensivo separado por un foso y reforzado con torreones conocidos como cubos. En este siglo, también se comenzó con la construcción de la Catedral Vieja, así como los primeros palacios y casas señoriales más importantes de la ciudad.

En el s. XV, clave en la historia de la ciudad, Plasencia es cedida por el rey Juan II a la familia de los Estúñigas y pasa de una jurisdicción de realengo a otra de señorío, entre los años 1442 y 1488.

El 20 de octubre de 1488, la ciudad de Plasencia vuelve al seno real y el rey Fernando el Católico jura a las puertas de la catedral defender siempre la libertad y fueros placentinos.

El XVI fue fue un siglo de esplendor en la ciudad, produciéndose un notable crecimiento de población. Se construyó el Palacio Municipal y la Catedral Nueva o Plateresca por orden del obispo D. Gutiérrez Álvarez de Toledo, hijo de los primeros Duques de Alba; el Acueducto o el Palacio del Marqués de Mirabel, que fue culminada en 1578. Plasencia jugó un papel clave en la conquista y evangelización del Nuevo Mundo. Plasencia contó con Universidades, dependientes de Jesuitas y Dominicos.

En el siglo XIX, Plasencia vive una etapa en la que se ve envuelta en acontecimientos de gran importancia histórica como la Guerra de la Independencia.

En 1901 la reina María Cristina otorgó el título de LA MUY BENÉFICA, por el comportamiento humanitario con los soldados repatriados de la guerra de Cuba en 1898.

Monumentos / Que ver en Plasencia

Catedral Vieja y Nueva: Plasencia cuenta con dos catedrales solapadas.

Catedral Vieja: las obras de construcción de la catedral se iniciaron por la Portada Occidental en el s. XIII, siguiendo el modelo de iglesia románica castellana de tres naves. Se continúa en el s. XIV con la terminación del crucero y la capilla mayor (hoy desaparecidos), la torre de campanas y parte del claustro. Y en el s. XV se modifica parte de la capilla mayor y se cierra el claustro.
De especial interés es la Sala Capitular o Capilla de San Pablo: estancia cuadrada que se convierte en octógono a través de trompas nervadas que configuran una bóveda gallonada de dieciséis nervios. En el exterior la cúpula cónica, realizada con laves en forma de escamas, termina con una bola estriada que ha dado lugar al popular nombre de “Torre del Melón”. Fue realizada en 1270 por Gil de Císlar y sigue los modelos de torres linternas de Zamora, Salamanca y Toro.
Debe prestarse especial atención a las cuatro esculturas exentas que nos han llegado de la Antigua Seo: Ntra. Sra. del Sagrario (s. XIII), Ntra. Sra. del Perdón (s. XIII), Ntra. Sra. la Blanca (finales del s. XIII – principios del S. XIV) y el Cristo de los Dolores (finales del s. XIII).
El espacio de la antigua iglesia está ocupado por el Museo Catedralicio con interesantes muestras de objetos de orfebrería, esculturas y pinturas.

La Catedral Nueva: las obras de construcción de la Nueva Catedral se inician por la Cabecera en los primeros años del s. XVI, siguiendo el modelo de iglesia gótico tardía de planta salón, con tres naves, más otras dos de hornacinas y cabecera ochavada, propuesto por Enrique Egas y sistematizado por Juan de Álava. Son admirables la complejidad del abovedamiento de la capilla mayor obra de Álava y la ingeniosa continuidad de Rodrigo Gil en la zona del transepto, cuyos nervios se continúan sin interrupción hasta cerca de la base de los grandes pilares. La edificación se interrumpe a finales del s. XVI por cuestiones técnicas y económicas, y pese a algunos intentos de continuación en los siglos sucesivos, ya nunca se terminaron.
Son de gran interés las portadas platerescas, no sólo por sus soluciones arquitectónicas sino también por el significado de sus programas iconográficos.
Dentro del arte mueble, resalta con claridad el Retablo Mayor, paradigma de los retablos españoles del s. XVII. Se trata de un retablo catequético con abundantes imágenes que configuran una lección doctrinal de la Iglesia contrarreformista. El diseño es del arquitecto Alonso de Balbás, vecino de Ciudad Rodrigo (a. 1623 ss). La arquitectura fue encargada a los maestros entalladores Cristóbal y Juan Velázquez de Valladolid. Y las esculturas, al maestro Gregorio Fernández (a. 1625 ss.). El dorado y estofado se deben a los pintores madrileños Luis Fernández y Mateo Gallardo y al dorador Simón López, con la participación del pintor Francisco de Rizzi en dos de los cuadros (a. 1652 ss.). También son destacables los retablos de la Virgen del Tránsito o de la Asunción, obra de los hermanos Joaquín y José de Churriguera y de su sobrino Alberto (finalizado en 1726), y el de las Reliquias encargado al maestro entallador placentino, Carlos Simón de Soria (a 1746 ss.).
No debemos olvidarnos de apreciar la sillería del coro, que encargada al menos en tres de sus asientos (Reyes Católicos y del obispo), al maestro Rodrigo Alemán en el año 1497, se terminó en torno al año 1505. Es apreciable una rica iconografía religiosa y profana a lo largo de los respaldos, misericordias y brazos de asientos que nos trasladarán a la mentalidad de la Europa de finales del s. XV. Tampoco olvidaremos el cerramiento del coro, por medio de una impresionante reja, realizada por el orfebre Juan Bautista Celma (finalizada en torno al año 1606).

