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Valle del Guadiaro

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Valle del Guadiaro

Aquí os dejamos una pequeña información sobre nuestro Valle del Guadiaro y su impresionante naturaleza y espectacularidad.

Pasado Ronda, el Guadiaro se forma a expensas de dos arroyos: Guadalevín y Guadalcovacín. Otros aportes importantes los recibe de sus afluentes Guadares, Genal y Hozgarganta.

A lo largo de su recorrido este río da lugar a parajes llamativos y espectaculares como el Tajo de Ronda, la Cueva del Gato, el nacimiento de los Cascajales de Benaoján, Las Angosturas de Jimera de Libar, Las buitreras de la Estación de Gaucín, Las Vegas del Campo de Gibraltar, o su desembocadura en el Mediterráneo.

Administrativamente pertenece a la C.M.A. (Cuenca Mediterránea Andaluza) y, es el que más agua lleva. Este hecho, junto con una alta y accidentada cuenca hacen posible que sus aguas se conviertan en fuente de energía.

En sus orillas se levantan tres importantes centrales hidroeléctricas: la de Ronda, Buitreras (en la Estación de Gaucín) y El Corchado (en San Pablo de Buceite).

También y en el municipio de Cortes de la Frontera se encuentra la Presa de las Buitreras y el trasvase Guadiaro – Majaceite. Ver + info

El río Guadiaro atesora una riqueza geológica y natural impresionantes. Sus orillas delimitan parajes protegidos como el Parque Natural Sierra de Grazalema, Parque Natural de los Alcornocales o el Monumento Natural Cañón de las Buitreras.

También en sus proximidades encontramos monumentos naturales espectaculares: la Cueva de la Pileta, la Cueva del Gato o la Cueva del Hundidero.

El río Guadiaro, a su paso por la Serranía de Ronda, baña las tierras de diversos pueblos, a saber, Ronda, Arriate, Benaoján, Montejaque, Jimera de Libar, Cortes de la Frontera, Algatocín, Benalauría, Benarrabá y Gaucín.

El Patrimonio histórico, cultural y etnográfico que atesora es sólo equiparable a la belleza de sus conjuntos arquitectónicos y la amabilidad de sus gentes.

Más sobre el Valle del Guadiaro

El hombre ha sido el último en llegar al valle aunque ha demostrado poseer una gran capacidad de adaptación al medio así como la inteligencia suficiente para transformarlo en su provecho. Ha sabido encontrar en el valle el agua para regar sus cultivos, los pastos para alimentar al ganado, los materiales para construir sus casas, la leña para calentarse y un clima benigno donde encontrarse como en casa. No en vano, el Valle del Guadiaro ha dado cobijo al hombre, de manera ininterrumpida desde el Paleolítico Superior (hace 15.000 años) hasta la actualidad, siendo la Cueva de la Pileta un magnifico exponente de la relación entre los primeros pobladores del valle y su entorno.

El valle, como paso natural desde el Campo de Gibraltar hacia el norte, ha sido testigo del devenir de la historia, del paso de las civilizaciones, de la aparición del comercio y la evolución del transporte; desde los viejos caminos de piedra hasta las modernas carreteras y vias de ferrocarril. El valle siempre ha estado ahí, imperturbable, contemplando toda la evolución en el último suspiro del planeta.

El fondo del valle es la parte más fértil, donde se sitúan las huertas y la vegetación típica de ribera formada por chopos, sauces, trepadoras y adelfas. En las laderas encontramos bosques abiertos de encinas, acompañadas de peonías con un matorral de coscoja, retamas y genisteas.

En la parte superior, por debajo de los riscos encontramos un pastizal muy degradado con aulagas y tomillo.

El Valle empezó a formarse a finales de la Era Secundaria – Cretácico y principios del Terciario como consecuencia de la Orogenia Alpina que plegó los sedimentos de una antigua cuenca. El resultado es una sucesión de grandes pliegues paralelos conocidos como cordilleras Béticas. El Valle del Guadiaro es el resultado de uno de esos pliegues que el paso del tiempo y el trabajo incansable del río a lo largo de 60 millones de años han acabado de modelar hasta darle la forma actual.

Valle del Guadiaro desde la Torre del Paso

Valle del Guadiaro desde la Torre del Paso

Río Guadiaro a su paso bajo el Puente de las Pepas

Valle del Guadiaro - Presa de las Buitreras - Puente de las Pepas

Valle del Guadiaro - Fauna

Panorámica del Valle del Guadiaro

Valle del Guadiaro

Río Guadiaro a su paso por San Pablo de Buceite el 18/03/2018

Río Guadiaro - San Pablo de Buceite

Río Guadiaro - San Pablo de Buceite - Cuenca del Río Guadiaro
Las Fábricas de luz del Río Guadiaro

Desde tiempos ancestrales, el fluir del agua se ha utilizado para ayudar en las tareas cotidianas, desde sencillos mecanismos de molinería hasta instalaciones hidroeléctricas productoras de luz. Así, las márgenes ribereñas se han convertido en lugares idóneos para el aprovechamiento de la fuerza hidráulica de los ríos.

