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Pueblos de Huelva

Santa Ana la Real

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Santa Ana la Real

Santa Ana la Real es un municipio situado al sur del Parque Natural de la Sierra de Aracena y los Picos de Aroche, uno de los espacios protegidos más importantes de la Comunidad y que ocupa todo el norte de la provincia con sus dehesas y pequeñas elevaciones cubiertas, predominantemente, de bosques de encinas, alcornoques, castaños y monte bajo, por donde cursan numerosos arroyos, conformando un paisaje de extraordinaria belleza y atractivo.

Santa Ana la Real limita con los municipios vecinos de Jabugo, Castaño del Robledo, Alájar y Almonaster la Real.

Como la mayoría de los pueblos de la sierra su nacimiento surge durante la Repoblación cristiana. La Iglesia de Santa Ana está catalogada como Bien de Interés Cultural. Son interesantes también las eras comunales y el paraje conocido como Los Chorros.

Las primeras manifestaciones de la presencia del hombre en este entorno serrano son los grabados rupestres hallados en la finca de Los Azulejos, inmersos dentro del área funeraria de una necrópolis dolménica y que quizás tengan relación con el ritual de enterramiento de estas poblaciones del tercer milenio a. C. en la Sierra. Los grabados representan el ciclo de la vida: animales, vegetales, la luna y el sol.

La historia de Santa Ana la Real está íntimamente ligada a Almonaster la Real, a la que perteneció hasta el 18 de noviembre de 1.751 en que fue declarada villa por el rey Fernando VI. El Valle de Santa Ana, como se la conocía entonces, contaba con 58 vecinos y pertenecía a Doña María Teresa Márquez de Avellaneda. Fue su esposo, don Gregorio del Valle Clavijo, quien la cedió a los vecinos por la cantidad de 435.000 maravedíes de vellón.

Las primeras noticias de Santa Ana la Real se remontan a mediados del siglo XVI, en el que se produjo un aumento demográfico que llevó a colonizar estas tierras para aprovechar los recursos naturales que ofrecían.

Durante el siglo XVII, las continuas luchas, el hambre y las condiciones de vida impuestas por el medio, propiciaron la huida de muchos vecinos hacia otros lugares. El siglo XVIII se abre con un incremento demográfico favorecido por un descenso de la mortandad masiva y la introducción de nuevos alimentos. Se produce así una intensa actividad hortofrutícola y un intercambio comercial con localidades pacenses.

Hacia el final de este siglo y comienzos del XIX, se produce un enfrentamiento con las villas de Almonaster y Jabugo motivado por el aprovechamiento de la bellota de las montaneras y el dominio de los montes de encinas. Detrás de un conflicto aparentemente económico, se escondía una problemática social, pues mientras el pueblo exigía tierras comunales abiertas todo el año para pastos, los propietarios reclamaban su derecho al uso de las bellotas. Este largo conflicto de más de treinta quedó zanjado con la entrada del ejército francés en Andalucía en 1.810.

El siglo XIX viene marcado por la repercusión de las dos epidemias de cólera (en 1.834 y en 1.854), así como por la importante actividad minera del Andévalo y la Sierra hacia finales de siglo, lo que provoca cambios en el modo de vida de los campesinos, que abandonan de nuevo el pueblo.

El siglo XX arranca en Santa Ana la Real con una población de 983 habitantes que va incrementándose ininterrumpidamente hasta el año 1.940 en que se contabilizan 1.164 santaneros, dedicados en su mayor parte a una economía familiar de subsistencia basada en la tenencia de ganado para el consumo doméstico y las labores agrícolas; también fue importante hasta los años 60 la producción de cal para la construcción en los más de 10 hornos concentrados principalmente en las faldas del Cerro Castillejo.

En la actualidad, con una población estancada en torno a los 500 habitantes, Santa Ana la Real, tiene en el actual desarrollo turístico de la zona, puestas sus expectativas. Este sector en alza puede abrir nuevos caminos de futuro para una población, identificada con el medio, amante de sus costumbres y tradiciones y que se resiste a sucumbir en la encrucijada del tiempo.

Monumentos de Santa Ana la Real

Iglesia de Ntra. Sra. de Santa Ana, siglo XVIII.
Ermita de San Bartolomé
La Cruz del Vigía
Fuente de los Tres Caños

Urbanismo

Corte de Santa Ana.