Iglesia de Santa Ana (Auditorio): Fundada por el obispo Gutiérrez Vargas de Carvajal en el año 1555, fue iglesia y convento de los Jesuitas. La fachada principal es plateresca, en el centro cuenta con una imagen de Santa Ana, la Virgen y el Niño. Cubierta por artesones con forma de medio cañón. Hoy en día se ha reconvertido en un magnífico auditorio.

Monasterio de la Encarnación: el núcleo original del monasterio fue la casa solariega del Arcediano de Medellín, Gabriel Pizarro (a. 1573, en la calle de Detrás de Santa María hoy de la Encarnación. Serán los hermanos Pedro y Martín de la Mota (a. 1579) quienes adquieran la casa al Santo Oficio de la Inquisición, que había estado interesado, durante un tiempo, en instalar el tribunal en este lugar para convertirlo en cenobio de monjas de la Orden de Santo Domingo (a. 1583).
Las necesidades del monasterio llevan a que en el s. XVII se amplíe con varios solares al otro lado de la calle y con salida a la contigua calle de Santa María, hoy de las Claras, dicha ampliación se corresponde con la iglesia conventual. Destaca en el edificio su armónica fachada, restaurada recientemente, donde se aprecia una primitiva puerta con biselado en punta de diamante (s. XVII) y una nueva composición superior en la que se ha utilizado arquitectura efímera a base de esgrafiados y donde el elemento reordenador es la heráldica de los Zúñiga (s. XIX).

Iglesia de San Nicolás: iglesia románica del s. XIII con cabecera de tres naves que se simplifica en una sola a partir de la Capilla Mayor. Interesante testero ochavado del s. XV, mientras que la cubrición del resto de la nave principal era de madera hasta las reformas de los años sesenta. Muy interesantes las capillas de enterramientos de Fernando de Loaisa de mediados del s. XVI (lado de la Epístola) con bóveda de crucería estrellada y retablo sobre tabla de la Asunción de la Virgen, de 1561, de los artistas flamencos Juan de Flores y Jorge de la Rúa. Y la capilla del obispo de Coria, Pedro de Carvajal Girón (lado del Evangelio), cubierta con cúpula elíptica de principios del s. XVII y estatua orante del prelado realizada por el escultor portugués Andrés Francisco, natural de Estremoz.
El Fuero de la ciudad fijaba la portada Norte como lugar para resolver los pleitos y juicios entre judíos, árabes y cristianos.

Iglesia y Convento de San Vicente Ferrer: (La Iglesia es la actual Exposición de Pasos de Semana Santa y el Convento es el actual Parador Nacional de Turismo de Plasencia): el Convento de San Vicente Ferrer fue fundado por los condes de Plasencia Álvaro de Zúñiga y Leonor de Pimentel, a mediados del s. XV sobre el solar de la Sinagoga Vieja y de parte de la aljama judía. La Iglesia sigue el modelo de las edificaciones dominicas especialmente adaptadas para la predicación: planta de cruz latina con capillas laterales en la nave única, que sirvieron de capillas mausoleo de las principales familias nobiliarias de la ciudad. El abovedamiento se realiza a través de nervios rectos y curvos con diferentes soluciones para cada tramo. El Retablo Mayor es un buen ejemplo de composición manierista de finales del s. XVI. En la Sacristía (actualmente cerrada al público) se mantiene un magnífico altar de azulejos de Talavera atribuido al artista flamenco Juan de Flores.
En el Convento (actual Parador de Turismo) destacamos el Claustro con restos de artsonado mudéjar, esgrafiados y pinturas murales. El Cuerpo de Escalera “Escalera al aire” con solución arquitectónica singular fue realizado por los maestros de cantería Juan de Ezquerra y Juan Álvarez (a. 1577 ss). La Sala Capitular o “De profundis” cubierta con bóveda de crucería estrellada de ocho puntas. Y el Refectorio con selecto artesonado y azulejos talaveranos en los respaldos del banco corrido.

