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Pueblos de Córdoba

Valsequillo

Pueblos de Córdoba

Valsequillo, Valle de los Pedroches

Valsequillo es un municipio del valle de los Pedroches, en el noroeste de la provincia, Valsequillo hace honor a su nombre. Las tierras de labor están dedicadas a cultivos de secano. Su término se caracteriza por lo montuoso de su terreno, y la existencia de dehesas cerradas de encinar.

Valsequillo tuvo su origen en el siglo XV, cuando los habitantes de Fuente Obejuna se dispersaron a causa de los desmanes del comendador. Junto a esta población nacieron otras cinco que acabaron por formar el municipio de las Cinco Aldeas. En el siglo pasado se emanciparon de Fuente Obejuna, separándose más tarde en municipios independientes. En el libro de Montería de Alfonso XI se describen los parajes de este pueblo como zona de transito entre Gahete, Fuente Obejuna y Bélmez. Hay que esperar al año 1.569 para encontrar la primera alusión al núcleo de población con su nombre. Valsequillo tuvo un duro castigo durante la guerra civil, sufriendo la destrucción de gran parte de su patrimonio artístico y cultural. Del expolio no se salvaron ni el archivo municipal ni el parroquial. Con la destrucción de dichos archivos, especialmente la municipal, la villa de Valsequillo se encontró con importantes lagunas en su historia local.

Monumentos de Valsequillo

Parroquia de la Inmaculada Concepción de 1950.

Ayuntamiento de 1949.

Yacimientos Arqueológicos

Restos del castillo de Aljozar, con cerámicas prehistóricas y vestigios árabes.

Cerro de Castillejo, poblado Calcolítico.
Urbanismo

Calle Virgen de la Cabeza, con típicos patios.

Cortijo el Torozo

Gastronomía de Valsequillo

En Valsequillo, como sucede en los demás pueblos de su entorno, la gastronomía tradicional está basada en los productos derivados del cerdo, ya que se continúa haciendo la matanza casera, que antiguamente constituía la base de la alimentación familiar durante casi todo el año, y ahora es un complemento importante del menú, que permite seguir disfrutando del exquisito sabor de morcillas, chorizos y jamones hechos y curados según la tradición. Valsequillo presenta como pecualiaridad un tipo de embutido más típico de la zona de Los Pedroches que del Valle del Guadiato; se trata del relleno, hecho a base de jamón añejo, paleta fresca y huevo cocido.

Otro animal que sirve de base a numerosos platos es el cordero, preparado bien en caldereta o simplemente en chuletas asadas a la brasa. La fabricación de quesos de oveja va desapareciendo, y en la actualidad se tiende a elaborarlos con leche de vaca.

Las aves de corral, que tradicionalmente se criaban en todas las casas, han servido para preparar diferentes platos con carne de pollo o gallina, entre los que cabe señalar la sopa dorada, hecha con gallina, pan, ajo y huevo batido.

La dulcería típica de Valsequillo es similar a la de los demás pueblos de alrededor, con productos como las flores, los los pestiños las perrunillas, los roscos,las magdalenas y ,sobre todo, los fideos, dulces hechos con harina, huevo, aceite y miel, que se presentan en tiras largas y finas que luego se van cortando y pasando por miel caliente.

Cómo llegar a Valsequillo

Salir de Córdoba. Tomar la N-432. Pasar cerca de El Vacar. Girar a la derecha: A-449. Atravesar Peñarroya-Pueblonuevo. Girar a la derecha: CP-134. Continuar en: N-432. Girar a la derecha: A-3276. Travesía de El Porvenir. Seguir indicaciones hasta La Granjuela. Salir de La Granjuela. Continuar en: A-3279 y llegar a Valsequillo.

Distancias desde Valsequillo

Córdoba 94 km
Pozoblanco 55 km
Alcaracejos 51 km
Fuente Obejuna 23 km
Fuente la Lancha 37 km
Hinojosa del Duque 25 km
Villanueva del Duque 47 km
Peñarroya-Pueblonuevo 19 km

Ruta de la Sierra Trapera en Valsequillo

Se inicia esta ruta, de unos 5 kilómetros, en el mismo casco urbano de Valsequillo, concretamente en la plaza de la Democracia, para tomar una pista que sale del pueblo por su extremo noroeste y cruza el arroyo de la Fuente de la Plazuela por un puente de granito. Este carril se unirá más adelante a la colada de Monterrubio, que conduce hacia la casa de Aljozar, entre Sierra del Torozo y sierra de la Cinta. Al principio, hasta salir al campo abierto, pasamos por algunos cercados típicos de los ruedos de los pueblos de pastos, olivos y huertas, en los que destacan un par de pozos que aún conservan sus norias de cangilones. Tras atravesar la vía férrea abandonada en la línea Córdoba-Almorchón, dejamos la mencionada pista para tomar un desvío a la derecha, el camino del puerto de La Cinta, que como su propio nombre indica conduce a dicho collado de 652 metros de altitud, que sirve de separación de la Sierra Mesegara o de la Cinta y la Sierra Trapera.