Esta ruta parte del norte del núcleo de la antigua colonia rural de San Pablo de Buceite, perteneciente hasta el primer tercio del siglo XX a la Sociedad Industrial y Agrícola del Guadiaro de la familia Larios y que en la actualidad sigue manteniendo ese carácter agrícola con una rica vega. Se inicia el recorrido en la margen derecha del Guadiaro, junto al cruce de la carretera con el camino del Molino, que hace referencia a las antiguas instalaciones de molinería de las orillas del río.

El sendero prosigue por el caserío de las huertas y se adentra entre naranjales, que ocupan gran parte de la Vega del Guadiaro. En estos cultivos leñosos llama la atención la elevada diversidad faunística, ya que el ambiente proporciona refugio y alimento abundante para muchos animales. Destacan las aves insectívoras, como mosquiteros, zarceros, currucas y ruiseñores, que revoletena frenéticamente en la espesura capturando pequeños insectos con los que alimentar a sus hambrientos pollos. También encontramos aves granívoras como los pinzones, verdecillos y verderones, presentes todo el año. Toda esta concentración de vida atrae a depredadores como el gavilán, experto cazador de pequeñas aves.

La ruta cruza el arroyo de Carretero y un pequeño canal que servirá como guía del recorrido propuesto. Cruza dos pequeños arroyos por el límite este del Parque Natural de los Alcornocales, abandona los huertos y se adentra entre vegetación mediterránea. El itinerario toca su fin en una pequeña explanada junto a un azud que eleva y deriva el caudal del río a la Central de El Corchado, pequeña fábrica de luz centenaria en la margen izquierda del río. Esta central, actualmente propiedad de Endesa, mantuvo una colonia obrera de trabajadores hasta su automatización. Sus pabellones, que aún se mantienen en pie, son actualmente propiedad del Ayuntamiento de Jimena de la Frontera y esperan ser destinados a usos ecoturísticos.

Cuenca del Río Guadiaro / Ambientes

Karsts y sierras calizas
Las zonas dársticas y las sierras calizas se distribuyen principalmente por la mitad septentrional de la cuenca del Guadiaro. Este ambiente se caracteriza por la presencia de roca desnuda y una cobertura vegetal escasa debido a la ausencia de suelo. La geología de estas sierras compuestas por calizas, dolomías y margocalizas propicia la existencia de una morfología particular y característica en la que son habituales la presencia de cortados, fisuras, crestas, canchales, simas y grutas, así como otros elementos típicos de los paisajes dársticos como lapiaces, dolinas, tubos y pináculos. La vegetación y la fauna asociada a estas formaciones son muy diversas. Entre las especies vegetales más representativas cabe mencionar la encina, el arce, el pinsapo y el majuelo. Entre las especies animales destaca la presencia del águila real, el águila perdicera, el roquero solitario, la cabra montés y la collalba negra entre otras.

Bosques y monte mediterráneo
Estas formaciones ocupan gran parte de la superficie de la cuenta del río Guadiaro y se extienden principalmente por los sectores central y occidental de la misma. Se trata de terrenos bien conservados en los que predomina la vegetación natural. La formación boscosa más emblemática de la cuenca del río Guadiaro es la constituida por el alcornoque. De hecho, el bosque de alcornoques presente en la cuenca forma parte del mayor alcornocal existente actualmente en la Península Ibérica Junto al alcornoque se encuentran otras especies vegetales de gran relevancia ambiental como son el roble melojo, el quejigo moruno, los brezos, las jaras, el mirto y los helechos, entre otros.

La fauna asociada a las masas boscosas de la cuenca del drío Guadiaro es muy diversa. Entre las especies más características y emblemáticas cabe mencionar el azor, el gavilán, el pito real, el trepador azul, el herrerillo común, el mirlo y el corzo.

Cauces y riveras
La cuenca del río Guadiaro muestra un relieve agreste en gran parte de su superficie lo que da lugar a que los ríos y los arroyos tengan, sobre todo en los tramos altos y medios de sus cursos, un régimen hídrico muy energético de tipo torrencial. La vegetación de ribera de los principales ríos de la cuenca se encuentra deteriorada en determinados tramos, que coinciden principalmente con zonas de relieve moderado de la meseta de Ronda y zonas bajas de la cuenca, como consecuencia de la presión agrícola. Sin embargo, existen numerosos tramos de cauce donde la vegetación está bien conservada y aparecen especies características de los ambientes riparios como el sauce, el fresno, el aliso o el chopo.

Por último, destacar la presencia de un tipo particular de bosque de ribera presente en los valles más angostos de la cuenca del río Guadiaro, conocidos como canutos, denominado laurisilva en el que la vegetación está representada por especies como el ojaranzo, el avellanillo, el laurel, el acebo y diferentes especies de helechos.