Iglesia de San Esteban: iglesia del s. XIII que sufre singulares modificaciones en el s. XIV y siguientes en las portadas Norte y Sur, pasando a ser capillas lo que con anterioridad eran pórticos. En el s. XV se cambia la cabecera y se convierte en ochavada. Y en el s. XVI, la iglesia deja de formar parte del perímetro de la Plaza Mayor. La torre de campanas cumplía la doble misión de tocar a los oficios religiosos y ser torre de concejo, pues en su portada Norte estaba el “Corral de los Alcaldes” de los diferentes barrios de la ciudad y de los sexmos de su Tierra. Esta parroquia acogía a un amplio número de cofradías entre las que destacamos la del “Santísimo Crucifijo”, bajo la advocación del llamado “Cristo de las Injurias” (s. XIV) cuya finalidad era enterrar a los pobres, o la de la Caridad, que ayudaba a los “pobres vergonzantes y de la cárcel”.

Iglesia de San Martín: iglesia románica del s. XIII con restos del edificio primitivo en el muro meridional y en una de las jambas de la portada norte (“Era MCCXXVIII”). Su actual estructura de tres naves proviene de los s. XIV y XV, mientras que la Capilla Mayor, con nervaduras rectas y curvas, fue diseñada por el aparejador Juan Correa entre los años 1519 y 1523. El resto de las naves tenían cubierta de madera con magníficos entrelazos exagonales, actualmente desaparecidos en la restauración de los años sesenta. Muy interesante la bóveda de nervios de la Capilla del Licenciado Castro (lado del Evangelio), o de San Bartolomé.
La iglesia cobija dos excepcionales retablos del s. XVI: uno en piedra llamado “del archivo” y otro plateresco de madera con cuatro tablas del pintor Luis de Morales, realizadas entre los años 1564 y 1566. También, debe destacarse el retablo barroco de San Blas, de 1629, donde interviene como maestro entallador Juan de Velázquez natural de Valladolid, al mismo tiempo que actuaba, junto con su hermano Cristóbal, en la arquitectura del Retablo Mayor de la Catedral. Es llamativa la imagen en piedra de la Virgen de la Guía s. XVII.

Iglesia del Salvador: de la iglesia románica del s. XIII se mantiene la cabecera semicircular y parte de la torre de campanas. La única nave, con cubierta de madera, se arruinó el año 1774 y fue restaurada por el maestro de obras franciscano Fray Andrés Hernández, con estructura de fábrica de ladrillo, fue terminada en 1778. Resulta muy interesante la capilla de enterramiento de Los Moretas, fundada por Hernán López de Moreta, alcalde de la Fortaleza, e Inés de Trejo. Se trata de una estancia cuadrada que se convierte en octogonal a través de unas trompas nervadas que configuran una bóveda estrellada semejante a la de la Sala Capitular del Convento de Santo Domingo. La última restauración llevada a cabo en torno al año 1968 ha trasmutado en exceso el edificio con añadidos o con cambios de lugar de algunos elementos arquitectónicos.

Entre las esculturas destacaremos las imágenes de Nuestra Señora de la Quinta Angustia de madera policromada (s. XVI) de especial devoción en esta parroquia y la de Nuestra Señora del Puerto, de alabastro (s. XV) y contemporánea a la imagen de la patrona de la ciudad.

Convento de San Ildefonso: la fundación del Convento de San Ildefonso parte de principios del s. XV, siendo su donante testamentario Miguel Sánchez Yanguas, arcediano de la catedral. Lo que comenzó como un “beaterio”, se convirtió en el año 1417 en un convento de monjas franciscanas, que conocieron su máximo esplendor cuando el coronel Cristóbal Villalva y su mujer, Estefanía de Trejo, deciden proteger el convento y su iglesia tomarla como mausoleo. En el año 1582, se cambia el régimen de la comunidad al de “clausura”, estado que se mantiene en la actualidad.
La fábrica de la iglesia es de mampostería y ladrillo con sillares en las zonas nobles. Ha sufrido continuas obras de consolidación y reformas a lo largo de los siglos XVIII y XIX por causas como el hundimiento del artesonado de madera en el año 1867 o el cambio de enlosado en 1879. Sobresale el mausoleo y estatua orante del coronel Cristóbal de Villalva (+ 1517) del año 1596.

Convento de las Capuchinas: el Convento de las Capuchinas es fundado en el s. XVI por Juan Rodríguez Cano, regidor de la ciudad y su mujer Beatriz de Contrera, cuya lauda sepulcral se puede apreciar frente al altar mayor.
Posee el convento una reducida pero selecta colección de pintura e imaginería española del siglo XVII, entre las que destacamos obras de Francisco de Rizzi y Gregorio Fernández. Existe especial devoción popular a nivel nacional como ultramarino por el llamado Niño Jesús “cubanito” (s. XIX).