La monotonía de los extensos campos de cereales, con alguna encina dispersa, se ve rota por la presencia de algunos encharcamientos estancionales, entre los que destaca la laguna Ramos, que en los meses de invierno pueden acoger algunas aves acuáticas. Transcurridos un par de kilómetros llegamos a un cruce de caminos, en  la vaguada del arroyo de la Ventilla. Tomamos el desvío de la derecha, hacia el este, siguiendo el curso del mencionado arroyo , bordeando por el sur la loma del Tejar. Este camino desemboca en otro perpendicular que desde el pueblo conduce a la Sierra Trapera. Lo tomamos hacia el norte, en dirección a la sierra. Cuando llevemos algo más de un kilómetros comprobaremos que cambia bruscamente en dirección  para dirigirse de nuevo hacia el sur, al encuentro de la ermita de Ntra. Sra. De Fátima, enclavada en el paraje del Torruco. Antes de llegar a la mencionada ermita con su típica espadaña y correspondiente nido de cigüeñas, donde el pueblo de Valsequillo celebra su romería el segundo domingo de mayo, cruzaremos el arroyo de la Ventilla, de nuevo la vía férrea Córdoba-Almorchón, la carretera A-3279, y pasaremos cerca de la venta del Contrabandista, cuya denominación debe estar relacionada con  la vereda del camino de Almorchón o de Los Contrabandistas, que pasa cerca de dicho cortijo. Antiguamente esta vía pecuaria era utilizada por los ganados transhumantes para su embarque en la estación de Almorchón.

El Paisaje

El itinerario llega hasta los mismos pies de Sierra Trapera y nos permitirá apreciar el valor testimonial del matorral de esta sierra y su fauna asociada, meloncillos, ginetas, tejones, zorros,  jabalíes y varias especies de rapaces, vestigio de una vegetación natural que antaño debía cubrir la mayor parte de la superficie de este territorio. En la umbría de esta sierra crece un matorral noble salpicado de encinas, en el que destacan especies como coscoja, madroño, cornicabra y madreselva. En las solanas se presenta jarales de Cistus ladanifer o jara pringosa, con aulagas, lentiscos y encinas achaparradas, que en las zonas más bajas aparecen con porte arbóreo.

Una Avifauna Singular

Este paisaje rural, ideal para las personas que buscan sosiego, y que por su planura y homogeneidad no esconde secretos, sí que reporta algunas sorpresas, como el espectáculo que nos ofrece su avifauna, sobre todo durante los meses invernales, cuando es fácil divisar en la lejanía grupos de grullas picoteando tranquilamente las bellotas que caen al suelo, o volando por encima de nuestras cabezas, en perfecta formación, emitiendo su peculiar trompeteo agudo y persistente y audible a grandes distancias. Es posible también descubrir, suspendido en el aire, algún milano real prospectando minuciosamente el terreno en busca de alguna presa. Esta ave es sin duda la rapaz más abundante en toda la comarca durante los meses de invierno, y es fácil identificarla por su inconfundible larga cola ahorquillada y las manchas blanquecinas de debajo de las alas. Cuando el invierno toca a su fin llegan las cigüeñas blancas, que ocupan los numerosos nidos que adornan los postes del tendido eléctrico, y también la espadaña de la ermita de la Fuensanta y el campanario de la iglesia de Valsequillo.

A estas aves espectaculares por su gran envergadura, hay que sumar otras muchas, más menudas, que llenan estos campos y dehesas en distintas épocas del año: bandos de avefrías y rabilargos, mirlos, palomas torcaces, cernícalos, mochuelos, abubillas, cogujadas y perdices, entre otras.

Una Dilatada Historia

Una venta en el camino de Fuente Obejuna a Belalcázar parece ser el origen de Valsequillo, población que surgió en el siglo XVI como aldea de Fuente Obejuna, hasta que se emancipa en 1817 para formar con otros cuatro el municipio de Cinco Aldeas. Un cuarto de siglo más tarde logrará su propia independencia municipal.

En las sierras que rodean este municipio existen vestigios de poblaciones mucho más antiguas: en la del Torozo, al noroeste de Valsequillo, se localizan las ruinas del castillo de Aljozar, antigua fortaleza árabe que pasó a ser población cristiana durante los siglos XIV y XV. Al oeste, en la sierra del Castillo, ya dentro del término municipal de Los Blázquez, se situaba un importante núcleo poblacional durante la época almohade en el siglo XII y principios del XIII denominado Tolote.

Fuente: Ayto. de ValsequilloDuputación de Córdoba


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