Gastronomía de Santa Ana la Real

Santa Ana la Real sigue conservando una serie de platos típicos que, aunque se elaboran en otros pueblos de la comarca, aquí tienen ciertos ingredientes que le dan un toque y un sabor diferentes. Son platos tradicionales que han conseguido sobrevivir a la invasión de productos comerciales que estuvieron a punto de estandarizar las dietas sin importar el hábitat. Algunos de estos platos son:

Estofadillo: Es un guiso de papas y carne de cerdo típico de los almuerzos durante las matanzas.

Potaje de habichuelas con bacalao que se come durante los días de vigilia en Semana Santa.

Gazpacho de papas cocidas: En la época invernal, se aprovechan los tomates embotellados y se le añaden papas cocidas, pan y culantro.

Picadillo de asadura: Su base son también los tomates embotellados, el culantro y la cebolla. Se le suele echar asadura asada y picada a trocitos. Plato de invierno.

Migas: Elaboradas con papas, pan y ajos. Era costumbre, que todavía se conserva en algunas casas, de comerla en la misma sartén donde se preparan con toda la familia sentada junto a la candela. El mosto y las sardinas embarricás son complementos perfectos para las migas.

Repostería: Podemos destacar entre otros dulces caseros los buñuelos de viento, las torrijas enmeladas, los pestiños, las rosas y los roscos.

La dieta de los santaneros sigue teniendo un ciclo estacional que depende de los productos que ofrece las huertas a lo largo del año y cuyo componente cárnico se basa casi exclusivamente en los productos derivados del cerdo.

Cómo llegar

El núcleo urbano de Santa Ana la Real se asienta muy cerca del cruce Cortegana-Almonaster la Real con Aracena y la carretera N-435, que comunica la Sierra con el Sur provincial.

Distancias Santa Ana la Real

Huelva 97 km
Aracena 19 km
Aroche 29 km
Jabugo 9,5 km
Sevilla 105 km
Cortegana 15 km
Almonaster la Real 8,5 km
Higuera de la Sierra 31 km

Fuentes y Manantiales de Santa Ana la Real

  • Los Veneros
  • Fuente del Oro
  • Fuente del Prado
  • Fuente Cagancha
  • Alberca del Hierro
  • Fuente del Porrino
  • Fuente de los Tres Caños
  • Los Chorros de Joyarancón

Santa Ana la Real

Senderos en Santa Ana la Real

Sendero Risco de Levante

Ruta de los Hornos de Cal SL-A 201

Longitud: 8,6 km
Desnivel positivo: 220 m
Dificultad: Media

Esta ruta nos adentra en una de las singularidades industriales de este municipio, los hornos de cal. Olvidados desde la década de los sesenta del pasado siglo, cuando dejaron de funcionar por su escasa rentabilidad, se ha podido rescatar en gran medida gracias al interés del Ayuntamiento y de la Asociación Cultural Valle de Santa Ana. Representan una forma de vida dura en la que la entrega y dedicación de los sananeros sirvieron para dar a conocer este municipio fuera de las fronteras de la comarca. La cal aquí producida fue empleada en muchas construcciones industriales de la cuenca minera de Huelva.

Pero no sólo disfrutaremos de patrimonio etnológico, la rica biodiversidad y ecosistemas (castañares, dehesas, bosques de ribera, etc.) por donde discurre este sendero nos harán gozar de este paraíso natural.

Partiendo por el Camino de Maisevilla, iremos bordeando el Castillejo de las Cornicabras por olivares, castañares y alcornocales, pronto nos situaremos en las inmediaciones de la aldea de La Presa, donde tomaremos el camino de Alájar, calleja delimitada por antiguas paredes de piedra. Al llegar junto a la Rivera de Santa giraremos dirección norte, aguas arriba, acompañados de un interesante y bien conservado bosque de ribera, cruzándola por algunos puentes de madera. Tras atravesar la carretera, comenzaremos una subida en dirección noroeste, por el Barranco del Negrillo, que nos llevará hasat el Camino del Valle, que tomaremos hacia nuestra izquierda, dirección sur, y comenzaremos a bajar hasta llegar de nuevo a Santa Ana la Real.

Horno de Onofre (1): Estructura troncocónica de mampuestos de piedra dispuesta sobre el desnivel del terreno apenas perceptible cuyo diámetro supoerios es de 2,5 metros. Se observan elementos transformados: la anexión de varias edificaciones que ocultan el tasquí y el pavimento con cemento alrededor de las mismas edificaciones. Sobre la pedrera y el arranque del horno quedan restos de cal.