Convento de las Carmelitas Descalzas: el Convento de las Carmelitas Descalzas se fundó en el s. XVII por María de la Cerda Porcallo después de haber sido predecido por la mista Stª Teresa tal y como se puede leer en una inscripción del coro: “EN ESTE LUGAR PREDIJO NUESTRA MADRE SANTA TERESA DE JESÚS LA FUNDACIÓN DE ESTE CONVENTO QUE SE EFECTUÓ EL 27 DE ENERO DE 1628”.
Posee potente portada del barroco clasicista con el blasón de la fundadora y de las carmelitas descalzas sobre el dintel.
En el año 1993 las religiosas se trasladaron al nuevo convento situado a las afueras de la ciudad en la Sierra de Santa Bárbara, obra del arquitecto José María Peridis, en cuya iglesia se pueden apreciar los diferentes retablos barrocos provenientes del antiguo monasterio.

Colegio de la Compañía de Jesús: la llegada de los Jesuitas a Plasencia y la fundación del Colegio es una apuesta personal del prelado Gutierre Vargas Carvajal. La primera piedra fue puesta el 17 de abril de 1555 y bendecida por el mismo Francisco de Borja. La iglesia sigue el modelo jesuítico de templo de una sola nave con cubierta de artesonado curvo y aprovechamiento de los espacios entre los contrafuertes para capillas/devocionario y confesionario. Aún se pueden apreciar en su interior la decoración historiada de Santos, Apóstoles, Fundadores y temas de la Pasión realizados con esgrafiado al fresco seco y coloración biocromática. En la actualidad ha sido convertido en auditorio.
La estructura del Colegio está muy modificada a raíz de la expulsión de los Jesuitas y los diferentes cambios de usos que ha tenido, tales como hospicio.

Ermita de San Lázaro: la iglesia formaba parte de un “lazareto” hasta el s. XV y de una “casa de pobres” después. Se trata de un edificio con cabecera ochavada y tres naves. La cubierta de las naves sería de madera, reformada en el s. XVIII y cambiadas por unas de arista. En la nave del Evangelio se abre una capilla con un altar de azulejos de Talavera (a. 1599) dedicado a San Crispín y San Crispiniano, patronos del importante gremio de los zapateros. Poseía un retablo mayor con interesantes tablas del pintor Correa Vivar discípulo de Juan de Borgoña del s. XVI (hoy en el Palacio Episcopal). En su interior se venera la popular imagen del “Cristo de San Lázaro”.

Acueducto de San Antón: Obra de Juan de Flandes, fue construido a mediados del s. XVI y se realizó para traer agua desde las sierras de Cabezabellosa y El Torno, en sustitución de otra vieja cañería denominada «Cañería de los Moros».

Palacio del Marqués de Mirabel: Es uno de los edificios civiles con más atractivo histórico-artístico de Plasencia, construido por los que fueron Duques de Plasencia, Don Álvaro de Zúñiga y Doña Leonor de Pimentel en el s. XV. Su interior ofrece un magnífico patio neoclásico de dos pisos con arcos de medio punto y una importante muestra de piezas arqueológicas italianas de época romana, azulejos provenientes del Monasterio de Yuste y una interesante colección de la caza del Duque de Arión con piezas de finales del s. XIX, que se puede visitar. En su fachada podemos observar un balcón de estilo plateresco, único en la ciudad.

Palacio Episcopal. Fachada de estilo renacentista, decorada con un dintel en la portada principal. Sobre el frontis de la puerta se encuentra un motivo con las armas del obispo que la construyó, Vargas Carvajal (de 1523 a 1559). La parte posterior fue realizada a finales del s. XVIII.

Casa Consistorial: el actual edificio es una reconstrucción neohistoricista llevada a cabo por el arquitecto José Manuel González Valcárcel en 1966 y basado en el edificio renacentista que Juan de Álava proyecta en el año 1523, modificado por la presión de los regidores, que exigían se hiciera con “portales y corredores”. Aún se conservan del antiguo edificio los dos machones laterales, y es de especial interés el de la izquierda con las armas imperiales de Carlos V. También existen en su interior la puerta de la Capilla y Archivo de 1369 y la inscripción conmemorativa de la toma de Granada por los Reyes Católicos, que estuvo sobre la Puerta de Talavera hasta su destrucción.
La fecha del originario reloj del Concejo, grabada en el interior de la campana, se remonta al año 1346, y la del muñeco articulado, conocido por “abuelo Mayorga”, a 1743. Destruido en 1811 por los franceses, fue repuesto en 1936: el actual data de 1977 según dibujo del pintor placentino Manuel Calderón.

Casa Palacio de los Monroy: Es el palacio más antiguo de Plasencia, fue construido a principios del s. XIV por Don Nuño Pérez de Monroy, Abad de Santander. En él se alojarían, entre otros personajes, el rey Fernando el Católico y San Pedro de Alcántara. Su portada del gótico primario está guarnecida por dos leones de alto relieve. En una de sus torres se encuentra el escudo de los Carvajales.