Medios antrópicos
Este ambiente está representado por los núcleos de población y las tierras dedicadas a los cultivos. Exceptuando Ronda y las poblaciones próximas a la desembocadura del río Guadiaro, los núcleos poblacionales de la cuenca se caracterizan por se de pequeño tamaño. Los cultivos se distribuyen principalmente por los sectores más septentrional y más meridional de la cuenca coincidiendo con la meseta de Ronda, en el primer caso, y con las zonas de relieve más suave, en el segundo. Son tierras dedicadas al cultivo de especies tanto leñosas como herbáceas en régimen de secano principalmente. Las especies más cultivadas son el olivo, los cítricos y los cereales. La presencia frecuente de mosaicos de parecelas agrícolas y manchas de vegetación natural incrementa la heterogeneidad del paisaje y favorece la presencia de una comunidad faunística más diversa entre cuyas especies cabe mencionar la tórtola europea, la golondrina común, la lechuza común, el mochuelo común y la avefría, entre otras.

Desembocadura del río Guadiaro
Como ocurre en otras zonas húmedas costeras, la conjunción de las aguas del río Guadiaro con las aguas costeras, así como la combinación de la vegetación riparia y palustre con la existente en las zonas no inundadas del estuario dotan a este espacio natural de una gran riqueza cromática y un gran valor paisajístico. No obstante, el principal valor de la desembocadura es la variedad de aves que alberga.

Pese a sus pequeñas dimensiones, aproximadamente 27 ha, la localización de la desembocadura del río Guadiaro en una de las principales rutas migratorias para las aves entre África y Europa, hacen que este humedal tenga un gran interés ornitológico como lugar de paso y como zona de invernada. Así, han llegado a contabilizarse hasta 139 especies de aves diferentes pertenecientes a distintos grupos como garzas, anátidas, rapaces, limícolas y gaviotas, entre otros. Fuente: Diputación de Málaga

Valle del Guadiaro y Macizo de Líbar

Benaoján, Cortes de la Frontera, Jimera de Líbar y Montejaque, son los municipios que componen esta zona que discurre en torno al cauce del Río Guadiaro y se adentra en la parte malagueña de los Parques Naturales de la Sierra de Grazalema y de los Alcornocales.

El Río Guadiaro por su caudal y recorrido es el más importante de la Serranía de Ronda y en esta zona discurre en paralelo a la vía del tren que une Bobadilla con Algeciras, por lo que además de los núcleos principales de población, encontramos otros asentamientos de población en las barriadas de Estación de Benaoján / Montejaque, Estación de Jimera de Líbar, Estación de Cortes de la Frontera (Cañada del Real Tesoro) y El Colmenar (Estación de Gaucín).

Cominar recorridos de ida a pie con la vuelta en tren permiten disfrutar de este valle tanto a niños, como a personas mayores sin necesidad de realizar grandes esfuerzos.

Además de la belleza de sus pueblos en la zona destacan:

  • Sistema Hundidero-Gato: Una travesía subterránea con un recorrido de 4,5 km que resulta ideal para la práctica de la espeleología de la mano de una empresa especializada. tanto la zona de Hundidero como la de la Cueva del Gato son parajes que merecen la pena ser visitados.
  • Cueva de la Pileta: Esta cueva alberga una importante «colección» de pinturas rupestres, destacando la «Yegua Preñada», que en su día simbolizaba la fertilidad de la mujer y hoy se está convirtiendo en la imagen de la Serranía de Ronda.
  • Los Llanos de Líbar: Situados en el Macizo de Líbar, sin duda constituyen uno de los poljes más importantes de Andalucía. La ruta que discurre entre Cortes de la Frontera y Montejaque, con sus 17 km es una de las rutas principales de la Serranía de Ronda y un tramo de la misma forma parte del recorrido del GR-7 que une Tarifa con Atenas.
  • Poblado Nazarí: Este interesante proyecto está situado en las inmediaciones de la Estación de Cortes de la Frontera y supone la recreación de un asentamiento rural en la época nazarí. Una vez finalizado ofrecerá al visitante una visión como se vivía en el campo en la época en la que se construyó la Alhambra de Granada.
  • Monumento Natural «Cañón de las Buitreras»: Discurre entre los términos municipales de Cortes de la Frontera, Benarrabá y Benalauría y supone un gran atractivo para los amantes de los deportes de aventura. Varias empresas de turismo activo ofrecen la posibilidad de realizar el descenso de este cañón con monitores especializados y con el equipo necesario para garantizar la seguridad de la actividad. Fuente: Tríptico Plan de Dinamización del Producto Turístico Serranía de Ronda

Un comentario

  1. Domingo escribio:

    Apicultura en el Valle del Guadiaro.
    «SIN LAS ABEJAS NO SERÍA POSIBLE»
    Así trabajan mis nenas en el valle del Guadiaro, en Cortes de la Frontera: http://andaluciarustica.com/cortes-de-la-frontera.htm, en la Cañada del Real Tesoro: http://andaluciarustica.com/canada-del-real-tesoro.htm, 30/04/2016. En este vídeo se puede observar como las obreras ingresan el polen y néctar de las flores. Otros trabajos de las abejas obreras: construcción de panales, ventilan y asean la colmena, atienden y alimentan a la reina y las larvas, recolectan agua y propóleo, defienden la colmena, etc.