Sobre al antigüedad del inmueble no se han recabado datos específicos, aunque por testimonios orales puede remontarse a la década de los cincuenta del siglo XX. Según el testimonio de un calero: «lo hicieron nuevo pensando que iba a ser una revolución y fue un fracaso, porque lo hicieron como un cilindro». Producía alrededor de 600-700 quintales de cal, empleándose para ello 200 cargas de combustible.

Horno de Santiago (3): Estructura troncocónica emplazada en la solana del Cerro del Castillejo, con dos contrafuertes exteriores bien definidos, benchinales y tasquí. Destaca a la entrada del vano de acceso, un pequeño empedrado realizado con la misma peidra caliza. El tasquí mide 2,65 m. mientras que el diámetro base 2,75 m. el diámetro superior 2,50 m. y la altura desde el poyo es de 4,80 m. El suelo interiormente está pavimentado con terrizo, aunque es visible el poyo alrededor del forro. En la parte frontal se observan los «benchinales» (orificios huecos).

También conocido como «horno de Camilo», se sabe que era uno de los más activos en la segunda mitad del siglo XX. Según los caleros entrevistados fue el último horno en funcionamiento de la localidad, utilizaba como combustible entre 170 y 200 cargas de lega y producía en torno a los 500 quintales de cal.

Sobre la antigüedad del horno no se han recabado datos específicos, aunque por testimonios orales se sabe que ya funcionaba en la década de los cincuenta del siglo XX. Según los caleros entrevistados fue el útlimo horno activo.

Horno de Tío Eulogio (10): Estructura troncocónica de mampuestos de piedra, dispuesta sobre el desnivel del terreno con contrafuertes laterales de 3,90 m. en el lado izquierdo y 3,20 m. en el lado derecho. Las dimensiones del horno son: 2.50 m. de diámetro superior, 2,80 m. de diámetro inferior y 4 m. de altura. El tasquí mide 2,35 m. aproximadamente, presentando dintel de madera. Interiormente se observa el poyo y restos de arcilla en el forro.

Sobre la antigüedad del horno no se han recabado datos específicos, aunque por su emplazamiento en el Paraje de Negrillo puede remontarse a principios del siglo XX. Según fuentes orales, el horno producía 400 quintales de cal y utilizaba como combustible 140 cargas.

Horno de Miguel de Paco (11): Estructura troncocónica de mampuestos de piedra emplazada en una ladera ligeramente inclinada a pocos metros del camino cuyo ancho es de 3,20 m. y la altura de 3,50 m. Presenta exteriormente contrafuertes laterales, tasquí con dintel de madera y piedra, alacena, huecos de fogón y murete lateral en rampa para acceso al bordo. Interiormente se observa el poyo y el forro parcialmente derruido con abundante vegetación.

Sobre la antigüedad del horno no se han recabado datos específicos, aunque por su emplazamiento en el paraje de Negrillo se deduce que pueda remontarse a principios del siglo XX. Según fuentes orales, producía alrededor de 700 quintales, necesitando para ello 200 cargas.

Horno del Negrillo II (13): Horno semiderruido emplazado en ligera pendiente en el que se conserva la estructura troncocónica conservada parcialmente oculta por la vegetación.

Sobre la antigüedad del inmueble no se han recabado datos específicos, aunque según fuentes orales por su ubicación en el paraje del Negrillo es posible remontarlo a principios del siglo XX o incluso antes, dado el estado de conservación de la edificación y la presencia de otros hornos en el mismo entorno.

Horno de Antonio el de Urbana (14): Estructura troncocónica con mampuestos de piedra sobre roca natural, en ligera pendiente, con un ancho de 2,60 m. y una altura de 3,17. Por delante del horno se distingue el llano del horno y emplazada más abajo, restos de la pedrera de la que se extraía la piedra.

Sobre la antigüedad del inmueble no se han recabado datos específicos. Según los informantes, producía alrededor de 350-400 quintales de cal, empleándose 120-130 cargas de combustible.

Fuente: Postes Informativos Ayto. de Santa Ana la Real.


2 comentarios

  1. Marcelino Tejero Fernández escribio:

    Hola, me encanta el pueblo y me gustaría saber horarios de autobuses para llegar ahí.
    Gracias

  2. Jose Antonio Sanchez escribio:

    Buenos días, Santa Ana es un pueblo muy bonito y muy limpio,
    de allí era mi abuela.
    Doña Mercedes Sánchez Chavez
    Cuando yo pueda comprare una casa alli