Casa del Dean o de los Paniagua Loaisa: Es un edificio del s. XVII, vinculado a uno de los apellidos más antiguos de la ciudad, como el de los Paniagua. La edificación de este magnífico edificio está sin duda relacionada con la nueva importancia que adquiere esta familia a partir de la empresa de Indias, son los casos de Pedro Fernández Paniagua, que ayudó a La Gasca a pacificar Perú recibiendo una fuerte recompensa en dinero y encomiendas a su hijo Gabriel Paniagua de Loaisa, corregidor de Cuzco en 1596. El nombre de Casa del Deán vendría dado por alguno de los dos deanes de la familia que la habitaron: Pedro de Paniagua Loaisa o Garci Jofre de Paniagua y Loaisa.
En el edificio actual resalta su singular balcón de esquina y el programa heráldico de familias emparentadas con la casa: Trejo, Sande, Aguilar, Toledo, de la Cerda, Ulloa. El resto del palacio ha sido fuertemente remodelado para su adaptación a dependencias de los actuales Juzgados.

Casa de las Argollas: Está situada en la calle del Rey. Las argollas representan la jurisdicción propia y especial de la casa, tales como el derecho de asilo, de portazgos, de jurisdicción civil y criminal, concedidos por los reyes Alfonso el Sabio y Sancho IV a Pedro Sánchez de Grimaldo para sus casas de Plasencia, Grimaldo y las Corchuelas. Con posterioridad la casa pasó a la familia Trejo y finalmente fue vendida al linaje de los Nieto, cuya heráldica permanece en los ángulos de la torre, único elemento arquitectónico que permanece del edificio histórico. Entre sus paredes se gestó el casamiento por poderes de Juana la Beltraneja y Alfonso V de Portugal.

Casa de las Infantas: casa solariega de finales del s. XVI y principios del XVII que presenta un potente zócalo almohadillado que continúa en el juego de las dovelas de la portada, cuya clave ofrece un mascarón de gusto manierista, compuesto con ramas y hojas de parra en los extremos y dos pequeñas lagartijas en su frente. El edificio está muy retocado con añadidos neorrenacentistas de falsos materiales en los dos pisos superiores.
Su nombre proviene de haber sido la casa de Pedro Fernández Manrique de Lara y Solís y de su mujer Leonor de las Infantas, Señores de Galisteo y de la Casa de las Infantas, así como de alguno de sus sucesores.

Casa de los Almaraz: fachada muy equilibrada de estilo herreriano con alternancia de órdenes clásicos y estructura muy similar al de otras casas solariegas placentinas del mismo periodo como las casas del Deán y la de los Quijada Almaraz: puerta flanqueada por semicolumnas adosadas al muro y capiteles dóricos/toscanos que soportan un dintel cuyas metopas van adornadas con motivos de caballero: golas, codera y manoplas; en la planta principal, se abre un balcón enmarcado por pilastras adosadas de orden jónico que sostienen una moldura a manera de cornisa y sobre ella la heráldica de Almaraz, mientras que el remate se realiza a través de una balaustrada con pináculos escurialenses. En el s. XIX pasó a la familia de la Calle Pimentel.

Casa de los Toledo Cadena: la Casa de los Toledo Cadena fue construida a finales del s. XV por el clérigo Lope de la Cadena, ocupada con posterioridad por el matrimonio Rodrigo y Francisca de Chaves, amigos personales de San Pedro de Alcántara. A mediados del s. XVI pertenecía al canónigo Andrés de la Cadena.
Es una de las casas, junto con la del Arcediano de Trujillo, que mantienen mayor personalidad de lo que fue la arquitectura hidalga bajomedieval y del primer renacimiento. Posee un interesante patio, hoy mutilado, y un curioso juego de escalera. Destaca exteriormente una galería corrida de arcos carpaneles, a manera de solana, que mantiene la tipología de esta clase de vivienda solariega.

Casa de las Dos Torres: el aspecto actual se debe a las obras de renovación de la 1ª /m.s. XX en un estilo neohistórico/modernista. Originariamente se trataba de dos edificios unidos en uno sólo a través de su estructura horizontal, levantando en sus extremos dos elevadas torres cuadradas. El edificio de la derecha, cuya torre fue demolida en 1913, sería el más antiguo y perteneció a la familia Monroy, desde el s. XIII al XV, cuando la ciudad fue cedida por el Rey Juan II a los Zúñiga y la casa vendida a los Carvajales. A partir de estos momentos será solar de los Carvajales, verdaderos detentadores del poder municipal, que la acondicionará a los nuevos valores de estética de la oligarquía urbana, realizando mejoras como la solana renacentista del lado meridional con capiteles historiados de singular iconografía. Entre sus paredes vivieron o se hospedaron personajes como María de Monroy “la Brava”; el rey Fernando el Católico, San Pedro de Alcántara y el que fuera cardenal Bernardino de Carvajal.

Casa de los Carvajal / Girón: se levanta sobre las “casas grandes” del mayorazgo de la familia Carvajal. La construcción inacabada que hoy conocemos parte de los tiempos de Diego González de Carvajal y Constanza de Girón Loaisa (s. XVI), así como de su hijo Pedro de Carvajal, obispo de Coria (a. 1604 a 1621), enterrado en la Iglesia de San Nicolás en su propia capilla mausoleo y con estatua orante.
En el edificio sobresale el equilibrio y la armonía arquitectónica de su fachada, por la que se accede a un amplísimo zaguán y desde este a un patio portificado inconcluso. La regularización de la plaza frente a la casa es consecuencia de la compra y demolición de unos solares a costa de la familia Ansano Carvajal (s. XVIII).

Casa del Doctor o Arcediano de Trujillo: es uno de los edificios más singulares de la arquitectura placentina del siglo XV. Presenta tres alturas: el bajo, que tendría pequeños respiraderos, convertidos en amplios ventanales en continuadas rehabilitaciones, y amplia puerta de acceso formada por un arco carpanel, de grandes dovelas: la principal, donde se abre una sucesión de ventanas carpaneles producto de una moderna reconstrucción historicista, si bien en su estado primitivo se trataría de un conjunto de huecos menos armónicos y más desigual: y la tercera, con una galería o solana, comprendida por seis arcos escarzanos que se suelen repetir en otros edificios nobles de la ciudad de semejante tipología.
El nombre se lo debería al arcediano de Trujillo, Alfonso Fernández de Medina que la habitó en el siglo XV. La casa formaba parte del barrio de los “canónigos” y de las dignidades de la catedral.

Complejo Cultural Santa María (Museo Etnográfico Textil «Pérez Enciso»).: El Complejo Cultural de Santa María fue fundado en el 1300 por Dª Engracia de Monroy. Dentro de este edificio, se inauguró en 1989 el museo etnográfico que debe su nombre al propietario de la mayor parte de la colección. Con más de 5000 piezas, rinde homenaje al patrimonio etnográfico y la sabiduría popular cacereña.

En sus salas se exponen, tanto útiles representativos del proceso textil, como la indumentaria típica cacereña con trajes tradicionales de Montehermoso, Cabezabellosa y Torrejoncillo.

Torre Lucía: Forma parte del amurallamiento placentino y en ella encontraremos el Centro de Interpretación de la Ciudad Medieval de Plasencia.

Murallas y Puertas: Muchos de los lienzos de las murallas placentinas, construidas con mampostería de sillarejo magistralmente recuperados, datan de la época de fundación de la ciudad de Plasencia, a finales del s. XII y principios del XIII. De los más de 71 cubos que llegó a tener el amurallamiento placentino se conservan hoy 20 y 4 puertas, las de Coria, Sol, Berrozana y Cañón de la Salud y dos postigos, los de Salvador y Santa María.

Puerta de Trujillo: puerta principal enmarcada por dos torres redondas o cubos que quedaron camuflados en el año 1721 cuando los devotos de la Virgen de la Salud decidieron ampliar la pequeña capilla que allí existía y cambiarla por la que hoy vemos. La obra se terminó en el año 1724, siendo su arquitecto Juan Sánchez Vicioso y fue costeada con dinero y horas de trabajo de los devotos de la ermita. La piedra fue donada por la familia Ansano Carvajal y sacada de las canteras del Berrocal.
A raíz de este suceso el aspecto original de la puerta cambió sustancialmente y lo que era puerta se conoce a partir de entonces por “cañón” de la Salud. Sin embargo, se mantendrá la inscripción de 1488 que hace referencia, como en las otras puertas, a la vuelta de la ciudad a la jurisdicción de realengo.

Puerta del Sol: el aspecto que presenta el arco de acceso proviene de las obras de remodelación llevadas a cabo en torno al año 1573. En su estado original era una puerta enmarcada por dos torres, y sobre la puerta la heráldica de los Reyes Católicos y una inscripción del año 1488. El texto (hoy ilegible) haría referencia a la vuelta de la ciudad a la jurisdicción real después de haber permanecido desde 1442 bajo el poder señorial de los Zúñiga. En la hornacina se encuentra la Virgen de la Guía, protectora de los viajeros.
La Puerta del Sol, una de las puertas principales de la ciudad, da paso a la calle del Sol que la une directamente con la Plaza Mayor. Exteriormente comunicaba con el Hospital de la Cruz o de San Roque (visible en la actualidad) y con el desaparecido convento de las Franciscanas Descalzas.

Plaza Mayor y Palacio Municipal: Edificado en el s. XVI con estilo de transición del gótico al renacimiento y presidiendo la Plaza Mayor, podemos ver el magnífico Palacio Municipal, con una doble arcada renacentista en su fachada y en su costado izquierdo un escudo de Carlos V. Sobre la torre campanario se observa el abuelo Mayorga, popular personaje de la ciudad, que da las horas a visitantes y ciudadanos de Plasencia.

En la Plaza Mayor y sus soportales, semanalmente todos los martes, la ciudad y la comarca celebran un original e interesante mercado, que nos recuerda épocas medievales. En uno de los laterales del Ayuntamiento se sitúa la Cárcel Antigua, construida en el s. XVII, con una fachada de sillería, donde figura un interesante escudo del rey Felipe IV.

Otros Monumentos

  • Cárcel Pública
  • Teatro Alcázar
  • Plaza de Toros
  • Puerta de Coria
  • Puerta del Carro
  • Puerta del Clavero
  • Puerta de Talavera
  • Ermita de la Salud
  • Postigo de Santiago
  • Postigo del Salvador
  • Puerta de Berrozana
  • Centro Cultural Las Claras
  • Casa del Cardenal Don Bernardino
  • Casa Consistorial
  • Plaza de Torre Lucía
  • Iglesia de San Pedro
  • Iglesia de la Magdalena
  • Postigo de San Antón
  • Postigo de Santa María
  • Monumento a Alfonso VIII
  • Antiguo Molino de la Casca
  • Casa de Galíndez de Carvajal
  • Casa Blasonada en C/ Coria 2
  • Iglesia de Ntra. Sra. del Pilar
  • Museo de la Caza del Duque de Arión
  • Monumento a Gabriel y Galán (Parque de San Antón)

Gastronomía de Plasencia

Entre los platos típicos del municipio podemos destacar las sopas canas, patatas en escabeche, judías verdes estilo Plasencia, revuelto de criadillas, solomillo de jabalí, lagarto en salsa verde con ajo y perejil y truchas placeat (con jamón, huevo duro y champiñón, en caldo de pescado) son algunos de los platos tradicionales de los que podrán disfrutar en Plasencia y el Valle del Jerte.

Los postres típicos de Plasencia están basados en frutas de la tierra, destacando especialmente las cerezas, con su propia denominación de origen.

Dulces tradicionales extremeños como las perrunillas, buñuelos de viento, rosquillas de alfajores, pasteles borrachos, galletas de higos, pestiños, hornazos y mantecados.

Fiestas y Tradiciones

Martes Mayor. Declarada de Interés Turístico de Extremadura, tiene lugar durante el primer martes de agosto en la capital del Jerte desde hace más de cuarenta años, reúne en cada edición a más de 30.000 visitantes.

Agricultores, ganaderos, artesanos y comerciantes del área de influencia de Plasencia se dan cita desde primeras horas de la mañana del martes en las diversas plazas del recinto amurallado de la ciudad para presentar y ofrecer sus productos a los numerosos visitantes, cumpliendo con la tradición medieval de esta fiesta.

Así, cada Martes Mayor se convierte en la expresión festiva de los mercados de los martes, cuyos orígenes se remontan a finales del siglo XII coincidiendo con la fundación de la ciudad que, desde su nacimiento en 1186, estuvo muy ligada al comercio.

Semana Santa. Declarada Fiesta de Interés Turístico de Extremadura, representa una de las principales exposiciones de imaginería religiosa de Extremadura. Es una manifestación a caballo entre lo religioso y lo puramente artístico, que proporciona a los creyentes un motivo de reflexión, y a los demás la posibilidad, única, de ver las calles recorridas por unas imágenes que durante el año reposan en museos, iglesias y conventos.

Aúna devoción y fe desde la religiosidad popular, tradición, diversidad y colorido en todos los rincones de este municipio cacereño, donde esta maravilla que es la Semana Santa, supone uno de los mayores y más auténticos atractivos turísticos con la salida en procesión de once Cofradías y Hermandades Penitenciales.

Feria de la Tapa. Durante el mes de octubre, tradicionalmente se celebra en Plasencia la Feria de la Tapa, un acontecimiento muy esperado y agradecido por los ciudadanos y turistas en el que se pueden degustar más de 100 tapas que compiten entre sí, para conseguir diversos galardones.

Festival Internacional de Música Folk. A finales de agosto, todos los veranos se dan cita los mejores grupos de música folk en un entorno tan especial como es la Torre Lucía. Cada año con mayor afluencia de público, se ha convertido en uno de los festivales de referencia del país.

San Fulgencio. El 16 de enero, patrón de la ciudad.

Romería al Santuario de la Virgen del Puerto. Domingo siguiente al de resurrección.

Ferias y Fiestas. Segundo fin de semana de junio.

Valcorchero – Paisaje Protegido Monte Valcorchero – LIC Sierra de Gredos y Valle del Jerte

El Monte Valcorchero es un monte público con una superficie de 1184 ha. en el término municipal de Plasencia y perteneciente a la sierra del Gordo.

La declaración de paisaje protegido se otorga en la comunidad extremeña a aquellos lugares que por sus valores estéticos y culturales son merecedores de una protección especial. En la actualidad sólo hay dos espacios en Extremadura que cuenten con esta figura de protección: el Monte Valcorchero y el Castañar Gallego, en Hervás.

Valcorchero está adornado fundamentalmente por alcornoques que dan su nombre al monte (valle del corcho) aunque también encontramos encinas, robles o fresnos entre otras especies vegetales. Estamos en un espacio de un altísimo valor estético, un paisaje que parece haber sido dibujado para el paseo. Los alcornocales asentados sobre los afloramientos graníticos le dan un carácter abrupto al perfil y fueron los principales responsables de su declaración como paisaje protegido.

Es un monte que tradicionalmente fue usado como tierra de labor, pastos, leña y carboneo. Pero también se usó como cantera para la extracción de granito, siendo el lugar del que provienen muchas de las fachadas de las casas placentinas. Estos usos y aprovechamientos fueron dejando su huella en su fisionomía, aportando un valioso patrimonio etnográfico en forma de casetas, cochineras, fuentes o el viejo camino enlosado, que servía de unión entre la ciudad y el Valle del Ambroz. Otro elemento patrimonial destacado son los restos del acueducto del siglo XVI construido por el cantero Juan de Flandes y que tuvo como misión llevar hasta Plasencia las aguas desde los manantiales de Cabezabellosa.

Dando un salto atrás en el tiempo, la cueva de Boquique nos ofrece aportaciones del hombre al entorno desde el Neolítico, siendo especialmente relevantes las cerámicas decoradas halladas en este yacimiento. Un hermoso monte con un gran valor ambiental y patrimonial que es fácil disfrutar partiendo desde Plasencia y siguiendo alguna de las rutas recomendadas. Una gran opción es salir desde el hospital Virgen del Puerto atravesando el merendero allí existente. Podemos tomar como referencia los restos del antiguo acueducto para llegar hasta el Santuario de Nuestra Señora Virgen del Puerto. Este punto es ideal para contemplar una maravillosa vista de Plasencia. Valcorchero es un pequeño paraíso para la observación de aves, donde en una sola jornada se pueden llegar a ver más de 30 especies diferentes.

Las amplias vistas sobre el valle facilitan la observación de aves en vuelo, como águila real, águila culebrera, buitre leonado, ratonero común, águila calzada o milano real. Pero su espectacular masa forestal, en la que los alcornoques se alternan con pastizales, roquedos graníticos, matorrales (escobas, majuelos, escaramujos, etc.) y pequeñas zonas húmedas (charcas, fuentes y abrevaderos), constituyen un mosaico muy favorable para las aves. Algunas de las especies más representativas serían la collalba negra, el pinzón vulgar, el alcaudón común o la curruca mirlona. Realizar aquí un recorrido con una guía de aves y unos prismáticos puede convertirse en una apasionante jornada.

Fuentes y Manantiales

  • Fuente La Ele
  • Fuente Cárdena
  • Fuente La Solana
  • Fuente El Cañito
  • Fuente La Morilla
  • Fuente del Puerto
  • Fuente El Chantre
  • Fuente La Guijosa
  • Fuente El Helechal
  • Fuente Los Pajares
  • Fuente Los Canteros
  • Fuente de Boquique
  • Fuente Los Guijarros
  • Fuente de la Umbría
  • Fuente La Hedionda
  • Fuente El Merendero
  • Fuente Los Barreros
  • Fuente del Santuario
  • Fuente Cabeza Porra
  • Fuente de Diputación
  • Fuente La Jerumbrosa
  • Fuente del Tío Damián
  • Fuente de las Pilas Rotas
  • Fuente Regato del Cañito
  • Fuente la Hedionda Vieja
  • Fuente del Prado del Toro
  • Fuente Pilonas Los Guijarros
  • Fuente Cantina Los Oliveños
  • Fuente Vereda de los Pollos
  • Fuente de la Caja de Ahorros
  • Fuente de los Huevos Pochos

Laguna de Prados de Casa Judios

Distancias desde Plasencia

Cáceres 83 km
Carcaboso 12 km
Tejeda de Tiétar 22 km
Oliva de Plasencia 13 km
Malpartida de Plasencia 10 km

Descarga el Plano del Casco Histórico de Plasencia

Fuente: Junta de Extremadura|Diputación de Cáceres | Ayto. de Plasencia


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